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Orientación previa a 1 Reyes

Versículos clave

1 Reyes 2:3-4 Guarda los preceptos de Jehová, tu Dios, andando en sus caminos y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, …para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; para que confirme Jehová la promesa que me hizo diciendo: “Si tus hijos guardan mi camino andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás te faltará un descendiente en el trono de Israel”.

 1 Reyes 8:46-51 Si pecan contra ti (porque no hay hombre que no peque), y tú, airado contra ellos, los entregas al enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos o cerca, y ellos recapacitan en la tierra adonde los hayan llevado cautivos, …si se convierten a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de los enemigos que los hayan llevado cautivos, y te suplican con el rostro hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado a tu nombre, tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, su oración y su súplica, y les harás justicia. Perdonarás a tu pueblo, que ha pecado contra ti, todas las rebeliones que hayan cometido contra ti, y harás que tengan de ellos misericordia los que los hayan llevado cautivos, porque ellos son tu pueblo y tu heredad….

1 Reyes 9:4-7 Y si tú andas delante de mí como anduvo David, tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como le prometí a tu padre David…. Pero si obstinadamente os apartáis de mí vosotros y vuestros hijos y no guardáis los mandamientos y estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que vais y servís a dioses ajenos, y los adoráis, yo eliminaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado. Y esta casa que he santificado a mi nombre, la echaré de delante de mí, e Israel será motivo de burla y escarnio entre todos los pueblos.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Un exiliado que vivió en Babilonia
  • 1-Fecha: Probablemente entre 560 a.C. y 538 a.C.
  • 1-Lugar: En Babilonia

Reseñas

Aunque parece obvio que el autor utilizó varios materiales como fuentes de información al escribir 1 y 2 Reyes, ambos libros contienen indicios de un solo escritor y no de varios. Algunos de esos indicadores son la elección de los materiales registrados.., los énfasis que se dan a través de los libros,… el método de expresar el principio y final de los reinados,… y las frases y expresiones que se repiten de principio a fin…. La identidad del autor no se conoce, pero pudo haber sido escrito por un exiliado que vivió en Babilonia.

– Walvoord y Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 3: 1 Reyes-Ester (Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 13–14.

El escritor inspirado cita tres de sus fuentes: el libro de los hechos de Salomón (1 Reyes 11:41), las crónicas de los reyes de Judá (1 Reyes 14:29), que no deben ser confundidas con los libros bíblicos de las Crónicas, y las historias de los reyes de Israel (1 Reyes 14:19). Sin embargo, tendría también acceso a las fuentes personales (escritos de otras personas) que son citadas por el cronista: el profeta Natán, Ahías silonita y el vidente Iddo, de la época de Jeroboam (2 Crónicas 9:29), Isaías (2 Crónicas 26:22; 32:32; ver 2 Reyes 20:1–19; Isaías 38, 39) y el profeta Jehú (1 Reyes 16:1).

– Pablo Hoff, Los Libros Históricos (Editorial Vida, 1980), 146.

El compilador de Reyes ha dejado algunos indicios de las fuentes que utilizó. Es probable que la mayor parte del material relativo a Salomón de 1 Reyes 3–11 haya sido tomado del libro de los hechos de Salomón (11:41) y muchas de las demás historias se hallaran en los libros de las crónicas de los reyes de Israel y de Judá. La LXX sugiere que 8:12s. (LXX, 8:53) se tomó del libro de Jaser (cf. Jos. 10:13; 2 S. 1:18). Los hechos de Elías y Eliseo quizá se hayan transmitido en forma oral entre las escuelas de profetas.

Todo este material ha sido organizado con gran habilidad para conformar una narración histórica bien sincronizada. Las crónicas de los dos reinos, originalmente separadas, han sido combinadas e intercaladas con los comentarios proféticos del editor.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 250.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: El pueblo de Israel en exilio
  • 2-Localidad: Babilonia

Reseñas

La prosperidad de cualquier nación depende de su observancia de las leyes del Creador. Es, pues, con esta perspectiva que debemos acercarnos a 1 Reyes. No sólo con una visión de la historia, sino con una perspectiva de la profecía y de su mensaje.

– Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano:  1 Reyes, 2 Reyes, y 2 Crónicas. (Editorial Mundo Hispano, 1993–), 31.

