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Orientación previa a Zacarías

Versículos clave

Zacarías 1:3 Diles, pues: »Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

Zacarías 8:3-5 Así dice Jehová: »Yo he restaurado a Sión y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, monte de Santidad. »Así ha dicho Jehová de los ejércitos: »Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con un bastón en la mano por lo avanzado de su edad. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Zacarías
  • 1-Fecha: “El profeta vivió durante el tiempo de Hageo y empezó su obra en el segundo año del reinado de Darío (1.1). Como Hageo, Zacarías animó a su pueblo a reconstruir el templo y restaurar su nación bajo Dios.” (Packer, Tenney y White, Enciclopedia Ilustrada de Realidades de la Biblia, 602–603).
  • 1-Lugar: Jerusalén

Reseñas

El nombre de “Zacarías” significa “el Señor (Jehová) recuerda”. … Junto con Hageo y Malaquías, es un profeta posterior al exilio.

Nació en Babilonia en el seno de una familia sacerdotal que regresó a Jerusalén desde Babilonia, cuando cerca de 50.000 exiliados viajaron de regreso a su tierra durante el reinado de Ciro. Probablemente su padre murió joven, por lo que se lo designa como hijo de Iddo, que era su abuelo. (Véase Esdras 5:1; 6:14 y Nehemías 12:4, 16.)

Al igual que Jeremías y Ezequiel, Zacarías era profeta y sacerdote. En Zac. 2:4 se da a entender que era joven, aun cuando no es posible deducir de esta referencia ninguna edad específica. …

Zacarías inició su ministerio dos meses después que Hageo comenzó su servicio como profeta. (Compárense Hageo 1:1 y Zacarías 1:1). Fue en el segundo año del reinado de Darío Histaspes (521–485 a.C.), que corresponde al año 520 a.C.

– Charles L. Feinberg, Los Profetas Menores (Editorial Vida, 1989), 277.

El profeta posexílico Zacarías fue un levita nacido en Babilonia (Neh. 12:1, 16). Fue hijo de Berequías y nieto del sacerdote Iddo (Zac. 1:1). Esdras y Nehemías lo llaman “hijo de Iddo” (Esd. 5:1; 6:14; cf. Neh. 12:4, 16), quizá sugiriendo que su padre había muerto joven y Zacarías quedó como sucesor de su abuelo (cf. Neh. 12:4, 16). Así que como Jeremías y Ezequiel que vivieron antes de él, Zacarías fue profeta y sacerdote. El nombre Zacarías que comparte con otros 30 personajes del Antiguo Testwmento significa “Jehová recuerda”.

Zacarías fue contemporáneo del profeta Hageo, el gobernador Zorobabel, y el sumo sacerdote Josué (Esd. 5:1–2; Zac. 3:1; 4:6; 6:11). Regresó a Jerusalén desde Babilonia con casi cincuenta mil exiliados judíos. Probablemente era bastante joven cuando inició su ministerio profético (cf. Zac. 2:4), mientras que Hageo pudo haber sido bastante mayor.

– Walvoord y Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 6: Daniel-Malaquías (Ediciones Las Américas, A.C., 2001), 281.

El encabezamiento de este libro refiere el principio de la actividad profética de Zacarías hijo de Berequías hijo de Iddo al «octavo mes del año segundo de Darío» (Zac. 1.1). Este monarca persa reinó entre el 522 y el 486 a.C., y como probablemente Zacarías profetizó durante algo más de dos años, puede establecerse con bastante exactitud el tiempo de su ministerio entre los años 520 y 518 a.C.

De comparar la fecha indicada por este profeta con la registrada en el título del libro de Hageo (Hag 1.1), resulta que ambos fueron contemporáneos….

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Zac.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Los exiliados que habían regresado a Jerusalén para reconstruir el templo y las murallas
  • 2-Localidad: Jerusalén

Reseñas

Los exiliados que retornaron a su hogar en el 536 a.C., bajo el edicto de Ciro, estaban entre los cautivos judíos más pobres. Unos cincuenta mil regresaron a Jerusalén bajo la dirección de Zorobabel y de Josué. Rápidamente reedificaron el altar e iniciaron la construcción de sus vecinos samaritanos, quienes consiguieron una orden del rey de Persia para detener las labores. Durante cerca de doca años la construcción había sido obstaculizada por el desaliento y la preocupación con otros objectivos. Zacarías y Hageo urgieron al pueblo a regresar al Señor y su propósito de restaurar el arruinado templo

– Biblia Plenitud: Biblia de Estudio (Editorial Caribe, 2000), Zac.

