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Orientación previa a Isaías

Versículos clave

Isaías 6:5 Entonces dije: «¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos».

Isaías 9:2, 6 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. …Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre “Admirable consejero”, “Dios fuerte”, “Padre eterno”, “Príncipe de paz”.

Isaías 30.15 Porque así dijo Jehová, el Señor, el Santo de Israel: «En la conversión y en el reposo seréis salvos; en la quietud y en confianza estará vuestra fortaleza». Pero no quisisteis….

Isaías 41:14 ¡No temas, gusanito de Jacob; vosotros, los poquitos de Israel! Yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.

Isaías 45:22 ¡Mirad a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay otro!

Isaías 53:5-6 Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Isaías 56:1 Así ha dicho Jehová: «Guardad el derecho y practicad la justicia, porque cerca de venir está mi salvación y de manifestarse mi justicia».

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Isaías
  • 1-Fecha: Durante los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías (740 a.C. al 687 a.C.)
  • 1-Lugar: En Judá

Reseñas

Isaías ben Amoz (quien debe ser diferenciado del profeta Amós) era oriundo de Judea, probablemente de Jerusalén, y su ministerio se extendió desde el año de la muerte de Uzías (740 a.C.; cf. Is. 6:1) a lo largo de los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías (seguramente hasta el 701) y, de acuerdo con la tradición (sustentada en parte por la profecía misma), hasta el reinado de Manasés (696–642). …Estaba casado con una profetisa y tenía dos hijos (Is. 7:3; 8:3); de acuerdo con la tradición judía, el segundo nació de un segundo matrimonio con una «virgen» (ver Is. 7:14). Otra tradición informa que Isaías se tornó en mártir al ser aserrado en dos durante el tiempo de Manasés (la Asunción de Isaías, posiblemente la base de He. 11:37). En consecuencia, el ministerio de Isaías cubrió un período de por lo menos cuarenta años (740–701), y posiblemente fue más extenso ya que Ezequías no murió antes del 687 y es improbable que el corregente Manasés se haya atrevido a asesinar a Isaías mientras vivía Ezequías.

El profeta claramente poseía un sentido de la misión como resultado de su vocación divina (Is. 6:8–10). …Los nombres que puso a sus hijos, Sear-Jasub («un remanente volverá») y, en particular, el que le diera al menor, Maher-salal-hasbaz («el despojo se apresura, la presa se precipita»), son indicativos de su misión. Existe una relación muy cercana, como veremos, entre estos nombres y el mensaje dado a Isaías en su llamado (Is. 6:11–13).

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 357-358.

Isaías empezó a profetizar, según su propio testimonio, en el año que murió el rey Uzías (Is. 6:1), en el año 735 a. de J.C. Siguió profetizando durante los reinados de Joatam, Acaz, Ezequías, y posiblemente Manasés. Su ministerio fue un éxito absoluto, porque veía cumplidas una tras otra las profecías que decía, y cuánto más se cumplían, más aumentaba su fama y su reputación, mientras que Dios atestiguaba a su obra mediante señales y maravillas (Is. 7:11; 37:7; etc.).

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V, vol. 3 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 255.

Isaías fue un aristócrata, amigo de reyes, y un letrado estadista que vivió y profetizó en el reino meridional de Judá durante los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías. Aconsejó a Acaz que no sintiera temor de los enemigos de Israel y apoyó a Ezequías cuando la amenaza de Asiria parecía prolongarse. Dio a conocer a los reyes los designios de Dios y a la vez llevó la palabra de Dios al pueblo.

– Mary Batchelor, Abramos la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

El hijo de Amoz nació en Jerusalem por el año de 760 A. de C., cuando Amós el profeta, estaba predicando en el reino del norte. Su ministerio activo, comenzó como por el año 740 A. de C., el año en que murió el Rey Uzías. Durante cuarenta años radicó en su ciudad natal, dando a los reyes, a las princesas de la corte y al pueblo, el candente mensaje que enviaba Dios por su conducto. Podemos imaginarlo como un joven apuesto, aristócrata y principesco, el cual tenía acceso a la corte y grande popularidad y estimación entre los habitantes de Jerusalem.

