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Orientación previa a Juan

Versículos clave

Juan 1:1, 14 En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. …Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre.

Juan 3:16 De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Juan 14:6 Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.

Juan 20:31 Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Juan
  • 1-Fecha: Entre el 80 y 100 d.C.
  • 1-Lugar:  Éfeso

Reseñas

La razón básica para sostener la autoría de Juan radica en que, aparentemente, eso es lo que el mismo evangelio enseña. En el último capítulo, después de la referencia ya mencionada (“el discípulo a quien Jesús amaba”), podemos leer: «Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que escribió esto» (Jn. 21:24)

– Leon Morris, El Evangelio Según Juan, Vols. 1 y 2, vol. 1, Colección Teológica Contemporánea (Editorial CLIE, 2005), 40.

Hemos visto que no es fácil fechar nuestro evangelio; sin embargo, lo que queda claro es que, aunque no se pueda probar cien por cien que es un texto temprano, la cantidad de evidencias a favor de esta posición va en aumento. Personalmente, lo que más me sorprende y convence es el hecho de que el contexto del Evangelio coincide con el contexto palestino de antes del año 70 dC. (Tarelli), y la aparición de locuciones como “sus discípulos” y “hay en Jerusalén”.

– Leon Morris, El Evangelio Según Juan, Vols. 1 y 2, vol. 1, Colección Teológica Contemporánea (Editorial CLIE, 2005), 68.

El lugar tradicional para la composición del Evangelio es Éfeso, donde aparentemente el apóstol Juan fue pastor durante varios años. Esta tradición se basa en una cita de Ireneo: “Después Juan, el discípulo del Señor, quien también se reclinó sobre su pecho, él mismo publicó un Evangelio durante su residencia en Éfeso de Asia”. Ireneo (aprox. 130-aprox. 200 d. de J.C.) nació en Asia Menor y fue ordenado y sirvió como obispo en Lyon, lo que ahora es Francia. Lo que da valor a esta cita es que Ireneo tuvo contacto personal con Policarpo (aprox. 69-aprox. 155), quien conocía personalmente al apóstol Juan. Corroborando esta tradición está el hecho de que Éfeso estaba cerca de Frigia, el centro del movimiento montanista, un grupo apocalíptico que utilizó el Evangelio de Juan en una fecha temprana. Una característica del Evangelio es que insistió en un rol menor que Juan el Bautista jugó en el ministerio de Jesús. Sabemos, basados en Hechos 19:1–7, que discípulos de Juan el Bautista continuaron en Éfeso durante muchos años y bien puede ser que este hecho explica la insistencia mencionada en un rol menor del Bautista.

– James Bartley et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano: Juan, 1. ed. (Editorial Mundo Hispano, 2004), 46.

Juan puede haber tenido unos 25 años de edad cuando Jesús lo llamó. Había sido seguidor de Juan el Bautista. En el reinado de Domiciano, el apóstol Juan fue desterrado a la isla de Patmos, pero después regresó a Efeso y fue pastor de esa maravillosa iglesia. Vivió en dicha ciudad hasta una edad muy avanzada, sobreviviendo a todos los demás apóstoles. Durante esa época escribió su Evangelio, relacionado con la deidad de Cristo, coeterno con el Padre.

Juan escribió casi una generación después de los otros evangelistas, entre el 80 y el 100 d.C., hacia fines de siglo, cuando todo el Nuevo Testamento estaba completo, excepto en lo que se refiere a sus propios escritos. La vida y obra de Jesús ya era muy conocida en esta época. El evangelio había sido predicado; Pablo y Pedro habían sufrido el martirio, y todos los apóstoles habían muerto; Jerusalén había sido destruida por las legiones romanas a las órdenes de Tito, en el año 70 d.C.