Para la primera parte debemos tener en cuenta que en el 539 a.C., cuando los persas liderados por Ciro conquistan el Imperio neo-babilónico, establecen una nueva política respecto a los pueblos sometidos. Ciro les concederá la posibilidad del retorno a su tierra y el restablecimiento de sus propias autoridades religiosas y sus cultos locales. En términos generales, su actitud fue tolerante con los pueblos vasallos y de ese modo logró crear un sector afín a su política y gobierno entre ellos. Eso se percibe con total claridad en textos como Esd. 1:2; 5:13; 6:14. Es así que, debido a lo gravoso de la situación para los que regresarían a Judea, Ciro concederá hasta una provisión de fondos para la reconstrucción y la restitución de los utensilios del Templo capturados por Nabucodonosor (2 R. 25:13–17). Pero pasa el tiempo y a una serie de problemas —principalmente la oposición de los samaritanos (Esd. 4:1ss.)— se suma el hecho de que la primera euforia por la llegada y la expectativa de una inmediata restitución política se van enfriando. Así se refleja en las demoras en la reconstrucción del Templo, y comienza a crecer el sentimiento de que nunca será llevada a cabo.

Por otro lado, la alegría del retorno pronto se llena de negros nubarrones frente a la dura realidad que les toca vivir. Habitan la tierra, pero no la disfrutan; cosechan frutos, pero son recolectados para los reyes persas; pueden rendir culto a su Dios, pero sus cuerpos y pertenencias son esclavizados. Textos como Nehemías 9:36 dan cabal testimonio de esta situación. La desesperanza y la falta de un futuro claro comienzan a dominar la vida del pueblo. La situación política tiende a perpetuarse y no hay signos en el horizonte de que pueda haber algún cambio que restituya el bienestar y la justicia. En este contexto social y teológico se sitúa la predicación de Zacarías 1–8.

– P. R. Andiñach, “ZACARÍAS, Libro de,” Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia (Editorial CLIE, 2013), 2652.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: Bajo el mandato de Ciro, los 50,000 judíos que regresaron para reconstruir el templo y las murallas en Jerusalén se encontraban en un periodo de desmoronamiento moral y las obras se habían parado.
  • 3-Propósito: “Zacarías colaboraba con los profetas pos-exílícos animando al pueblo a reconstruir sus ciudades y sus vidas para la gloria de Dios. Insistía en que el Mesías vendría pronto y ellos debían alistarse para Su llegada.” (Rafael Porter, Estudios Bíblicos ELA: Dios Recuerda (Zacarías), 10).

Reseñas

[El ministerio de Zacarías], como el de Hageo, consistía en animar al remanente que había regresado a reconstruir el templo, y fomentar las esperanzas en que muy pronto llegaría la hora del triunfo sobre todos sus enemigos. En su alcance, el ministerio de Zacarías se extiende mucho más allá que el de Hageo.

– Charles L. Feinberg, Los Profetas Menores (Editorial Vida, 1989), 277.

Zacarías no condena al pueblo, sino que presenta en cuadros vivos la presencia de Dios para fortalecer y auxiliar. Especialmente alienta al gobernador, Zorobabel, que estaba consciente de su propia debilidad. Oigamos lo que dice Zacarías: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos (léase Zacarías 4:6–10)

– Henrietta C. Mears, Lo Que Nos Dice la Biblia (Editorial Vida, 1979), 310–311.

“La introducción (Zac. 1:1–6) da la clave de las visiones y de todo el libro: «Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos» (v. 3).”

– Samuel Vila Ventura, Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado (Editorial CLIE, 1985), 1224.

