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Orientación previa a Eclesiastés

Versículos clave

Eclesiastés 1:2 «Vanidad de vanidades —dijo el Predicador—; vanidad de vanidades, todo es vanidad».

Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón del hombre, sin que este alcance a comprender la obra hecha por Dios desde el principio hasta el fin.

Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: «No tengo en ellos contentamiento».

Eclesiastés 12:13 El fin de todo el discurso que has oído es: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre.

  – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Algunas tradiciones establecen a Salomón como autor; otras, algún sabio semita después de la época de Ezequías
  • 1-Fecha: Siglo X a.C. o Siglo VII a.C., dependiendo de quien sea el autor
  • 1-Lugar: En Israel

Reseñas

Eclesiastés se atribuye generalmente a Salomón (aproximadamente entre los años 971 y 931 a.C.), quien lo habría escrito en su vejez. …El nombre Eclesiastés se deriva de la palabra griega ecclesia y significa «alguien que habla a una asamblea». La palabra hebrea que le corresponde es qohılet, la cual quiere decir «uno que se dirige a una asamblea», aunque a veces se traduce como «el maestro» o «el predicador».

Biblia plenitud: Biblia de estudio. (Editorial Caribe, 2000), Ecl.

El predicador es identificado como «hijo de David, rey sobre Israel en Jerusalén» (Ec. 1:1). La cuestión de su paternidad ha sido muy discutida, y se han presentado dos posibles soluciones: 1. El mismo Salomón, en su vejez, escribió este libro. No es nombrado, pero es a él que se refieren las alusiones a la sabiduría, a los placeres, a las construcciones, a los servidores, a las riquezas, y a las mujeres, en lo cual sobrepasó a todos los que habían estado antes que él en Jerusalén (Ec. 1:16; 2:1–9) … 2. La segunda postura afirma que este rey «hijo de David» no sería necesariamente Salomón, sino un descendiente posterior de David…. Esta postura se apoya en que el vocabulario y la sintaxis de Eclesiastés no son del todo conformes al hebreo clásico, lo cual sería indicativo de una época tardía…. Sin embargo, esta segunda postura se enfrenta a graves objeciones. Se atribuye al autor más sabiduría que «todos los que fueron antes de mí en Jerusalén». Ningún rey posterior a Salomón, excepto el Rey de reyes, puede hacer en justicia esta afirmación. Por otra parte, afirma que fue rey sobre Israel, lo que, por la evidencia interna, lo sitúa dentro de la monarquía unida, cuyo último rey fue precisamente Salomón.

– Samuel Vila Ventura, Nuevo diccionario bíblico ilustrado (Editorial CLIE, 1985), 276.

Es mucho más fácil decir que el rey Salomón no escribió Eclesiastés, que decir quién lo escribió. Seguramente, el autor fue un hombre sabio ansioso por desafiar las opiniones y los valores de otros hombres sabios. Pero quién fue y dónde vivió no lo sabemos. Las sugerencias en el sentido de que era un judío fenicio o alejandrino no han sido ampliamente aceptadas, y hay que tomar en serio las referencias de Qohelet a Jerusalén, el centro de las actividades comerciales y políticas.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 575.

Fuera quien fuera Cohélet, lo cierto es que se trataba de un hombre extremadamente religioso. …Para él la vida se desarrolla, sí, con muchos contrastes y diferencias, pero toda ella sujeta a la decisión final de un Dios soberano. Dios es el que da el trabajo y la posibilidad de gozarse en el mismo (Ec. 2:24). Dios da sabiduría a quien quiere (Ec. 2:26). Gozar de la vida es don de Dios (Ec. 3:13). Todo lo que Dios hace será perpetuo (Ec. 3:14). Dios restaura lo que pasó (Ec. 3:15). Dios está en el cielo (Ec. 5:2). Dios es el que da días de vida (Ec. 5:18). Dios es el que da las riquezas a quien quiere (Ec. 5:19), etcétera, etcétera. No hay que asombrarse de que la conclusión de Cohélet sea “teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (Ec. 12:13).

– Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia. (Editorial Unilit, 1999), 309.

A la luz de la anonimidad del libro y la dificultad de establecer la fecha de composición con el uso de la evidencia lingüistica, es mejor simplemente reconocer que algunos intérpretes concluyen que el autor fue Salomón, mientras que otros piensan que fue algún otro escritor despúes de Salomon. En cualquier caso, el libro reclama que su sabiduría, en última instancia, viene de un “solo Pastor” (Ec. 12:11 NVI), esto es, de Dios (Gen. 48.15; Sal. 23:1; 28.9; 80.1).

