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Panorámica 8. Lo prioritario en la etapa hermenéutica

Panorámica 8.

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Panorámica 8. Lo prioritario en la etapa hermenéutica (texto)

De las tres disciplinas de la buena predicación, la etapa hermenéutica es la más breve en nuestro proceso semanal. A pesar de ello tiene una importancia especial, dado que esta disciplina sirve de bisagra. Es la que recoge el fruto del trabajo exegético y lo prepara para el trabajo homilético. Y lo hace obligándonos a contestar la pregunta, ¿Qué significa?

Esta es la disciplina que destapa la relevancia contemporánea del mensaje original. Muchos predicadores confiesan que esta es la tarea que les resulta más complicada al preparar un sermón. Tanto es así que en no pocas ocasiones he visto a un predicador explicar un texto con fidelidad e ilustrarlo con creatividad, pero a la hora de resaltar – a consciencia – su relevancia imperante para el oyente moderno, junto con aplicaciones bien meditadas y recetadas, acaba refugiándose en un tímido “que el Señor bendiga su palabra en nuestras vidas.”

Entiendo que la fidelidad a nuestro cometido nos exige más. Nuestra labor nos pide exponer un mensaje dado originalmente a personas en otros tiempos a una audiencia diferente, que vive en tiempos modernos. Por eso es tan importante el trabajo específicamente hermenéutico, que consiste en interpretar.

De ahí que en nuestro proceso semanal aparezca el siguiente objetivo:

  • Jueves: Significado. “Entender de qué manera el mensaje original es válido hoy en día, y concretar la idea principal.”

Y al igual que con los objetivos que resaltamos en la etapa exegética, este objetivo también necesita definirse de manera que sepamos con suma claridad lo que tenemos que conseguir a nivel práctico. Especialmente en cuanto a esta disciplina no podemos contentarnos con un objetivo genérico – no cuantificado. Necesitamos una meta tan concreta que si alguien nos lo pidiera, le podríamos mostrar la foto [¡clic!] del hombre en la luna. Por consiguiente, hemos afinado el enfoque del trabajo hermenéutico de la siguiente manera.

  • Jueves: Significado. Si el objetivo del día es: “Entender de qué manera el mensaje original es válido hoy en día, y concretar la idea principal,” es importante establecer una meta clara que casi garantice que nuestros oyentes escuchen algo que, en oración, responda a la aplicación de Dios a la situación actual. Por lo tanto, sugerimos lo siguiente como meta: “Tener escrita una interpretación y una aplicación para cada bloque de pensamiento identificado anteriormente en el texto, junto con una expresión memorable de la idea principal que resume el conjunto y que usarás en el sermón.” Y por si acaso no está del todo claro, quiero enfatizar que esto trata tanto de los puntos principales del pasaje, como del pasaje en su conjunto. Como se me decía en mis clases de predicación: “Si merece la pena resaltar un punto, merece la pena aplicarlo.”

Espero que sea evidente cómo el cumplir con esta meta ayudará a afirmar con convicción la relevancia contemporánea del texto que has de exponer. Al mismo tiempo irá aportando contenidos concretos al bosquejo del sermón.

Repetidas veces, mi experiencia ha sido que, esforzándome en esta disciplina y acertando con una interpretación sólida que surge clara y diáfanamente del texto, al pasar a la etapa homilética voy viento en popa, ¡con fuego ardiendo en el corazón! Voy convencido, sin lugar a dudas, de que el mensaje que tengo viene de Dios y hay que predicarlo. Ahora sólo hace falta estructurarlo e ilustrarlo bien, para que llegue con claridad y dinamismo a mis oyentes. Y precisamente a eso pasaremos en la última etapa del proceso semanal.

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Panorámica 9. Lo prioritario en la etapa homilética

Panorámica 9.

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Panorámica 9. Lo prioritario en la etapa homilética (texto)

Lo prioritario en la etapa homilética es hacer posible en el púlpito una expresión clara y memorable del significado del texto bíblico. De ahí que la pregunta clave para esta disciplina sea: ¿Cómo lo presento?

Quizás sobra señalarlo, pero esta es la tercera etapa del proceso. Si no hemos trabajado adecuadamente la materia prima en la primera etapa y refinado lo conseguido durante la segunda etapa, lo que tendremos entre manos para moldear en la tercera etapa nos obligará a un presentación muy por debajo del texto bíblico que pretendemos exponer. De ahí que insistimos en que será imposible realizar la disciplina homilética al mejor nivel si no hemos realizado bien – antes – las disciplinas exegéticas y hermenéuticas.

En cambio, si hemos hecho bien nuestro trabajo hasta aquí, no llegamos a este punto del proceso con las manos vacías. Tenemos mucho con qué trabajar, cosa que no sólo nos ayudará a hacerlo mejor, sino más rápido también. Todo nuestro estudio previo del libro bíblico en su conjunto, nuestra exégesis detallada del pasaje y posterior interpretación de su significado, ha hecho posible que nuestro trabajo netamente homilético se pueda realizar con integridad.

Entonces, ¿cuáles son los objetivos expresamente homiléticos que nos toca marcar para esta etapa del proceso semanal?

  • Viernes: Bosquejo. Aquí hay que preguntarse por los resultados que uno quiere conseguir, y la mejor manera de lograrlo en función de las conclusiones interpretativas a las que llegó en la etapa anterior. Por consiguiente, el objetivo que nos marcaremos será: “Determinar el propósito del sermón y desarrollar los puntos principales de un bosquejo que transmita el pensamiento original.”
  • Sábado: Manuscrito. Dependiendo del tiempo del que dispongas, y de si predicas más o menos extemporáneamente, debes completar el bosquejo para que el esqueleto tenga carne y piel. El objetivo del día: “Rellenar el bosquejo con introducción, conclusión, párrafos completos e ilustraciones.”
  • Domingo: Sermón. ¿El objetivo? “¡Predicar el mensaje con toda la autoridad propia del texto bíblico!”

Una vez más nos debemos preguntar por las metas definidas que darán sustancia a estos objetivos. En la recta final no nos valen unos objetivos románticos generales. Necesitamos metas precisas porque ir incluso un poco desviados, a estas alturas, puede resultar en un desperdicio de todo el trabajo anterior y metafóricamente hablando, ¡Nos perdemos la luna!

  • Viernes: Bosquejo. Si el objetivo del día es: “Determinar el propósito del sermón y desarrollar los puntos principales de un bosquejo que transmita el pensamiento original,” ¿cómo sabrás cuándo lo has conseguido? Puedes fijar una meta como la siguiente: “Tener escrito el propósito del sermón, junto con un borrador del bosquejo homilético.” ¿Tienes ese propósito escrito? ¿Tienes en mano un bosquejo que cumple con ese propósito? ¡Perfecto! Has alcanzado la meta y cumplido con el objetivo del día.
  • Sábado: Manuscrito. Si el objetivo del día es: “Rellenar el bosquejo con introducción, conclusión, párrafos completos e ilustraciones,” ¿cómo sabrás que lo has conseguido? Nuevamente, puedes fijar una meta medible. Por ejemplo, la que sugerimos en nuestros artículos y tutoriales: “Haber completado el bosquejo o manuscrito completo que piensas usar al predicar.” Claro, esta meta casi se auto-exige, debido a que ya es sábado y la hora de predicar el domingo está muy próxima. En cierto sentido, esta es la meta que siempre se consigue en algún sentido, debido a que ¡algo hay que tener preparado! El asunto, más bien, es si preparas un manuscrito (o bosquejo completo, según cómo prediques) que haga honor al texto, recoja el fruto de tu trabajo y resalte la grandeza de Cristo a los ojos de todos los que mañana te oigan.
  • Domingo: Sermón. El objetivo es: “¡Predicar el mensaje con toda la autoridad propia del texto bíblico!” ¿Cómo sabrás que realmente estás listo para ello? Acláralo con una meta precisa. Por ejemplo, en mi caso, mi rutina matinal del domingo normalmente incluye tres actividades que me acercan mucho a la consecución de este objetivo. Por consiguiente, mi meta ampliada es: “Llegar al púlpito enteramente preparado y relajado, pero con la intensidad que le corresponde a alguien que trae un mensaje de Dios y quiere ver a las personas tocadas por ese mensaje, al haber dejado listo el manuscrito definitivo que llevaré al púlpito, haber ensayado un par de veces para conseguir fluidez y naturalidad, y haber hecho un último repaso del manuscrito, orándolo al Señor como una ofrenda, pidiéndole que, punto por punto, le plazca hablarle a la gente por medio de esta predicación.”

Para mí este siempre es uno de esos momentos sagrados en el que después de tanto sudar el sermón, me doy cuenta nuevamente que yo sólo soy el portavoz y que por más que haya preparado una predicación exquisita a nivel humano de investigación, estructura y expresión, no conseguiré nada si Dios no escoge usarla.

Sí, la predicación es investigación y redacción. La predicación es arte e interpretación. Pero sobre todo es ministerio. Ministerio en nombre de un Dios que se ha comunicado en persona y palabra, y que quiere que su mensaje llegue a las personas con toda su autoridad y amor.

Y precisamente porque el nuestro es un cometido de tanta dignidad y transcendencia debemos esforzarnos con el máximo esmero en las tres disciplinas. Las predicaciones que enaltecen a Dios e impactan a la gente no suelen ser las que se preparan de cualquier manera. Son las que se preparan con la entrega comprometida de quienes procuran con diligencia presentarse a Dios aprobado, como obreros que no tienen de qué avergonzarse, que manejan con precisión la palabra de verdad. (2 Tim. 2:15)

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Panorámica 7. Lo prioritario en la etapa exegética

Panorámica 7.

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Panorámica 7. Lo prioritario en la etapa exegética (texto)

En las tres disciplinas vitales de toda buena predicación, el cometido especial de la etapa exegética es entender el mensaje original del pasaje. ¿Qué dice? Si no conseguimos eso, cualquier esfuerzo posterior que hagamos en nuestra preparación carecerá de fundamento firme.

