Top Menu

Orientación previa a Hageo

Versículos clave

Hageo 1:4-5 «¿Es acaso para vosotros tiempo de habitar en vuestras casas artesonadas, mientras esta Casa está en ruinas? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.

Hageo 2:4b …Cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad, porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

Hageo 2:9a La gloria de esta segunda Casa será mayor que la de la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos….

Hageo 2:21-22a …Yo haré temblar los cielos y la tierra; trastornaré el trono de los reinos y destruiré la fuerza de los reinos de las naciones….

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Hageo
  • 1-Fecha: 520 a.C.
  • 1-Lugar: Jerusalén

Reseñas

Hageo es el primero de los tres profetas que ministraron después de volver del cautiverio en Babilonia, juntamente con Zacarías y Malaquías. Esdras menciona a Hageo en el Hg. 5:1 y el 6:14, pero nuestro conocimiento de su vida es prácticamente nulo.

– William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (Editorial CLIE, 2004), 505.

Poco sabemos acerca del profeta Hageo, exceptuando lo escrito en su libro. Esdras lo menciona brevemente asociándolo con el profeta Zacarías (Esd 5.1; 6.14) y la reconstrucción del Templo. El nombre Hageo significa «Festival», un término apropiado dada la participación del profeta en la restauración de la adoración en el Templo. Pero lo que es más notable acerca del ministerio de Hageo es su brevedad; sus mensajes fueron dados en el lapso de sólo cuatro meses en el año 520 a.C.

– Nuevo Comentario Ilustrado de La Biblia (Editorial Caribe, 2003), 1073.

Las fechas señaladas revelan la brevedad del ministerio del profeta. Sólo quince meses separan la fecha de su primer mensaje (1:1) y la de su última presentación (Hg. 2:20).

– Alberto T. Platt, Estudios Bíblicos ELA: Respuesta de Dios a Las Crisis (Hageo y Malaquías) (Ediciones Las Américas, A. C., 1998), 8.

Es poco lo que se conoce de Hageo. Su nombre, en heb. Jaggai, significa “festivo”. Se cree que, quizá, se deba a que nació en un día de gran fiesta. Dos opiniones se consideran respecto a su lugar de nacimiento. Una antigua tradición sostiene que nació en Jerusalén y, por tanto, conoció el templo de Salomón en su esplendor, y se alude a Hg. 2:3. Nos inclinamos a creer que él fue uno de los pocos que habían visto la magnificencia del antiguo templo. Tendría, en este caso, unos 80 años de edad cuando profetizó. Su breve período profetizando parece abonar esta tesis.

– Rodrick Connerly et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano Oseas-Malaquías (Editorial Mundo Hispano, 2003), 292–293.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Los judíos que habían regresado a Jerusalén desde el exilio para reconstruir el templo y las murallas
  • 2-Localidad: Jerusalén

Reseñas

[Haggeo] se dirige a los dos adalides del pueblo, como los responsables para el adelanto de la obra: a Zorobabel, el descendiente de David, llamado “gobernador” en Esdras, y a Jesuá, el sumo sacerdote.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5 (Casa Bautista De Publicaciones, 1991), 126.

Los últimos tres libros de los profetas menores y, por ende, del Antiguo Testamento, pertenecen al período histórico de los judíos conocido como “posexílico”. Fueron escritos especialmente para aquellos relativamente pocos judíos que regresaron de Babilonia a “la tierra prometida” para vivir entre los que no fueron llevados al cautiverio y otra gente que había sido trasladada para allá. Es cierto que volvieron pocos, pero los que retornaron recibieron una gran e importantísima comisión; reconstruir el templo. En efecto, el propósito del remanente era más religioso que político. Se podría decir que el libro de Hageo gira alrededor del versículo ocho del primer capítulo: “Subid al monte, y traed madera y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová”.

– Alberto T. Platt, Estudios Bíblicos ELA: Respuesta de Dios a Las Crisis (Hageo y Malaquías) (Ediciones Las Américas, A. C., 1998), 6.