– Traducido por Exegetica.net de The ESV Study Bible (Crossway Bibles, 2008), 1193.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Los “convocados”; el ser humano en general, particularmente el jóven que está buscando la satisfacción y el significado de la vida
  • 2-Localidad: La “asamblea”; la audiencia es universal

Reseñas

Cohélet se refiere probablemente al “encargado de reunir a la asamblea y de dirigirle la palabra”. En la Septuaginta, o sea, la antigua Versión Griega, el nombre Cohélet se traduce por Eclesiastés, vocablo relacionado con la palabra ekklesia (asamblea); así que, Eclesiastés equivale aproximadamente a “orador público”, “predicador” o “maestro moralista”. El autor de Eclesiastés emplea este término para referirse a sí mismo (Ec. 1:1, 2, 12; 7:27; 12:8–10). Es probable que el título indique el papel del escritor como líder—maestro en una comunidad de sabios.

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 237.

El autor de este libro fue filósofo, y especula acerca de los misterios más prominentes de la vida, lo que presta interés en su obra a todos, eruditos y poco instruidos, porque los problemas que le concernían, también tocan a la vida íntima de todo nombre.
Cohelet quiere enseñar a los jóvenes que las actividades normales de la vida, cuando uno se ocupa de ellas, olvidándose de su Creador y su deber a él, son todas vanidad.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5. (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 426, 429.

A pesar de que Salomón escribió para combatir la creciente secularización de la religión de su época, sus palabras proveen una crítica válida hacia el humanismo secular moderno. Ciertamente la vida es corta; está llena de muchos enigmas e injusticias. Si no poseyéramos la seguridad de un juicio futuro y de la vida después de la muerte apoyados en los eventos históricos de la crucifixión y resurrección de Cristo (cf., e.g., Hch. 17:30–31), el futuro después de la muerte sería incierto y misterioso. Sin embargo y a pesar de ello, la vida no debe abandonarse o llenarse de desesperación. Por el contrario, debemos vivir confiando completamente en el Señor, debemos recibirla y disfrutarla como un regalo que viene de su buena mano y vivir a la luz del juicio futuro.

– Walvoord y Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 4. (Ediciones Las Américas, A.C., 2000), 356.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: Eclesiastés es una respuesta a la secularización de la cultura hebrea, el pesimismo de los filósofos antiguos y la falta de satisfacción en la experiencia humana.
  • 3-Propósito: Ofrecer al lector “la posibilidad de gozo, fe y la seguridad de la bondad de Dios” (Carson, Motyer, Wenham. Nuevo comentario bíblico: Siglo veintiuno) dentro de un marco realista sobre esta vida.

Reseñas

La falta de satisfacción que el hombre experimenta en esta vida satura todo el mensaje del predicador. “El autor se presenta a sí mismo no sólo como un observador profundo de la frustración innata que acompaña la existencia, Ec. 1:8, 14, 15; 5:8, sino también como quien ha experimentado en carne propia todas aquellas cosas que parecieran traer la felicidad pero que al final se convierten en carga, Ec. 1:16–2:11.”

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 236.

 ¿Cuál es entonces el propósito y mensaje perdurable de Eclesiastés?

Es una respuesta al insondable pesimismo de mucho del pensamiento antiguo. Sin embargo, no contempla una “fe” superficial, que no toma en cuenta adecuadamente el estado caído del mundo. Es así a la vez un tratado evangelístico, que llama a la gente secular a hacer frente a las implicaciones de su secularización, y un llamado al realismo, invitando a los fieles israelitas a tomar en serio la “futilidad”, el “enigma” de la vida en este mundo. Prohíbe tanto la secularización (vivir como si la existencia de Dios no tuviese utilidad práctica para la vida en este mundo) y un optimismo irreal (esperar que la fe cancele la vida tal cual es). Negativamente, nos advierte que “fe” está siempre en contraste con “vista”, y no nos proporciona un atajo para entender plenamente los caminos de Dios. Positivamente, nos llama a una vida de fe y gozo. En un resumen de Eclesiastés, J. S. Wright solía decir: “Dios tiene la llave a todo lo desconocido, pero no te la dará a ti. Ya que tú no tienes la llave, debes confiar que él abrirá las puertas.”

