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Orientación previa a los Salmos

Versículos clave

Salmo 1:1-2 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia y en su Ley medita de día y de noche.

Salmo 19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Salmo 22:1a Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Salmo 51:1-2 Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. ¡Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado!

Salmo 102:1 Jehová, escucha mi oración y llegue a ti mi clamor.

Salmo 117 Alabad a Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadlo, porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y la fidelidad de Jehová es para siempre. ¡Aleluya!

Salmo 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.

Salmo 150 ¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario…. ¡Todo lo que respira alabe a Jah! ¡Aleluya!

  – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Varios, entre ellos David, Salomón, Moisés, Asaf, los hijos de Coré y Etán
  • 1-Fecha: Abarcan un periodo de 1000 años, desde los tiempos de Moisés hasta el periodo postexílico
  • 1-Lugar: Múltiples, dependiendo del autor y el periodo histórico.

Reseñas

Viendo a los autores desde el punto de vista humano uno puede identificar a un grupo de más de siete compositores. El rey David escribió por lo menos setenta y cinco de los ciento cincuenta salmos; los hijos de Coré son responsables por diez (Sal. 42, 44–49, 84, 85, 87); y Asaf contribuyó con doce (Sal. 50, 73–83). Otros autores incluyeron a Salomón (Sal. 72, 127), Moisés (Sal. 90), Hemán (Sal. 88) y Etán (Sal. 89). Los cuarenta y ocho salmos restantes permanecen siendo anónimos en lo que a su autor concierne, aunque se piensa que Esdras es autor de algunos.

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Sal.

Los Salmos fueron escritos durante un periodo de aproximadamente mil años, de Moisés a Esdras (más o menos del 1400 al 400 a.C.). No obstante, la mayoría de ellos fueron escritos durante los trescientos años entre David y Ezequías (aproximadamente del 1000 al 700 a.C.) Así los Salmos fueron escritos durante el mismo periodo de tiempo que el Antiguo Testamento entero.

– William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald (Editorial CLIE, 2004), 245.

El libro de los Salmos, compilado al regreso del exilio en Babilonia sobre la base de antiguas colecciones, incluye salmos que datan de un período que abarca más de seis siglos, desde los albores mismos de Israel hasta la era postexílica; además, fue el himnario que utilizaron los judíos durante la reconstrucción del templo de Jerusalén, conocido como el Segundo Templo, después del exilio en Babilonia. El nombre hebreo del libro es tejilim, plural de tejila, que significa “cántico de alabanza”.

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Sal.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Judíos y cristianos de todas las edades
  • 2-Localidad: …y en todos lugares.

Reseñas

Los Salmos equivalen al Himnario Nacional de Israel. Contiene ciento cincuenta poemas destinados a ser cantados en el culto. La idea central de los mismos es la adoración o culto. Los Salmos magnifican y ofrecen alabanza al Señor, exaltan sus atributos, sus nombres, su palabra, y su bondad. Todas las experiencias humanas están relacionadas con él.

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 177.

En efecto, los salmos expresan, en un lenguaje poético, figurado, simbólico e imaginativo, las complejidades de la vida, y revelan, en categorías teológicas extraordinarias, las prioridades de Dios para la humanidad. Y la articulación y desarrollo de esas complejidades y prioridades han servido de base para la conducta, el pensamiento, la adoración, las doctrinas, el entusiasmo y la educación de creyentes judíos y cristianos por generaciones.

…En los salmos encontramos en forma de compendio los temas y los asuntos que ocupaban y preocupaban a la comunidad judía antigua, y que muy bien han servido para guiar las oraciones y afirmar la piedad de creyentes en las sinagogas e iglesias a través de las generaciones y los siglos. Esos poemas milenarios han servido de base para el desarrollo de una piedad reflexiva y militante, para la contemplación espiritual y el compromiso social, y para la expresión de la simbología sacerdotal y la firmeza profética.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 25.