– Kyle M. Yates y Simón Corona, Los profetas del Antiguo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones, 2002), 126.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Los habitantes de Judá, los exiliados a Babilonia, el remanente de Judá
  • 2-Localidad: Judá, Babilonia

Reseñas

…Esto lleva al principio hermenéutico que es una guía al derivar el mensaje de Isaías que será autoritativo hoy. Como siempre debe buscarse la situación a la que «el profeta» se dirigió. Pero, en este caso, el Sitz im Leben (contexto vital) se extiende desde el Israel preexílico, que enfrenta el terrible juicio del Señor a quien habían rechazado, hasta el tiempo de los exiliados, quienes necesitaban saber que su lucha había terminado y que recibirían consuelo. Esta es una de las razones de la grandeza de la profecía de Isaías: se sitúa entre dos mundos; habla a pecadores que enfrentan a un Dios enojado (Is. 1:21–26) y también al remanente que habrá de recibir la salvación de ese mismo Dios (Is. 40:1s.) ahora revelado como Padre y Redentor (Is. 63:16). Por esta razón, la profecía de Isaías habla con autoridad a toda mujer y a todo hombre de cualquier era. Al igual que Israel, todos necesitan salvación. El libro de Isaías proclama que la salvación es provista por Dios, quien mantiene control completo de este mundo y puede revelar a sus profetas lo que habrá de ocurrir en el futuro.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento: Mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 370.

Ningún libro del Antiguo Testamento, con la posible excepción de los Salmos, habla con tanto poder y propiedad a la iglesia contemporánea como Isaías. Isaías ha sido llamado el «profeta mesiánico» y «el profeta evangélico». Profetizó para todas las épocas al predecir tanto la primera como la Segunda Venida de Cristo. Su nombre significa «salvación», una salvación que alcanza no sólo a sus contemporáneos, sino a todos los pueblos y naciones en los siglos por venir. Esta salvación proviene de un Redentor que ha pagado por los pecados de los hombres; se trata siempre de una salvación vicaria obtenida por gracia.

El período abierto por la profecía de Isaías no se cerrará sino hasta que el Hijo de David sea exaltado al trono de la gracia sobre su reino en paz (Is. 2.1–5; 11.1–9; 42.1–4; 61.1–11; 65.17–25; 66.22, 23).

Biblia plenitud: Biblia de estudio (Editorial Caribe, 2000), Is.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “…Cuando Isaías aparece en la escena, Judá tenía un elevado nivel en cuanto a poderío político y bélico, y en cuanto a riqueza y cultura (Is. 2:7).” (Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Isaias, 26).
  • 3-Propósito: “El propósito final es la manifestación del reinado universal de Jehováh de los Ejércitos, Dios de Israel. Y este reinado será un reinado de justicia, de juicio y de paz en el mundo. En las grandes convulsiones políticas que golpean el mundo se deja escuchar el sonido de los pasos del Dios del universo, yendo hacia el gran día, cuando sólo Jehovah será enaltecido (ver Is. 2:17).” (Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Isaias, 39).

Reseñas

Isaías era un mensajero especial enviado a Judá. Repasemos 2 Reyes 15–20 y notemos la descomposicón moral y política de Judá y de Israel y el peligro que representaban las naciones gentiles vecinas. Asiria era fuerte y agresiva, que anhelaba el poder mundial. Egipto estaba al sur, y Palestina era el camino obligado entre estos dos enemigos. Tanto Asiría como Egipto se proponían el dominio mundial. Por lo tanto Palestina se convirtió en el campo de batalla del siglo.

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 204.

El enfrentamiento de Isaías con el rey (cap. 7) puso al descubierto cuál era el verdadero problema de este período, es decir, la elección entre una fe sin sobresaltos, y alianzas nacidas de la desesperación; y la decisión del rey de jugar el todo por el todo depositando su confianza no en Dios sino en Asiria, significó implícitamente ser rechazado, tanto él como sus partidarios, y la emisión de la profecía de un rey perfecto, Emanuel, que surgiría del derruido linaje de la dinastía davídica.

