Top Menu

Orientación previa a Jeremías

Versículos clave

Jeremías 1:1-2 Las palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que residieron en Anatot, en tierra de Benjamín. Palabra de Jehová que le vino en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año decimotercero de su reinado.

Jeremías 1:9-10 Extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: «He puesto mis palabras en tu boca. Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y destruir, para arruinar y derribar, para edificar y plantar».

Jeremías 4:4 Circuncidaos para Jehová, quitad el prepucio de vuestro corazón, hombres de Judá y moradores de Jerusalén, no sea que mi ira salga como fuego, que se encienda y no haya quien la apague a causa de la maldad de vuestras obras.

Jeremías 22:8-9 »Muchas gentes pasarán junto a esta ciudad, y dirá cada uno a su compañero: “¿Por qué hizo esto Jehová con esta gran ciudad?”. Y se les responderá: “Porque dejaron el pacto de Jehová, su Dios, adoraron a dioses extraños y los sirvieron”».

Jeremías 31:31-33 Vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día en que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Jeremías
  • 1-Fecha: Durante los reinados de Josías, Joacaz, Joacim, Joaquín y Sedequías (640 – 587 a.C.)
  • 1-Lugar: Judá, Egipto

Reseñas

Jeremías profetizó al reino de Judá durante los reinados de Josías (640–609 a. de J.C.), Joacaz (609), Joacim (609–597), Joaquín (597) y Sedequías (597–587). Las palabras iniciales del libro (Jer. 1:2) nos dicen que su ministerio comenzó en 627 a. de J.C. Su obra, por lo tanto, cubrió 40 años, toda una carrera, y coincidió con los últimos años del reino de Judá. Jeremías puede así ser considerado como uno de los profetas del exilio, juntamente con Ezequiel.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

La Biblia dice que Jeremías fue llamado a ser profeta en el año 13 del reinado de Josías (Jer. 1:2), que sería por el año 627 a. de J.C. Él mismo dice que era muy joven en este momento, por lo tanto se puede deducir que nació alrededor de 645 a. de J.C. El lugar de su nacimiento era el pueblito de Anatot, a unos 8 km al nordeste de Jerusalén, en el territorio de Benjamín. Él dijo que era de una familia sacerdotal. Otra vez se puede deducir que era de la familia de Abiatar, el sacerdote que fue desterrado a tal pueblo por Salomón al comenzar su reinado (comp. 1 Rey. 2:26, 27). …

Entonces es así que Jeremías tendría que ser descendiente de nadie menos que la familia de Moisés, porque Abiatar era de la familia de Elí, los sacerdotes que cuidaron el Arca del pacto en el tabernáculo de Silo (comp. 1 Sam. 15:3; 22:20; 1 Rey. 2:27). Tal vez esto explica el conocimiento amplio que Jeremías tenía de las tradiciones religiosas de Israel, incluso la de la destrucción de Silo. Jeremías recibió la educación de un hijo de una familia de sacerdotes. Sabía de las responsabilidades y obligaciones de un sacerdote. Sabía muy bien que ellos eran los responsables de cuidar y enseñar la ley de Moisés al pueblo. … Jeremías sabía que solamente un avivamiento general podría salvar a Judá de la destrucción total. Todo esto es el trasfondo de su llamamiento a ser profeta.

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 49.

El abundante material autobiográfico y biográfico del libro nos permite discernir aspectos importantes del carácter del profeta. Podemos observar cinco características principales:

(1) Jeremías poseía una profunda franqueza personal, especialmente en su relación con Dios. …
(2) Jeremías demostró tener coraje al llevar sus convicciones a la práctica. …
(3) Jeremías también demostró un odio apasionado hacia las conductas moral o espiritualmente erradas. …
(4) Jeremías combinaba le sensibilidad por los sufrimientos de su pueblo con la generosidad humana. …
(5) Una característica final y sobresaliente de Jeremías fue su esperanza para el futuro, fundada no en un optimismo fácil sino en la soberanía y la fidelidad de Dios. …

– LaSor, Hubbard and Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 396-399.