Hubo cinco profecías, en tres días, durante cuatro meses en 520 a. de J.C. Todas ellas vinieron a través de Hageo, y fueron dirigidas a gente específica en cada caso. En esas palabras de profecía, Dios deseaba abrir los ojos del pueblo, alentándolos a arrepentirse y a obedecer, y les prometía que resultaría en bendición.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Las fechas de sus cuatro distintas profecías son dadas con exactitud: (I.) La primera (Hg. 1:1), en el primer día del sexto mes del segundo año de Darío (año 520 a. de J. C.), reprendió al pueblo por su apatía en permitir que el templo yaciera en ruinas, y les advirtió que les iba mal en todas las cosas porque no honraban a Dios en cuanto a su casa…. (II.) La segunda, en el vigésimo primer día del séptimo mes (Hg. 2:1–9), predice que la gloria del nuevo templo sería más grande que la del de Salomón, … Hageo demuestra en qué consistiría la gloria superior del nuevo, a saber, en la presencia de aquel que es “el Deseado de todas las naciones” (v. 7). (III.) La tercera, en el vigésimo cuarto día del noveno mes (Hg. 2:10–19), se refiere a un período cuando los materiales para la construcción habían sido reunidos y los obreros habían empezado a colocarlos juntos, tiempo desde el cual, en adelante, Dios promete su bendición; … (IV.) La cuarta (Hg. 2:20–23), en el mismo día de la precedente, fué dirigida a Zorobabel, como el representante del pueblo teocrático, y como quien había preguntado acerca de las revoluciones nacionales referidas en la segunda profecía (2:7).

– Jamieson, Fausset y Brown, Comentario Exegético y Explicativo de La Biblia – Tomo 1: El Antiguo Testamento (Casa Bautista de Publicaciones, 2003), 939.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “El trasfondo de Hageo puede verse en Esd. 1–4. Los desterrados que regresaban habían empezado a reconstruir el templo en 536 a. de J.C. (Esd. 3:8), pero habían detenido el trabajo como resultado de oposición local (Esd. 4:1–5, 24).” (Carson, Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno).
  • 3-Propósito: “Hageo fue enviado a exhortar al pueblo para que reconstruyera el templo y para reprobar la negligencia de ellos.” (Matthew Henry, Comentario de La Biblia Matthew Henry, en un tomo (Editorial Unilit, 2003), 684).

Reseñas

Se ha dicho que el mejor comentario sobre la Escritura es la Escritura misma. Este es particularmente el caso del libro de Hageo. Los eventos del libro tuvieron lugar durante el segundo año del rey Darío (Hg. 1:1), que es también la ocasión de los primeros capítulos de Zacarías y parte de Esdras (Zac. 1:1, 7; Esdras 4:24–6:15). Por eso, para tener un cuadro más completo podemos leer esos tres pasajes lado a lado.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

La ocasión de la Profecía de Haggeo fue que el santuario yacía en ruinas, y la tentativa para edificarlo había fracasado unos quince años antes. El pueblo reedificaba sus casas, sin prestar ninguna atención a la casa de Dios. El profeta anuncia su mensaje, pues, con el propósito de animar al pueblo a volver a trabajar en la casa de Dios.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5 (Casa Bautista de Publicaciones, 1991), 124.

Trasfondo histórico. La destrucción del templo de Jerusalén por las tropas babilónicas en 586 a.C. marcó el fin de una era en la vida nacional y religiosa de los judíos. Como exiliados en Babilonia, no tenían templo, ni podían ofrecer sus sacrificios, pero si podían dirigir sus oraciones hacia Jerusalén (1 R. 8:48; Dn. 6:10). Gracias a las políticas generosas por parte de Ciro el grande, rey de Persia, se permitió a casi 50,000 judíos regresar a Jerusalén bajo el liderazgo de Zorobabel (Esd. 1:2–4; cf. Is. 44:28), acompañados de Josué, el sumo sacerdote y los profetas Hageo y Zacarías. Los sacrificios levíticos fueron instituidos nuevamente y los ofrecían sobre un altar reconstruido para el holocausto (Esd. 3:1–6). Al segundo año del regreso, colocaron los cimientos del templo (Esd. 3:8–13; 5:16). Sin embargo, el acoso de los samaritanos y la presión de los persas detuvo la reconstrucción del edificio. Después, se vieron afectados por la apatía espiritual; y por aprox. 16 años—hasta el reinado del rey persa Darío Hystaspes (521–486 a.C.)—la obra de construcción estuvo parada. En el segundo año de Darío (520 a.C.), Dios levantó al profeta Hageo para animar a los judíos a reconstruir el templo (Esd. 5:1–2; Hag. 1:1). Su tarea era motivar a los líderes y al pueblo de Judá a que dejaran el letargo y siguieran trabajando en el templo. El éxito inicial de Hageo (cf. Hg. 1:12–15) fue complementado por los esfuerzos continuos de Zacarías hasta que la reconstrucción se terminó en el año 515 a.C.