– D.A. Carson et al., Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Isaías profetizó en el período más crucial de la historia de Judá e Israel. Tanto el reino del sur como el del norte habían disfrutado casi cincuenta años de creciente prosperidad y poder. Israel, gobernada por Jeroboam y otros seis reyes menores, había sucumbido a las prácticas del culto pagano; Judá, bajo Uzías, Jotam y Ezequías, había mantenido cierta fidelidad formal a la ortodoxia, pero gradualmente habían caído en una seria declinación moral y espiritual (Is. 3.8–26).

Biblia plenitud: Biblia de estudio (Editorial Caribe, 2000), Is.

Uno de los propósitos de Isaías fue declarar el descontento de Dios por los pecados de Judá, Israel y las naciones vecinas. Casi todas las palabras hebreas que designan al pecado son utilizadas por el profeta. Al mismo tiempo, intentaba inducir al pueblo de Dios a apartarse de su desobediencia a fin de evitar el desastre que se avecinaba, un esfuerzo que alcanzó sólo un éxito limitado. Sin embargo, quizás su propósito principal fue sentar las bases de la esperanza y la promesa que en el futuro guiarían al remanente fiel del pueblo de Dios. Así, el libro está lleno de promesas de restauración y redención, de la segura venida del Mesías, de la salvación de todas las naciones y del triunfo de los planes de Dios pese a los intervalos de sufrimiento.

 Biblia plenitud: Biblia de estudio (Editorial Caribe, 2000), Is.

Isaías no flaqueó en su ministerio. Denunció los pecados de su pueblo y los llamó al arrepentimiento y al retorno a Dios. “Volveos a Dios” clamaba. Pero su tema principal era “el que había de venir”. Era Jesús. Vio la próxima primera venida de Cristo y su segunda venida más lejana, pero en todo vio a Cristo.

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 204.

4. Características

  • 4-Género: Profecía
  • 4-Estilo: Prosa, poesía, figuras literarias, ironía, sátira, alegoría, hipérbole, parábola, interrogación, diálogo, juegos de palabras, antítesis, aliteración
  • 4-Guía literaria: Véase también La profecía como género literario.

Reseñas

La Profecía de Isaías es la obra hebrea más grande (comp. Watts), y es rica en vocabulario y en figuras literarias. Hay prosa y poesía, ambas mezcladas entre sí de acuerdo con el propósito de quien arregló la profecía. Tiene hermosas descripciones, sus figuras son bien elegidas y empleadas. Entre éstas hay ironía, sarcasmo, y sátira (comp. Is. 44:14–17), alegoría (Is. 5), hipérbole y parábola (Is. 2:7; 28:23–29), interrogación y diálogo (Is. 6:8; 10:8, 9), juegos de palabras (Is. 5:7; 7:9), antítesis y aliteración (Is. 1:18; 3:24; 17:10, 12). Su riqueza de vocabulario se ilustra en que emplea un número mayor de palabras que otro autor del Antiguo Testamento: Así, en los Salmos hay 2,170 palabras; en Ezequiel, 1,535; en Jeremías, 1,653; mientras que el profeta Isaías emplea 2,186 palabras (Robinson, art. Isaiah, ISBE).

La Profecía de Isaías es una obra majestuosa, que merece la estimación en que ha sido conceptuada durante todo el curso de la historia, tanto por la comunidad cristiana, como por los judíos.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V, vol. 3 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 259–260.

Como escritor [Isaías] es el gran poeta clásico, dueño de gran maestría estilística, que le permite variar originalmente un tema. Era poeta de buen oído, amante de la brevedad y la concisión, con algunos finales lapidarios. En su predicación al pueblo sabe ser incisivo con imágenes originales y escuetas, que sacuden por su inmediatez.

– Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Isaias (Editorial Mundo Hispano, 1993–), 48.