La historia del profeta Jeremías cubre un lapso de casi cincuenta años, desde su llamado en 627 a.C. (Jer. 1:1; 25:3, «el año trece de Josías») hasta sus oráculos en Egipto poco después de la tercera deportación a Babilonia en 582 a.C. (Jer. 43:8–13; 44).
Jeremías es el profeta de cuya vida e intimidad más se conoce. Era hijo del sacerdote Hilcías y descendiente de Abiatar (cf. 1 R 2:26s), quien a su vez era descendiente de Elí, el sacerdote de Silo en tiempos premonárquicos. Su llamado, a temprana edad (Jer. 1:4–10), confirma en él una profunda vocación. Con él, la conciencia profética alcanzó su nivel más alto, y se expresó como un constante estar «en la presencia de Dios».

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: El pueblo de Judá
  • 2-Localidad: Jerusalén, Judá

Reseñas

Los tiempos difíciles demandan y producen personas capaces de enfrentar la dificultad. El período que le tocó vivir a Jeremías, el más importante en la extensa historia de Judá, tuvo como intérprete a un profeta inigualado en su manejo del mensaje profético y en su habilidad para expresarlo. A lo largo de cuatro décadas turbulentas, Jeremías comunicó la palabra de Dios a rey y a laico por igual, con gran costo personal.

– LaSor, Hubbard and Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 394.

Jeremías … criticó a todos los líderes dentro de Judá por su fracaso en no dar enseñanza y liderazgo fiel conforme a las normas del pacto, de lo que ellos eran responsables. Reyes (Jer. 22), profetas (Jer. 23:9–40) y sacerdotes (Jer. 2:7) fueron atacados inflexiblemente. (Se hace una excepción con Josías, Jer. 22:15, 16.) La condenación es más notable porque Jeremías mismo era a la vez profeta y sacerdote (Jer. 1:1). El pueblo del pacto, de hecho, era falso totalmente (Jer. 9:3–6). Esta es la base del mensaje total de Jeremías.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

…Jeremías proclamó con energía la importancia de ser fiel en la obediencia al antiguo pacto de Moisés. Pero él no tenía tanto interés en los ritos del templo sino en la interiorización de la ley, y la transparencia de la vida del seguidor de Jehovah (comp. Jer. 17:10). Él criticaba a la “religión oficial” y decía: “¿Cómo diréis: ‘Nosotros somos sabios, y la ley de Jehovah está con nosotros’? Ciertamente he aquí que la pluma engañosa de los escribas la ha convertido en engaño” (Jer. 8:8). Como parte de la reforma de Josías y la centralización de la adoración en el templo en Jerusalén fueron cerrados los santuarios locales a lo largo de la tierra. Esto dejó a muchos sacerdotes sin trabajo y aunque Jeremías aparentemente no tenía parte en estas reformas, algunos, aun de su propio pueblo, le p 45 culparon y más tarde buscaron ocasión de matarle (comp. Jer. 11:18–23).

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 44–45.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: Jeremías profetizó durante los reinados de los últimos 5 reyes de Judá. A pesar de las reformas de Josías, el corazón del pueblo era cada vez más rebelde e idólatra. Buscó auxilio en Egipto, haciendo caso omiso a los consejos de Jeremías, y al final fueron dominados por los babilonios y llevados al cautiverio.
  • 3-Propósito: “El libro de Jeremías describe los intentos del profeta de llamar a su pueblo a regresar a Dios poco antes de que los babilonios se apoderaran de la nación de Judá.” (Packer, Tenny y White Jr., Enciclopedia Ilustrada de Realidades de La Biblia, 594).

