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Orientación previa a Santiago

Versículos clave

Santiago 1:2-4 Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Santiago 2:18 Pero alguno dirá: «Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras y yo te mostraré mi fe por mis obras».

Santiago 2:26 Así como el cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe sin obras está muerta.

Santiago 3:17-18 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

 – Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998)

1. Autoría

  • 1-Autor: Santiago, el hermano de Jesús
  • 1-Fecha: Entre el año 40 y 61 d.C.
  • 1-Lugar: Desconocido

Reseñas

Hay evidencias que le dan credibilidad a la creencia de que Santiago fue la obra de Santiago, hermano del Señor y cabeza de la iglesia de Jerusalén.

– William Barclay, Comentario Al Nuevo Testamento (Editorial CLIE, 2006), 938.

De los cuatro hombres que se llaman Santiago en el NT, solo dos son candidatos para ser los autores de esta epístola. …Algunos han sugerido a Jacobo el hijo de Zebedeo y hermano de Juan (Mt. 4:21), pero él fue martirizado demasiado pronto para haberla escrito (Hch. 12:2). Eso únicamente deja a Jacobo (Santiago) el medio hermano más grande de Cristo (Marcos 6:3) y hermano de Judas (Mt. 13:55), quien también escribió la epístola que lleva su nombre (Judas 1). Inicialmente Santiago había rechazado a Jesús como Mesías (Jn. 7:5), pero más adelante creyó (1 Co. 15:7). Él se volvió el líder clave en la iglesia de Jerusalén (cp. Hch. 12:17; 15:13; 21:18; Gá 2:12), siendo llamado una de las “columnas” de esa iglesia, junto con Pedro y Juan (Gá. 2:9). También conocido como Santiago el Justo por su devoción a la justicia, él fue martirizado ca. 62 d.C., de acuerdo al historiador judío del primer siglo Josefo.

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Jas.

Lo único que podemos decir es que el hecho de presentarse de la manera que lo hace (“Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo”) hace entender que los recipientes sabrían de qué Santiago se trataría: era un Santiago que tenía la suficiente autoridad para escribir sin mayor autopresentación….

Era uno de los cuatro hermanos de Jesús (Mt. 13:55; Gá. 1:19). Estos cuatro hermanos no creyeron que Jesús era el Hijo de Dios (Jn. 7:3–5), sino hasta después de la resurrección. No obstante, en su misericordia, el Señor se apareció a él también (cf. 1 Co. 15:7; Hch. 10:41).

Estuvo presente en la ascensión y en el aposento alto (Hch. 1:12–14). La tradición cuenta que fue elegido obispo de Jerusalén por Pedro, Jacobo y Juan39. Luego fue visitado por Pablo cuando volvía de Damasco, poco después de su conversión (Gá. 1:18, 19), dirigió la comunidad de Jerusalén (Hch. 12:2) y tomó parte importante en el concilio de Jerusalén (Hch. 15:13–39)40. Era casado (1 Co. 9:5). Según la tradición41, muere en Jerusalén en el año 62 d.C.42.

– Horacio R. Piccardo, Introducción Al Cuerpo Epistolar Del Nuevo Testamento: Tomo 3 (Ediciones del centro, 2006), 3, 11.

El problema de la fecha está íntimamente ligado al de la autoría. Por ejemplo, una teoría pseudoepigráfica necesitaría una fecha tardía, en el siglo II. Nuestra suposición de que el autor es Santiago, el medio hermano del Señor, nos hace suponer una fecha más bien temprana, es decir, aproximadamente entre el año 40, cuando fuera nombrado pastor de la iglesia, y el año 61, cuando según la tradición fue martirizado.

La mayoría de los comentaristas que favorecen la autoría de Santiago piensan que lo correcto sería la última fecha posible, es decir el año 61; ya que las principales doctrinas del cristianismo están dadas como supuestas en el texto. Sin embargo, las características teológicas ya mencionadas en esta introducción favorecen una fecha más bien temprana. Por ejemplo, la segunda venida del Señor está viviéndose como muy real e inminente (Stg. 5:7–9), hay un orden “incompleto” de la iglesia, ya que se mencionan ancianos, pero no obispos ni diáconos (Stg 5:14), los cristianos están reuniéndose todavía en la sinagoga, sunagoge, (Stg 2:2), hay muchos maestros que discuten entre sí, lo que preocupa a Santiago (Stg 3:1), todas estas son características de los comienzos del cristianismo.

– Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (Editorial Mundo Hispano, 2006), 185.

2. Destinatarios

  • 2-Lectores: “La carta está dirigida entonces a todos aquellos primeros cristianos que por causa de la persecución de Esteban fueron dispersados por todo el mundo conocido. A ellos Santiago, pastor preocupado por su bienestar espiritual y emocional, les escribe una carta de aliento, de recomendaciones pastorales, de amistad y cariño, una carta genuinamente pastoral.” (Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas, 181).
  • 2-Localidad: Ninguna en particular

Reseñas

Santiago mismo identifica sus destinatarios como “las doce tribus de la dispersión” (Stg 1:1), una frase que merece explicación ya que define sus destinatarios. Para poder entenderla, hay que relacionar este versículo con el siguiente: “tenedlo por sumo gozo cuando os encontréis en diversas pruebas” (Stg 1:2). ¿Quiénes eran estos “de la dispersión” que estaban pasando por diversas pruebas? Evidentemente, son los cristianos que, por causa de la persecución de Esteban, se habían dispersado por todo el mundo conocido. El texto de Hechos 11:19–21 es más que iluminador: “Entre tanto, los que habían sido esparcidos a causa de la tribulación que sobrevino en tiempos de Esteban fueron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin comunicar la palabra a nadie, excepto sólo a los judíos. Pero entre ellos había unos hombres de Chipre y de Cirene, quienes entraron en Antioquía y hablaron a los griegos anunciándoles las buenas nuevas de que Jesús es el Señor. La mano del Señor estaba con ellos, y un gran número que creyó se convirtió al Señor”. Este es el grupo de primeros creyentes a quienes Santiago dirige su carta.

– Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (Editorial Mundo Hispano, 2006), 180.

Esta carta es más bien un escrito de carácter impersonal, una instrucción ética dirigida a la generalidad de las comunidades cristianas, designadas en conjunto como «las doce tribus que están en la dispersión» (Stg 1.1), título tomado de la historia judía y con el cual se significa de forma figurada al nuevo Israel convocado en Cristo.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Stg.

Esta carta es de extrema importancia para la iglesia actual.

El primer punto que debe notarse es que fue escrita a una iglesia que estaba bajo presión. Los cristianos no estaban siendo llevados al martirio, pero estaban sufriendo persecución económica y opresión y, bajo esta presión, se estaba destruyendo la iglesia. …

En segundo lugar, está llena de la enseñanza de Jesús. …No hay mejor ejemplo en el NT de un líder que toma la enseñanza del Señor y la aplica a los problemas de la iglesia. La carta de Santiago, por lo tanto, llega a ser un modelo para la iglesia moderna sobre cómo aplicar la enseñanza de Jesús.

…La carta está dirigida a “las doce tribus de la dispersión” (DHH “esparcidas en todo el mundo”). Stg. estaba mirando la iglesia en su conjunto como “el Israel de Dios” (cf. Gál. 6:16), pero en un Israel desparramado por el mundo. No es para los cristianos de Jerusalén que fue escrita la carta, sino para los que estaban desparramados más allá.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (MSociedades Bíblicas Unidas, 2000), Stg.

La epístola dice que está dirigida a las “doce tribus que están en la dispersión (gr. diáspora)”. Es necesario observar que no significa ni el conjunto de la dispersión judía ni el conjunto de la iglesia cristiana, vista esta última como un “Israel espiritual”. Por el contrario, se refiere a los cristianos (Stg 2:1, 5, 7; 5:7, 14); además, nótese que no sería significativo (Stg 1:1, 19) que constituían el conjunto creyente en el Señor entre los judíos de la “dispersión”, fuera de la tierra de Israel (cf. Jn. 7:35; 2 Mac. 1:27). De modo que es enviada a cristianos de origen judío, sin excluir a todas las demás naciones.

– Horacio R. Piccardo, Introducción Al Cuerpo Epistolar Del Nuevo Testamento: Tomo 3 (Ediciones del centro, 2006), 17.