Es de mayor relevancia que el autor haya evaluado la monarquía a la luz de la ley mosaica. Además de trazar la declinación de los reinos del norte y del sur, el autor señala las razones de su fracaso en general, y el destino de cada rey en particular. Es posible que su intención fuera enseñar a los exiliados de Babilonia las razones que motivaron las circunstancias que vivían para que aprendieran de su pasado. Reciben un fuerte énfasis en particular la fidelidad de Dios a su pacto (bendición para el obediente y castigo para el desobediente) y la maldición de la idolatría.

– Walvoord y Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 3 (Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 14.

El concepto del pacto entre Jehová e Israel forma la base del mensaje profético. Israel fue ligado a Jehová mediante el pacto del Sinaí, y como era su pueblo, le debía absoluta lealtad. Por razón de la elección hecha por Dios, de su gobierno, de su omnipotencia, gracia y celo consumidor, los israelitas habían de obedecerle con total sumisión. Dios les había dado la tierra de Canaán, pero no como un regalo incondicional. La gran profecía de Deuteronomio 28 enseña que si los israelitas no le servían fielmente, Jehová les quitaría Canaán. Por lo tanto, los profetas y luego los historiadores inspirados, insistían en un tema principal: LA FIDELIDAD A JEHOVÁ ES PORTADORA DE BENDICIÓN, MIENTRAS QUE LA INFIDELIDAD PRODUCE CONSECUENCIAS FUNESTAS. Los libros históricos señalan cómo se cumplió al pie de la letra el mensaje profético. Los repetidos fracasos de Israel narrados en estos libros demuestran claramente cuán imposible era que la Ley por sí sola efectuara la verdadera salvación. Se necesitaba un Redentor divino.

– Pablo Hoff, Los Libros Históricos (Editorial Vida, 1980), 13–14.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “Los libros de Reyes cubren un período de poco más de 400 años, desde la accesión de Salomón al trono en (o poco antes de) 970 a. de J.C. hasta que el exiliado rey Joaquín fue liberado de la prisión en 561 a. de J.C.” (Carson, et al., Nuevo comentario bíblico: Siglo XXI).
  • 3-Propósito: “El autor escribe con el propósito de presentar esta historia. Traza la influencia de la mano providencial de Dios. Señala los errores y pecados de los reyes, pecados que traían como consecuencia la disciplina castigadora de Dios, y al final la destrucción de la nación.” (Carol Gillis, El Antiguo Testamento: Un comentario sobre su historia y literatura, vol. 2, p. 194).

Reseñas

1 y 2 Reyes no son más que una continuación de los libros de Samuel. Como lo sugiere su nombre, los libros 1 y 2 de Reyes registran los acontecimientos del reinado de Salomón y luego los de los sucesivos reyes de Judá y de Israel. Abarcan un período de cuatrocientos años y relatan la historia del crecimiento y la decadencia del reino. Vemos la división del reino. Vemos tanto a Israel como a Judá camino del cautiverio. …

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 131.

La historia de Reyes abarca unos cuatrocientos años, desde los últimos días de David (971 a.C.) hasta el año 37 del cautiverio babilónico (561 a.C.). Fueron años turbulentos debido a la inestabilidad política provocada por la pugna por la hegemonía sobre la región de las naciones más poderosas. Entre las naciones vecinas que en diferentes ocasiones habían constituido una amenaza para Israel y Judá se encontraban Siria, Asiria y Babilonia.

– Nelson y Mayo, Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

Más que presentar una mera relación de acontecimientos importantes, el objetivo básico es el de trazar la influencia providencial de Dios en la vida de su pueblo. Es con ese fin, altamente profético-religioso, que se señalan errores y pecados de cada monarca, con la disciplina de juicio y castigo que cada uno merecía. Por esto no se hace una evaluación político-militar de cada rey como tal. Lo que interesa es la clase de relación entre Israel y Jehovah….

…Otro gran propósito es mostrarnos que Dios no permitirá la aniquilación total y definitiva de su pueblo. Según el pacto davídico, la línea real y redentora será conservada mediante la salvación de un remanente. Pero una condición es irrevocable: Israel debe volver a su Dios en genuino arrepentimiento.

– Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano 1 Reyes, 2 Reyes, y 2 Crónicas (Editorial Mundo Hispano, 1993–), 31.

Reyes demuestra … cómo fue que Dios destruyó a su propio pueblo y lo desterró. Su propósito principal es justificar la terrible decisión de Dios demostrando que los reyes de Israel y Judá, casi sin excepción, eran totalmente imperfectos. En esto los reyes no estaban solos, por supuesto: el pueblo entero poseía una tendencia crónica al pecado….