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno. (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

En la conclusión, encontramos la verdad obvia de todos los sabios de la Biblia, que el temor al Señor es el principio de toda sabiduría. Pero Cohélet espera hasta el fin de su obra para traernos a este punto; lo hace cuando estamos desesperados por encontrar una respuesta. Hay pistas aquí y allá a través del libro, pero su enfoque es otro: él intenta descubrir hasta cuál punto irá el hombre que no tiene esta creencia. Se pone a sí mismo y a nosotros también en el lugar de un humanista o secularista, no en la posición de un ateo pues el ateísmo no era popular en aquel entonces, sino en la posición de una persona cuyo punto de vista comienza con la visión de una persona de poca comprensión de Dios.

Entonces, el propósito del libro será demostrar cuán vacía es la vida del hombre “bajo el sol” (sin una revelación de Dios) y llevarle a levantar sus ojos por encima del sol (Dios).

– Pablo Hoff, Libros poéticos: Poesía y sabiduría de Israel (Editorial Vida, 1998), 243.

Preparación para el evangelio. Su realismo en la descripción de las ironías del sufrimiento y la muerte ayuda a explicar la importancia crucial de la crucifixión y resurrección de Jesús. La insistencia de Qohelet en la inescrutabilidad del obrar de Dios subraya el avance magnífico en la comunicación divinohumana que efectuó la encarnación. Sus retratos sombríos del trabajo cansador prepararon el camino para el llamado del Maestro, del trabajo agotador al descanso gracioso (Mt. 11:28–30). Su mandamiento de disfrutar los regalos simples de Dios sin ansiedad tuvo eco en las exhortaciones de Jesús de confiar en el Dios del lirio y del pajarillo (Mt. 6:25–33).

Con una mirada penetrante y una pluma incisiva, Qohelet desafió la excesiva confianza de la sabiduría más antigua y sus aplicaciones erradas en su cultura. Por tanto, preparó el camino para aquél «mayor que Salomón», «en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento» (Mt. 12:42; Col. 2:3).

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 586–587.

4. Características

  • 4-Género: Literatura sapiencial pesimista
  • 4-Estilo: Soliliquio, superlativo, repetición, reflexión, proverbio, preguntas retóricas, enigmas, alegoría
  • 4-Guía literaria: Véase también Sabiduría como género literario.

Reseñas

Dentro de la literatura de la Sabiduría del antiguo Cercano Oriente hubo un estilo de escritura que podemos llamar “literatura pesimista”. Eclesiastés es su único ejemplo en la Biblia, pero la tradición se remonta por los menos hasta el año 2000 a. de J.C. tanto en Egipto como en Mesopotamia.

Sin embargo, Eclesiastés es “pesimismo” con una diferencia. Porque otros escritos “pesimistas” eran fríos, sensuales y desprovistos de siquiera una nota de esperanza. En el Diálogo de Pesimismo (una obra babilónica del siglo XIV a. de J.C.) el suicidio es la única respuesta al problema de la vida. En la Epica de Gilgamés el dios Shamash declara lisa y llanamente: “Tú no encontrarás la vida que persigues.” Aun cuando Eclesiastés se hace eco del antiguo pesimismo, tiene otra hebra que está en marcado contraste. Porque también sostiene la posibilidad de gozo, fe y la seguridad de la bondad de Dios.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno. (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Es preciso insistir en que la única manera de entender a Cohélet es tomando su discurso en su conjunto. Una afirmación que es tomada de manera aislada, sin su contrapartida en el resto del texto, produce confusión. Nuestro hombre utiliza un método de comparaciones, como si hiciera uso de una balanza, poniendo un concepto en un platillo, luego otro en el otro, y así sucesivamente, para luego sacar sus conclusiones finales.

– Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia (Editorial Unilit, 1999), 310.

Reflexiones. La médula del estilo literario de Qohelet es una serie de narraciones prosaicas en primera persona en las que el Predicador relata sus observaciones sobre la futilidad de la vida….

Proverbios. Qohelet utilizaba proverbios en maneras convencionales y no convencionales. Al igual que sus pares sabios, usaba dos tipos principales de proverbios: (1) Las declaraciones…simplemente afirman cómo es la realidad: «El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto» (Ecl. 5:10). (2) Las admoniciones (o «consejos») son mandamientos, a veces positivos («Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás», Ecl. 11:1) y a veces negativos («No te apresures en tu espíritu a enojarte, porque el enojo reposa en el seno de los necios», Ecl. 7:9). La variedad de expansiones y modificaciones es interminable….

…El proverbio aparece en dos puntos principales: (1) insertos en las reflexiones, donde refuerzan o resumen la conclusión (Ecl. 1:15, 18; 4:5s.; vv. 9–12 es casi un proverbio numérico como Pr. 30:5, 18, 21, 24, 29); y (2) reunidos en las «palabras de consejo» (Ecl. 5:1–12; 7:1–8:9; 9:13–12:8)….