– John F. Walvoord y Roy B. Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 6: Daniel-Malaquías (Ediciones Las Américas, A.C., 2001), 271–272.

4. Características

  • 4-Género: Profecía
  • 4-Estilo: “El estilo literario de Hageo es simple y directo. Contiene un registro de cuatro mensajes proclamados por quien al parecer, era un profeta posexílico insignificante, cuyo ministerio evidentemente fue de corta duración.” (Walvoord y Zuck, El Conocimiento Bíblico: Antiguo Testamento, Tomo 6, 271).
  • 4-Guía literaria: Véase también La profecía como género literario.

Reseñas

En un estilo sencillo despojado de galas presenta su mensaje. En él había una nota de urgencia que llamaba la atención a una obediencia inmediata. Sin embargo, ni un orador, ni un poeta, ha logrado los resultados tan rápidos que él obtuvo. Las conciencias despertaron, los sentimientos fueron sacudidos y el trabajo se hizo.

– Kyle M. Yates y Simón Corona, Los Profetas Del Antiguo Testamento (Casa Bautista De Publicaciones, 2002), 284–285.

Por la brevedad de los dichos de Haggeo y por su carácter conciso, se ha supuesto que tenemos sólo notas y bosquejos, y no las profecías completas. Aunque es posible que en otras ocasiones habría dicho más de lo que tenemos aquí, debemos reconocer que, para el propósito que tenía, que fue convencer a los judíos que pecaban por no edificar el santuario, y sufrían la pérdida de su prosperidad por su pecado, lo que dijo Haggeo fue enteramente suficiente. No dijo ni más ni menos de lo que era necesario para hacer que el pueblo renovase su trabajo, a fin de cumplir con la voluntad de Dios.

– Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, vol. 5 (Casa Bautista De Publicaciones, 1991), 124.

Es unánime el sentir de los exégetas en cuanto a su estilo literario y a la expresión lingüística: No llega a la altura de la época dorada antes del exilio. Es constatable la profusión de arameísmos. Tal vez el tono de su mensaje, o forma de predicarlo, no contenga el fuego y el brillo de otros voceros de entonces, y por ello no han faltado críticas a su estilo. Pero en defensa de esta realidad, es bueno tener en cuenta el ambiente en el que Hageo desarrolló su ministerio. Lo exiguo de los recursos, comparados con los empleados por Salomón en el primer templo, y los obstáculos puestos por los samaritanos (Esd. 4:5, 24) forman el ambiente de angustia y penuria en el que Hageo ha de proclamar su mensaje. “Los recién llegados tuvieron que enfrentarse con años de opresión, privación e inseguridad, tarea siempre llena de azarosas dificultades en sí misma” (John Bright, La Historia de Israel, p. 383). Sin embargo, Hageo, fiel a su llamamiento, una y otra vez repite el “Así ha dicho Jehovah…”.

– Rodrick Connerly et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano Oseas–Malaquías. (Editorial Mundo Hispano, 2003), 292–294.

5. Contenido

  • 5-Temas: La reconstrucción del templo, llamamiento a la acción, egoismo, miedo, apatía, pesimismo, esperanza
  • 5-Doctrinas: El templo, la palabra de Dios, la presencia de Dios, el pacto, promesas mesiánicas

Reseñas

 

El mensaje de este libro, el segundo más corto del Antiguo Testamento, es sencillo: ¡Construir el templo! El remanente que había vuelto a la tierra para reconstruir había abandonado el trabajo durante dieciséis años, por lo cual Hageo recibió la comisión de exhortar a los judíos aletargados a que se pusiesen manos a la obra. Hageo extiende su mensaje hasta incluir el juicio de las naciones impías, como también la gloria futura del pueblo de Dios.

– William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (Editorial CLIE, 2004), 505.