Por otro lado, Reyes ilustra la fidelidad de Dios para con Israel y su participación en la vida política de la nación. Por lo tanto, nos previene de no tratar a las instituciones políticas como un área en la cual el mandato de Dios no tiene vigencia. Se ve que Dios está activo allí tanto en gracia como en juicio. De hecho, a lo largo de la obra y de manera muy sutil se describe la interconexión de la libertad y responsabilidad humanas con la soberanía divina, disuadiendo a que se tome una opinión demasiado simplista de la relación entre las dos. Dios toma las acciones humanas, tanto las buenas como las malas, y las utiliza para sus propósitos que todo abarcan.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

4. Características

  • 4-Género: Narrativa histórica 
  • 4-Estilo: El autor relata los eventos enfatizando el significado teológico que tienen para el pueblo de Dios
  • 4-Guía literaria: Véase también Narrativa como género literario.

Reseñas

¿Pero qué clase de escrito es este? Aun un primer vistazo de la obra es suficiente para saber que tiene que ver con la historia, pero es obvio que no es la clase de historia que producen los historiadores modernos….Lo que tenemos aquí no es una historia sencilla y directa sino una historia que contiene su propio comentario teológico sobre distintos eventos. La intención del autor no era relatar los eventos mismos sino explicar su importancia.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario bíblico: Siglo veintiuno. (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

En este caso, tal como en 1 y 2 Samuel, el enfoque subjetivo reemplazó a la mera crónica de acontecimientos. En lugar de ser un apologista de la corte, cuya finalidad era celebrar las proezas del rey—como era común entre los pueblos antiguos (los hititas quizá sean la excepción)—el historiador evalúa y a menudo critica a los gobernantes, comparando a cada uno con David, el gran prototipo real.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 250.

Es importante notar que los hebreos fueron el primer pueblo en el mundo antiguo en poseer un sentido de historia. Egipto y Babilonia, con civilizaciones más antiguas, no ofrecen paralelo alguno. Aunque sus crónicas abundaron desde tiempos muy antiguos, esto que podríamos llamar materia prima no fue utilizada para formar un escrito histórico unificado. La diferencia parece ser que Israel poseía un secreto—“descubrieron que los acontecimientos humanos se iban desarrollando bajo un propósito divino. Los acontecimientos históricos de la humanidad no eran, para su mente profética, como el vaivén de las olas, sino como una corriente que se dirigía a un destino determinado. Creyendo en el futuro, les interesaba el pasado, no solamente los hechos sino su significado”. Fueron los primeros en afirmar que Dios se manifiesta en el factor tiempo regulando el destino de los hombres y de las naciones….

Los historiadores modernos son objetivos, teniendo como finalidad narrar los acontecimientos, mientras que los escritores del Antiguo Testamento eran subjetivos, interesados principalmente en el efecto que los hechos pudiesen tener sobre el lector. No quiere decir esto que no tratasen de relatar los hechos tan cercanos a la realidad como les era posible sino que su mayor interés radicaba en el significado de estos hechos para el individuo y para la raza. Los historiadores contemporáneos relatan; los del Antiguo Testamento exhortaban.

– Clyde T. Francisco y Juan Juan Lacue, Introduccion al Antiguo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones, 1999), 72-73.

El escritor introduce cada uno de los reyes de Judá y de Israel, dando la edad del rey al ascender al trono, la duración del reinado, el nombre de la madre y hechos adicionales acerca del rey. Se hace una evaluación del reinado del rey y se recapitulan varios acontecimientos; al final de cada narrativa el escritor cita sus fuentes, dice donde fue sepultado el rey y quien reinó después de él.

– Eduardo A. Hernández, Lockman Foundation, Biblia de estudio: LBLA. (Casa Editoral para La Fundación Bíblica Lockman, 2003), 1 Re.

Inscrita en el marco histórico de Reyes, corre también la vida de algunos profetas. Objeto de singular atención son Elías (1 R 17–2 R 1) y Eliseo (2 R 2.1–8.15; 13.14–20), los dos grandes representantes del profetismo; pero a su lado figuran también los nombres de otros profetas, que van de Natán (1 R 1.45) a Hulda (2 R 22.14–20) pasando por Ahías de Silo (1 R 11.29–40), Semaías (1 R 12.21–24) e Isaías (2 R 19.20–20.19). Dado el carácter narrativo de los libros de Reyes, el autor atiende especialmente a mostrar la actitud de los profetas en momentos de importancia decisiva para la historia de Israel. No se limita, pues, a recoger y transmitir el mensaje profético como tal, sino que presenta a los profetas en su personal relación con el acontecer histórico.