Preguntas retóricas. Para cautivar a sus oyentes con su argumento y obligar a la respuesta deseada, Qohelet frecuentemente usa preguntas retóricas. Ya que a menudo aparecen hacia el final de una sección, son un indicio de su tema principal: «Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol?» (2:22); «¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?» (3:9). Las preguntas atraen al lector hasta caer en las redes de Qohelet, en las que quiere atrapar consenso para su veredicto de futilidad….

Alegoría. «Disfruta la vida tal como Dios la da» es la conclusión positiva. Al finalizar el libro, refuerza su conclusión gráficamente con una alegoría o un conjunto de metáforas (Ecl. 12:2–7). Su tema principal, expresado en una admonición («Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud»; v. 1), se hace patente en una representación del precio que cobra la vejez sobre la vitalidad humana.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 581-582.

Véase también la guía Sabiduría como género literario.

5. Contenido

  • 5-Temas: Vanidad, secularismo, el sentido de la vida, los límites de la sabiduría humana, vida, muerte, gracia, placer, juventud, vejez, injusticias y contradicciones en la vida
  • 5-Doctrinas: el sentido de la vida, la libertad de Dios y el misterio de sus caminos, fe

Reseñas

Para entender este libro es esencial saber el significado de dos expresiones hebreas: vanidad de vanidades y bajo el sol. Vanidad ocurre 37 veces e indica la inútil, huidiza y misteriosa naturaleza de la vida. Bajo el sol ocurre 29 veces e indica una perspectiva secular de la vida.

– Eduardo A. Hernández, Lockman Foundation, Biblia de estudio: LBLA. (Casa Editoral para La Fundación Bíblica Lockman, 2003), Ec.

Detrás de la desesperanza humana de Eclesiastés aparece incesantemente la presencia del Creador, a quien todos deberán dar cuenta (Ecl. 3:11, 17; 5:2; 12:9). De hecho, este libro es la requisitoria más implacable contra el orgullo humano y su pretensión a prescindir del Señor. La obsesión de la muerte y de la destrucción no puede ser disipada más que por la puesta de la esperanza en Dios, en la eternidad, y en la retribución definitiva de todas las acciones cometidas sobre esta tierra sometida a la vanidad.

– Samuel Vila Ventura, Nuevo diccionario bíblico ilustrado (Editorial CLIE, 1985), 277–278.

Eclesiastés puede considerarse una apología dirigida a las personas cuya visión no va más allá de lo que está «debajo del sol». El autor les demuestra la vanidad de la filosofía que abrazan, y subraya la futilidad del materialismo y de una vida sin Dios. Visto así, Eclesiastés resulta ser una viva crítica del secularismo y pretende combatir la tendencia a relegar la religión a la categoría de simple instrumento del secularismo. Si el hombre concibe el mundo como un fin en sí, la vida se vuelve vanidad; pero si lo considera como un medio por el que Dios se nos revela y nos muestra su sabiduría y justicia, la vida tiene significado (Ec. 2:24; 5:18–20).

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

El Libro de Eclesiastés puede describirse como La búsqueda de Dios por el hombre natural. Teniendo en cuenta esto, debemos entender que las conclusiones y opiniones aisladas y anticipadas en el argumento del libro no deben tomarse como finales, sino que deben suprimirse a la conclusión final del libro en Ec. 12:13, del mismo modo que muchas opiniones afirmadas en el Antiguo Testamento, tanto de teología como de práctica, son nulificadas con la más clara revelación del Nuevo Testamento. Por esto es que no deben sacarse del contexto de este libro ciertos pasajes, empleándolos como textos para probar, en contra de la enseñanza clara del Nuevo Testamento.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 430.

Hay tres rasgos de Eclesiastés dignos de ser mencionados: (1) utiliza una división de la realidad en dos esferas, la celestial y la terrenal, refiriéndose a lo que está “bajo el sol” o “debajo del cielo” y lo que está “sobre la tierra”…. (2) Distingue entre observación y fe. El Maestro dice: “He observado debajo del sol … ” (Ec. 1:14), pero continúa diciendo: “entendí … ” (Ec. 2:14). Cuando usa el verbo “observar” señala a los trabajos de la vida. Cuando llama al gozo no es en conexión con observar sino que es lo que él cree acerca de Dios a pesar de lo que observa. (3) Nos lleva a enfrentar lo feo de la vida y, sin embargo, nos insta constantemente a la fe y al gozo.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno. (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: El predicador comienza con su conclusión y en lo que queda del libro muestra cómo ha llegado a aquella conclusión, entrelazando periódicamente el lado positivo sobre lo que sí tiene sentido y es bueno en esta vida.
  • 6-Estructura: Las observaciones dominan en todo el libro, pero sobre todo en los primeros seis capítulos. A partir del capítulo 7 encontramos bloques de exhortación y series de proverbios reflejando la realidad de la vida o amonestando al lector. Concluye con una descripción preciosa de la vida bajo el temor de Dios que sí tiene sentido.
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Eclesiastés.