Por consiguiente, en nuestra distribución semanal, sugerimos que lunes, martes y miércoles estén dedicados a entender el sentido original del texto bíblico. Pero ¿en qué consiste exactamente  el hacer esto de manera acertada semana tras semana?

Si hemos completado nuestra preparación previa, ya contamos con un buen entendimiento global de la razón, propósitos y argumento del libro bíblico en su conjunto. Partiendo de ese trabajo, lo que toca hacer ahora con el pasaje a predicar se puede perfilar con tres objetivos importantes.

  • Lunes: Contexto. ¿Cuál es la relación del pasaje que voy a predicar este domingo con el resto del libro? Por consiguiente, el objetivo del día sería: “Situar el pasaje en su contexto histórico y literario.”
  • Martes: Contenido. ¿Qué palabras y afirmaciones necesito aclarar para entender lo que el texto quiere decir? El objetivo del día sería: “Determinar el sentido contextual de las palabras usadas en el pasaje.”
  • Miércoles: Estructura. ¿De qué manera ha organizado el autor este material para que comunique su argumento? El objetivo del día sería: “Descubrir la manera en que el autor organiza su pensamiento.”

Es evidente que cada uno de estos objetivos es de vital importancia si queremos entender bien el mensaje original del pasaje a predicar. Pero son tan importantes que necesitamos concretarlos de alguna manera. Si no, puede que nuestro esfuerzo produzca menos de lo deseado, principalmente por falta de precisión a la hora de estudiar. Es lo de la carrera espacial y la luna. Nuestros objetivos loables necesitan encarnarse en unas metas cuantificables.

De ahí que, en nuestro proceso semanal, para cada objetivo diario, hemos establecido una meta precisa a cumplir. Quizás prefieras ajustar alguna de estas metas a tu propia forma de trabajar, pero ya te valgas de estas, tal cual, o las matices a tus necesidades particulares, ¡asegúrate de que, en cada caso, el hombre del día llegue a la luna!

  • Lunes: Contexto. Si el objetivo del día es: “Situar el pasaje en su contexto histórico y literario,” ¿cómo sabrás cuándo lo has conseguido? Puedes fijar una meta como la siguiente: “Escribir un párrafo que me ayude a explicar la aportación que este pasaje hace al argumento del libro, teniendo en cuenta su relación con la porción anterior y posterior en el texto.” ¿Tienes ese párrafo escrito? ¡Perfecto! Has alcanzado la meta y por consiguiente has cumplido con el objetivo del día.
  • Martes: Contenido. Si el objetivo del día es: “Determinar el sentido contextual de las palabras usadas en el pasaje,” ¿cómo sabrás que lo has conseguido? Nuevamente, puedes fijar una meta medible. Por ejemplo, “Para cada palabra importante en el pasaje, redactar una frase que le explique a la congregación lo que esa palabra significa en su uso aquí.”
  • Miércoles: Estructura. “Descubrir la manera en que el autor organiza su pensamiento.” ¿Cómo sabrás si lo has descubierto? Acláralo con una meta precisa. Por ejemplo, “Para cada bloque de pensamiento en el pasaje, escribir una oración que resuma la idea básica de lo que quiere comunicar.” Si al terminar el estudio del día tienes sobre papel estas oraciones resumen, has alcanzado la meta. El hombre ha llegado a la luna y no está perdido en el vacío del espacio.

Agregar que, evidentemente, no hay nada mágico ni imperativo en hacer cada una de estas tareas en días diferentes. Si necesitas distribuir el trabajo de otra manera, está bien, siempre que consigas hacer lo importante con integridad. Y se haga como se haga, lo importante es profundizar – de manera cuantificable – en el contexto, el contenido y la estructura de tu pasaje.

Eso sin olvidar, que en el fondo, indagar con cierto esmero en estas cuestiones es simplemente un manera de contestar de forma responsable, como obrero aprobado ante Dios, la pregunta exegética básica: ¿Qué dice?

Y para ello, como mínimo, de la etapa exegética debes salir con una noción muy clara – y escrita – de lo que el autor bíblico quiere transmitir en cada bloque de pensamiento del pasaje. Me es imposible contar las predicaciones que he oído en mi vida que han perdido el rumbo desde el primer momento porque el predicador nunca llegó a descubrir con acierto lo que el autor bíblico quería transmitir a sus lectores originales.

Finalmente, agregar que en un primer momento todo esto puede parecer trabajo extra. Desde luego habrá algo de eso a medida que uno vaya incorporando algunas nuevas actividades a su forma normal de trabajar, pero con el tiempo, llegarán a formar parte eficiente de la rutina de estudio normal. Además, como cada una de estas metas ha sido pensada expresamente para ayudar en el proceso de preparación, verás que porciones de tu sermón ya se están escribiendo por defecto, y eso es muy alentador.

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Panorámica 6. Una buena preparación previa

Panorámica 6.

Recursos adicionales relacionados

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Panorámica 6. Una buena preparación previa (texto)

Con cierta frecuencia se comenta algo que ocurrió en los años 60 con el programa espacial de EEUU. Y aunque habría muchos matices que señalar en la historia completa, a grandes rasgos, lo más relevante para nuestros propósitos aquí se resume en lo siguiente.

El Presidente Eisenhower enunció el objetivo de “liderar el mundo en la exploración espacial”. Desde luego un objetivo loable y ambicioso.

Unos años después el Presidente Kennedy retomó el asunto y anunció una meta: “poner un hombre sobre la luna antes de finalizar la década”.

La relación entre los dos enunciados es evidente y perfectamente se podría decir que la meta de Kennedy respondía al objetivo de Eisenhower. Sin embargo, el hecho de concretarlo (“un hombre sobre la luna”) con una fecha (“antes de finalizar la década”), dio un enfoque a ese objetivo que fue de gran utilidad para la NASA. Ya se sabía con precisión qué hacer y para cuándo.

Entendemos que esa misma idea nos puede ser de gran ayuda a la hora de preparar un sermón. Está muy bien decir: “Necesito realizar un desarrollo exegético, hermenéutico y homilético para preparar una buena predicación.” Pero ¿cómo sabré realmente cuándo lo he conseguido? Necesitamos concretar nuestros objetivos de alguna manera.

Por consiguiente, habiendo tomado un contacto inicial con las 3 disciplinas de la buena predicación en los vídeos anteriores, ahora toca acercar la mirada un poco más para ver con mayor claridad en qué consiste el trabajo real de preparar una buena predicación cada semana. Es más, además de aclarar nuestros objetivos, les pondremos unas metas definidas con “fecha de entrega” en nuestro marco semanal.

Sin embargo, preparar un sermón sin hacer antes un estudio preliminar del libro bíblico en cuestión, en cierto sentido, es predicar a ciegas. Tanto es así que, cualquiera que pretenda predicar sobre cualquier pasaje bíblico con integridad, casi se ve obligado a realizar por lo menos un mínimo de estudio previo global del libro en el que el pasaje se encuentra. De no hacerlo, corre un grave peligro de desvirtuar la porción en su predicación por no entender cómo esa porción contribuye al mensaje completo del libro en el que se encuentra.

Pero exactamente ¿qué es una buena preparación previa sobre un libro bíblico? Como mínimo, necesitamos entender

  1. ¿Qué circunstancias se dieron para que este libro se escribiera?
  2. ¿Cuál es su mensaje principal?
  3. ¿Cómo se desarrolla el argumento del libro?

De ahí que, resumiendo nuestro enfoque a la preparación previa, compartimos nuestra convicción de que el trabajo a realizar tendría el siguiente objetivo y que una vez terminado habrá conseguido la siguiente meta.

  • Objetivo: Orientarse en el libro bíblico en su totalidad y preparar la serie.
  • Meta: Tener una colección de notas que resuma toda la información importante sobre las circunstancias de los lectores originales y los motivos por los que el autor escribió, junto con una distribución de pasajes para la serie basado en un entendimiento de la estructura del libro en su totalidad.

Espero que sea evidente aquí que nuestra preparación previa tiene un doble propósito práctico: Primero, llegar a un entendimiento inicial global del libro que nos sirva de buen trasfondo para toda la serie y al mismo tiempo, segundo, realizar una buena y práctica distribución de todas las porciones a predicar para toda la serie. Además, todo esto nos ahorrará tiempo a la larga. Como ya habremos estudiado el libro en su conjunto y llegado a ciertas conclusiones sobre sus líneas maestras, no hará falta volver a explorar ese material cada semana.

Por cierto, para ver ejemplos sobre lo que pretendemos conseguir con esta preparación previa, puedes echar un vistazo en lo que aparece en nuestras “Orientaciones panorámicas” para cada libro bíblico. Llegar a algo parecido por tu cuenta, junto con una distribución práctica de los pasajes a predicar apoyado por un conocimiento inicial pero íntimo del libro como fruto de tu estudio personal y de repetidas lecturas del libro entero te dejará en un estado óptimo para preparar cada sermón de la serie.

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Lectura bíblica 2014

Lectura Bíblica 2014

Lectura-2014-Logo-Todo-300px¿Buscas un plan para el nuevo año?
El lector medio es capaz de leer toda la Biblia en apenas unas 72 horas. Te invitamos a considerar nuestra propuesta sencilla.

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Lectura bíblica 2014: Todo el consejo de Dios, con una orientación panorámica a cada libro. (texto)

Cada año, cientos de miles de cristianos en todo el mundo se proponen el reto encomiable de leer la Biblia entera. Y se haga como se haga, si no lo ha hecho antes, en algún momento, todo creyente debería leerla de tapa a tapa. Es nada menos que el documento fundamental de nuestra fe. Es más, entendemos que es la misma revelación de Dios para la humanidad. Por consiguiente, es lógico y del todo imprescindible leerla toda.