El uso de la repetición en los textos del AT es digno a menudo de tomarse en cuenta. En el libro de Hageo las palabras que Dios dice tienden a ser repetidas. A la gente se le pide cuatro veces reflexionar cuidadosamente en sus caminos (Hg. 1:5, 7; 2:15, 18); el estado de la casa de Dios y sus casas se compara dos veces (Hg. 1:4, 9); dos veces se les dice: “Yo estoy con vosotros” (Hg. 1:13; 2:4); y la instrucción de “esforzarse” aparece tres veces (Hg. 2:4). Las listas de desastres que han azotado al país se repiten (Hg. 1:6, 10, 11; 2:16, 17, 19). De igual manera, la profecía acerca de que las naciones serán zarandeadas se repite (Hg. 2:6, 21, 22).

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

I. Primer mensaje: Llamado a reconstruir el templo (Hg. 1)
II. Segundo mensaje: Promesa profética de la gloria futura del templo (Hg. 2:1–9)
III. Tercer mensaje: Decisión sacerdotal para ilustrar las bendiciones de la obediencia (Hg. 2:10–19)
IV. Cuarto mensaje: Profecía mesiánica tocante a Zorobabel (Hg. 2:20–23)

– Walvoord y Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 6: Daniel-Malaquías (Ediciones Las Américas, A.C., 2001), 272.

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: “Hageo, el mensajero de Dios (1:13), entregó cuatro mensajes fechados de parte del Señor que animaron a los líderes y al pueblo de Judá a reconstruir el templo.” (Walvoord y Zuck, El Conocimiento Bíblico: Antiguo Testamento, Tomo 6, 272).
  • 6-Estructura: “Estructuralmente hablando, el libro de Hageo se divide en cuatro secciones. Cada una de ellas corresponde a las fechas en que llegó al profeta la voz de Dios.” (Connerly, et. al, Comentario Bíblico Mundo Hispano: Oseas–Malaquı́as, 294).
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Hageo.

Reseñas

El libro es una colección de cuatro pequeños artículos escritos entre la última semana de agosto y el 24 de diciembre del año 520 A. de C. Cada oráculo está fechado específicamente. En la obra, se destaca un sólo propósito principal: reconstruir el templo de Jehová, persuadiendo al pueblo a ejecutar la obra.

– Kyle M. Yates y Simón Corona, Los Profetas Del Antiguo Testamento (Casa Bautista De Publicaciones, 2002), 287.

Los contenidos de la primera mitad del libro se repiten en miniatura en la segunda mitad, como se muestra en el diagrama debajo.

HageoEstructura

Un tema que surge de esto es que cuando el pueblo de Dios se arrepiente y se vuelve a Dios, y adopta sus requisitos, Dios no solamente responderá con bendiciones para su pueblo, sino que también habrá efectos tormentosos en la sociedad y más allá.

 – D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Este pequeño libro contiene cinco profecías, bien distintas y fechadas en el propio texto:

  1. Apelación de Hageo a recomenzar la edificación del templo (1:1–11). Fecha: 29 de agosto del 520.
  2. Respuesta de los líderes y del pueblo a dicha apelación, y un breve mensaje de aliento (1:12–15). Fecha: 21 de septiembre del mismo año 520.
  3. Otro mensaje de aliento, dentro de un contexto del propósito universal de Dios (2:1–9). Fecha: 17 de octubre del mismo año.
  4. Mensaje de promesa, dentro de un contexto del favor inmerecido de Dios (2:10–19). Fecha: 18 de diciembre del mismo año.
  5. Mensaje personal a Zorobabel (2:20–23). Fecha: La misma del 18 de diciembre del 520.

– Matthew Henry y Francisco Lacueva, Comentario Bíbico de Matthew Henry (Editorial CLIE, 1999), 1040–1041.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Hageo

Aunque no es esencial situar el libro de Hageo en su contexto histórico más amplio para que el lector lo entienda, Esdras 1-6 narra la historia dentro del cual las profecías de Hageo se dieron. Mientras que Hageo contiene referencias a situaciones históricas específicas, las profecías en sí se expresan en términos universales que permiten captar los principios subyacentes con facilidad. Un marco útil dentro del cual estudiar el libro es ver que ofrece información sobre cuatro temas: (1) ¿Cuáles son las condiciones para recibir la bendición de Dios? (2) ¿Cuál es la naturaleza de la bendición de Dios? (3) ¿Cuáles son las condiciones bajo las que las personas y las naciones pierden la bendición de Dios? (4) ¿Cuál es la naturaleza del juicio de Dios contra quienes le desobedecen?

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, pp. 396-397.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.