Reseñas

El tema de este libro es la búsqueda de la clave para el sentido de la vida. El Predicador examina la vida desde todos los ángulos a fin de ver dónde puede encontrarse la satisfacción. Descubre que sólo Dios tiene la clave, y que hay que confiar en él. Mientras tanto debemos recibir la vida día a día de sus manos, y glorificar a Dios en las cosas ordinarias de todos los días.

Dentro de este marco, Eclesiastés se divide en dos secciones principales de pensamiento, (a) “la vanidad de la vida”, y (b) “la respuesta de la fe práctica”. Estos temas se elaboran paralelamente a lo largo de sus capítulos.

– J.D. Douglas, Nuevo diccionario Bíblico: Primera Edición (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

El grueso de las palabras del Predicador demuestra y explica su tema. Comienza con su conclusión y luego invierte doce capítulos en mostrar cómo llegó a ella. En realidad, «todo es vanidad» es sólo el lado negativo de su conclusión. Continúa tirando al blanco (Ec. 1:14; 2:11, 17, 19, 21, 23, 26; 4:4, 7s., 16; 5:10; 6:9; 8:14; 12:8) porque sus paisanos, en su optimismo apresurado, necesitaban escucharlo. Pero entrelazado con su conclusión negativa está el lado positivo sobre lo que es bueno y tiene sentido en la vida:

No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo.
También he visto que esto es de la mano de Dios. (Ec. 2:24)

Se reafirma periódicamente el tema (Ec. 3:12s., 22; 5:18–20; 8:15; 9:7–10) y se lo subraya en la conclusión: «Teme a Dios, y guarda sus mandamientos» (Ec. 12:13), refiriéndose no a las leyes de Moisés, sino a los consejos de Qohelet para disfrutar de las cosas simples de la vida como Dios las da.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 577.

El método particular de argumentación que tiene Qohelet hace que sea casi imposible un bosquejo coherente de esta obra. Parece ser más una colección de pensamientos aislados, que un argumento unificado que se siga sistemáticamente desde el principio hasta el fin….

La aproximación escogida aquí, de entre tantas maneras en que el se ha analizado el libro, reconoce dos puntos esenciales en el método de Qohelet: el carácter repetitivo típicamente semítico de sus argumentos para demostrar su tema; y el uso de conjuntos de proverbios, «palabras de consejo» que aclaran o refuerzan el argumento, un recurso particularmente llamativo en vista del deseo de Qohelet de corregir a los sabios más convencionales.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 577–578.

Véase también los Bosquejos analíticos de Eclesiastés.

Consejos para la lectura y la enseñanza de los Eclesiastés

Antes de hacer nada más con un pasaje particular, determina si es o no uno de los pasajes “debajo del sol” o uno de los pasajes centrados en Dios, alternativos a los pasajes negativos. Luego, interpreta el pasaje a la luz de ese contexto.

A Eclesiastés se le ha llamado el libro más contemporáneo de la Biblia. Asegúrate de destacar los paralelos en la vida real que hay con las experiencias que relata el autor. Por ejemplo, ¿Qué formas toma en tu propia vida el deseo desenfrenado por adquirir posesiones (Ecle. 2:4-8)? (La imagen es tan actual como la última publicidad que llega por correo.) Otra manera de decir esto es que la mejor confirmación de la veracidad de los proverbios de este libro es una mirada intensa y prolongada a tu alrededor, incluida la publicidad en las noticias diarias.

Los conjuntos de proverbios que componen gran parte del libro tiene el efecto de girar un prisma en la luz. De esta manera se ve un tema central desde una variedad de ángulos. Toma el tiempo necesario para dejar que ese tema y sus variantes penetren. El libro de Eclesiastés es un libro meditativo; léelo de una manera contemplativa. El formato del proverbio se presta a un acercamiento contemplativo.

Eclesiastés también es un libro afectivo (relacionado con las emociones), lleno de porciones emotivas. Ábrete a las emociones y sensaciones que despierta.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, pp. 268-269.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.