El contexto histórico de Zacarías es el mismo del de su contemporáneo, Hageo (cp. Introducción a Hageo). En el 538 a.C., Ciro el persa liberó a los cautivos de Israel para reestablecer su tierra (cp. Esd. 1:1–4) y alrededor de cincuenta mil regresaron de Babilonia. Ellos inmediatamente comenzaron a reedificar el templo (cp. Esd. 3:1–4:5), pero la oposición de vecinos, seguida por indiferencia desde adentro, hizo que la obra fuera abandonada (cp. Esd. 4:24). Dieciséis años más tarde (cp. Esd. 5:1, 2), Zacarías y Hageo fueron comisionados por el Señor para motivar al pueblo a reconstruir el templo. Como resultado, el templo fue terminado cuatro años más tarde en el 516 a.C. (Esd. 6:15).

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Zac.

4. Características

Reseñas

Zacarías fue contemporáneo de Zorobabel y de Hageo. También él fue suscitado para instar al pueblo a seguir reconstruyendo el templo en el año segundo de Darío (Zac. 1:1). Sin embargo, su mensaje es bastante diferente en estilo y en contenido del de Hageo. Su escrito contiene mucho material apocalíptico (escritura simbólica), como sucede con los libros de Ezequiel y Daniel en el Antiguo Testamento y Apocalipsis en el Nuevo.

– Jack B. Scott, El Plan de Dios En El Antiguo Testamento (Editorial Unilit, 2002), 486.

El estilo de Zacarías se caracteriza por el uso de epítomes y de lenguaje figurado. … El libro profético de Zacarías incluye varios géneros literarios. Después de la exhortación inicial (llamado al arrepentimiento, Zac. 1:2–6), Zacarías dio una serie de ocho visiones o sueños que tuvo en una sola noche (1:7–6:8). Esas visiones están escritas en forma de literatura apocalíptica (“revelatoria”)—con descripciones en rico lenguaje figurado para animar a los lectores por medio p 283 de la perspectiva escatológica. Los caps. 9–14 se componen de dos oráculos (V. el comentario de Zac. 9:1), que primordialmente consisten de promesas acerca de la salvación futura de Israel.

– Walvoord y Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 6: Daniel-Malaquías (Ediciones Las Américas, A.C., 2001), 282–283.

Como ya se ha mencionado, nuestra comprensión del libro de Zacarías ha aumentado por la apreciación de la estructura intrincada que el autor/editor tejió dentro de su material.

Con frecuencia podemos discernir lo que los estudiosos denominan “quiasmos” (o “estructura quiasmática”). La palabra proviene de la letra griega chi (X, que tiene forma de una cruz). Esto implica que la primera parte del pasaje está invertida (o cruzada por encima) de la segunda parte. Así, el ABCD se transforma en DCBA. Al centro del quiasmo generalmente hallamos el enfoque principal o idea central del pasaje; a veces es el punto clave de una narración. Con frecuencia la parte final es similar a la primera, pero la situación también ha sido transformada. Se ha progresado, y la estructura del todo llega al lector o al que escucha.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

5. Contenido

  • 5-Temas: Arrepentimiento, sinceridad hacia Dios, el ayuno, el templo, Jerusalén
  • 5-Doctrinas: La soberanía universal de Dios, el Mesías, el triunfo final

Reseñas

LECCIONES PRACTICAS DE VALOR PERMANENTE

  1. La predicación dinámica tiene poder peculiar para restaurar la fe decaída.
  2. Dios dará torrentes de bendición a los edificadores de su Casa.
  3. La gloria verdadera de la ciudad estará en su devoción por el Dios vivo.
  4. El pastor que oye la voz de Dios, alimenta, guía y guarda al rebaño.
  5. Para el alma piadosa es gozo el saber que la luz de Dios nunca le faltará.
  6. El ayuno será una cosa completamente inútil, si el corazón está lejos de Dios.
  7. Un templo es necesario para el desenvolvimiento integral de la vida universal.
  8. Es de vital importancia para todo seguidor del Señor, mantener la esperanza y el optimismo, sabiendo que él no faltará.
  9. Zacarías tenía un señalado ideal para su ciudad: “Jerusalem será llamada la ciudad de la verdad.”

– Kyle M. Yates y Simón Corona, Los Profetas del Antiguo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones, 2002), 300–301.