El que no haya leído la Biblia entera nunca debería hacerlo por primera vez cuanto antes. Muchos otros sentimos la necesidad de volver a leerla una y otra vez porque sabemos que es necesario alimentarnos constantemente de “todo el consejo de Dios.” En exegetica.net nos proponemos fomentar la lectura informada de la Biblia en un año con un patrón, un tanto flexible, que se distingue ante todo por dos características.

  1. Primero, de manera semanal, prioriza la lectura completa de uno o más libros bíblicos como unidades canónicas integrales. Sin embargo, nuestro interés está, no sólo en que se lea la Biblia, si no que de esa lectura se saque el mayor provecho posible.
  2. De ahí que, segundo, recibir una breve orientación al contexto histórico y literario, antes de comenzar nuestra lectura, puede ser de valor inestimable. Para ello, nos valdremos de un abanico de breves notas de reconocidos eruditos y, a su vez, tendremos una introducción a recursos y patrones de estudio que nos pueden servir para el resto de nuestras vidas.

Si te parece interesante para tu lectura personal, la de tu familia, o como patrón de diálogo para tu grupo de estudio bíblico, te invitamos a conocer los detalles de nuestra propuesta en exegetica.net. “Lectura bíblica 2014.” Encontrarás material de apoyo para tu lectura y estudio, tanto si lees una Biblia impresa, como si la lees en formato digital.

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Panorámica 5. Sin herramientas es difícil trabajar

Panoramica 5.

Relacionado

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Panorámica 5. Sin herramientas es difícil trabajar (texto)

Sin herramientas es difícil trabajar.

Como predicador, tus herramientas son los libros. Y si trabajas en un entorno digital, entonces libros digitales y el software correspondiente.

Pero abordado el tema, debemos dejar algo muy claro. Al final del día, tu herramienta indispensable no son los libros, sino el libro – ¡La Biblia! Lo vital es un buen esfuerzo en la Biblia misma, junto con una dependencia sincera en la guía del Espíritu Santo.

Nuestras bibliotecas nunca pueden – ni deben – reemplazar las Escrituras. Nuestros métodos y software nunca pueden – ni deben – sustituir al Espíritu Santo.

Pero dicho esto, también debemos dejar claro que nuestro propio estudio en las Escrituras puede ser ampliamente enriquecido por el estudio de otras personas en las Escrituras. Y lo que el Espíritu Santo nos puede mostrar a nosotros probablemente ¡no esté peleado con lo que le ha mostrado a otros! Así que enfatizar la importancia de nuestro estudio en la Biblia bajo la dirección del Espíritu Santo no tiene por qué entrar en conflicto con la lectura del estudio de otros en la Biblia bajo la dirección del Espíritu Santo. De ahí que una buena biblioteca nos pueda ser de muchísima ayuda. Es más, puede mejorar nuestro estudio, guardarnos de ciertos errores y ahorrarnos mucho tiempo que podremos invertir en otras facetas de nuestro ministerio.

Pero volvamos a nuestro énfasis inicial.

Sin herramientas es difícil trabajar, y como predicadores, nuestras herramientas son el Libro y los libros. Y, dadas las fechas en las que vivimos, nuestras herramientas también pueden incluir software bíblico que nos acelere el trabajo con el Libro y los libros. De ahí que comprar nuestros libros en formato digital puede ser una opción sumamente interesante.

¿Por qué? Se me ocurren tres razones de peso.

Primero. Utilidad

  • Los libros digitales son más portátiles (en mi iPhone llevo más de 4000 libros, sin que me pese ni un gramo más)
  • Los libros digitales son más rápidos (pensemos, p. ej., en búsquedas instantáneas y bibliografías automáticas.)
  • Los libros digitales son más funcionales y versátiles. Y no me canso de añadir que un libro en formato Logos es mucho más funcional y versátil para el estudio bíblico que un libro digital “normal”. Un libro digital Logos hace cosas que un libro en un formato digital ordinario (como HTML, Kindle o PDF) nunca hará. Por ejemplo, a ver ¿cuál de esos formatos te puede enseñar la palabra hebrea que aparece detrás de la traducción castellana? o ¿situar el acontecimiento bíblico sobre el que lees en un cronograma de la historia del mundo?

Segundo. Precio

  • Los libros digitales suelen ser más baratos que los libros impresos.
  • Y si los compras en colecciones, suelen ser más baratos todavía. A veces, hasta apenas un dolar por libro.
  • Es más, si los compras a plazos pueden resultar asequibles incluso para un presupuesto apretado.
  • Desafortunadamente, para muchos se ha establecido la idea equivocada que Logos es muy caro. ¡Todo lo contrario!
    • El software de Logos es gratuito y siempre lo ha sido.
    • Es verdad que los libros cuestan dinero, pero los libros siempre cuestan dinero. Y si se compra una colección importante, suma mucho, ¡pero se trata de muchos libros!
    • El problema, más bien, creo, es que en lo digital, nos hemos acostumbrado al hecho de que existen opciones de software bíblico que disponen de libros antiguos de dominio público o, incluso de libros pirateados. Y esto me lleva a una reflexión personal y a la tercera razón de peso para comprar libros digitales.

Tercero. Honradez

  • En exegética.net llevamos años viendo la clase de búsquedas hechas en internet que traen personas a nuestra web. Uno de los más frecuentes es el de personas buscando algún comentario bíblico en un formato digital como el PDF para poder descargarlo gratuitamente. Es comprensible. A cualquiera le gustan las cosas gratuitas. El asunto es que estas cosas no suelen ser gratuitas. En internet suelen ser robadas. Y descargarlas es piratería.
  • Mejor usar solo tu Biblia de papel que piratear recursos de manera ilegal. Mejor servir honradamente al Señor con aquello que él te permite, sin violar tu conciencia, sin violar la ley y sin deshonrar al Señor descargando material que no es lícito tener, si no se compra.

Dicho eso, conseguir una buena biblioteca es enteramente posible. De hecho, este vídeo se ha desarrollado precisamente para ofrecer motivos para ampliar tu biblioteca y hacerlo de la manera más barata y honrada posible. De ahí que concluimos con seis recomendaciones concretas.

  1. Uno. Decídete por una biblioteca digital en el formato Logos (será lo más completo, funcional y barato que podrás conseguir).
  2. Dos. Establece un presupuesto mensual para la compra de libros digitales (Son tus herramientas de trabajo. Merecen una inversión premeditada.)
  3. Tres. Si eres pastor, averigua si tu iglesia puede crear un fondo para tu biblioteca digital – ¡pocas cosas hay más sensatas que proporcionar al obrero herramientas de trabajo!
  4. Cuatro. Invierte lo apartado principalmente en colecciones y ofertas especiales que Logos ofrece de tanto en tanto. Comprados en colecciones o en ofertas especiales, ¡un libro digital en formato Logos te puede salir descontado en un 50 a 90% del precio de un libro impreso!
  5. Cinco. Compra sólo libros de calidad. Desgraciadamente – aún en el entorno evangélico – se publica mucho de erudición y teología cuestionable. Mucho sensasionalismo y emocionalismo. Ahorra tu dinero para recursos de nutrición sólida y valor perdurable.
  6. Seis. Prepara y comparte una o más “listas de deseos” en el sitio web de Logos. Si tienes amigos o familiares que a veces no saben qué regalarte por navidad o por tu cumpleaños o  en alguna otra ocasión, se lo puedes poner fácil y así sigues ampliando tu biblioteca. Y por qué no, al pensar en “listas de deseos”, también puedes animar a que otros preparen sus propias listas de las que tú puedes regalar.

Es verdad. Este plan no es gratuito. Lo siento. Todavía cuesta dinero.

  • Pero a cambio – acabas apoyando a los autores que escriben…
  • A cambio, acabas apoyando a las editoriales que se arriesgan económicamente a producir libros…
  • A cambio, acabas apoyando a Software Bíblico Logos, que cada año, mejora – de manera gratuita – la herramienta con la que trabajas (cosa que les obliga, por cierto, a emplear a cientos de personas a tiempo completo)…
  • A cambio, acabas, después de cierto tiempo, con una biblioteca nutrida y muy útil con la que puedes trabajar para alimentar a tu congregación…
  • A cambio, acabas con una biblioteca que es realmente tuya.

Una biblioteca digital de calidad. Merece el esfuerzo. Merece la inversión.

Porque sin herramientas es difícil trabajar.

Y como predicadores, nuestras herramientas son el Libro, los libros y, posiblemente, un buen software bíblico que los integre y acelere.

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Panorámica 4. El triatlón de la predicación

Panorámica 4.

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Panorámica 4. El triatlón de la predicación (texto)

Como cualquier predicador sabe, en ciertos momentos viene bien una ilustración.

Pensemos unos momentos en un triatlón. Un montón de atletas – ¡un tanto masoquistas! – realizan una prueba en la que hay que nadar, montar en bicicleta y correr. Son tres disciplinas diferentes, pero una sola carrera. El vencedor es aquel que, en ese día, es capaz de realizar mejor las tres etapas y las transiciones entre ellas.

Se trata de la combinación, porque es una sola carrera, no tres. De ahí que no haga falta ser el mejor ciclista del mundo para ganar un triatlón. Ni hace falta ser el mejor ciclista ese día para ganar, siempre que sus tiempos en las otras dos etapas y las transiciones sean suficientes para reforzar su tiempo en la etapa de ciclismo. Es el conjunto de tiempos lo que le hace a uno vencedor.