Isaías vivía en Jerusalén (2 Reyes 20:4), y quizás era nativo de esta ciudad. Seguro es que toda su profecía presenta un punto de vista completamente cosmopolita y metropolitano; en cambio, el punto de vista de su contemporáneo, Miqueas, era la de un campesino. Para Isaías, Jerusalén fue el centro de todo: Se sentaba en la santa ciudad como sobre una torre de atalaya contemplando la ciudad y la patria, viendo los ejércitos de los asirios, en sus frecuentes expediciones en contra de Egipto, pasar por la tierra.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V, vol. 3 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 255.

5. Contenido

  • 5-Temas: “Los capítulos 1–5 parecen un breve vistazo del mensaje completo del libro y, por lo tanto, son útiles como introducción al libro. Se incluye la acusación del pueblo por su pecado estúpido y testarudo (1:1–26) y la promesa de redención para los que se arrepientan (vv. 27–31); una visión de la gloria de los últimos días (2:1–4) y del juicio sobre los orgullosos, los arrogantes y los idólatras (vv. 6–19); una nueva alternancia, esta vez en orden inverso, de juicio (3:1–4:1) y gloria venidera (4:2–6); y el hermoso «canto de la viña» (cap. 5). (LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento, 371).
  • 5-Doctrinas: Monoteísmo, redención, salvación, santidad, el día de Jehová, el pacto, el remanente, justicia, rectitud; Dios como Salvador, redentor, padre, gobernante único y supremo, Espíritu

Reseñas

Isaías era monoteísta en el sentido absoluto de este concepto. …El reconoció sólo un ser divino, fuente de vida, uno, único y singular…. Él no es solamente el Dios de Israel, sino el “gran rey”, echando mano del título de los reyes de Asiria (en acadio: sharru rabu). El es el gran rey de toda la tierra: ¡Toda la tierra está llena de su gloria! (Is. 6:3). Ante su santidad, aun sus más puros servidores, los serafines, se cubren el rostro.

– Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Isaias (Editorial Mundo Hispano, 1993–), 38–39.

Una de las contribuciones más significativas de Isaías es la figura del «Siervo de Yahvéh». …

Mediante la búsqueda de un sentido más pleno o profundo en los pasajes de Isaías que hablan del Siervo, es posible encontrar su «cumplimiento» en Jesús. Pero el texto de Isaías debe ser considerado exegéticamente en primer lugar. ¿Qué quiso decir el profeta y cómo entendieron estas afirmaciones los primeros oyentes o lectores?

Al comienzo, Israel es el siervo (Is. 41:8s.). El propósito de un siervo es hacer la voluntad de su señor, e Israel fue escogido para hacer la voluntad de Yahvéh, para traer «justicia a las naciones» (Is. 42:1), para ser «luz de las naciones» (Is. 42:6). Pero Israel era un siervo ciego y sordo (Is. 42:19) y, por lo tanto, tuvo que ser castigado (Is. 42:24). …

En Is. 48:1 todavía se alude a la casa de Jacob, pero en Is. 49:1–6 se hace más claro que hay dos personas en vista: Jacob y «mi siervo, Israel» (v. 3), quien fue formado «desde el vientre» para ser el siervo de Yahvéh y «hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel» (v. 5). Parece ser el profeta mismo, cuya tarea, por cierto difícil, es la de «levantar las tribus de Jacob» (v. 6). …
En el magnífico pasaje de Is. 52:13–53:12, sin embargo, el profeta ahora se une al pueblo para observar a otro siervo: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas … mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros» (53:6). …

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 382-385.

El libro contiene referencias importantes con relación al Mesías. Ningún otro libro del AT se refiere tanto al papel del Mesías y la edad mesiánica. …Los escritores del NT citan a Isaías con frecuencia, indicando que veían muchas de las experiencias contemporáneas con ellos como cumplimiento de las profecías pronunciadas por el profeta en los siglos anteriores. …Los dos eventos de suma importancia en la vida de Jesús, su nacimiento y su crucifixión, son profetizados en este libro profético.

– Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Isaias (Editorial Mundo Hispano, 1993–), 24–25.

Vemos a Cristo en este libro y oímos al profeta exclamar: “¡He aquí que viene!” y “¡Viene otra vez!” Viene como Salvador, según se lo describe en el capítulo cincuenta y tres, en humillación, como portador de nuestro pecado. Viene otra vez en poder y gran gloria, según la descripción del capítulo 34.