3. Ocasión

  • 3-Circunstancias: “Los destinatarios de este libro eran creyentes judíos que habían sido dispersados (1:1), posiblemente como resultado del martirio de Esteban (Hch. 7, 31–34 d.C.), pero lo más probable es que se debió a la persecución bajo Herodes Agripa I (Hch. 12, ca. 44 d.C.)” (MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur, Stg).
  • 3-Propósito: “Tres propósitos parecen muy apropiados: animar a las iglesias, corregir los excesos y exponer la necesidad de tener en todo la sabiduría de lo alto.” (Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas, 186).

Reseñas

La Epístola de Santiago no está especialmente dedicada a adoctrinar acerca de cuestiones teológicas, sino a exhortar a los creyentes a que sean «hacedores de la palabra y no tan solamente oidores» (Stg 1.22). En consecuencia, la redacción se caracteriza por el énfasis que pone en los diversos aspectos sobre los que debe basarse la conducta cristiana y en los cuales va fijando sucesivamente la atención.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Stg.

Hacia el año 50 d. de J.C. la iglesia de Jerusalén ya tenía veinte años, lo bastante como para que surgiera cualquiera de los problemas que aparecen en esta carta. Estos no eran de persecución o martirio físico, que tuvieron lugar más hacia el fin del primer siglo, sino de persecución económica y opresión de los pobres, lo que se adecua al período antes de la guerra de los años 66 a 70 en Jerusalén.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000), Stg.

Finalmente, hay en Stg. una sección de conclusión a la carta. …[Santiago] explica a los lectores por qué les ha escrito: era para hacer volver a la verdad a los cristianos que se habían desviado de ella. No quiere criticar, sino cubrir los pecados llevando a la gente al arrepentimiento. Este llamado al arrepentimiento caracteriza la carta y unifica la iglesia, porque la meta de Santiago era hablar a una iglesia que estaba bajo presión y llamarla para que se mantuviera unida en contra de la fuerza de las lenguas inquietas, en la vida interna de la iglesia, y de las presiones del mundo exterior.

– D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000), Stg.

Él escribe una exhortación a los creyentes para oír y obedecer todo lo que está escrito en la Palabra. Una vez que el evangelio es recibido, la vida cristiana debe ser vivida. En su nueva relación con Dios, el discípulo tiene una serie de bendiciones y privilegios, pero también tiene obligaciones que debe cumplir. Y Santiago trata de enseñar esos deberes del discipulado. El concepto que se remarca en esta epístola es: ser hacedores de la Palabra.

…Aparentemente, al tiempo que Santiago escribió esta carta había muchos cristianos de trasfondo judío, que si tenían una creencia ortodoxa en Jesucristo era suficiente, y en consecuencia había una desconexión total entre su vida diaria y su fe. Santiago hace una fuerte crítica a esta idea. Santiago les escribe a aquellos cristianos que habían perdido “el primer amor”.

– Horacio R. Piccardo, Introducción Al Cuerpo Epistolar Del Nuevo Testamento: Tomo 3 (Ediciones del centro, 2006), 1, 17.

4. Características

Reseñas

Santiago, con su devoción a afirmaciones directas y penetrantes acerca de la vida sabia, nos recuerda el libro de Proverbios. Tiene un énfasis práctico, que destaca no el conocimiento teórico, sino la conducta piadosa. Santiago escribió con un deseo pasional porque sus lectores fueran obedientes sin reserva alguna a la Palabra de Dios. Él usó por lo menos treinta referencias a la naturaleza (p. ej. “onda del mar” [Stg 1:6]; “serpientes” [Stg 3:7]; y “el cielo dio lluvia” [Stg 5:18]), como es apropiado de uno que pasó una gran cantidad de tiempo afuera.

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Jas.

La pieza de literatura conocida como “Epístola universal de Santiago” es una obra de literatura de sabiduría, quizá la única en su estilo en todo el NT. Es una obra pequeña, de pretensiones humildes, casi insignificante frente a las imponentes obras de la literatura paulina; pero es una obra densa, importante y muy significativa desde el punto de vista de un cristiano comprometido que quiere de veras vivir como Jesús.

…Esta epístola tiene un carácter general o universal. Le falta un destinatario específico. La dirección: “a las doce tribus de la dispersión” (Stg 1:1) acentúa su carácter general, “católico”, circular.

– Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (Editorial Mundo Hispano, 2006), 175, 177.