Ahora bien. Lo que está claro es que para participar en un triatlón uno tiene que, como mínimo, saber realizar cada uno de los tres deportes de manera adecuada. Cuando era algo más joven, me entraron muchas ganas de prepararme para un triatlón de montaña. Llevaba varios años corriendo y saliendo en bici, así que pensé, “¿por qué no intentar esta prueba multi-disciplinaria?” Sólo me faltaba agregar natación a mi entrenamiento. “¡Ningún problema!”, pensé. Ya sé nadar. Así que empece a ir a una piscina cercana. El problema es que no conseguí aprender a nadar distancias largas. Mi forma de nadar valía par nadar distancias muy cortas, pero era agotadora para cualquier distancia más larga. Leí un poco sobre como mejorar mi destreza en esto, pero nunca llegué a dominarla. En poco tiempo me cansé del esfuerzo y de ir a la piscina. Me puse a ver qué carreras de duatlón había… No tantas. ¿Resultado? Ahora solo corro. Hago carreras a pie. 10 km., 21 km.

Correr está muy bien. Pero una carrera a pie, aunque sea un maratón o un ultra-maratón no es un triatlón. Es otra cosa.

Hablar de la predicación como una actividad de tres disciplinas nos recuerda a un triatlón. No es suficiente incorporar solo una o dos de las disciplinas. Hacen falta las tres. Además, hay que saber combinar las tres de una manera complementaria y realizar las transiciones entre ellas de una manera prolija. Si podemos decirlo así, una predicación “ganadora” es aquella que realiza bien el conjunto.

La predicación. Tres disciplinas. Una sola carrera.

Primero está la “Etapa de la exégesis”. A esta la sigue la “Etapa de la hermenéutica”. Termina con la “Etapa de la homilética”. Para acabar la carrera, hace falta completar cada etapa. El no realizar una etapa tiene un nombre: ¡hacer trampas! Y si en un triatlón a uno le pillan saltándose una etapa, queda descalificado.

Deberíamos pensar en la predicación de la misma manera. Subir al púlpito sin haber realizado adecuadamente alguna de las tres disciplinas es hacer trampas.

Pero ampliemos nuestra metáfora un poco más, pensando en el proceso semanal que organiza nuestra reflexión.

En un triatlón no solo existen etapas, sino que las etapas suelen tener tramos con características particulares que pueden variar más o menos según el terreno de una carrera concreta. Por ejemplo, puede haber, tanto para las etapas de ciclismo como para las de carrera a pie, tramos llanos o de fuertes desniveles. De ahí que en una carrera particular un tramo pueda resultar más duro que otro, y según la preparación del atleta, puede ir ganando o perdiendo tiempo, frente a sus rivales. Por consiguiente, ser un atleta superior, no es sólo cuestión de saber correr sin más, por ejemplo, sino también de estar en condiciones de poder superar una cuesta sin echar a perder toda la carrera.

De manera similar, en nuestra distribución del trabajo práctico a realizar también identificamos tramos.

  1. En la Etapa de la exégesis podemos identificar tres tramos. El tramo del contexto lo hacemos el lunes. El martes completamos el tramo del contenido. Miércoles toca el tramo de la estructura, y con esto hemos terminado el trabajo exegético sobre el pasaje.
  2. El jueves realizamos lo que corresponde a la Etapa de la hermenéutica, que en nuestra distribución, es una etapa de un sólo tramo, el tramo del significado.
  3. Con eso completado, pasamos a la Etapa de la homilética. Viernes toca el tramo del bosquejo. Sábado el del manuscrito. Domingo, terminamos, con el tramo final, llegando a la meta con la predicación del sermón.

Y al igual que ocurre con un triatlón, en la predicación también hay que saber hacer bien las transiciones entre disciplinas. Para que el sermón sea excelente, debe haber una relación lógica y armoniosa entre las diferentes etapas de preparación. De poco sirve, por ejemplo, un buen esfuerzo en la hermenéutica si posteriormente el desarrollo homilético va por otras líneas que no tienen nada que ver con los significados identificados en el texto.

Finalmente, destacar que los mejores atletas no suelen pensar en sus carreras de manera aislada. Piensan en la temporada entera. Escogen una serie de carreras y se organizan para poder preparar cada una de ellas de la mejor manera posible.

Lo mismo se puede decir de la predicación. Planificar el conjunto de una serie y realizar un estudio global inicial, puede mejorar y acelerar todo el trabajo posterior de cada semana…

Tres disciplinas. Una sola carrera.

De ahí que nos pueda venir muy bien pensar en esta labor como “el triatlón de la predicación”.

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Panorámica 3. Las 3 disciplinas a lo largo de la semana

Panorámica 3.

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Panorámica 3. Las 3 disciplinas a lo largo de la semana (texto)

Si damos por sentado la importancia capital de las 3 disciplinas de la buena predicación, surge una pregunta práctica. ¿Cómo pasar de los conceptos teóricos a la preparación real? ¿Cómo distribuir nuestro estudio de un pasaje bíblico para que el mensaje del domingo esté preparado con integridad, pero dentro del marco temporal del que disponemos? Evidentemente, es cuestión de reservar una porción óptima del tiempo disponible para cada disciplina. Y esto sería así tanto si preparamos todo en un mismo día como si lo hacemos a lo largo de varios días. Tanto si disponemos de muchas horas como si disponemos de relativamente pocas. Sin embargo, como la predicación suele tener una periodicidad semanal, la semana nos puede servir como marco de referencia ideal. Sería cuestión de simplemente realizar un poco de trabajo cada día, dentro de la rutina ordinaria de nuestras vidas. Es más, distribuir el trabajo a lo largo de siete días ofrece ciertas ventajas como pueden ser tiempo adicional para la reflexión y aplicaciones que casi se sugieren por si solas de las mismas experiencias y conversaciones de la semana. En principio, no habría razón por la que no se podría hacer una distribución equilibrada, dedicando un tiempo parecido a cada disciplina. Sin embargo, el hecho es que el volumen de trabajo natural correspondiente a cada disciplina no es igual. Además, como en cada disciplina podemos identificar aspectos definidos que la componen, puede resultar sumamente útil convertir esos aspectos en objetivos concretos a conseguir cada día. Veamos. Nuestra experiencia sugeriría que para los aspectos que hay que trabajar…

  1. Exégesis necesitará 3 días.
  2. Hermenéutica, 1 día
  3. y Homilética, 2 o 3 días

Es decir,

  1. Lunes, martes y miércoles me dedico a entender el sentido original del texto bíblico.
  2. Jueves me concentro en aclarar su significado para los seguidores de Cristo hoy en día.
  3. Viernes , sábado y domingo me esfuerzo por desarrollar un bosquejo que comunique lo descubierto de una manera dinámica.

¿Y cuáles son los aspectos concretos que representan los objetivos a conseguir cada día? Para nuestros fines, los nombraremos de la siguiente manera.

  1. Lunes: Contexto
  2. Martes: Contenido
  3. Miércoles: Estructura
  4. Jueves: Significado
  5. Viernes: Bosquejo
  6. Sábado: Manuscrito
  7. Domingo: Sermón

Por supuesto damos por sentado que no siempre el trabajo nos saldrá de una manera tan nítida. Siempre hay interrupciones. A veces, nos cuesta más un aspecto que otro. En otras ocasiones nos quedamos estancados ante un nudo teológico que hay que desentrañar. Etc, etc. Con todo, tener una estructura sencilla de este tipo nos puede ayudar mucho a la hora de organizarnos y priorizar nuestros esfuerzos cada día. De hecho, consideramos que un patrón de este tipo puede ser de tanta utilidad que la parte más importante de nuestros tutoriales en exegetica.net gira en torno a este proceso semanal. Además, como nuestra convicción es que normalmente transmitimos mejor el pensamiento bíblico si predicamos series sobre libros bíblicos completos, nuestro trabajo semanal ganará mucho en calidad y eficiencia si agregamos una etapa inicial de Preparación Previa. Finalmente, enfatizar la importancia de no perder de vista este patrón global.

  • Sí, al igual que cada disciplina está compuesta de aspectos definibles, en cada aspecto se pueden identificar tareas y sub-tareas que los componen.
  • De ahí que aparezcan tantos artículos y tutoriales – ¡sobre todo cuando pasamos al desarrollo de esas tareas y sub-tareas en una herramienta tan multi-funcional como el software bíblico de Logos!

Si acabamos pensando exclusivamente en torno a las múltiples prestaciones del software, o de las muchas tareas y sub-tareas que hay que realizar, el trabajo nos parecerá extremadamente confuso, laborioso e interminable. De ahí que volvemos a resaltar el patrón global. Es lo de siempre cuando se comenta lo del bosque y los árboles.

  • Las 3 Disciplinas son el bosque.
  • Los objetivos diarios son los árboles.

Si mantenemos estas distinciones claras en nuestra mente, los muchos detalles del software o de las tareas recomendadas no nos harán un lío en la cabeza. Es más, al sentarnos un martes, por ejemplo, para seguir estudiando sobre el pasaje del domingo, sabremos en qué lugar exacto del bosque nos encontramos.

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Panorámica 2. Evitar sermones malformados

Panorámica 2.

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Panorámica 2. Evitar sermones malformados (texto)

Nuestra misión en exegetica.net consiste en “Apoyar la eficiente preparación de predicaciones dinámicas que son máximamente fieles a las Escrituras.”

De ahí que enfaticemos las 3 disciplinas esenciales de toda predicación o enseñanza bíblica buena.

  1. Hay que descubrir el sentido original del texto bíblico. Exégesis.
  2. Hay que interpretarlo para nuestros tiempos y contexto. Hermenéutica.
  3. Hay que comunicarlo de una forma eficaz a la gente que tenemos sentada delante. Homilética.

Siempre que te esfuerces en estos tres terrenos con esmero e integridad (evidentemente, dentro de los parámetros de tiempo que Dios te concede), puedes estar razonablemente tranquilo de estar expresando el pensar de Dios. Puede que cubras estas tres cuestiones en 10 pasos, o 13 o 29 o 4, pero debes cubrir las tres o tu preparación tendrá carencias.

Pero pensemos sobre esta última afirmación unos momentos. ¿Qué pasa si no realizas las 3 disciplinas de manera adecuada? Creo que verás sermones mal formados de maneras bastante características.