Reseñas

Después de la obra profética de Isaías y Miqueas descendió sobre el pueblo de Judá casi tres cuartos de siglo de silencio profético. Seguramente que entre las familias fieles a Dios hubo preocupación, casi miedo, por el futuro. No había palabra de Dios para advertirles ni para consolarles. De repente el silencio fue roto por las palabras penetrantes de Jeremías, Nahúm y Sofonías, todos profetas durante el siglo VII a. de J.C.

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 43.

Al igual que cualquier otro profeta, Jeremías intentaba que Israel mantuviese su promesa de alianza con Dios. Pero fue aún más allá. Reconoció que hombres y mujeres eran incapaces de mantener esas leyes y promesas. Predijo el día en que Dios haría una nueva alianza que tendría una base diferente. Se afincaría en el perdón y en la ayuda de Dios.

Pero este es el pacto que haré … Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo … Perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado. (Jer 31.33–34)

– Mary Batchelor, Abramos La Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Jeremías.Historia

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 48.

En aquel tiempo, el poderío asirio estaba tocando a su fin. El imperio neobabilónico había terminado por imponerse a los restos de la grandeza de Asiria, la nación que, especialmente entre los s. X y VII a.C., había logrado ampliar sus límites invadiendo enormes espacios de Mesopotamia, Siria y Asia Menor. La decadencia asiria fue muy rápida. El mismo s. VII, testigo de las mayores glorias de aquel gran imperio, lo fue también de la pérdida de su hegemonía y del final de su historia como estado independiente. En su lugar, entre el 610 y el 605 a.C., se levantó Babilonia, poderosa y renovada.

La desaparición del invasor asirio representó un corto período de libertad para los pueblos que le habían estado sometidos, los cuales fueron cayendo después, paulatinamente, bajo el dominio de los babilonios. Pero entre uno y otro momento, aprovechando algunas circunstancias favorables, el rey Josías, de Judá, comenzó a desarrollar una política de nación independiente y a promover la reforma religiosa que dio a su reinado un relieve especial (2 R 22.1–23.27; 2 Cr 34.1–35.19). Fue un brillante proceso de restauración que quedó truncado en el 609 a.C., cuando Josías, a los 39 años de edad, cayó herido de muerte en Meguido, en la batalla sostenida contra el ejército del faraón Necao (2 R 23.24–30; 2 Cr 35.20–27). Los monarcas sucesores de Josías, ineptos ellos mismos y faltos de prudencia sus consejeros, no supieron evitar la desintegración política y moral del reino de Judá, cuya degradación culminó en la destrucción de Jerusalén (586 a.C.) y la masiva deportación a Babilonia de sus habitantes.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Je.

Jeremías ministró durante los últimos cuarenta años de la historia de Judá, desde el año treinta y nueve de Josías (627 a.C.) hasta la destrucción de Jerusalén y más allá (587 a.C.) Menciona a los reyes durante cuyos reinados sirvió (Jer. 1.1–3), los últimos líderes del una vez próspero reino de Judá. Josías fue un rey piadoso; murió en el 608 a.C. Fue durante su reinado que se halló el libro de la ley y se restauró la adoración en el templo. Joacaz le siguió, pero sólo reinó tres meses, de modo que Jeremías ni lo menciona. Siguió Joacim (608–597 a.C.); hombre impío que fue al extremo de perseguir a Jeremías. Fue quien quemó el rollo de las profecías de Jeremías, según Jeremías 36. Joaquín fue el siguiente rey, pero también sólo reinó tres meses antes de ser llevado cautivo a Babilonia. El último rey fue Sedequías (597–586 a.C.); presidió sobre la ruina de la nación y la captura de la ciudad de Jerusalén. De modo que el profeta Jeremías vivió para ver a su amada nación caer en el pecado, la guerra y el juicio….

– Warren W. Wiersbe, Bosquejos Expositivos de La Biblia: Antiguo y Nuevo Testamento (Editorial Caribe, 1995).

4. Características

  • 4-Género: Profecía
  • 4-Estilo: Poesía y prosa, simbolismo, repetición, metáfora, símil, lamento
  • 4-Guía literaria: Véase también La profecía como género literario.

