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Enseñar la palabra, nada más, nada menos

La siguiente selección proviene del libro Griego para pastores: Una gramática introductoria, un libro en el formato digital de Software Bíblico Logos.

icono-3-homi¿Cuál es el propósito de la predicación? ¿Es entretener a la gente? ¿Es mostrarles cómo tener una vida más exitosa? ¿Es enseñarles teología? No, el propósito de la predicación es exponer la palabra de Dios así como está escrita, para que el Espíritu Santo pueda usarla para salvar y santificar a la audiencia. La Palabra misma nos enseña que es así:

πᾶσα γραφὴ θεόπνευστος καὶ ὠφέλιμος πρὸς διδασκαλίαν, πρὸς ἐλεγμόν, πρὸς ἐπανόρθωσιν, πρὸς παιδείαν τὴν ἐν δικαιοσύνῃ, ἵνα ἄρτιος ᾖ ὁ τοῦ θεοῦ ἄνθρωπος, πρὸς πᾶν ἔργον ἀγαθὸν ἐξηρτισμένος.

Toda la escritura es espirada por Dios y útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, y para instrucción en justicia, para que sea capacitado el hombre de Dios para cumplir toda buena obra.

Entonces, nuestra meta es simple, debemos explicar a la gente lo que enseña la palabra, nada más, nada menos. Un pastor dijo una vez que los pastores son meseros. La meta es llevar la comida a la gente. El mesero no cambia la presentación mientras la lleva, el mesero no añade sal en el camino, pensando, ‘creo que a la gente le va a gustar más así’, y el mesero no espera un tiempo, pensando, ‘la comida debe enfriarse un poco’. El mesero tiene la responsabilidad de llevar la comida exactamente como es desde la cocina a la gente, y traerla caliente. Así debe ser con los pastores, el alimento espiritual ya está preparado, sólo necesitamos llevarlo a la gente exactamente como es.

Nuestra meta es simple, debemos explicar a la gente lo que enseña la palabra, nada más, nada menos.

A veces, aún nuestras predicaciones temáticas cambian la presentación de la verdad. Dios escribió la Biblia, que es más cortante que una espada de dos filos. Pero nosotros la vemos muy difícil de leer y entender, entonces, presentamos al público cuatro elementos del amor de Dios que hemos sacado de diferentes partes. Y por hacerlo, hemos dejado al Espíritu Santo con una espada plástica de juguete.

Para ilustrar esto, tal vez una pregunta nos ayudaría: ¿Cuál es la diferencia entre una verdad, y lo que Dios ha puesto en Su palabra? A lo mejor, tal vez dirá: nada, son iguales. Pero no lo son. No toda la verdad está en la Biblia. Yo puedo contarle lo que me pasó ayer, y es verdad, pero no está al mismo nivel de la Biblia. Aún más, Cristo dijo muchas cosas cuando estuvo aquí en la tierra (Jn 21:25), y todo lo que dijo fue la verdad, pero no todo fue agregado a la Biblia, ¿por qué? Porque la palabra de Dios tiene un propósito específico: es provechoso para salvarnos y santificarnos. Y las otras cosas que dijo Jesús no son provechosas para nosotros en la misma manera.

Entonces, debemos tener mucho cuidado de no cambiar la Palabra. Por ejemplo, el libro de Mateo es inspirado por Dios, también Marcos y Lucas. Fueron escritos con propósitos diferentes, con contextos distintos, y el Espíritu Santo los usa en diferentes maneras para santificarnos. Así que cuando nosotros sacamos información de los tres evangelios y predicamos ‘una parábola’, estamos limitando al Espíritu. Dios no inspiró la parábola, inspiró Mateo, Marcos y Lucas. Debemos predicarlos, y hacerlo en su contexto.

Grauman, J. (2007). Griego para pastores: Una gramática introductoria (177–178). Grauman, Josías.

Este libro forma parte de las siguientes colecciones de Logos: Biblioteca Académica, Biblioteca Académica Bilingüe, Biblioteca Platino, y Biblioteca Platino Bilingüe. También se puede comprar como un título individual.

Se ruega no reproducir o distribuir este artículo sin permiso.

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