  1. Si sólo llevas el fruto de la Disciplina 1 al púlpito, puede que compartas tus descubrimientos, pero no estarás realmente predicando. Tendrás información. Sabrás cuándo se escribió el original, en qué circunstancias, a quiénes iba dirigido, etc. Sin embargo, esto no significa que automáticamente sepas qué tiene que ver con las personas que tendrás delante el domingo. Además, sin pensar en cómo has de presentarlo, puede que toda la información sea correcta pero que la gente se duerma al escucharlo porque no ven ninguna relación evidente con la vida que a ellos les toca vivir.
  2. Si sólo desarrollas lo correspondiente a la Disciplina 2, te expones al peligro de cometer “eiségesis,” es decir, introducir al texto un significado que no está realmente ahí. Lo más probable es que acabes predicando un mero reflejo de ti mismo o del sistema teológico que has adquirido con el paso de los años. Me temo que gran parte de la predicación estudiada que hay, hoy en día, comienza aquí. Sé que yo también me he encontrado haciendo esto con cierta frecuencia: presumiendo saber más sobre un texto particular de lo que realmente sé. ¡Esta no es una buena manera de proceder!
  3. Si sólo enfocas la Disciplina 3, lo más probable es que prediques o enseñes espuma. Mi impresión es que demasiado de lo que se predica y publica hoy en día ha sido trabajado de esa manera. Se escogen un par de palabras clave del texto, luego se dice lo que viene a la cabeza, haciendo referencia a esas palabras clave un par de veces, para que parezca un estudio legítimo. Pero existe una diferencia enorme entre realmente decir lo que dice el texto, y decir lo que uno quiere con alguna referencia al texto.

Y si se puede pecar con una disciplina, también con dos. Es decir, también sería interesante pensar sobre las malformaciones expositivas que se darían combinando 2 de las 3 disciplinas.

  1. Exégesis y Hermenéutica sin Homilética.
  2. Exégesis y Homilética sin Hermenéutica.
  3. Hermenéutica y Homilética sin Exégesis.

Me da la impresión de que la criatura del primer emparejamiento sería una clase magistral con destellos de brillantez que impresionan al oyente sin que le llegue a tocar el corazón.

El retoño de la segunda combinación sonaría a una predicación estupenda … para el primer siglo.

El engendro de la tercera unión probablemente sea lo que aparece en el típico púlpito liberal. Muy bonito. Muy actual. Muy carente de la voz de Dios.

Cada una de las tres disciplinas es esencial. Trabájalas como mejor te parezca, pero trabaja cada una de ellas lo mejor que puedes en el tiempo que Dios te concede.

Haciendo eso podrás ofrecer a tus oyentes la autoridad del original en cada predicación.

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Panorámica 1. Las 3 disciplinas de la buena predicación

Panorámica 1.

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Panorámica 1. Las 3 disciplinas de la buena predicación (texto)

¿En qué consiste la buena predicación?

De hecho, ¿en base a qué criterios deberíamos trabajar para que cada semana nuestros sermones alimenten a nuestra congregación de una manera que agrade a Dios?

La respuesta está en un conjunto de 3 disciplinas que engloba el proceso de preparar una predicación.

  1. Exégesis
  2. Hermenéutica
  3. Homilética

Estas tres palabras no suelen aparecer en una conversación normal, así que quizás nos ayude hacer referencia a las tres preguntas que pretenden contestar.

  1. Exégesis – ¿Qué dice? (Específicamente, ¿qué quería el autor bíblico comunicar a sus lectores originales?)
  2. Hermenéutica – ¿Qué significa? (Concretamente, ¿qué relevancia tiene para nosotros hoy en día?)
  3. Homilética – ¿Cómo lo presento? (Es decir, ¿Cómo he de estructurar y presentar el mensaje para que llegue a mis oyentes con toda su autoridad divina?)

Estas son las 3 disciplinas esenciales de toda predicación o enseñanza bíblica buena.

  1. Hay que descubrir el sentido original del texto bíblico.
  2. Hay que interpretarlo para nuestros tiempos y contexto.
  3. Hay que comunicarlo de una forma eficaz a la gente que tenemos sentada delante.

¿Quieres asegurarte de que tus predicaciones gocen de la mayor calidad posible? Refuerza tus destrezas en estas 3 disciplinas. Ocúpate de estas 3 disciplinas al preparar cada sermón.

Exegética.net está aquí para apoyarte.

  1. Queremos reforzar tu pericia en cada una de las 3 disciplinas.
  2. Y si responde a tu situación y posibilidades, también queremos ayudarte a acelerar y mejorar tu labor con la incorporación de medios informáticos.

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M5. Redactar descripciones didácticas, resaltando la relevancia para el sentido del pasaje


Esencia de la tarea

Redactar tus conclusiones sobre el sentido de las palabras en un resumen didáctico que puedas compartir con la congregación en el sermón.

En este tutorial…

  • ¿Qué palabras podrían merecer un desarrollo didáctico?
  • Aplicar la regla de dos minutos a las que no requieren mucho desarrollo.
  • Repaso rápido de las cinco tareas con una palabra. La manera normal de trabajar.

Recursos adicionales relacionados

Redactar descripciones didácticas, resaltando la relevancia para el sentido del pasaje (texto)

Como señalaba en el artículo correspondiente, no todas las palabras que has estudiado en esta secuencia de tareas necesitarán el trabajo especial que estoy recomendando en esta tarea. Con algunas ya tienes lo que necesitas como para retomarlas en el momento oportuno cuando estés preparando el bosquejo o texto final de tu sermón. Pero incluso con esas palabras, puede resultar útil – para concretar lo descubierto – hacer un breve resumen, sin entrar en mayor profundidad. Le podrías aplicar la “regla de dos minutos”. Si la palabra que tienes delante en un momento dado no requiere mayor descripción, dedícale dos minutos para que esté en condiciones de uso homilético, y pasa a la palabra siguiente.

Sin embargo, hay otras palabras que, una vez hecha tu investigación y contrastada con las observaciones de los comentaristas, te das cuenta de que merecen un trabajo adicional para poder presentarlas bien a la congregación. Puede haber varios motivos para ello.

  • Son palabras complicadas o con significados discutidos, así que las tendrás que aclarar.
  • Son palabras de una relevancia capital para entender el argumento del pasaje, así que las tendrás que explicar.
  • Son palabras que encierran nociones teológicas muy sugerentes, y las puedes ilustrar.

Para el pasaje que vengo usando de ejemplo en esta serie de tutoriales, 1 Juan 2:12-17, hay varias palabras que pueden merecer un trabajo adicional para que las personas que escuchan esta predicación tengan una idea clara sobre lo que significan en contexto. Entre esas palabras pueden estar:

  • Conocer
  • Vencer
  • Mundo
  • Amar
  • Pasión/Deseo
  • Arrogancia

Ejemplo completo de las tareas M1 a M5

Trabajemos una de estas palabras a modo de ejemplo. Sin embargo, no será un ejemplo sólo de esta quinta tarea. Lo que haremos será seguir el procedimiento habitual al preparar un sermón. No trabajar cada tarea de manera independiente, como venimos haciendo en estos tutoriales, sino trabajar una palabra exclusivamente, desde la primera tarea hasta la última. Llegados a la última tarea, veremos un ejemplo de la clase de descripción didáctica que tengo en mente para esta quinta tarea. Observar, además, al llegar a esa última tarea, cómo procura aclarar, explicar, o ilustrar.

Tener presente, aun con lo que acabo de decir, que todavía mostraré mayor detalle de lo que realmente es imprescindible. Esto es para que tenga mayor valor como tutorial. Pero desde luego, uno puede desarrollar sus atajos – sobre todo cuando ya se dominan los pasos. Por ejemplo, espero que sea evidente que uno no tiene por qué ponerle subtítulos a cada tarea en las Notas que elabora para cada palabra.

En el v. 16 viene la palabra “arrogancia” en la LBLA. De hecho, no es sólo una palabra, sino una frase, “la arrogancia de la vida” o, en la RVR: “la vanagloria de la vida”. ¿Qué puede significar esta palabra y esta frase? Vayamos paso a paso. Una tarea tras otra hasta terminar con esta palabra y frase con algo que casi esté listo para predicar.

Tarea M1. Examinar las opciones semánticas posibles.

  • Escojo la palabra “vanagloria” en la RVR60 (“arrogancia” en la LBLA). Veo que es la palabra griega αλαζονεία.
  • Hago clic derecho sobre la palabra.
  • Escojo “Lema” >> “Estudio de palabra bíblica”.
  • En el gráfico veo que sólo aparece 2 veces en el NT. En Santiago y aquí, en 1 Juan.
  • Hago clic sobre DIB griego. Veo que viene con el número de Louw y Nida 88.219 falso orgullo. Lo anoto.
  • Pero también veo, que dado que esta palabra sólo aparece dos veces, este léxico me ofrece aclaraciones sobre ambos usos. No está mal. En un sentido, dado que estos son los únicos dos usos en el NT, estas aclaraciones son, en realidad, sugerencias de significados contextuales probables. Así que…

Tarea M2. Determinar el significado semántico probable.

  • Anoto estas dos entradas (por si hacer referencia a la segunda viene a cuento en algún momento), pero el sentido contextual sugerido para 1 Jn 2:16 es “jactancia por posesiones personales, literalmente, orgullo de la vida.”
  • Claro, esta última traducción viene, no por la palabra en sí, sino debido a la frase: η αλαζονεία του βίου.
  • Todo esto está bien, pero me vendrían bien unas aclaraciones adicionales.
  • Vuelvo a la guía y escojo el vínculo a la entrada en Tuggy.
  • No tiene mucho tampoco, pero me ofrece unas glosas interesantes: Fanfarronería, presunción, pretensión, arrogancia. Esto me ayuda a delimitar un poco más el campo semántico en que se entiende se encuentra el significado, así que lo pondré en el primer apartado.