Reseñas

Sin duda, Jeremías había sido instruido en la retórica. Sabía hablar frente a la gente. Sabía cómo usar las metáforas, los símiles y el simbolismo para comunicarse efectivamente con su audiencia. Sabía tomar la palabra que le había venido del Señor, aun aquella del castigo más fuerte, y presentarla con palabras que llegaban al corazón. Aunque sus oyentes no querían escucharle ni recibir el mensaje de Jehovah, al leerlas más tarde, aún en el exilio, empezaron a entender la verdad del mensaje. Por medio de diversas técnicas literarias presenta el mensaje que le había venido de Jehovah. Se puede ver que tanto sus palabras de juicio como de consolación llegan como palabras de gracia para el pueblo.

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 60.

Aproximadamente la mitad del libro es poesía que consiste en oráculos sobre la calamidad que se avecina, y los lamentos del profeta por ser portador de malas nuevas. Las secciones en prosa, por otra parte, son pasajes narrativos, principalmente de tipo biográfico, aunque también aparecen en ellos algunos discursos proféticos.

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

El lamento bíblico siempre está dirigido a Dios. Aunque se expresan los más horribles deseos de venganza como se ve en algunos de los salmos y también en el libro de Jeremías, esto no indica que la persona va a cometer las acciones que está pidiendo a Jehová que él realice. Parece que la misma exteriorización de estos sentimientos tan profundos sirve para quitar el poder de los sentimientos. A finalizar la expresión de venganza, o de desesperación, en muchas ocasiones, tal como se ve en Salmo 13, la persona termina con gratitud y una promesa de alabanza.

– Juan Carlos Cevallos  Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 62.

Ningún otro profeta del Antiguo Testamento usó tan amplia variedad de formas literarias y exhibió tanta habilidad artística como Jeremías. La poesía de Jeremías, en una extraordinaria unión de forma y contenido, alcanza poder y patetismo…. Como otros de sus compañeros profetas, Jeremías usó patrones literarios que les resultaban conocidos a sus oyentes, pero los utilizó en combinaciones originales y llamativas que les dieron a sus oráculos una vitalidad, un color y una urgencia inigualados en la Biblia….

Podrán observarse varias técnicas literarias en Jeremías:

  1. Sus figuras de dicción son cáusticas, al igual que su descripción de la corrupción sexual de Judá (Jer. 5:8) o su representación de la avaricia egoísta de los ricos de Judá (Jer.5:26s.) …
  2. Las preguntas retóricas son un recurso favorito. Jeremías usa preguntas de respuesta obvia y, sin embargo, el pueblo parece pasar por alto lo que saben que es correcto. …
  3. Al igual que Isaías y Amós, Jeremías parece haber usado formas literarias que generalmente se asocian con la literatura sapiencial.
  4. Las quejas que se asemejan a un salmo son una forma literaria de las confesiones de Jeremías. El «por qué» y «hasta cuándo» de Jer. 12:1–4 y los ardientes pedidos de liberación en Jer. 17:14–18, 18:19–23 y 20:7–12 son ejemplos de una queja.
  5. Jeremías echó mano a diversos ámbitos de la vida de Israel para obtener ingredientes literarios que enriquecieran su mensaje. A menudo, la forma avalaba el contenido. Los matices no hubieran escapado a la comprensión de sus oyentes, quienes habrían reconocido las formas como partes de su vida cotidiana. …

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 409–414.

La teoría usual, de méritos considerables, dice que, mientras que la primera parte del libro consiste en oráculos (en prosa y poesía), oraciones personales (confesiones) y algunos esbozos autobiográficos (el llamado, 1:4–19; el acto simbólico de enterrar el cinto, 13:1–11), la segunda mitad es en su mayoría un relato de episodios de la vida de Jeremías durante los reinados de Joacim y Sedequías y la subsecuente caída de Jerusalén. Estas narraciones generalmente se le atribuyen a Baruc, quien, como amigo y asociado fiel, registró estos eventos y los agregó a la antigua colección escrita a pedido de Jeremías. Casi todo el material de los capítulos 26–52 es prosa (aun los discursos registrados) y esto contrasta con la preponderancia de oráculos poéticos en los capítulos 1–25. Las excepciones principales son los capítulos 30–31, que forman parte del Libro de Consolación (caps. 30–33) y los oráculos contra las naciones en los capítulos 46–51.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 400.