Mirando por el telescopio, vemos dos picos con un valle en el medio. Uno se llama Calvario; en su cima hay una cruz. Pero al mirar más lejos vemos otro pico. Está radiante con la luz de una corona. Es el monte de los Olivos. El ojo del antiguo vidente se extendió más allá de los sufrimientos del Calvario; sus ojos captaron el reino y la gloria que habrían de venir después.

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 203.

El mensaje de Isaías es tan poderoso hoy como lo fue en su tiempo. Representa un rayo de santidad en medio de la sordidez de los pecados de Israel; llamó a sus contemporáneos a dejar de practicar la injusticia social, la tolerancia carnal, a abandonar su confianza en el poder de la carne, y las hipocresías de su religiosidad formal. También advirtió sobre las consecuencias que sobrevendrían si continuaba el pecado.

Biblia plenitud: Biblia de estudio (Editorial Caribe, 2000), Is.

Isaías, al igual que los profetas que lo antecedieron, juzgó muy severamente la observancia externa del culto que no se enraizaba en absoluto en una forma de vida correcta. Describe a Dios irritado por las celebraciones religiosas que eran pretexto para «pisotear» el templo. En cambio, deseaba que el pueblo cesara de hacer el mal y aprendiera a hacer el bien.

Isaías se refiere reiteradamente a Dios como «el Santo». Su propia visión, estampada de forma indeleble en su mente, debe de haberle demostrado esta característica de Dios. …Dios es diferente, destacado por su absoluta bondad y pureza. A su lado, aun el mejor de los seres humanos es pecaminoso e impuro. Así como el mismo Isaías necesitó ser purificado mediante las brasas del altar del templo, así el pueblo debe arrepentirse y ser purificado y perdonado por Dios si pretende acercarse a él.
Junto con esta separación de Dios respecto a los hombres, se reafirma la presencia de Dios con su pueblo. Isaías habla de la llegada de uno llamado Emanuel, que significa «Dios con nosotros».

– Mary Batchelor, Abramos la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

6. Desarrollo

  • 6-Argumento:  “Este libro de Isaías se ha escrito con dos corrientes de énfasis diferentes. …Es la obra de un hombre con dos mensajes. En la primera parte del libro presenta a Israel. En la última parte, el profeta contempla a Jesús llevando nuestra carga de pecado, y relata la historia correspondiente; luego contempla a Cristo exaltado y glorificado, y proclama desde la azotea lo que ha visto en su visión.” (Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia, 202).
  • 6-Estructura: El libro consiste de dos grandes partes: Juicio (1-39) y Consuelo (40-66).
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Isaías.

Reseñas

Isaias.ESV.Panoramica

Traducido por exegetica.net de Crossway Bibles, The ESV Study Bible (Wheaton, IL: Crossway Bibles, 2008), 1235.

De acuerdo con el contenido, el libro se divide en dos grandes partes que a su vez pueden subdividirse. Algunos encuentran un «intervalo histórico» entre las dos partes.

  1. Primera parte: Juicio (caps. 1–35)
    1. Los pecados de Judá (caps. 1–12)
    2. «Cargas» de juicio (caps. 13–23)
    3. El propósito del juicio de Yahvéh (caps. 24–27)
    4. Advertencia contra esfuerzos humanos de salvación (caps. 28–35)
    5. El futuro bendito de Sion (cap. 36–39)
    6. Intervalo histórico (caps. 36–39)
  2. Segunda parte: Consuelo (caps. 40–66)
    1. Liberación (caps. 40–48)
    2. La expiación (caps. 49–59)
    3. Gloria (caps. 60–66)

Es notable cómo los últimos versículos (66:15–24) nos recuerdan los versículos iniciales (1:1–26).

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 361–362.

Isaías es una Biblia en miniatura en su estructura. Tiene sesenta y seis capítulos, así como la Biblia tiene sesenta y seis libros. Tiene dos grandes divisiones, así como hay dos divisiones en la Biblia, con treinta y nueve capítulos en la primera división (como el Antiguo Testamento) y veintisiete capítulos en la segunda (como el Nuevo Testamento).