Un rasgo de la epístola es la intensidad con que en ella resuena la literatura sapiencial del AT. El tema de la sabiduría, en cuanto al don que procede de Dios, ocupa un lugar preeminente en el pensamiento de Santiago (Stg 1.5; 3.13–18), para quien ser sabio no consiste en poseer grandes conocimientos científicos, humanísticos o teológicos, sino en conducirse con rectitud (Stg 4.17), «en sabia mansedumbre» (Stg 3.13), de acuerdo con la voluntad de Dios.

Las exhortaciones de Santiago, pronunciadas desde una perspectiva ética de la fe personal, recuerdan las de Jesús en los sinópticos, más especialmente en Mateo, en discursos como el Sermón del Monte (Mt 5–7). Así sucede cuando Santiago se refiere a la sinceridad de la fe (Stg 1.22–25; 2.14–16; 3.13–18), a resistir las pruebas con paciencia (Stg 1.2–4, 12–15; 5.7–11), a no juzgar a los demás (Stg 2.12–13; 4.11–12), a refrenar la lengua (Stg 1.26; 3.1–12), a no jurar (Stg 5.12) y a perseverar en la oración (Stg 5.13–18). Esas y otras enseñanzas del Señor se hallan en el trasfondo de la epístola, probablemente la más cercana en todo el NT a la metodología pedagógica de los maestros judíos.

Reina Valera Revisada (1995) (Sociedades Bíblicas Unidas, 1998), Stg.

La forma que usa Stg. fue la de una carta literaria más bien que la de una carta común. Estas eran escritas para una iglesia o persona en particular y enviadas a ella. Una carta literaria se publicaba como un libro o folleto dirigido a una audiencia mucho más amplia y general. …

…Varias partes de la carta parecen haber sido cuidadosamente estructuradas como bosquejo para sermones como los que se predicaban en las sinagogas judías (p. ej. Stg 2:1–13; 2:14–26). En otros lugares encontramos dichos breves usados para unir dos partes. De modo que parece como si sermones y dichos de Santiago (y quizá del mismo Jesús) fueron coleccionados para formar la carta.

D.A. Carson et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000), Stg.

…Entre las características que pueden notarse y apoyar esta autoría se encuentran: el destino de la carta, “las doce tribus que están en la dispersión” (1:1), que probablemente se refiera a las congregaciones judeocristianas esparcidas, el carácter homilético de la obra, su sabor judeocristiano, su preocupación por la ética comunal y la solidaridad comunitaria, los ecos de la posterior literatura judía sapiencial (“sabiduría”), que posiblemente se refiere al Espíritu, es una de las palabras clave, (véase Stg 1:15; 3:17), de la teología judía no conformista, contiene extraordinarios paralelos con los rollos del mar Muerto, y de los dichos de Jesús que se incluyeron en el sermón del monte (cf. 2:13 y Mt. 5:7; 3:12 y Mt. 7:16; 3:18 y Mt. 7:20; 5:2 y Mt. 6:19; 5:12 y Mt. 5:34–37), además de la nota de autoridad con que habla el autor. … De modo que tenemos a un autor bilingüe, judeocristiano y palestino. … Esto explica que la epístola contenga algunas curiosas frases literarias no bíblicas (Stg 1:17, 23; 3:6), y que sus características hebraicas estén unidas al uso frecuente de preguntas retóricas, símiles e ilustraciones pintorescas, diálogos imaginarios y aforismos elocuentes.

– Horacio R. Piccardo, Introducción Al Cuerpo Epistolar Del Nuevo Testamento: Tomo 3 (Ediciones del centro, 2006), 8.

5. Contenido

  • 5-Temas:  La vida cristiana, tentación, oración, el uso de la lengua, fe y obras, justicia social, persecución, sufrimiento, sabiduría
  • 5-Doctrinas: El nuevo nacimiento, La ley y la libertad, el reino, el Espíritu Santo, la Palabra de Dios, Dios, Cristología, eclesiología, escatología

Reseñas

Ya hemos mencionado que la característica fundamental de la carta es que no toca los temas teológicos que otras cartas mencionan y desarrollan. Pero esto no quita que haya en Santiago elementos teológicos. El carácter eminentemente práctico hace que el líder de la iglesia en Jerusalén no pueda explayarse sobre ellos. Se ha hablado de una “teología comprimida” en esta epístola. Hay algunas expresiones que son muy ricas en significado, habiendo una presencia obvia de las grandes bases teológicas: “él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad” (Stg 1:18); “la palabra implantada” (Stg 1:21); “la perfecta ley de la libertad” (Stg 1:25); “herederos del reino” (Stg 2:5); “el Espíritu que hizo morar en nosotros” (Stg 4:5).