Aparte de las cualidades religiosas y devocionales inherentes de los Salmos existen factores que han impulsado a la iglesia cristiana a adoptar el salterio como su libro de oraciones.

  1. Está el hecho de que el salterio ocupó un lugar preponderante en la vida y las enseñanzas de nuestro Señor. Seguramente era el libro de oraciones que usaba en los servicios de la sinagoga, y su himnario para las fiestas que se celebraban en el templo. Lo utilizaba en sus enseñanzas, enfrentó con él la tentación, cantó el Hallel al finalizar la Última Cena, lo citó desde la cruz, y murió con él en sus labios.
  2. Además, desde los primeros tiempos el salterio ha sido a la vez el himnario y el libro de oraciones de la iglesia cristiana. Algunos de sus grandes himnos de alabanza han tenido por modelo los salmos (Lc. 1:46ss, 68ss; 2:29ss). El salterio sirvió de inspiración a los apóstoles en momentos de persecución (Hch. 4:25s), fue incorporado en su predicación (Hch. 2:25ss; 13:33), fue utilizado por ellos para proclamar sus más profundas creencias con respecto al Señor (He. 1:6, 10–13; 2:6–8; 5:6; 10:5–7).

– J.D. Douglas, Nuevo diccionario Biblico (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: Los Salmos salieron del profundo del corazón de personas que confiaban en Dios. Cada uno es una respuesta ante Él que refleja las circunstancias y los sentimientos particulares del autor en cuestión.
  • 3-Propósito: Conducir al pueblo de Dios a una adoración correcta a Dios.

Reseñas

El Libro de los Salmos no es un compendio de teología, aunque enseña doctrina de Dios; no es un libro de historia, aunque contiene trozos históricos; no es un libro de filosofía, aunque dice al hombre cómo debe vivir; no es un libro de ética, aunque asienta principios éticos altos y sublimes. El Libro de los Salmos es, ante toda otra cosa, un libro devocional, y este aspecto sobrepasa toda otra característica que el libro tiene.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 280.

Del análisis del Salterio se desprenden las diversas formas en que los adoradores se relacionan con Dios. Esas reacciones pueden ser de gozo y lágrimas, de triunfo y frustración, de alegría y tristeza, de alabanza y desesperanza, de perdón y odio, de amor y rencor, de gratitud y dependencia, y de humildad y orgullo. En los salmos se ponen de relieve las más diversas de las experiencias humanas, con sus integraciones y contradicciones, que se nutren y manifiestan en la vida misma.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 76.

El análisis científico, riguroso, ponderado, crítico y sobrio del Salterio requiere imaginación, creatividad, ritmo, estética, evocación, simbología, sabiduría, apertura, sensibilidad. La belleza de sus giros literarios, la pertinencia del análisis sosegado y las virtudes de la lectura reflexiva de los Salmos nos permiten aproximamos al Eterno, nos ayudan a descubrir la intimidad con el Creador, y nos facilitan la conversación sincera y franca con el Dios que está presto a recibir la adoración y alabanza de su pueblo.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 90–91.

Con el objeto de apreciar a los Salmos en toda su dimensión, se deben tener presente ciertas características.

  1. Primero, los Salmos fueron escritos para ser cantados…
  2. Segundo, los poemas de los Salmos fueron escritos a lo largo de un período de miles de años, desde los tiempos de Moisés en el siglo XV a.C. hasta la época de Ezra en el siglo V a.C…
  3. Tercero, los Salmos fueron recopilados y organizados durante un largo período de tiempo…
  4. Cuarto, los Salmos fueron escritos en el lenguaje del espíritu humano, las expresiones del alma…
  5. Quinto, los Salmos y la escritura de salmos eran parte de la vida ordinaria de los israelitas…
  6. Sexto, los salmos individuales fueron escritos con diferentes propósitos. Algunos comenzaban como obras de devoción privada, mientras otros fueron destinados desde el principio para ser usados en el culto público. En última instancia, todos los Salmos llegaron a ser el tesoro de todo el pueblo en el culto en el Templo; sin importar el tema que trataran, siempre conducían al pueblo a la adoración del Dios vivo.
  7. Finalmente, …los Salmos fueron escritos en el lenguaje de respuesta. Cada salmo registra en un poderoso lenguaje poético la respuesta de una persona a Dios. …Aunque los Salmos llegaron a ser una parte de la vida del culto de la comunidad, también se mantuvieron como un vehículo para la expresión individual….