– Henrietta C. Mears, Lo Que Nos Dice La Biblia (Editorial Vida, 1979), 382.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: Judíos cristianos, buscadores de la verdad de todos los tiempos en todos los lugares
  • 2-Localidad: El imperio romano

Reseñas

Es opinión generalmente aceptada que el cuarto evangelio fue redactado después de los evangelios sinópticos, a fines del siglo I. Puede pensarse que este evangelio representa el resultado de una larga reflexión y transmisión del mensaje de salvación en comunidades que tuvieron que sostener duros enfrentamientos con grupos judíos.

La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy, electronic ed. (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Jn.

Juan escribe a todos los que buscan en todo lugar y en todo tiempo. Su evangelio a veces se llama el evangelio cósmico porque presenta a Jesús como la respuesta a los anhelos humanos universales. Hay tantas referencias a los festivos y rituales judíos que podemos inferir que el libro presupone también una audiencia que es capaz de relacionar muchos de los eventos y dichos de Jesús con el trasfondo del Antiguo Testamento.

– Ryken, Ryken y Wilhoit, Ryken’s Bible Handbook, (Tyndale House Publishers, 2005), 459.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “Juan escribió casi una generación después de los otros evangelistas, …. La vida y obra de Jesús ya era muy conocida en esta época. El evangelio había sido predicado; Pablo y Pedro habían sufrido el martirio, y todos los apóstoles habían muerto; Jerusalén había sido destruida por las legiones romanas a las órdenes de Tito, en el año 70 d.C. (Henrietta C. Mears, Lo Que Nos Dice La Biblia, 382).
  • 3-Propósito: “Juan compuso su Evangelio para proveer razones de la fe salvadora en sus lectores y como resultado, para asegurarles que recibirían el regalo divino de vida eterna (Jn 1:12).” (MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur, Jn).

Reseñas

El Evangelio de Juan es el único de los cuatro que contiene una afirmación precisa del propósito del autor (Jn 20:30, 31). Él declara: “Estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (20:31). Los propósitos primordiales, entonces, son dos: evangelístico y apologético. Reforzando el propósito evangelístico está el hecho de que la palabra “creer” se usa aproximadamente cien veces en el Evangelio (los sinópticos usan el término menos de la mitad de esta cantidad). Juan compuso su Evangelio para proveer razones de la fe salvadora en sus lectores y como resultado, para asegurarles que recibirían el regalo divino de vida eterna (Jn 1:12).

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Jn.

Una clara declaración del propósito de este evangelio aparece en Jn. 20:30s. (cf. W. C. van Unnik, TU 73, 1959, pp. 382–411.) Juan seleccionó entre gran número de “señales”, y su propósito al narrarlas fue el de llevar a sus lectores al convencimiento de que Jesús es el Cristo (e. d. el Mesías) y el Hijo de Dios, y lograr que adquiriesen una experiencia de vida eterna.

De esta afirmación podemos sacar ciertas conclusiones ampliamente verificadas por el contenido del evangelio. Primero, que se trata, básicamente, de un documento evangelístico. Segundo, que su método explícito es presentar la obra y las palabras de Jesús de manera que muestren la naturaleza de su persona. Tercero, que la descripción de dicha persona como Mesías indica que probablemente está destinado a los judíos.

– J.D. Douglas, Nuevo Diccionario Bíblico: Primera Edición (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

El autor indica el propósito de su libro en los primeros dieciocho versículos, llamados el Prólogo, y lo afirma claramente en Juan 20:31.
Juan escribió para demostrar que Jesús era el Cristo, el Mesías prometido (para los judíos), y el Hijo de Dios (para los gentiles), y a llevar a los creyentes a una vida de amistosa comunión con él. La palabra clave es ‘creer’. Descubrimos que dicho vocablo aparece 98 veces en este libro.

– Henrietta C. Mears, Lo Que Nos Dice La Biblia (Editorial Vida, 1979), 381.

El autor mismo expresa un propósito claramente evangelístico, al escribir el Evangelio, como se ve en Jn 20:30, 31: “Por cierto Jesús hizo muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estas cosas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre”. Según el autor, Jesús utilizó señales o milagros para despertar fe en él como el Cristo, el Ungido Hijo de Dios, para que así pudieran recibir vida espiritual.

