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Orientación previa a Daniel

Versículos clave

Daniel 1:17 A estos cuatro muchachos, Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.

Daniel 2:20-22 Habló Daniel y dijo: «Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes; da la sabiduría a los sabios y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido, conoce lo que está en tinieblas y con él mora la luz.

Daniel 5:21c … el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place.

Daniel 7:13-14 Miraba yo en la visión de la noche, y vi que con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre; vino hasta el Anciano de días, y lo hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará; y su reino es uno que nunca será destruido.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Daniel
  • 1-Fecha: Siglo VI a.C.
  • 1-Lugar: Babilonia

Reseñas

Daniel era de linaje real o, por lo menos, de la nobleza israelita (Dn. 1:3). Creció en el ambiente del gran aviamiento religioso del rey Josías que también fue la época del ministerio temprano del profeta Jeremías. Llevado cautivo a Babilonia, Daniel mantuvo su fidelidad bajo todas las circunstancias. En él se encuentra una nueva clase de profeta: hablaba por Dios siendo un estadista profesional. … Ningún profeta tradicional de Israel pudo haber funcionado en las cortes de Babilonia y Persia; sin embargo, Daniel pudo hacerlo ya que conocía las costumbres de ellas tanto como el camino del Señor. El secreto de su éxito se debía principalmente a su dedicación completa a Dios. Pudo servir al rey con integridad, pero, en primer término, su lealtad era hacia Dios.

– Cevallos y Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 12: Ezequiel y Daniel (Editorial Mundo Hispano, 2009), 405.

Daniel, cuyo nombre significa “Dios es mi juez,” era de cuna noble y real (Dn. 1:3). Junto con otros de similar trasfondo, él fue llevado al cautiverio siendo un adolescente, durante la primera invasión de Judá por Nabucodonosor en el año 605 a.C. (Dn. 1:1–2). … El ministerio de Daniel en el exilio se extendió a través del cautiverio babilónico y abarcó los reinados de Nabucodonosor (cap. 1–4), Belsasar (5, 7–8), Darío (6, 9, 11) y Ciro (10, 12).

– Eduardo A. Hernández, Lockman Foundation, Biblia de Estudio: LBLA. (Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 2003), Da.

No hay razón para dudar que Daniel fue un personaje histórico o que él escribió el libro que lleva su nombre. Judío, bien educado, escogido para un entrenamiento especial en el palacio en Babilonia, Daniel poseía todo el conocimiento lingüístico, histórico y cultural necesario para escribir un libro de esta profundidad y complejidad.

Dado que Daniel se refiere al reinado de Ciro (Dn. 6.28), es razonable una información de alrededor del año 530 a.C. para la composición del libro. La crítica erudita, sin embargo, niega esta posibilidad, principalmente porque el libro parece predecir acontecimientos que no van a ocurrir hasta el siglo tercero o segundo a.C. Estas predicciones son tan precisas y detalladas que algunos creen que ellas no han sido profetizadas en lo absoluto, sino que son un registro de eventos después que estos han acontecido. En estos términos, de acuerdo con algunos, Daniel debe datar del segundo siglo para poder explicar, al menos, aquellos pasajes que predicen tiempos posteriores.

Si se concede la habilidad de que Daniel fue inspirado para escribir proféticamente acerca de hechos de doscientos o trescientos años futuros, no hay razón para negar la autoría del libro en el siglo sexto a.C. La exactitud de esta información histórica, la forma y el estilo de sus pasajes en hebreo y arameo, y el unánime testimonio de la antigua tradición, todo confirma el testimonio del mismo libro en lo que concierne a su autor y data.

Nuevo Comentario Ilustrado de La Biblia (Editorial Caribe, 2003), 984.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Los exiliados de Judá
  • 2-Localidad: Babilonia

Reseñas

El apocalipsis de Daniel fue escrito para su propio tiempo. El objetivo principal de su autor fue explicar a sus hermanos el sentido de la crisis que estaban padeciendo y animarlos a mantenerse fieles a Dios en medio de la persecución. Sin embargo, las enseñanzas que de él se desprenden pueden ayudarnos a entender la situación presente, ya que en las persecuciones a que se vio sometido el pueblo de Israel en tiempos de Antíoco IV Epifanes se perfilan todas las pruebas futuras del pueblo de Dios. Tal es el sentido de la literatura apocalíptica.

La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Da.

Audiencia insinuado: La comunidad judía exiliada en Babilonia. La audiencia a largo plazo consiste de los que creen en Dios y quieren saber cómo vivir en una cultura atea y qué anticipar en el futuro y al fin de los tiempos.

– Ryken, Ryken, y Wilhoit, Ryken’s Bible Handbook (Tyndale House Publishers, Inc., 2005), 333.