5. Contenido

  • 5-Temas: Sufrimiento, la ideología de la corte y el templo, opresor como instrumento de castigo, esperanza, el pacto
  • 5-Doctrinas: La soberanía de Yahvéh en la historia, La antigua Torá y la nueva ley, La fortaleza de la fe personal.

Reseñas

La piedra fundamental de la percepción teológica de Jeremías es su insistencia en que el Exodo era la experiencia espiritual predominante de Israel. Incluye la liberación de la esclavitud en Egipto, el pacto del Sinaí con su lista detallada de obligaciones y el asentamiento en Canaán con la guía y el poder del Señor. En su mayoría, los otros motivos teológicos que toca el profeta se apoyan, en diversos grados, sobre el Exodo.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 414.

El mayor aporte teológico de Jeremías fue su concepto del nuevo → PACTO (31:31–34). Era necesario un nuevo pacto entre Dios y su pueblo porque este último había violado el anterior. Se necesitaba un pacto nuevo, un pacto de gracia y perdón escrito en el corazón humano, más que un pacto legal grabado en piedra.

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

…Destaca con luz propia el anuncio de que Dios va a restablecer con Israel la relación que el pueblo había perdido a causa de sus infidelidades. Aquel antiguo pacto va a ser sustituido por otro, por un pacto nuevo no grabado en tablas de piedra: «Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo» (Jer. 31.33). El anuncio de este nuevo pacto encuentra un eco preciso en las palabras que Jesús pronunció la noche de «la última cena» (Mt 26.27–29; Mc 14.23–25; Lc 22.20) y también en la epístola a los Hebreos (Heb. 8.7–13). …

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Je.

Se ha hablado de Jeremías como “El profeta llorón”, pero este apodo no refleja todo lo que se encuentra en el libro mismo de este profeta. Jeremías fue más bien “El profeta de la esperanza”. Tenía la triste responsabilidad de entregar los mensajes de castigo y destrucción, y estos ocupan gran parte de sus oráculos, pero creía firmemente que Jehovah, con su misericordia y amor eterno, iba a dar a su pueblo un principio nuevo, la restauración después del exilio y el establecimiento del pacto nuevo con sus seguidores.

– Juan Carlos Cevallos y Rubén O. Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 11: Jeremías y Lamentaciones (Editorial Mundo Hispano, 2010), 53–54.

No es un muy fácil que el lector cristiano traduzca e interprete el mensaje de Jerusalén como algo pertinente a su vida. ¿Qué puede tener que ver el juicio de Dios sobre su antiguo pueblo con la vida del cristiano individual? …

Una primera respuesta es señalar a la obra de Cristo. En el corazón del mensaje de Jeremías está la verdad de que Dios castiga a su pueblo con la mira de su salvación. …

Segundo, Jeremías destaca la necesidad de un liderazgo responsable, y advierte sobre cómo la corrupción en el pueblo de Dios puede extenderse. El previene contra una falsa confianza entre aquellos que son religiosos y tal vez contra semejante actitud hacia la religión misma. El muestra cómo, cuando la vida de la iglesia ha llegado a relajarse, su carácter corrupto puede transmitirse de generación a generación (Jer. 44:9). …

Por último, el libro tiene algunas expresiones maravillosas de gozo en la salvación, especialmente en los caps. 30–33. Las poesías de estos caps. son en sí mismas una inspiración, y en su contexto en una profecía que tiene tanto que decir acerca del pecado y del juicio, enfocan en su propia manera única sobre el amor y la compasión del Dios cuyo más profundo deseo es dar vida y bendición a sus criaturas.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

 

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: Anuncio de arrepentimiento – anuncio del castigo inminente – anuncio de restauración
  • 6-Estructura: Puede dividirse en tres secciones más un apéndice: (1.) oráculos contra Judá y Jerusalén, (2.) eventos de importe profético en la vida de Jeremías y anuncios de salvación, (3.) oráculos contra otras naciones y anuncios de salvación, (Apéndice) La caída de Jerusalén
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Jeremías.