Los textos que forman la primera parte del libro son básicamente comprensibles, a pesar de las dificultades a que da lugar la proliferación de figuras simbólicas. De manera destacada se encuentran presentes aquí temas como el del amor y la misericordia de Dios para con Jerusalén (Zac. 1.14, 16), la humillación de las naciones («cuernos») que causaron la dispersión de Judá (Zac. 1.21), la eliminación del pecado en el pueblo de Dios (Zac. 5.3–4,8) y la esperanza mesiánica (Zac. 4.1–14). Atención especial del profeta Zacarías merece la reconstrucción del Templo (Zac. 1.16; 4.8–10; 6.15); él, junto con Hageo, anima al pueblo a reanudar las obras interrumpidas (cf. Esd 6.14), cuya conclusión ha de redundar en beneficio del esplendor de Jerusalén, la ciudad escogida por Jehová para morar en ella (Zac. 2.10–12; 8.3).

Otro tema que preocupa a Zacarías es la sinceridad en la práctica del ayuno (7.2–14), una práctica cuyo sentido pleno de gozo, alegría y solemne festividad (8.19) se alcanzará cuando Jerusalén haya sido restaurada. …

Muy significativa es la profecía mesiánica sobre la llegada a Jerusalén de un rey «justo y salvador, pero humilde, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna» (Zac. 9.9). Los evangelistas Mateo y Juan manifiestan expresamente que el anuncio de Zacarías se cumple con la entrada de Jesús en Jerusalén (Mt 21.4–5; Jn 12.14–15).

– Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Zac.

A veces se hace referencia a Zacarías como el más mesiánico de todos los libros del Antiguo Testamento. Los capítulos 9–14 son los pasajes de los profetas más citados en las narraciones de la pasión que aparecen en los Evangelios. En Apocalipsis, Zacarías es el más citado de los profetas, excepto, Ezequil.

– Biblia Plenitud: Biblia de Estudio (Editorial Caribe, 2000), Zac.

El Mesías según Zacarías. Este profeta es uno de los más detallados a este respecto. El Mesías (o Cristo) es: (1) El ángel de Jehová (Zac. 1:11; 3:1–5; 12:8); (2) el Siervo (Zac. 3:8); (3) el renuevo (Zac. 3:8; 6:12); (4) la piedra principal (Zac. 4:7; cfr. 3:9); (5) el sumo sacerdote-rey (Zac. 6:11–13); (6) el rey de paz (Zac. 9:9–10; 14:9); (7) el pastor vendido (Zac. 11:7–14) y herido (Zac. 13:7); (8) el Hijo de David (Zac. 12:8); (9) el crucificado (Zac. 12:10); (10) Jehová triunfante (Zac. 14:3–5, 9, 16).

– Samuel Vila Ventura, Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado (Editorial CLIE, 1985), 1226.

Sus temas preferidos —al igual que los del profeta Hageo— serán la reconstrucción del Templo y el anuncio de la esperanza en una acción final de Dios que hará justicia y rescatará a su pueblo. …

Hay ciertos temas que están presentes en ambas partes del libro y que manifiestan continuidad semántica: se proclama que Jerusalén será un lugar de adoración a Yahvé para todas las naciones (Zac. 1:12–16 y 9:8–12); se establece la convocatoria a un reino universal abierto a todos los pueblos (Zac. 8:20–23 y 14:16–19); y se reconoce la acción purificadora de Dios en la comunidad (Zac. 5:1–11 y 13:1–2).

– P. R. Andiñach, “ZACARÍAS, Libro de,” Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia (Editorial CLIE, 2013), 2652, 2654.

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: “El libro de Zacarías comienza con un enérgico mensaje del Señor pidiéndole al pueblo que se arrepienta y retorne a su Dios. … Luego, Dios da seguridades al pueblo de su amor y cuidados en una serie de ocho visiones. … Las visiones están seguidas por una escana en la que Josué es coronado como rey y sacerdote. Se trata de un magnífico símbolo de la venida del Mesías.” (Biblia Plenitud: Biblia de Estudio, Zac).
  • 6-Estructura: “Un bosquejo simple de esta profecía en tres partes es: 1) visiones, capítulos 1–6; 2) preguntas, capítulos 7, 8; y 3) cargas (profecías), capítulos 9–14. El profeta da una historia espiritual completa de Israel y de las relaciones de los gentiles con el pueblo del Señor, desde el regreso de la cautividad hasta el tiempo final. El Mesías y Jerusalén son los centros alrededor de los que giran todos los mensajes proféticos.” (Charles L. Feinberg, Los Profetas Menores, 278).
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Zacarías.