– James Bartley et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano: Juan, 1. ed. (Editorial Mundo Hispano, 2004), 38.

La influencia más dominante en el pensamiento del autor del Evangelio fue, sin lugar a dudas, el AT. Lo conocía a fondo y lo cita con frecuencia … Pero, aparte de las citas directas, es evidente que sus pensamientos y expresiones están empapados con las enseñanzas del AT.

… Una segunda influencia de importancia fue el judaísmo rabínico. El judaísmo del primer siglo no era monolítico. Se clasifican por lo menos cuatro corrientes en él: el judaísmo normativo o rabínico; el apocalíptico o místico; el sectario, reflejado en los Rollos de Qumrán; y el helenista.

… Finalmente, la influencia de la comunidad cristiana en el Evangelio de Juan es de suma importancia. Las enseñanzas fundamentales de Juan coinciden perfectamente con las de la iglesia primitiva. Su retrato de Cristo tiene un enfoque distinto que el de los Sinópticos, pero es el mismo Cristo. …León Morris concluye, diciendo: “Juan es un documento cristiano auténtico y, para que sea apreciado debidamente su significado, debe verse en compañía con los otros escritos cristianos, los demás libros del NT”.

– James Bartley et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano: Juan, 1. ed. (Editorial Mundo Hispano, 2004), 43–44.

4. Características

Reseñas

Uno de los medios que este evangelio utiliza, para lograr el fin que se propone, es el del simbolismo. Se percibe mucho más claramente que en los sinópticos un lenguaje que, partiendo de las cosas de este mundo, lleva al lector a las realidades de la esfera divina.

La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy, electronic ed. (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Jn.

El escenario de su obra no se limita fundamentalmente a Galilea, como ocurre en los relatos sinópticos. Sólo algunos de los incidentes mencionados ocurren allí (Jn 1:43–2:12; 4:43–54; 6:1–7:9). Una vez el escenario es Samaria (Jn 4:1–42), pero más frecuente es Jerusalén, generalmente en ocasión de alguna fiesta judía (Jn 2:13; 5:1; 6:4; 7:2; 10:22; 11:55; cf. A. Guilding, The Fourth Gospel and Jewish Worship, 1960).

– J.D. Douglas, Nuevo Diccionario Bíblico: Primera Edición (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

El estilo es, sin duda alguna, judío. Tan evidente es que, C.F. Burney21 y C.C Torrey, llegaron a decir que el Evangelio fue escrito en arameo, y lo que nos ha llegado es una traducción del original. Pocos son los eruditos que aceptan esta tesis, pero están de acuerdo con que el Evangelio plasma el pensamiento arameo y que, a menudo, interpola expresiones arameas.

Esta opinión ha sido reforzada por el hallazgo de los Manuscritos del Mar Muerto. La comparación de estos con el Cuarto Evangelio, y el descubrimiento de que hay muchos paralelos tanto en cuanto a ideas como en cuanto a expresiones, parece corroborar que el Evangelio de Juan es, esencialmente, un documento palestino. Así dice A.M. Hunter: «Resumiendo todo este asunto, podemos decir que los Manuscritos del Mar Muerto han acabado por corroborar el origen judío de este evangelio».

– Leon Morris, El Evangelio Según Juan, Vols. 1 y 2, vol. 1, Colección Teológica Contemporánea (Editorial CLIE, 2005), 44.

5. Contenido

  • 5-Temas: Nacer de nuevo, fe, salvación, relación nueva con Dios, amor de Dios, permanecer en él, comunión con Dios, unidad, el Espíritu de Dios, el pueblo de Dios, discipulado, obediencia, misión, la segunda venida, vida eterna, juicio futuro
  • 5-Doctrinas: La persona y obra de Cristo, salvación en Cristo, la deidad de Cristo, la incarnación

Reseñas

En resumen, el Evangelio se enfoca en: 1) Jesús como el Verbo, el Mesías y el Hijo de Dios; 2) quien trae la dádiva de salvación a la humanidad; 3) quien acepta o rechaza el ofrecimiento.