Nuevo comentario ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 2003), 627–628.

4. Características

Reseñas

Los Salmos enfáticamente deben ser leídos como poesías, como líricos, con todas las licencias y todas las formalidades, los hipérboles, con la conexión emocional antes que lógica, las cuales cosas son propias de la poesía lírica.

– C.S. Lewis, Reflections on the Psalms, 10

La característica literaria más sobresaliente de los salmos es que todos ellos son poesía por excelencia. A diferencia de la mayoría de la poesía en castellano, la cual está basada en ritmo y metro, la poesía hebrea se caracteriza esencialmente por paralelismos lógicos. Algunos de los tipos más importantes de paralelismos son: 1) sinónimos (el pensamiento de la primera línea vuelve a ser afirmado con conceptos similares en la segunda línea, p. ej. Sal. 2:1); 2) antitético (el pensamiento de la segunda línea es contrastado con la primera, p. ej. Sal. 1:6); 3) climático (la segunda y líneas subsecuentes retoman una palabra, frase o concepto crucial y la extienden en un formato escalonado, p. ej. Sal. 29:1, 2); y 4) quiástico o introvertido (las unidades lógicas son desarrolladas en un patrón A… B… B′… A′…, p. ej. el Sal. 1:2).

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Sal.

El Salterio está escrito en un lenguaje esencialmente simbólico, figurado, metafórico, poético. Esa peculiaridad artística le imprime al libro niveles óptimos y extraordinarios de virtud estética, y le añade a los escritos una inusitada belleza espiritual y moral. En efecto, en el libro de los Salmos la poesía bíblica llega a una de sus expresiones máximas, pues sus imágenes, insinuaciones y evocaciones le facilitan al adorador o adoradora, y también a la persona que lee y ora con el Salterio, un lenguaje cargado de simbolismos y polivalencias, que propician el maravilloso y transformador diálogo divino-humano, incentivan la meditación, contemplación, alabanza y oración, y, además, proveen el espacio emocional y literario adecuado para expresar los sentimientos más profundos e intensos de la vida.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 90.

Al estudiar las formas de los salmos, se ve que los salmistas han ideado esmeradamente un plan para estructurar todo su poema, especialmente en los casos de los salmos acrósticos. También se emplean otras formas. Por ejemplo, el Salmo 44 es una oración con una estructura como un zigurat (una pirámide escalonada o torre-templo construido por los babilonios). Los salmos también se caracterizan por la simetría. Hay composiciones que dedican la misma cantidad de frases a cada estrofa (véase Sal 12:41), o lo hacen también variando solamente la estrofa introductora o la última (véase Sal 38; 83; 94). Otros equipan la estrofa introductora y última estrofa y logran un equilibrio con las que forman el cuerpo del poema (véase Sal 36; 86).

Algunos salmistas forman sus composiciones ubicando la frase temática en el centro de su obra y van “dando las ideas por entregas, en círculos más o menos concéntricos, de forma que el pensamiento va gradualmente avanzando; a base de insistir en una idea principal que se repite, pero que es punto de partida de otra nueva o de la misma bajo otra forma de expresión” (véase Sal 6).

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 78–79.

5. Contenido

  • 5-Temas: Dios, la creación, el pecado, la Ley del Señor, la respuesta humana a Dios, siervos, enemigos, pobres, enfermos, alma, vida, muerte, sheol, corazón, carne, Jerusalén, el bien y el mal, el justo y el malvado, etc.
  • 5-Doctrinas: Los atributos de Dios, la naturaleza de Dios, la relación de Dios con la creación, la relación de Dios con el hombre, la muerte, el problema del mal, el Reino de Dios, elección y pacto, escatología, etc.