Tarea M3. Describir la aportación semántica contextual.

  • La verdad es que ya se me van aclarando las ideas sobre esta palabra y esta frase.
  • Presiono [F7] para contrastar con un par de traducciones. Me es llamativa la expresión de la NTV.
  • Luego, pruebo una primera descripción de cómo vengo entendiendo la aportación semántica al contexto.
  • Escribo, “Se trata de un “orgullo de nuestros logros y posesiones” (NTV) que completa la descripción en tres partes que Juan emplea para aclarar el sentido de “todo lo que hay en el mundo.” Es la persona auto-satisfecha y auto-suficiente.”

Tarea M4. Contrastar mis conclusiones sobre el sentido contextual con los mejores comentarios.

  • En la guía, Estudio de palabra bíblica tenemos más vínculos léxicos, por si los queremos mirar.
  • El artículo en Kittel es muy breve, y hay que tener en cuenta que versa más sobre la palabra relacionada, αλαζών [arrogante] que sobre αλαζονεία [arrogancia], pero el artículo recoge la idea de ignorar a Dios. Concretamente, sugiere que el sentido en 1 Juan 2:16 es “pensar que uno puede dar forma a su vida prescindiendo de Dios.”
  • Luego también hay todo un artículo en el libro de William Barclay. Puede que tenga algún material de carácter histórico o ilustrativo que me sea de utilidad. A ver si lo miro después – quizás en mi iPhone cuando tenga un momento disponible.
  • Pasando a los comentarios, tomo nota de varias puntualizaciones contextuales de parte de los siguientes comentaristas.
  • ‎CBMH: “En la frase la soberbia de la vida se ve la altivez de los que tienen la mente puesta en las cosas del mundo.”
  • CBNT4. “la frase… indica un estilo de vida altanero y ostentoso.”
  • Kistemaker. Esta vez, no en la sección de “Palabras, frases y construcciones griegas en…”, sino en el comentario mismo señala algo que ya me viene siendo aparente. Dice, “Juan expresa esta tercera tendencia en palabras que no pueden traducirse fácilmente. Los traductores brindan una cantidad de versiones igualmente válidas.” Luego agrega, “La razón de estas diversas variantes estriba en dos palabras griegas: “alardear” y “vida”. La primera palabra significa la jactancia de alguien presuntuoso, o de un impostor… Esta jactancia o alarde hasta puede llegar al nivel de una violencia arrogante. La segunda palabra denota vida en cuanto a acciones y posesiones. La persona que hace alarde de sus obras y de sus bienes manifiesta “un apetito pecaminoso por el progreso y el estatus social.”
  • Bueno. Creo que hemos visto suficiente. La verdad, a pesar de que sólo aparezca dos veces en el NT, con esta palabra hemos sufrido una abundancia de comentarios. Quizás por lo sugerente de las ideas contenidas. Si tenemos que tener cuidado con algo en esta frase, es con el hecho de que solo representa una pequeña parte de nuestro pasaje, que no adquiera demasiado protagonismo.

Tarea M5. Redactar descripciones didácticas para la congregación, resaltando la relevancia para el sentido del pasaje.

Ahora viene lo que corresponde específicamente a esta quinta tarea. Y repito lo dicho arriba. Pensando en transmitir el sentido contextual de esta palabra a la congregación queremos aclarar, explicar e ilustrar, según sea necesario o conveniente. También espero que sea evidente que lo que viene a continuación casi está listo para meter directamente al sermón. Es decir, seguramente con algo de adaptación al estudio que todavía nos aguarda, pero básicamente tengo un trozo de mi predicación escrito. Veamos. Una descripción didáctica.

La frase, “orgullo de la vida” en el v. 16, según un diccionario bíblico (LN), tiene en mente la jactancia por posesiones personales. Un comentarista sugiere que indica un estilo de vida altanero y ostentoso (CBMH).

La verdad es que en las traducciones vemos varios intentos diferentes pero muy parecidos por intentar captar esta idea. Por ejemplo,

  • LBLA: la arrogancia de la vida.
  • RV: la vanagloria de la vida.
  • BJ: la jactancia de las riquezas
  • NTV: el orgullo de nuestros logros y posesiones

Ante tantas variantes similares, el comentarista Kistemaker llega a la siguiente observación: “Los traductores brindan una cantidad de versiones igualmente válidas.” Luego agrega, “La razón de estas diversas variantes estriba en dos palabras griegas: “alardear” y “vida”. La primera palabra significa la jactancia de alguien presuntuoso, o de un impostor (compárese con Stg. 4:16). La segunda palabra denota vida en cuanto a acciones y posesiones. La persona que hace alarde de sus obras y de sus bienes manifiesta “un apetito pecaminoso por el progreso y el estatus social.”

Esencialmente, podríamos decir que es la descripción de aquella persona que está encantada de sí misma y de todo lo que tiene y hace.

Me viene a la mente una escena de la película Family Man, protagonizada por Nicholas Cage. Después de mostrarnos en los primeros minutos de la película que su personaje, Jack Campbell, ha llegado a ser un hombre muy rico que se puede permitir todos los antojos económicos y morales que quiere, hay una escena en el que se ve envuelto en un atraco en un pequeño supermercado. Al resolverse esa escena, Jack y el atracador mantienen una conversación en la que Jack le dice, “Todos necesitamos algo.” El atracador le contesta, “¿Qué necesitas, tu, Jack?” “¿Yo?” “Yo tengo todo lo que necesito.” A lo que el atracador le replica, “Debe ser genial estar en tu pellejo.”

¡Esa es la imagen! Aunque sea una persona simpática, resulta ser tan llena de sí misma, de sus planes y sus posesiones que piensa que no necesita nada ni nadie, y menos a Dios. Es una persona cuyo horizonte, según Juan, es el mundo.

Y sin llegar a tanto como el personaje de Nicholas Cage en Family Man, el amor al mundo y las cosas que están en el mundo tiene esas características. Como otro erudito observa, es “pensar que uno puede dar forma a su vida prescindiendo de Dios.”

Conclusión

Bueno. ¡Eso ya es más que suficiente! Perfectamente me veía ante el peligro de escribir demasiado.

De hecho, la mayoría de las palabras merecedoras de una descripción didáctica no necesitarán un tratamiento tan largo. Parte de la razón de que ésta lo haya tenido es porque al estudiar me vino hasta la idea de una ilustración. Sin embargo, a nivel exegético, lo más apropiado sería que la ilustración de Family Man englobe la idea principal de la sección. Es decir, que incorpore el resto de las nociones que Juan incluye como parte del “todo lo que hay en el mundo” que no debe amar aquella persona que ama a Dios.

Y ya veo que me empiezan a venir a la mente interpretaciones y aplicaciones. Pero esas, en principio – y como hemos observado antes – no proceden a nivel de las palabras en sí, sino a nivel de las afirmaciones que se hacen con esas palabras.

Así que probablemente me valga la ilustración para el sermón, pero en su aplicación lo correcto será ajustarlo al énfasis completo de Juan. Pero para poder ajustarlo al énfasis de Juan tendremos que ver cómo organiza lo que dice. Es por eso que, estudiadas las palabras con cierto detenimiento, ahora pasamos, en nuestro proceso, a las relaciones que estas palabras guardan unas con otras, y a las maneras en que Juan las ha estructurado en el pasaje para transmitir su mensaje.

Leer Conclusión

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M4. Contrastar mis conclusiones sobre el sentido contextual con los mejores comentarios


Esencia de la tarea

Contrastar las conclusiones obtenidas sobre el significado y la aportación contextual de las palabra más importantes de tu pasaje con los mejores comentarios de los que dispones.

En este tutorial…

  • Consultar los comentarios para obtener información sobre las palabras.
  • Distribuir los paneles para un trabajo eficiente.
  • Tres maneras de captar información adicional para uso posterior.

Recursos adicionales relacionados

Contrastar mis conclusiones sobre el sentido contextual con los mejores comentarios (texto)

Tuve un profesor de griego que solía relatar la siguiente anécdota. Cuando la gente en las iglesias se enteraba de que sabía griego, con frecuencia se le acercaban con una misma pregunta. Abrían sus Biblias a algún pasaje del Nuevo Testamento sobre el que tenían alguna duda. Señalaban una palabra o frase con el dedo y preguntaban, “¿Qué dice en el original?”

Mi profesor comentaba que miraba la traducción, la contrastaba con el texto del Nuevo Testamento griego que llevaba consigo y normalmente respondía: “Lo mismo.”

Dice que la gente generalmente se quedaba algo decepcionada con su respuesta. Como que esperaban que el texto original comunicara algo diferente, más especial o más profundo.

Comparto esta anécdota por la misma razón que lo hacía mi profesor. Enfatizar que nuestras mejores traducciones son bastante fiables. ¿Realmente querríamos que no fuera así? ¿Que fuera tan difícil recoger el pensamiento divino que solo un erudito trabajando en otro idioma fuera capaz de descubrir sus tesoros? No lo creo.

Desde luego que hay perspectivas que uno puede adquirir teniendo acceso a los idiomas originales. Sin embargo, y al mismo tiempo, creo que a veces se tienen expectativas poco realistas sobre esa clase de conocimiento. Casi creemos que nos ofrecerá conocimientos mágicos. Y hemos de decir también que ciertas maneras de comunicar nuestros estudios respecto a los idiomas originales fomentan esas ideas poco realistas.

Para ser honestos, lo que nos ofrece perspectivas nuevas, conocimientos más profundos, no es un contacto “mágico” con el idioma original sino el estudio esmerado del pasaje entero, con todo lo que eso implica. También, obviamente, tiene que ver con pedir que el Espíritu de Dios nos ilumine el entendimiento y que estemos dispuestos a escuchar.