Es evidente que el libro de Daniel fue redactado con el fin inmediato de alentar al pueblo en medio de todas las desdichas y persecuciones sufridas. No obstante, de acuerdo con el sentido general de la literatura apocalíptica, puede afirmarse que el mensaje de esperanza contenido en el libro, y asimismo las enseñanzas que se desprenden de él, son totalmente aplicables a cualquier momento y a cualesquiera circunstancias en que se encuentre el pueblo de Dios.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Da.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “Daniel había sido deportado a Babilonia en el año 605 a.C. Allí sirvió en el gobierno unos 60 años bajo los reyes Nabucodonosor, Belsasar, Darío y Ciro.” (Biblia Del Diario Vivir, Dn)
  • 3-Propósito: “Es evidente que el libro de Daniel fue redactado con el fin inmediato de alentar al pueblo en medio de todas las desdichas y persecuciones sufridas.” (Reina Valera Revisada (1995), Da.)

Reseñas

…Ambas secciones de Daniel tienen el mismo propósito: revelar las cosas que vendrán en el futuro. Por lo tanto, partiendo del significado básico de la palabra, puede decirse que ambas son apocalipsis. Sólo el vehículo de transmisión es distinto.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 650.

El propósito del libro es mostrar que el Dios de Israel, el único Dios, tiene en sus manos el destino de todas las naciones.

Biblia Plenitud: Biblia de Estudio (Editorial Caribe, 2000), Dan.

En el año 626 a.C. Nabopolasar fue rey de Babilonia y alteró el curso de la historia antigua. Rápidamente echó abajo el dominio de su antiguo rival Asiria y por la época de su muerte en 605 a.C. había eliminado el Imperio Asirio y lo había transformado en lo que se conoció como el Imperio Neo-Babilónico o Imperio Caldeo. Este curso de los acontecimientos tuvo significativas implicaciones para Judá, el remanente sobreviviente de la nación de Israel. Judá había estado bajo el dominio de Asiria desde alrededor del año 670 a.C., pero ahora se encontró sirviendo a un nuevo amo. En el mismo año de la muerte de Nabopolasar, el rey Joacím de Judá se transformó en vasallo de Nabucodonosor, el hijo de Nabopolasar (2 R 24.1). Nabucodonosor llevó el imperio de su padre a alturas aun más elevadas, deportando eventualmente a muchos judíos a Babilonia.

Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 2003), 983.

Daniel escribió este libro con dos propósitos en mente. Primero, necesitaba afirmar que el Dios de Israel era el Soberano, aun sobre las poderosas naciones que sometían a su pueblo. La nación elegida de Dios había sido conquistada y dispersada por un poderoso imperio que no tenía conocimiento del Señor. ¿Qué sucedería ahora? … La respuesta de Daniel fue que Babilonia caería bajo otro imperio, el cual a su vez caería bajo otro reino superior aun. La historia continuaría en este esquema hasta el juicio de Dios a todas las naciones gentiles, estableciendo su Reino eterno. El mensaje de Daniel estaba obviamente destinado a elevar y confortar los fatigados corazones de los exiliados judíos.

No obstante, Daniel también adelantó la visión del día en que Dios restauraría y protegería a Israel. Israel estaba siendo castigado por su desobediencia, pero ¿cuándo terminaría ese castigo? El mensaje de Daniel fue tan desalentador como estimulante. Predijo problemas futuros; Israel sufriría bajo el poder de los gentiles por muchos años. Pero las noticias alentadoras fueron que los tiempos de arrastrase también se alejarían. … Él establecería su reinado mesiánico, el cual permanecería para siempre. El Dios, que conduce las fuerzas de la historia, no ha desamparado a su pueblo.

Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia (Editorial Caribe, 2003), 983–984.

4. Características

Reseñas

Los primeros seis capítulos contienen narraciones o historias individuales de Daniel. … En contraste, los caps. 7–12 no son narraciones históricas sino visiones complicadas y oscuras. El estilo es autobiográfico y apocalíptico siendo Daniel mismo quien habla.

– Cevallos y Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 12: Ezequiel y Daniel (Editorial Mundo Hispano, 2009), 400.

Dado que el libro es literatura histórica y poética visionaria, debe ser interpretado como una unidad a la luz de los géneros y símbolos usados. Al tratarlo simplemente como relatos, uno histórico y el otro futuro, no se explica su propósito. Entre los dos estilos existe un paralelismo hebraico: (1) los caps. 1–6 son claros y simples, los caps. 7–12 son complicados y obscuros; (2) los caps. 1–6 son históricos con un interés humano, los caps. 7–12 son apocalípticos y futuros; (3) los caps. 1–6 tratan de Daniel en tercera persona, los caps. 7–12 en primera persona; (4) los caps. 1–6 son una biografía, los caps. 7–12 son una autobiografía; (5) los caps. 1–6 contienen sueños de los reyes paganos, los caps. 7–12 contienen los sueños de Daniel; (6) en los caps. 1–6 Daniel interpreta los sueños, visiones y la escritura no entendida para los reyes paganos; en los caps. 7–12 un ángel interpreta los sueños y las visiones de Daniel.