Reseñas

«Verdaderamente puedo llamar a este libro una anatomía de todas las partes del alma, porque nadie siente movimiento alguno del espíritu que no quede reflejado en este espejo. Todas las tristezas, los temores, las dudas, esperanzas, penas, perplejidades y tormentas que irrumpen en la vida y se lanzan con ímpetu contra el corazón de los hombres, todo está retratado vívidamente en este libro.»

– Juan Calvino, citado en MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald (Editorial CLIE, 2004), 245.

La médula del pensamiento de los salmistas es Dios. Ni por un momento apartan de Dios su mirada; sus composiciones son expresiones ardientes de devoción a Él.

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 81.

El factor básico que une los diversos tipos y géneros de salmos es Dios: Los himnos exaltan su grandeza y poder; las súplicas imploran su ayuda y misericordia; las acciones de gracias reconocen sus favores y su amor; los salmos reales dan testimonio del plan redentor de Dios hacia Israel y la humanidad; y los poemas educativos y sapienciales afirman y destacan los valores morales, éticos y espirituales que se desprenden de su revelación extraordinaria.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 78.

Los Salmos están llenos de Cristo. Describen todo el programa de su sufrimiento y su muerte. Esto podemos comprobarlo.
Tenemos la autorización de Cristo mismo para buscarlo en los Salmos. Dijo: Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en … los salmos (Lucas 24:44).

Su función profética se encuentra en el Salmo 22:22.
Su función sacerdotal, en los Salmos 40:6, 8; 22; 49; 110
Su función real, en los Salmos 2; 21; 45; 72
Sus sufrimientos, en los Salmos 22 y 69
Su resurrección, en el Salmo 16

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 177–178.

No es posible analizar adecuadamente la teología de los Salmos desde nuestras comprensiones del cosmos y la vida, sin tomar en consideración el mundo semítico antiguo.

…Desde la perspectiva hebrea, sin embargo, los seres humanos son la creación de Dios del polvo de la tierra, que han recibido el aliento o el soplo divino (Gn 2:7). …Cuando falta el alma, desaparece la vida.

…La muerte se relaciona con las ideas de tumbas, corrupción y sombras en el sheol, que se imaginaba prioritariamente como un mundo inferior en las profundidades de la tierra, lleno de sombras y silencio. No hay alabanzas a Dios en el sheol, pues no hay vida.

En el pensamiento semita, el corazón era el asiento de las emociones, p.ej., como el deseo humano (Sal 21:2); además, era visto como la fuente de las actividades intelectuales (Dt 29:4; Sal 90:12). …También en las Escrituras hebreas el corazón se relaciona con las acciones, la voluntad y las decisiones de las personas. Inclusive, las respuestas humanas a la gracia divina se relaciona con el corazón (Ez 36:26).

…La idea detrás de las imágenes y también de las traducciones bíblicas es destacar lo profundo de los sentimientos, pues los órganos que se utilizan de base para el desarrollo de las ideas son internos, y enfatizan la profundidad y seriedad.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 86-89.

Sobre los salmos imprecatorios

Los salmos imprecatorios son expresiones que intentan, de un lado, expresar con sinceridad y firmeza el dolor más intenso y las frustraciones más hondas que siente la gente de fe ante las calamidades y adversidades de la vida. Y del otro, imploran con valor la manifestación de la justicia del Señor, que es capaz de redimir y transformar, no solo las realidades adversas que rodean a los creyentes sino que puede intervenir para que las personas injustas que han ocasionado los problemas y las injusticias reciban de Dios el trato adecuado por sus maldades.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 67–68.