En esta tarea hacemos como aquellas personas hacían con mi profesor. Nos acercamos a los eruditos para ver qué piensan ellos sobre el sentido del pasaje que venimos estudiando. Esperemos que en gran medida descubramos que, a efectos prácticos, nos dicen “lo mismo.” Desde luego que tendrán perspectivas adicionales y sabrán cosas que nosotros no sabemos. Es por esa razón que realizamos esta tarea. Pero tengamos unas expectativas realistas. En algunos casos, al comentar alguna palabra que venimos estudiando nos ofrecerán el sentido más “normal” que puede haber. Eso no nos debe sorprender. Normalmente veremos que hay un elevado acuerdo con el sentir de las traducciones y, esperemos, con las conclusiones que nosotros mismos ya venimos formando. Si nos ofrecen perspectivas nuevas y entendimientos profundos, probablemente se deba a que se hayan esmerado en el estudio del pasaje, más que por otra cosa. Y eso, también lo podemos hacer nosotros, conozcamos un idioma original o no.

La consulta eficaz de los comentarios

Comentaba, en el artículo sobre esta tarea, que en líneas generales, a efectos de la consulta de información específica, los comentarios suelen tener dos estilos de presentación. Hay unos pocos comentarios que, como en nuestro caso del significado contextual de las palabras en el pasaje, ofrecen esa información en apartados separados. La mayoría de los comentarios lo incluyen dentro del mismo comentario general que hacen sobre el pasaje. Ambas presentaciones tienen sus virtudes, pero nuestro acercamiento a cada una será ligeramente diferente.

Sin embargo, lo primero que haría para un trabajo eficiente, sería organizar mi escritorio para no perder tiempo innecesario. Cada uno decidirá cómo se organiza mejor, pero, por ejemplo, se podría hacer una distribución como la que se ve en pantalla y guardarla como un “Entorno” al que puede volver si tenemos que interrumpir nuestra labor. Arriba tengo una Biblia y mi Guía de pasaje. Esta me abrirá mis comentarios, que tengo habilitados en el panel grande a la derecha para una lectura fácil. Abajo a la izquierda he abierto mis Archivos de notas para cada día de nuestro proceso. De esta manera, si al consultar mis comentarios, leo algo que es mejor trabajar en otro momento del proceso, pero no quiero olvidarme de ello, puedo abrir el archivo correspondiente sin pérdida de tiempo, dejar la idea y seguir adelante.

Comentarios con apartados separados

Todo dependerá de los comentarios específicos que tengas en tu colección y cómo estén estructurados, pero algunos comentarios tienen apartados especiales sobre la terminología empleada en el pasaje. Por ejemplo, el comentario de Kistemaker para 1 Juan tiene un apartado cada par de versículos titulado “Palabras, frases y construcciones griegas en …” Lo que encuentro útil de esto es que puedo consultar lo que Kistemaker tiene que decir sobre cada palabra sin correr el riesgo de distraerme con otros asuntos en el comentario. Voy. Leo. Reflexiono. Y anoto lo que me parezca particularmente relevante.

Por ejemplo, si estuviera trabajando mi entendimiento del uso de “Niños”, bajando a este apartado en el 13b, veo que Kistemaker opina que el uso de πaιδία es sinónimo de τεκνία y se usa como expresión cariñosa. Lo anoto.

Podríamos ver más ejemplos, pero no es realmente necesario a efectos de este tutorial. Me resulta muy fácil consultar apartados de este tipo, ya que a que a medida que voy avanzando por mi lista de palabras, sé exactamente dónde ir en este comentario para una aportación escueta, sin otras distracciones.

Comentarios Narrativos

Con otros comentarios será más bien cuestión de ir a la porción de comentario correspondiente, y leer lo que escriben. Al trabajar con tus comentarios, los irás conociendo mejor y sabrás cuales te son de mayor utilidad en un momento dado y cuáles en otro.

Por ejemplo, aunque en la guía de pasaje en la colección Platino, los Estudios Bíblicos ELA aparecen como comentarios, si me pongo a leer lo que viene, hay muy poco que profundice en mi idea de las palabras al nivel que las estoy investigando. Es una serie que está bien elaborada, pero más a nivel introductorio que lo que estamos haciendo ahora. Sin embargo, en otra línea, puede que el pequeño cuadro que presenta sobre “hijitos”, “padres” y “jóvenes” me sea útil para la presentación. A lo mejor hago una nota sobre ello en mi Archivo de notas, titulado, “Bosquejo”. Evidentemente, puedo escribirlo todo, pero dado que en este momento no me quiero detener en ello, sino seguir con mi lectura sobre las palabras, abro el menú del panel y copio la ubicación como URL y la pego en mi nota. Cuando llegue a mi trabajo sobre el bosquejo, podré volver no solo sobre esta idea, sino ir así de rápido al apartado que me dio la idea. Sigo adelante…

Para esta clase de trabajo, debido a sus características, el Comentario Bíblico Mundo Hispano es algo más prometedor. Me pongo a leer y veo un comentario muy específico sobre varias de las palabras que tengo apuntadas. Por ejemplo, veo unas oraciones sobre el verbo “perdonar”. Sin embargo, debido a cómo vengo entendiendo el pasaje y mi trabajo con los léxicos no estoy muy seguro de que el autor haya acertado en este caso aunque, eso sí, creo que su reflexión sobre el tiempo perfecto, que indica que el perdón del que habla se completó en el pasado y sus efectos duran, es correcta. Anoto lo siguiente, por ejemplo: “CBMH. Dice que “Significa despedir, pedir que se vaya. El perdón de Dios incluye dejar nuestros pecados, con su culpa, impureza y sentencia al pie de la cruz.” Una imagen bonita, pero ¿es esa noción precisamente la que tiene en mente Juan aquí?, ¿Se podría escribir, “Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados han sido despedidos, se ha pedido que se vayan”? Me parece más acertada la acepción más sencilla y directa de “perdón” que ya indicaban Tuggy y Louw y Nida, entre otros.”

De naturaleza similar es la serie de comentarios, “El conocimiento bíblico”. A pesar de que su línea escatológica controle demasiado algunas conclusiones en ciertos pasajes, suele tener observaciones textuales dignas de considerar. Por ejemplo, en el v. 17, en cuanto a la palabra μένω, viene un comentario que matiza en función del sentido en este versículo. Dice, ‎“Permanece” es la palabra menō, tan característica de los escritos de Juan (cf. 2:6). Señala, como lo hace en casi todos los lugares donde aparece en esta epístola, una vida que persevera en la comunión con Dios. Aquí, sin embargo, se introduce el concepto adicional de que la existencia que se vive en comunión con Dios, que rechaza los valores pecaminosos y pasajeros de este mundo, es una vida que en realidad no tiene fin.” Es un comentario que me ayuda un poco más a pensar en el uso de esta palabra en este contexto. Lo apunto en mi nota.

Conclusión

Una observación adicional antes de terminar. Recordar que hay varias maneras de captar una idea de manera rápida.

  1. Vimos una opción hace unos minutos, cuando copiamos la ubicación como URL.
  2. Pero también podemos escoger una sección de texto, y clic-derecho, “Agregar una nota a…”, o
  3. “Agregar un recorte a…”. Y en el caso de recortes, es bueno siempre agregar una etiqueta para luego poder filtrarlos.

La opción que escojas responderá un poco a tus preferencias, la clase de contenido del que se trata, y si estás un poco mejor organizado para una cosa u otra. Pero para que aparezcan como opciones al hacer clic-derecho, es importante que estén abiertas en pantalla, como la tenemos en este momento.

Contrastar tus conclusiones sobre el uso de las palabras en tu pasaje con los mejores comentarios que tienes puede ser una tarea muy buena. A veces aportan matices que ayudan, otras veces, no tanto. Evidentemente, mucho dependerá de lo que tengas en tu colección.

En el siguiente tutorial ataremos todos los cabos referente a nuestro trabajo con las palabras.

Leer Tarea 5

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M3. Describir la aportación semántica contextual

Esencia de la tarea

Describe en unas pocas frases cómo contribuye el significado contextual de cada palabra al sentido de la oración en la que aparece.

En este tutorial…

  • Qué redactar antes de pasar a los comentarios.
  • Cómo ver todos los usos contextuales de una palabra con el aro de traducción.
  • Cómo contrastar la manera en que las traducciones han entendido el sentido contextual.

Recursos adicionales relacionados

Describir la aportación semántica contextual (texto)

Esta tarea, como tal, contempla una actividad relativamente sencilla.

Después de determinar el significado contextual probable de una palabra, toca pensar en la aportación que este significado hace al pasaje. ¿Qué se quiere transmitir en el pasaje al usar esta palabra con este significado? Como mínimo, entonces, esta “tarea” animaría a que (en tus notas para cada palabra importante) agregues una frase o dos sobre la idea que el sentido contextual transmite en el pasaje.

  • Por ejemplo, si me viera adecuadamente satisfecho con mi entendimiento de la palabra “conocer” podría dejar constancia de ello de forma breve. En mi Nota para esta palabra puedo agregar algo tan sencillo cómo: “3. Aportación al contexto  = Los lectores de Juan conocen a Cristo y conocen al Padre. En el uso de Juan, esta es una afirmación de que tienen una relación con Dios. Son salvos.”
  • De la misma manera, para la palabra “mundo” podría redactar algo parecido: “3. Aportación al contexto = lo que el creyente no debe amar, es aquello que representa los valores mundanos que están opuesto a Dios. Además, aquí mismo Juan dará ejemplos de esa clase de valores.”

En algunos casos, anotar algo así no llega a tomar un minuto. De hecho, fue más o menos lo que le dedique a cada una de las descripciones que acabo de leer, después de haber hecho las actividades anteriores para cada palabra. Seguro que esto es mejorable y hasta me produce cierto nerviosismo incluir en un vídeo de este tipo descripciones que no gocen de mayor reflexión. Pero la intención de esta tarea es simplemente impulsarte a concretar tu entendimiento del uso contextual de la palabra. Redactar algo, por sencillo que sea, te obliga a gestionar los conceptos en tu propia mente, recoger el fruto de tu investigación y almacenarlo para uso posterior. Tampoco es la última reflexión que harás sobre estas palabras. Pasarás, en la tarea siguiente,  a los comentarios y luego a una expresión didáctica. Después, en las tareas del “Miércoles” harás más trabajo sobre las relaciones gramaticales y estructurales del pasaje.