– Cevallos y Zorzoli, Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 12: Ezequiel y Daniel (Editorial Mundo Hispano, 2009), 404.

En muchos sentidos, Daniel es un tipo de profecía distinto del considerado en los profetas. No obstante, es una profecía. Como hemos indicado, el propósito de los profetas de Israel consistió en hacer conocer la voluntad de Yahvéh, que incluía el futuro, por lo menos en lo que hacía al castigo y a la restauración. El elemento de predicción está presente en todos los profetas, pero está supeditado a lo que Dios requiere de su pueblo. …

En la profecía apocalíptica, el énfasis recae sobre los eventos futuros. Comienza con la situación presente: Daniel en la corte babilónica y su trato con reyes babilónicos o persas. Sus visiones tienen que ver con Persia, Grecia, reyes del norte y del sur, gobernantes que causan problemas al pueblo de Dios, el ungido que se ve truncado y el cese de los sacrificios. El lector puede, si no es alentado a encuadrar estas profecías en situaciones históricas exactas, adecuar el mensaje a una necesidad histórica actual; así lo ha hecho el pueblo de Dios en repetidas ocasiones.

La profecía apocalíptica se presenta en formas perdurables. El conocimiento del tiempo del fin está sellado, pero el pueblo de Dios es llamado a entrar en situaciones en las cuales se pregunta, como lo hizo Daniel: «Cuándo será el fin de estas maravillas» (12:6); «¿cuál será el fin de estas cosas?» (v. 8). El mensaje es de perseverancia y esperanza. Sólo cuando se pierde de vista el propósito y se intentan abrir los sellos del libro, o hacer que las visiones apocalípticas encajen en los detalles históricos (o viceversa), el libro se torna incomprensible. La intención del libro de Daniel no fue que se agotara ni en los días de Antíoco Epífanes, ni en la destrucción de Jerusalén a manos de los romanos en el 100 d.C., ni en 1844, ni aun en 1984. Fue concebido para «los últimos días» y para proclamar que «reina el Altísimo», a quienes les toque vivir un tiempo de dura persecución, y que los santos del Altísimo heredarán un reino que nunca será destruido.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 646.

5. Contenido

  • 5-Temas: “El Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place.” (Dn. 5:21c)
  • 5-Doctrinas: La soberanía de Dios, el reino de Dios, la escatología, la vida de fe

Reseñas

El libro de Daniel … trata dos preguntas muy diferentes que siempre son relevantes para los cristianos. La primera es cómo los seguidores de Dios pueden mantenerse leales a Dios mientras viven en culturas hóstiles a la religión bíblica. La segunda es la curiosidad sobre cómo será el futuro y cómo terminará la historia.

– Ryken, Ryken y Wilhoit, Ryken’s Bible Handbook (Tyndale House Publishers, Inc., 2005), 336.

El libro de Daniel es un apocalipsis. Como tal, contiene uno de los más grandes mensajes del Antiguo Testamento: el reino de Dios reemplazará a los reinos de este mundo. Otros profetas nos han permitido vislumbrar este futuro, pero en Daniel el mensaje es sostenido, revelado en numerosas visiones a lo largo del libro. Es una pena que a una obra de esta magnitud se le haya restado importancia, haya sido considerada ridícula o fantasiosa e indigna de ser tomada en serio, o usada como vehículo para todo tipo de especulación, para fijar sistemas del fin del tiempo y fechas.

– LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento: Mensaje, Forma y Trasfondo Del Antiguo Testamento (Libros Desafío, 2004), 644.

En términos generales, los mensajes apocalípticos hacen referencia a la historia humana como si se tratara de un drama resuelto en dos actos. El primero de ellos se desarrolla en el momento actual y en el mundo presente; el segundo, dado en una perspectiva escatológica, revela lo que habrá de acontecer al final de todos los tiempos.

De esta manera se expresa el libro de Daniel. En la etapa actual, momentánea y pasajera, el pueblo de Dios se encuentra sujeto a imperios humanos injustos, autores de normas opuestas a la voluntad de Dios; a gobiernos que por conseguir sus propios objetivos pueden perseguir, torturar y hasta llevar a la muerte a los creyentes que confiesan abiertamente su fe (cf. Dn. 7.25). Pero vendrá el día en que este mundo pase y en el que repentinamente se manifieste el reino de Dios. Ese día, «muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados» (Dn. 12.2) y dejarán de existir los imperios terrenales, para que, en su lugar, «el reino, el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo sean dados al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno» (Dn. 7.27; cf. Is 26.19; Ez 37.1–14).

– Reina Valera Revisada (1995) (Miami: Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Da.