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), 1 Re.

5. Contenido

  • 5-Temas: La monarquía, la muerte de David, el reino de Salomón, el templo de Dios, sabiduría y insensatez, la apostasía y sus consecuencias, un reino dividido, el papel del profeta, Acab, Jezabel, el profeta Elías
  • 5-Doctrinas: Yahvé es el único verdadero Dios; Yahvé controla la historia; Yahvé demanda una adoración exclusiva; el contenido y el lugar de la verdadera adoración; las consecuencias de una adoración falsa; Yahvé es un legislador justo y misericordioso; Yahvé, el que hace y cumple sus promesas (ESV Study Bible, 1-2 Kings)

Reseñas

El reinado de Salomón ocupa una extensa porción de la primera parte de esta obra (1 R 2.12–11.43), donde se hace evidente el interés del autor en realzar la personalidad del rey. Recuerda su inteligencia y sabiduría, las riquezas que atesoró y las grandiosas construcciones que impulsó; entre otras, el complejo de edificios amurallados del palacio real, las enormes caballerizas de Meguido, las ciudades-campamento y, destacando sobre todas ellas con especial relieve, el Templo que hizo construir en los terrenos adquiridos por David a tal efecto (cf. 2 S 24.18–25).

…En contraste con las espléndidas realizaciones del reinado de Salomón, 1 Reyes descubre algunos aspectos personales que desdoran su imagen. Entre ellos, la conducta apóstata y poco ejemplar del monarca y su actitud permisiva ante la penetración en Israel de cultos paganos e idolátricos.

…Una vez narradas las circunstancias en que se produjo la ruptura de la unidad nacional bajo el gobierno de Roboam (1 R 12) y la fundación del reino del norte, Reyes aborda en forma paralela las historias de Judá y de Israel, separadas para siempre e incapaces de superar su mutua hostilidad.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), 1 Re.

En la teología de Reyes hay la tensión dialéctica entre el juicio y la salvación, entre una visión pesimista y otra esperanzada de la historia. La única vía de salvación consistía en la aceptación de lo justo del castigo divino mediante el arrepentimiento de la nación.

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

Así hallamos en estos libros claramente señalado el error de la idolatría, y la necesidad de adorar sólo a un Dios, el cual es Jehová. Se distingue el interés que Dios manifiesta en los asuntos del mundo, y especialmente en los de su propia nación escogida. El cuidado que Dios tiene por su pueblo y la protección que les dispensa cuando le obedecen, se dan por sentados. El castigo del pecado y la recompensa del bien son doctrinas fundamentales de estos libros. La eminencia de Dios en la naturaleza, con la dádiva de su poder a los hombres para realizar proyectos que adelantan su causa, es una idea prominente y eficaz en el libro. El ideal de la teocracia es el que motiva a este autor a que presente datos históricos.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V, vol. 2 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 195.

El relato del actuar de los profetas fue tomado en la historia de los reyes como el fermento espiritual que caracteriza el reino de Israel desde el principio hasta el final y caracteriza en su desarrollo la forma del Reino de Dios en Israel.

Como rey invisible pero existente del pueblo del pacto Yahvé había formado con los profetas herramientas de su Espíritu que representan su ley y su justicia ante los reyes, aconsejando y guiando pero también advirtiendo y castigándolos, En el caso necesario sus palabras se convirtieron en instrumento de la palabra de Dios por medio de señales y milagros ante el pueblo.

– Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch, Comentario al Texto Hebreo del Antiguo Testamento (Editorial CLIE, 2008), 922.

Los libros de 1 y 2 Reyes muestran que Dios es fiel a su promesa respecto a Israel. Dentro de ese gran propósito, el autor da fe de la forma en que ciertas actividades humanas afectaron el trato del Señor con su pueblo y también cómo logró sus propósitos a pesar de la oposición de sus enemigos y los fracasos de su linaje escogido.

– John F. Walvoord y Roy B. Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 3. (Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 15–16.

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: Casi la mitad de este libro se centra en el reino de Salomón y sus logros. El punto de inflexión ocurre cuando Salomón empieza a seguir otros dioses. A partir de eso, el reino se divide y empieza su declive.
  • 6-Estructura: La monarquía unida bajo David y Salomón – La monarquía divida (Parte 1)
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de 1 Reyes.