El vigor con que eran denunciados los enemigos en Salmos ha sido motivo de dificultades. ¿Tienen algo en común con el pensamiento de Cristo el deseo de la destrucción repentina de los enemigos (35:8), su muerte (55:15), el romperles los dientes (58:6), la destitución (109:10) y la masacre de sus hijos (137:9)? Hay unos 25 salmos que contienen tales pasajes y los comentaristas han sido rápidos es descartarlos como “moralidad del AT”, condenándolos como cosa que ha perdido su relevancia debido a la revelación de Dios en Cristo. Son tres las razones por las cuales esto no es satisfactorio: (i) En el NT se expresan sentimientos similares (Gál. 1:8, 9; Apoc. 6:10; 18:20; 19:1–3) y el Señor Jesús también los expresó (Mat. 11:20–23; 23:13–36). Si existe un problema, éste es bíblico no del AT; (ii) el AT tanto como el NT exhorta a amar (Lev. 19:17, 18), describe el odio de Dios por la violencia (Sal. 5:6), la obligación de devolver bien por mal (Sal. 7:3–5; 35:12–14) y el rechazo de la venganza (Deut. 32:35; Prov. 20:22); (iii) En casi todos los casos la imprecación a la cual objetamos aparece al lado de una espiritualidad envidiable, p. ej. Sal. 139….

Más positivamente, notamos que todas son oraciones a Dios (excepto Sal 137:9). No hay sugerencia alguna que los salmistas planearan acciones vengativas, ni siquiera de que tuvieran pensamientos vengativos. Su reacción a su dolor era entregar la cuestión al Señor y dejarla allí.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Las imprecaciones expresan el hambre y sed de justicia, el ardiente deseo de que Jehová se manifieste como justo Juez. El amor a los enemigos no significa indiferencia frente al mal, y cuando triunfan la injusticia, la violencia, la opresión de los más débiles y el desprecio de Dios, el cristiano puede decir al Señor:

Tú eres el Juez del mundo;
¡levántate contra los orgullosos
y dales su merecido!

¿Hasta cuándo, Señor,
hasta cuándo se alegrarán los malvados?

Salmo 94:2–3 (VP)

Así que el salmista reconoce que el bien no puede triunfar, sin que de hecho se derrote al mal y se castigue al malhechor.
En estos tiempos modernos, muchos creyentes están propensos a tolerar y aun pasar por alto la inmoralidad, la injusticia y la maldad que caracterizan este siglo. Nos conviene recordar que la ira de Dios se revela “contra toda impiedad e injusticia” (Ro 1:18). El leer los salmos imprecatorios puede servir para reavivar la memoria referente al odio de Dios por el pecado. Nos conviene tomar en serio la admonición del Salmo 97:10: “Los que amáis a Jehová, aborreced el mal.”

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 77–78.

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: El libro de Salmos es una colección de poemas de adoración y confianza en el único y soberano Dios y creador del universo.
  • 6-Estructura: Están organizados en cinco libros, cada uno de los cuales termina con una breve doxología.
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Salmos

Reseñas

El libro de los Salmos es la mayor colección de poemas en la Biblia. Si bien hablamos de él como un libro, en realidad incluye cinco libros independientes: las secciones comienzan en Salmos 1, 42, 73, 90 y 107, respectivamente. Cada libro termina con una doxología, o breve canción de gloria a Dios. Estas divisiones del libro se remontan por lo menos al siglo II o III a.C.

– Mary Batchelor, Abramos la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

El arreglo actual del libro de los Salmos responde a las necesidades religiosas de la comunidad judía postexílica. Los salmos que se incluyen en el canon bíblico sirvieron para proclamar los sentimientos religiosos más importantes de la comunidad de fe judía. Esos cánticos contienen el recuento de las experiencias religiosas más significativas del pueblo de Israel, que a su vez fueron utilizadas por la iglesia cristiana primitiva para comunicarse con el Dios eterno, padre y Señor de Jesús de Nazaret.

– Samuel Pagán, De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo (Editorial Patmos, 2007), 42.