Juan también presenta ciertos temas secundarios de contraste que refuerzan su tema principal. Él usa dualismo (vida y muerte, luz y oscuridad, amor y odio, de arriba y de abajo) para comunicar información vital acerca de la persona y obra de Cristo y la necesidad de creer en Él (p. ej. Jn 1:4, 5, 12, 13; 3:16–21; 12:44–46; 15:17–20).

También hay siete afirmaciones de “YO SOY” enfáticas que identifican a Jesús como Dios y Mesías (Jn 6:35; 8:12; 10:7, 9; 10:11, 14; 11:25; 14:6; 15:1, 5).

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Jn.

El tema del Evangelio de Juan es la deidad de Jesucristo. Aquí se destaca más que en ninguna otra parte su carácter de Hijo divino. En este Evangelio se nos muestra que el ‘Niño de Belén’ no era otro que el ‘unigénito del Padre’. Se ofrecen pruebas y evidencias innumerables. Si bien todas las cosas por él fueron hechas, aun cuando en él estaba la vida, con todo, fue hecho carne, y habitó entre nosotros. Ningún hombre podía ver a Dios; por lo tanto, Cristo vino para darlo a conocer, para declararlo.

– Henrietta C. Mears, Lo Que Nos Dice La Biblia (Editorial Vida, 1979), 381.

El Evangelio según San Juan, comparado con los otros tres evangelios, aparece con rasgos literarios y teológicos muy definidos. Desde el principio nos presenta a Jesús como la Palabra divina, el Hijo único de Dios enviado por el Padre a dar a los hombres la luz y la vida, si lo aceptan con fe. Esta revelación se va realizando paso a paso: comienza con el testimonio de Juan el Bautista, y se va perfeccionando en el encuentro personal con Jesús, en sus actos poderosos (que este evangelio llama “señales milagrosas”) realizados por encargo del Padre, y en sus palabras, pronunciadas ante diversos públicos, en las cuales él revela claramente su origen, su verdadero ser y su misión salvadora.

– La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy (Miami, FL: Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Jn.

Juan registra solo un número limitado de milagros, y estos siempre son mencionados como señales. A menudo son seguidas por la declaración de Jesús de ser capaz de satisfacer la necesidad espiritual de la cual el milagro físico ha sido signo.

– Mary Batchelor, Abramos La Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).

Las personas de Jesús. Estas señales y testigos tienen por objeto mostrar que Jesús es el Hijo de Dios que ofrece vida a los hombres. Ya desde el principio este evangelio afirma que él es el Verbo o la Palabra (Logos) de Dios (Jn 1:14, 17). … Segundo, Jesús es el Mesías de la casa de David que esperaban los judíos (Jn 7:42). … Tercero, es el Hijo del Hombre. … Estas ideas están latentes en Juan (cf. Jn 12:34; 3:14; 5:27), pero se pone el acento en las dos ideas de que el Hijo del Hombre ha sido enviado desde el cielo como revelador de Dios y Salvador de los hombres (Jn 3:13; 9:35), y que es glorificado al ser “levantado” para morir (Jn 12:23–24). … Cuarto, es el Hijo de Dios. Este es, probablemente, el título más importante de Jesús en Juan. Dado que el corazón del evangelio está en el hecho de que Dios envió a su Hijo como Salvador (Jn 3:16), el propósito de Juan es hacer que el lector reconozca lo que Jesús afirma (Jn 19:7), y trasmitir la confesión de los discípulos (Jn 1:34, 49; 11:27) de que él es el Hijo de Dios. Como Hijo, revela al Padre (Jn 1:18), cuyas actividades como dador de vida y juez comparte (Jn 5:19–29). Al creer en él los hombres reciben salvación (Jn 3:36) y libertad (Jn 8:36). Pero decir que Jesús es el Hijo de Dios significa, en quinto lugar, adjudicarle deidad plena. De este modo el que por ser Palabra de Dios es también Dios él mismo (Jn 1:1), es, asimismo, reconocido por los hombres en la tierra como Señor y Dios (Jn 20:28).