Reseñas

El mensaje mismo … que fue anunciado durante un largo período y contra un trasfondo dramáticamente cambiante, parece haber pasado a través de varias etapas distintas. Primera, Jeremías llamó al pueblo a arrepentirse de sus pecados a fin de que no sufrieran en manos de Babilonia (Jer. 3:12). En cierto momento, sin embargo, él anunció que Dios ciertamente castigaría a Judá por manos de aquella nación. El tiempo del arrepentimiento había pasado; el castigo de Dios era inevitable (Jer. 21:1–10). No obstante, esta segunda etapa estaba estrechamente ligada con la tercera, que era un anuncio de que el castigo tenía por propósito la restauración. En la misericordia de Dios el exilio babilónico sería un camino de vida para quienes aceptasen el castigo (Jer. 21:9; 24:4–7). Es dentro de esta última etapa que han de comprenderse las promesas que incluyen la esperanza del nuevo pacto (Jer. 31:31–34). Al final, por tanto, el pacto una vez despreciado por Israel es restablecido por la misericordia de Dios.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

La tarea de Jeremías no fue fácil porque tenía que tañer la muerte de su nación. En la primera parte de su libro aparecen varios de sus sermones, dados en Jerusalén, en los cuales denuncia al pueblo, a los sacerdotes y a los príncipes por sus pecados, especialmente el pecado de idolatría. En el capítulo 25 anuncia que la nación irá setenta años al cautiverio y luego volverá para establecerse de nuevo. En el capítulo 31 profetiza un «nuevo pacto» entre Jehová y su pueblo, no un pacto de ley y obras escrito en piedra, sino uno de amor y fe, escrito en el corazón. En los capítulos finales Jeremías se refiere a las naciones gentiles que rodeaban a Judá y les cuenta los planes de Dios para ellas.

– Warren W. Wiersbe, Bosquejos Expositivos de La Biblia: Antiguo y Nuevo Testamento (Editorial Caribe, 1995).

Jeremías tiene 52 capítulos, lo que lo hace uno de los libros más grandes de la Biblia. Básicamente, la primera mitad (caps. 1–25) contiene las profecías de Jeremías en cuanto al castigo que en breve enviará Dios contra Judá por causa de su pecado e idolatría. La segunda mitad (caps. 26–52) contiene algunas profecías, pero el principal énfasis es en Jeremías y sus conflictos con los reyes que gobernaron Judá durante su ministerio. También incluye cerca del final del libro un informe sobre la caída de Jerusalén y los últimos días de Judá como nación (caps. 39–41; 52), además de mencionar la huida a Egipto con otros ciudadanos después de la caída (caps. 42–44).

– Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, Nelson Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 1998).

Consejos para la lectura y la enseñanza de Jeremías

Para entender el trasfondo histórico de la vida y ministerio de Jeremías, lee 2 Reyes 22-25 y 2 Crónicas 34-36. Para un relato poético en primera persona de la caída de Jerusalén y las consecuencias posteriores inmediatas, lee la secuela del libro, Lamentaciones.

Una buena manera de estudiar o enseñar Jeremías es concentrarte en los acontecimientos narrativos de la vida y ministerio del profeta. Las porciones poéticas y proféticas de libro exigen una lectura cercana y cuidadosa. ¿Qué imágenes visuales vienen a la mente a medida que estudias el lenguaje figurado de Jeremías?

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p. 306.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.