El contexto en el que la vida de Daniel se presenta se resume en la pregunta hecha por los exiliados en Babilonia en el Sal. 137:4: “¿Cómo cantaremos las canciones de Jehovah en tierra de extraños?” Todo el libro, biografía y visiones, nos enseña que este mundo será siempre “tierra de extraños” para el pueblo de Dios (cf. Juan 17:6; Fil. 3:20a). Los del pueblo de Dios son extranjeros en el mundo (1 Ped. 1:1, 17), rodeados de enemigos malignos y destructores (1 Ped. 5:8, 9). Sin embargo, es posible vivir de una manera que traiga alabanza y honra a Dios, así como Daniel lo hizo. El es la encarnación de la enseñanza del Salmo 1.

Tal vida de fe (cf. Heb. 11:33, 34) se nutre del conocimiento de Dios (Dn. 11:32b), de la consagración a él (Dn. 1:8; 3:17, 18; 6:6–10), y de la comunión con él en oración (Dn. 2:17, 18; 6:10; 9:3; 10:2, 3, 12). Obtiene su confianza del conocimiento de que Dios es soberano sobre todos los asuntos humanos (2:19, 20; 3:17; 4:34, 35), y que él está edificando su propio reino (Dn. 2:44, 45; 4:34; 6:26; 7:14). Nuestros tiempos están en sus manos (Dn. 1:2; 5:26), puesto que los asuntos de la tierra no están desconectados de los del cielo (Dn. 10:12–14, 20). El es un Dios que se revela a sí mismo y da a conocer sus propósitos, de modo que su pueblo pueda conocerlo y confiar en su palabra (Dn. 1:7b; 2:19, 28–30, 47). Tal conocimiento capacita al pueblo de Dios a resistir la presión sabiendo que participarán de la realización de su reino (Dn. 7:22, 26, 27; 12:2, 3).

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: “Las experiencias de los caps. 1–6 sí siguen ciertamente una secuencia cronológica en su ambientación, pero las revelaciones a lo largo del libro tienen la forma de paralelismo progresivo que cubre el mismo período. La estructura literaria es semejante a la de una escalera espiral que gira en torno al mismo punto una y otra vez, pero nos lleva a un punto más elevado desde el cual podemos obtener una vista más clara y completa de las cosas. De aquí que el material cubre el mismo terreno en más de una ocasión, pero lo desarrolla en una manera más completa cada vez.” (D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno).
  • 6-Estructura: “El libro obviamente se divide en dos partes: los relatos (caps. 1–6) y las visiones (caps. 7–12). Además es posible hacer una segunda división (que no corresponde con la primera) basada en el idioma. El texto comprendido entre 2:4b y 7:28 está en arameo, y el resto, en hebreo.” (LaSor, Hubbard y Bush, Panorama Del Antiguo Testamento, 648).
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos a Daniel.

Reseñas

Después de un breve resumen del sitio que puso Nabucodonosor y de la derrota de Jerusalén, la escena cambia rápidamente a Daniel y a sus tres amigos, Ananías, Misael y Azarías (Sadrac, Mesac y Abed-nego). Estos hombres tenían altos cargos dentro del gobierno babilónico. …

El libro concluye con una serie de visiones que Daniel tuvo durante los reinados de Belsasar (capítulos 7–8), Darío (capítulo 9) y Ciro (capítulos 10–12). Estos sueños subrayan dramáticamente los planes futuros de Dios, que comienzan con Babilonia y continúan hasta el final de los tiempos.

– Biblia Del Diario Vivir (Editorial Caribe, 2000).

Las dos partes de que consta el libro de Daniel están formadas, la una por los caps. 1–6, y la otra por los caps. 7–12. La primera parte es esencialmente narrativa y tiene un propósito didáctico, orientado a demostrar que la sabiduría y el poder de Dios están infinitamente por encima de toda posibilidad y comprensión humanas. …

La segunda parte (caps. 7–12) contiene una serie de visiones simbólicas que vienen a ampliar y desarrollar ciertas nociones esbozadas ya en la primera sección; pero ahora el lenguaje de la exposición es decididamente apocalíptico.

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Da.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Daniel

Entra en el espíritu de las seis historias narradas en la primera mitad del libro. Su encanto como historias es irresistible, así que debes hacerlas justicia como historias – a sus circunstancias, sus personajes y sus tramas.

Debido a que las visiones de Daniel han provocado un gran volumen de comentario y muchas posturas contradictorias, tu mejor manera de proceder será intentar entender el significado general de las visiones en lugar de unos detallados. Estate contento con percibir los temas generales de la soberanía de Dios, la mutabilidad de gobernantes e imperios, lo seguro del reino eterno de Dios, y la necesidad de confiar en el gran diseño de Dios en vez de en certezas temporales terrenales.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p. 337.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.