Reseñas

El libro de Zacarías está compuesto de dos partes bien diferenciadas. La primera comprende los caps. 1–8; y la segunda, los seis restantes: caps. 9–14.

Los primeros versículos del escrito (Zac. 1.2–6) son un llamamiento dirigido a los repatriados de la cautividad babilónica, a quienes el profeta exhorta al arrepentimiento y a la conversión: …

La segunda parte del libro … los caps. 9–14 están dirigidos a una época posterior, probablemente en los años de la expansión del helenismo bajo el gobierno de Alejandro Magno (segunda mitad del siglo IV a.C.).

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Zac.

Sin considerar las divisiones internas menores, la obra se agrupa en las dos grandes secciones 1–8 y 9–14. Estas actúan en armonía y su relación es un componente central del mensaje del libro. Lo que resalta es la diferencia entre ambas partes, y esto se debe al cambio que ha sucedido en el interior de la comunidad de Jerusalén. Han pasado los años y la situación en Judá ya no es la misma. Los grandes próceres como Josué y Zorobabel ya no están, y los profetas son llamados a denunciar que los nuevos dirigentes de la comunidad no responden como deben a su función. Otro profeta, o una escuela de ellos, anuncian de un modo novedoso la nueva “palabra de Yahvé” (Zac. 9:1): ha de llegar un rey humilde y justo cuya imagen contrasta con la de los pastores que dejan su pueblo a la deriva y sin protección. Es una palabra fraccionada, donde se anudan textos diversos. Son los caps. 9–14, de los cuales debemos decir que poseen un estilo diferente al de la primera sección. En 9–14 no se nombra a Zacarías, no hay visiones ni encontramos la figura del ángel; no se nos da la fecha en la que el mensaje fue declamado y —quizás lo más significativo— no se menciona la reconstrucción del Templo ni las figuras de Josué y Zorobabel. Desde el punto de vista literario, es una colección de dichos y oráculos de diversos autores. La unión con Malaquías pudo ser posible, pero se ha exagerado el hecho de que unidas supondrían una obra independiente. De haber estado Malaquías unido, lo habría sido al conjunto de Zac. 1–14. Como otros profetas postexílicos, evidencia un fuerte énfasis en la escatología y en el Día de Yahvé.

– P. R. Andiñach, “ZACARÍAS, Libro de,” Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia (Editorial CLIE, 2013), 2653–2654.

El libro contiene tres secciones naturales. La primera comprende los capítulos 1 al 6 en los que se halla una serie de visiones encaminadas a alentar a los constructores a seguir su obra. … La segunda sección, está formada por los capítulos 7 al 8 y contiene un discurso sobre el ayuno, como respuesta a una pregunta procedente de Bethel. Contiene amonestaciones en el sentido de que todo hombre debe renunciar a meras formas exteriores del culto y a vivir una vida verdaderamente religiosa y moral. La tercera sección abarca los capítulos 9 al 14 que describen un pintoresco y hermoso porvenir para la nación hebrea. Dios, el pastor de Israel, ha sido rechazado por su pueblo y es menester que sufra grandes tribulaciones todavía; pero pasadas éstas, vendrán días gloriosos de restauración espiritual y supremacía moral, entre todas las naciones de la tierra.

– Kyle M. Yates y Simón Corona, Los Profetas del Antiguo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones, 2002), 294–295.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Zacarías

Lee o enseña con una sensibilidad constante hacia los géneros proféticos, apocalípticos y visionarios.

Debes estar preparado para interpretar una avalancha de símbolos: eventos, personajes e imágenes que representan otra cosa. Por ejemplo, el octavo versículo del libro nos dice que Zacarías vio un hombre cabalgando sobre un caballo rojo. Es evidente que un caballo rojo es un símbolo, no una realidad literal.

En algunos puntos el enfoque de las visiones es sobre la realidad contemporánea durante el tiempo de Zacarías; en otros puntos, la orientación es futura. Necesitarás distinguir entre las dos orientaciones.

Aunque mucho del libro hace referencia a particularidades históricas en tiempos de Zacarías o el futuro inmediato, puedes extraer verdades atemporales de las particularidades históricas.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p. 402.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.