El Antiguo Testamento se abre con la presentación del caso de Dios contra el hombre, siendo la causa el pecado. Isaías se abre en la misma forma (Isaías 1:18). La primera sección termina con la profecía de la venida del Rey de Justicia y la redención de Israel (34–35), así como los profetas completan el Antiguo Testamento con la predicción de su reino venidero. La segunda parte de Isaías (capítulo 40) se abre con la voz que clama en el desierto (Juan el Bautista), y se refiere a la persona y la obra de Jesucristo. El Nuevo Testamento comienza en exacta conformidad con esto. Juan el Bautista, el predecesor de Jesús, se hace presente (Juan 1:6, 23). Isaías termina con la visión de nuevos cielos y una nueva tierra en los que reina la justicia. El Nuevo Testamento termina con esta misma visión en Apocalipsis. Esta notable semejanza entre Isaías y la Biblia resulta inolvidable una vez que se toma conciencia de ello.

– Henrietta C. Mears, Lo que nos dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 202.

Los 66 capítulos de este libro de Isaías pueden agruparse en tres grandes secciones, formadas respectivamente por los cap. 1–39, 40–55 y 56–66.

En la primera sección, Isaías condena con dureza los pecados y la infidelidad de su pueblo, que con su conducta ofende a Dios, el Santo de Israel….

Los capítulos 40 a 55 constituyen la segunda sección. Son como un vibrante discurso de consuelo, dirigido a los israelitas exiliados en las lejanas tierras de Babilonia. La esperanza de un próximo retorno a la patria es el anuncio con que el Señor, mediante la palabra del profeta, pone alegría en el corazón de los desterrados….

La tercera gran sección del libro (cap. 56–66) consta de una variada serie de mensajes, dirigidos sin duda a los judíos repatriados de Babilonia. Las condiciones históricas que se describen aquí parecieran indicar que esta parte de la profecía de Isaías se refiere a una época posterior a las que hacen referencia las dos grandes secciones anteriores.

…El Señor hará que un día Jerusalén resplandezca, pues él, que es fiel a sus promesas, así lo anuncia por medio del profeta: «Ha venido tu luz y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti» (Is. 60.1). Entonces, en los «nuevos cielos y nueva tierra» que Dios ha de crear (65.17; 66.22), todas las naciones verán la ciudad de Sión como «corona de gloria en la mano de Jehová» (Is. 62.3).

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Is.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Isaías

No esperes el desarrollo de un hilo narrativo. Isaías es una obra enciclopédica que consiste en unos oráculos (pronunciamientos) breves individuales.

Gran parte del contenido del libro es visionario…. No procures ir en contra de este sentido al resistir el modo profético visionario. Simplemente acepta la idea de que los árboles darán palmadas y que un diluvio simbólico cubrirá toda la tierra (la predicción de una invasión militar). Por otra parte, sujétate al hecho de que estas visiones fantásticas se refieren a acontecimientos que realmente sucedieron o han de suceder.

Las denuncias del profeta de los vicios de las naciones de su tiempo están repleta de referencias temáticas a un tiempo específico pasado. Una vez que tengas las particularidades en vista, debes mirar a través de ellas a tu propio tiempo y lugar. Los vicios son universales.

Sigue tus instintos al entender cuándo y dónde una predicción particular ha ocurrido o todavía ocurrirá. Tres fases principales existen en el continuo futurista de Isaías: el futuro inmediato (terminando con el Cautiverio Babilónico), el futuro intermedio (la venida de Cristo), y el futuro distante (los tiempos del fin). Algunas de las imágenes generalizadas de una era dorada venidera pueden simultáneamente referirse a ambas venidas de Cristo.

No hace falta disculparte si encuentras que los enormes bloques de juicio (capítulos 1-39, aproximadamente) y de la redención anticipada (capítulos 40-66) llegan a ser algo repetitivos al leerlos todos de un golpe. Un antídoto es buscar la manera de introducirte en estos grandes bloques a lo largo de un periodo de tiempo.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, pp. 292-293.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.