– Horacio R. Piccardo, Introducción Al Cuerpo Epistolar Del Nuevo Testamento: Tomo 3 (Ediciones del centro, 2006), 25.

En la más pura tradición judeocristiana, Santiago defiende al pobre, al desvalido, al perseguido injustamente, al injuriado, al denigrado, al afrentado por su fe y su esperanza, al ultrajado en sus creencias y derechos; sufrimientos que, como cristianos, nos recuerdan el “final del Señor”, y nos llaman a “la perseverancia de Job” (Stg 5:11).

– Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (Editorial Mundo Hispano, 2006), 179.

El primer propósito de Santiago es animar a las iglesias. Basta leer los primeros cuatro versículos para darse cuenta de que habla de gozo en medio de las pruebas, la fe que sostiene al creyente, la paciencia que es su fruto, y la sabiduría que se produce como resultado de las pruebas. …

El segundo propósito de Santiago es el de corregir los excesos que estas tempranas congregaciones cristianas sin duda estaban experimentando. El problema de la palabrería sin base en la realidad, el de la acepción de personas, el de los múltiples maestros, el de la fe sin obras, el de la amistad con el mundo, el de la vanagloria, el de la riqueza mal habida y de la opresión de los pobres, todos ellos eran un signo, para Santiago, de que las comunidades habían olvidado lo principal, por lo cual debía llamarles la atención y llamarlos a la corrección.

El propósito final de Santiago es señalar la sabiduría de lo alto y animar a sus oyentes a vivir en ella. El centro y eje de la epístola está en el pasaje de Stg 3:13–18. En ellos Santiago descubre la verdad esencial del cristianismo: vivir cada día en la sabiduría que viene de Dios. …

– Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (Editorial Mundo Hispano, 2006), 186.

6. Desarrollo

  • 6-Argumento: El énfasis de Santiago a través de la carta se puede resumir en la perseverancia del cristiano en la prueba.
  • 6-Estructura: “Hay varias maneras de bosquejar el libro para entender el orden de su contenido. Una manera es ordenarlo alrededor de una serie de pruebas mediante las cuales la legitimidad de la fe de una persona puede ser medida.” (MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur, Stg).
  • 6-Análisis: Véase también los Bosquejos analíticos de Santiago.

Reseñas

Hay varias maneras de bosquejar el libro para entender el orden de su contenido. Una manera es ordenarlo alrededor de una serie de pruebas mediante las cuales la legitimidad de la fe de una persona puede ser medida.

Bosquejo
Introducción (1:1)
I. La prueba de la perseverancia en el sufrimiento (1:2–12)
II. La prueba de la culpabilidad en la tentación (1:13–18)
III. La prueba de la respuesta a la Palabra (1:19–27)
IV. La prueba del amor imparcial (2:1–13)
V. La prueba de las obras justas (2:14–26)
VI. La prueba de la lengua (3:1–12)
VII. La prueba de la sabiduría humilde (3:13–18)
VIII. La prueba de los deseos y satisfacción mundanos (4:1–12)
IX. La prueba de la dependencia (4:13–17)
X. La prueba de la paciencia que soporta (5:1–11)
XI. La prueba de la veracidad (5:12)
XII. La prueba de la oración (5:13–18)
XIII. La prueba de la verdadera Fe (5:19, 20)

– John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Thomas Nelson, 1997), Stg.

 

Carson.Santiago

– D.A. Carson, et al., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno (Sociedades Bíblicas Unidas, 2000), Stg.

Consejos para la lectura y la enseñanza de Santiago

En lugar de depender de bosquejos construidos en torno a temas unificadores, confía en la diversidad que ves delante de tus ojos al contemplar el pasaje.

Aplica lo que sabes sobre la literatura sapiencial y el pensamiento en forma de proverbios.

 

– Traducido por exegetica.net de Ryken’s Bible Handbook, Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2005, p. 596.

*Salvo cuando se trate de material traducido por exegetica.net y en aquellos casos expresamente mencionados, todos los recursos citados están disponibles en formato digital Logos y normalmente se pueden conseguir en colecciones a precios reducidos en logos.com/es.