Reseñas

En los libros de Reyes se pueden distinguir tres períodos importantes de la historia de Israel: (a) la monarquía unida (durante la cual Israel y Judá estuvieron unidos bajo el reinado de Salomón tal como en los tiempos de Saúl y David); (b) la monarquía dividida (desde la rebelión de Israel contra la soberanía de los reyes judíos hasta que Asiria llevó cautivo a Israel); y (c) el reino sobreviviente (el registro de lo que sucedió a Judá desde la deportación de Israel hasta su propia caída y su exilio a manos de los babilonios).

– John F. Walvoord y Roy B. Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 3 (Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 13.

«Cuando tus días se cumplan y reposes con tus padres, levantaré a tu descendiente después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y estableceré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre. Yo seré padre para él y él será hijo para mí. Cuando cometa iniquidad, lo corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombres, pero mi misericordia no se apartará de él, como la aparté de Saúl a quien quité de delante de ti. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de mí; tu trono será establecido para siempre» (2 Sam. 7:12–16).

Esta divina promesa forma el hilo conductor a lo largo del cual se desenvuelve la historia de los reyes, desde Salomón hasta el exilio babilónico: forma la idea principal en la exposición de la historia de nuestros libros. El autor de la historia de los reyes quiere ofrecer al lector el desarrollo de la historia de cómo el Señor cumplió con su palabra misericordiosa, castigando y rechazando la semilla de David.

– Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch, Comentario al Texto Hebreo del Antiguo Testamento (Editorial CLIE, 2008), 923.

Los libros de los Reyes son la continuación de la historia de la monarquía hebrea, que comienza en los libros de Samuel. Abarcan cuatro siglos de la existencia de Israel, empezando con el reinado del poderoso rey Salomón y terminando con la cautividad babilónica. El autor nos cuenta la lamentable historia de un pueblo que se dividió en dos reinos, a menudo en guerra fratricida y casi siempre propensos a prestar culto a dioses paganos. En esta época de crisis espiritual, Jehová levantó poderosos profetas y algunos reyes piadosos para volver al pueblo a la verdadera religión, pero las reformas fueron pasajeras. A pesar de esto, Dios seguía cumpliendo su promesa de perpetuar la dinastía de David. Los dos reinos acabaron finalmente en la deportación: uno a Asiría y el otro a Babilonia.

– Pablo Hoff, Los Libros Históricos (Editorial Vida, 1980), 147.

El primer libro de los Reyes comienza su narrativa con un relato detallado de la gran era salomónica (971-930 a.C.; caps. 1-11). La narración hace hincapié en la sabiduría piadosa de Salomón (1 3; 4), sus proyectos de construcción, el Templo y el palacio (1 R 5-8), y finalmente, la decadencia de la espiritualidad de Salomón hacia fines de su reinado. Después del fallecimiento de Salomón, el libro se centra en la ruptura de la nación entre el reino del norte (Israel), formado por las diez tribus encabezados por Jeroboam y el reino del sur, con su centro en Judá y que tenía al hijo de Salomón, Roboam, como rey (12.1-24). De allí en adelante, la fortuna de los dos reinos se escribe según las bendiciones y los castigos que vienen como resultado de la obediencia y la desobediencia a las leyes de Dios. La lamentable imagen de la creciente apostasía de Israel se ve incrementada por el ascenso de Ocozías al trono en el reino del norte (853-852 a.C.) y el reinado de Josafat en el sur (872-847). Durante este período, los dos reinados tuvieron que enfrentar el creciente imperialismo de Asiria, en especial, por los reinados de los reyes asirios, Assurnasirpal II (883-859 a.C.) y Salmanasar III (859-824 a.C.).

Nuevo comentario ilustrado de la biblia (Editorial Caribe, 2003), 414–415.

Véase también los Bosquejos analíticos de 1 Reyes.

Consejos para la lectura y la enseñanza de 1 Reyes

Procura mantener una opinión equilibrada acerca de Salomón. Uno debe ver la sabiduría y gloria que fue dado por la gracia de Dios sin pasar por alto sus errores necios.

Mantente alerto a las pistas narrativas (como las comparaciones y los resultados) que proporcionan un estándar para evaluar los reyes de Israel y Judá en términos espirituales. También hay que estar pendiente del patrón recurrente de la formación, deformación y re-formación espiritual.

Lee 1 Reyes en conexión con 2 Reyes para ver la continuidad entre Elías y Eliseo y para también ver a qué finalmente conduce la apostasía de Israel y Judá.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p.155.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.