 Los Salmos pueden ser agrupados según su clasificación, aunque ciertos Salmos pueden encajar en más de una categoría:

  1. Histórico: que está conectado con algún suceso puntual, de la historia de Israel o la vida del salmista.
  2. Mesiánico: que trata los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirán.
  3. Profético o Milenario: que señala el futuro de Israel….
  4. Penitencial: que recuerda la profunda confesión del salmista de sus pecados….
  5. Imprecatorio: que implora a Dios a tomar venganza sobre los enemigos de Su pueblo.

Muchos otros Salmos son expresiones de alabanza y adoración de individuos o congregaciones, y todavía otros son narraciones de los tratos de Dios con Su pueblo.

 – William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald (Editorial CLIE, 2004), 245.

El Salterio está dividido en cinco libros, cada uno de los cuales termina con una doxología. A pesar de que estas doxologías hoy se numeran como versículos de un salmo, en realidad son elementos independientes que cierran cada uno de los libros, con excepción del Libro V en el cual el último salmo es la doxología, que, a su vez, cierra toda la colección. La organización de los libros y las doxologías es como sigue:

Libro 1

Libro 2

Libro 3

Libro 4

Libro 5

Salmo 1.1-41.12

Salmo 42.1-72.17

Salmo 73.1–89.51

Salmo 90.1–106.48

Salmo 107.1–149.9

Doxología 41.13

Doxología 72.18-19
Colofón 72.20
Doxología 89.52

Doxología 106.48

Doxología 150.1-6

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Sal.

Consejos para la lectura y la enseñanza de los Salmos

Para obrar correctamente con el libro de los Salmos, debes saber cómo funcionan los poemas. La poesía es el lenguaje portándose bien, pero de ninguna manera se trata de un idioma extranjero. Es importante notar que el impulso poético existe dentro de todos nosotros, como cuando hablamos de que el sol sale o de encontrarnos emocionalmente “bajo.” También tenemos más contacto con los poemas de lo que podemos pensar, dado que cada canción que cantamos u oímos es un poema. A continuación todas aquellas cosas sobre la poesía que siempre querías saber pero no sabías como preguntar:

  • Los poemas ordinariamente no cuentan una historia.
  • Los poemas no son una serie de ideas lógicamente estructuradas como lo es un ensayo.
  • Los poemas son tipo meditación/reflexión o emocional en contenido; es decir, representan una secuencia de pensamientos o sentimientos.
  • Comparado con las historias y escritura expositiva ordinaria, los poemas son inconexos en su estructura. Debemos estar preparados para cambios rápidos sin transiciones.
  • La poesía se escribe de manera versificada. En la Biblia, esta forma de verso se conoce como el paralelismo: decir la misma cosa más de una vez con diferentes palabras e imágenes o simplemente escribiendo en unidades gramaticales similares de dos o tres líneas.
  • En la poesía, la línea es la unidad recurrente, no la oración, como lo es en la prosa.
  • Los poetas piensan en imágenes y realidades concretas (luz, senda, correr) en lugar de abstracciones. Mientras que la unidad básica de la narrativa es la escena o episodio, en la poesía, ampliamente definida, es la imagen.
  • Los poetas prefieren lo figurativo a lo literal. Los recursos literarios más comunes son la metáfora, el símil, la hipérbole (exagerar para efecto), la personificación, el apóstrofe (dirigirse a alguien o algo de manera retórica).
  • El lenguaje figurado requiere de interpretación.
  • La mayoría de los poemas vienen unificados por una idea central, un sentimiento, o una situación.

Puedes lidiar con un poema hasta conseguir unificarla, si te esfuerzas en ello.

  • Los poemas vienen estructurados sobre el principio de tema y variación.
  • Los poemas también vienen estructurados sobre un principio tripartito: (1) introducción; (2) desarrollo; y (3) conclusión, con una nota de resolución o clausura.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, pp. 239, 240.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.