– J.D. Douglas, Nuevo Diccionario Bíblico: Primera Edición (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

Este evangelio nos presenta la actividad pública, la pasión y la resurrección de Jesús de manera muy propia. Por ejemplo, hace mención de tres pascuas (Jn 2.23; 6.4; 13.1), mientras que los sinópticos solo mencionan una (Mt 26.17 y paralelos). De los muchos milagros que Jesús realizó, este evangelio solo narra siete, muy significativos para el mensaje que comunica. Es notable también la diferencia que ofrecen los discursos de Jesús en el cuarto evangelio, si los comparamos con los de los sinópticos.

La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Jn.

Si bien contiene pocas citas relativamente, la mayoría de las ideas fundamentales en Juan provienen del AT (p. ej. palabra, vida, luz, pastor, Espíritu, pan, vid, amor, testigo/testimonio), y a Jesús se lo presenta como el cumplimiento del AT.

– J.D. Douglas, Nuevo Diccionario Bíblico: Primera Edición (Sociedades Bíblicas Unidas, 1991).

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: En este evangelio, “Jesús se revela con hechos y palabras” que él es Dios y su propósito es salvar a la humanidad de su pecado.
  • 6-Estructura: “Él organizó su Evangelio alrededor de ocho “señales” o pruebas que refuerzan la verdadera identidad de Jesús llevando a la fe.” (MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur, Jn.)
  • 6-Análisis: Véase también Bosquejos analíticos de Juan.

Reseñas

Él organizó su Evangelio alrededor de ocho “señales” o pruebas que refuerzan la verdadera identidad de Jesús llevando a la fe. La primera mitad de su obra se centra alrededor de siete señales milagrosas seleccionadas para revelar la persona de Cristo y producir fe: 1) agua convertida en vino (Jn 2:1–11); 2) la sanidad del hijo del hombre noble (Jn 4:46–54); 3) la sanidad del hombre paralítico (Jn 5:1–18); 4) la alimentación de la multitud (Jn 6:1–15); 5) caminando sobre el agua (Jn 6:16–21); 6) la sanidad del hombre ciego (Jn 9:1–41); y 7) la resurrección de Lázaro (Jn 11:1–57). La octava señal es la pesca milagrosa (Jn 21:6–11) después de la resurrección de Jesús.

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Jn.

I. Caps. 1–12: El Hijo de Dios viene al mundo para comunicar la vida eterna a los que creen; Jesús se revela con hechos y palabras. Se manifiestan dos actitudes frente a Jesús: aceptación y rechazo.
II. Caps 13–21: Jesús da una instrucción especial a sus discípulos y regresa al Padre pasando por la muerte y la resurrección.

– La Bibla de Estudio: Dios Habla Hoy (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Jn.

 

  1. Prólogo, 1:1-18
  2. El testimonio de los hombres, 1:19-51
  3. Las señales y los discursos públicos de Cristo, 2:1—12:50
  4. Los discursos de despedida, 13:1—17:26
  5. La crucifixión, 18:1—19:42
  6. La resurrección, 20:1-29
  7. El propósito del evangelio, 20:30, 31
  8. Epílogo, 21:1-25

– Resumido de James Bartley et al., Comentario Bíblico Mundo Hispano: Juan, 1. ed. (Editorial Mundo Hispano, 2004), 47–50.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Juan

El Evangelio de Juan viene estructurado como una serie de acontecimientos emparejados (“señales” realizadas por Jesús) con discursos relacionados con esos acontecimientos. Necesitarás explorar las relaciones entre los respectivos acontecimientos y discursos.

El Evangelio de Juan comunica gran parte de su significado por medio de los grandes símbolos de la fe Cristiana (como la luz, el agua, el pan). Deberás desempaquetar los significados que vienen encarnados en esos símbolos.

Para cada episodio y discurso, deberás preguntar qué es lo que aprendes sobre Jesús y su obra.

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p. 465.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.