Con todo, si ves que con algunas de las palabras todavía quieres perfeccionar tu entendimiento, antes de contrastarlo con el de los comentaristas, hay varias herramientas adicionales que te pueden ser particularmente útiles. En lo que queda de este tutorial tomaremos contacto con dos y mencionaré una tercera, de paso.

1. Cómo ver todos los usos contextuales de una palabra con el aro de traducción.

Como apuntaba en el artículo sobre esta tarea, tradicionalmente una de las herramientas imprescindibles para la exégesis seria han sido las concordancias. Sin embargo, bajo la óptica de un software de estudio bíblico, como Logos, las concordancias tradicionales pasan a ser pre-historia. Al mismo tiempo, las concordancias cobran una vitalidad y flexibilidad como nunca antes. De hecho, lo que vamos a ver a continuación resulta ser una concordancia, aunque quizás no lo parezca a primera vista. Es la concordancia como nunca lo habías visto antes.

En la guía, Estudio de palabra bíblica:

  1. Primero veo un gráfico que me muestra cada instancia de γινώσκω en el NT según el número de veces que ocurre en un libro y según la frecuencia relativa a la extensión del libro. Así que vemos, por ejemplo, que γινώσκω aparece 28 veces en Lucas y 25 veces en 1 Juan. Sin embargo, la columna es más alta en 1 Juan porque comparado con la extensión del libro, la frecuencia con la que aparece γινώσκω en esta carta de Juan es muy elevada.Y si hago clic sobre el gráfico puedo ver esta información de otras maneras.
  2. En esta visualización hasta puedo ver el texto de la LBLA para cada versículo en el que aparece γινώσκω. ¿Ves?, esto es una concordancia pero ¡completamente redefinida! Y, además del Mapa de resultados, también hay un Gráfico de barras, un Gráfico de columnas, y una Gráfica circular. En algunos casos se trata mayormente de información curiosa y bonita. En otros casos, nos muestra ópticas de cierta relevancia sobre la importancia que tiene una palabra para un libro o un autor.
  3. La imagen principal en la guía, sin embargo, es el aro de traducción. Lo que es impresionante de este aro es que en una imagen, resume todas las maneras en que LBLA traduce las 222 veces que γινώσκω aparece en el NT. Encima, nos da una idea instantánea de la relativa frecuencia de ciertas traducciones. Y por si esto fuera poco, también podemos hacer clic sobre cualquier segmento del aro y ver todas los versículos en los que aparecen esas traducciones de γινώσκω en la LBLA. Esto sigue siendo una concordancia, pero dinámica y reconfigurable.
  4. Ahora bien. Antes de emocionarnos demasiado, hay que saber apreciar en su justa medida lo que estamos viendo. Estas variantes de en la LBLA no representan el mismo grado de precisión que las definiciones en un léxico bueno, como el de Louw y Nida. Sin embargo, sí dan nociones de uso – matices que los traductores han percibido en contextos específicos. Y dado que podemos ver así de fácilmente esos usos en contexto, podemos examinar esos matices nosotros mismos, sí queremos.
  5. El último apartado de la guía es el de “Búsquedas textuales.” Este nos presenta unos resultados que son, de todo lo que hemos visto, lo que más se parece a una concordancia tradicional. Sin embargo, incluso esta visualización se sale de lo normal al ser interactiva. De hecho, hay tantas posibilidades aquí que podríamos estar un buen rato examinando las opciones. Solo mencionar un par de asuntos a modo ilustrativo. Por ejemplo:
  6. Me interesa saber como el Apóstol Juan emplea el verbo γινώσκω. Cambio el filtro a “Literatura juanina” y, ahora, en vez de los 222, me aparecen 86 resultados. Pero hay más.
  7. En la vista “Análsis” cualquier columna llega a ser un filtro. Veo la columna Louw-Nida. Me gustaría filtrar todos los usos de γινώσκω en Juan según su acepción en Louw y Nida. Arrastro la columna arriba. Los puedo colapsar para conseguir una vista global, pero en cualquier momento, si, por ejemplo, quiero ver todos los usos con el sentido de LN 31.27, puedo hacerlo.
  8. Claro, si no te manejas con el griego, podrías pensar, esto es imposible de descifrar. ¡Pues no! Voy a las opciones superiores y cambio a la LBLA. Ahora veo todos los usos de Juan del verbo griego γινώσκω organizados según las acepciones de Louw y Nida, en castellano. Así que si quiero ir en busca de matices y perfeccionar mi entendimiento de esos usos en contexto lo puedo hacer, ¡toda la tarde, si quiero!

2. Cómo contrastar la manera en que las traducciones transmiten el sentido contextual.

Una segunda herramienta en Logos que nos puede ser de ayuda a la hora de perfeccionar nuestro entendimiento del sentido contextual y de la función de ese sentido en el pasaje es la herramienta de Comparación de versiones. Dado que ya hemos visto esta herramienta en cierto detalle en el tutorial L4, no haremos más con ella ahora que ver un ejemplo sencillo.

Abrí la herramienta a los vv. 15-17 en varias versiones para echar un vistazo muy rápido al uso de “mundo”. No vi mucho que ampliara mi entendimiento del uso de esta palabra, pero sí vi en la Traducción en lenguaje actual (TLA) una expresión que apuntaré porque me puede ser de ayuda a la hora de explicar este uso negativo de “mundo” que venimos comentando. En el v. 17 la TLA dice, “lo malo de este mundo”. Es una noción sencilla, pero puede ser una manera interesante de aclararle a la gente el sentido de este uso del mundo y de sus valores opuestos a Dios. Cuando Juan habla de esta manera del “mundo”, no está hablando ni de la tierra, ni de la gente, ni de las cosas buenas del mundo, está hablando de “lo malo de este mundo,” aquellas cosas que están opuestas a Dios. Añadiré una frase al respecto en mi Nota.

3. Consultar diccionarios expositivos o teológicos

Finalmente, añadir que puedes consultar algún léxico expositivo o teológico también. Esto podría ser de utilidad en este momento si (A) no has conseguido la claridad necesaria ya, (B) dispones del tiempo necesario o (C) prefieres ver un “estudio de palabra,” como tal, antes de contrastar tus conclusiones con las que vienen sobre tu palabra en los mejores comentarios de los que dispones.

Estudiar las palabras puede ser interesante y revelador, y Logos nos ofrece una variedad de acercamientos potentes. Con todo, nunca debemos olvidar que el fruto estos acercamientos debe mantenerse en un equilibrio sano con el resto del estudio que hemos hecho hasta aquí y que todavía haremos. Algo que nos puede ayudar a mantener ese equilibrio es contrastar nuestras conclusiones con las de comentaristas reconocidos. A eso nos dedicaremos en la tarea siguiente.

Leer Tarea 4

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M2. Determinar el significado semántico probable

Esencia de la tarea

Identificar cuál de los sentidos posibles de cada palabra es la más probable dado el contexto.

En este tutorial…

  • Dos maneras de obtener una sugerencia del significado contextual más probable – una rápida, la otra casi instantánea.
  • Qué hacer con la información conseguida.

Recursos adicionales relacionados

Determinar el significado semántico probable (texto)

En este tutorial y el siguiente emplearemos algunas de las prestaciones más innovadoras del software bíblico de Logos. Estas nos ayudarán a acceder de manera instantánea o casi instantánea a los significados contextuales más probables en nuestros pasajes de estudio.

Como siempre, a pesar de la velocidad que el software nos brinda, es de vital importancia que valoremos los resultados que nos ofrece. A fin de cuentas, somos nosotros, no la máquina, quienes tenemos que compartir la palabra inspirada. Es más, somos nosotros, no la maquina, quienes tendremos que rendir cuentas de nuestra fidelidad (p. ej. 1 Tim. 4:16 y 2 Tim. 2:15).

Dicho eso, la verdad es que la máquina nos ofrece unas prestaciones fabulosas. En este tutorial y el siguiente veremos varias maneras de emplear las herramientas para acercarnos al sentido y aportación contextual de las palabras en nuestro pasaje.

1. Usando [Ctrl-F] con un léxico con referencias exhaustivas (como el de Tuggy).

La primera manera que veremos es más bien lo que podríamos llamar una “táctica” con un recurso tradicional. Hemos mencionado, por ejemplo, que una de las características del léxico de Tuggy (LGENT) es que, para la mayoría de las palabras en el Nuevo Testamento, ofrece referencias bíblicas para todos los versículos en los que una palabra aparece. Pero lo realmente importante de esto es que los lista según la acepción que el lexicógrafo cree que tienen en contexto. Evidentemente, esto resulta de gran ayuda.

Volvamos a la palabra “conocer,” que veíamos rápidamente en Tuggy en el tutorial anterior. Recordaremos que este léxico nos ofrece 5 acepciones principales para el verbo griego, γινώσκω. Como sabemos que este verbo aparece 3 veces en los vv. 13-14, es simplemente cuestión de ver dónde ha clasificado Tuggy estas instancias.

Dependiendo de las referencias que haya para una palabra determinada, y de si mi ojo tiene la suerte de verlas rápidamente, o no, puedo tardar unos momentos en encontrar las referencias que busco. Así que un truco (la “táctica”) que se puede usar es [Ctrl+F]. Pulsando esas teclas, me abre la ventanilla de búsqueda del panel. Tecleo I Jn. 2:13 y ahí lo veo. Tuggy lo tiene bajo la primera acepción: “A.3.) Conocer, saber. Con persona como objeto.” La verdad es que esta categorización no nos sorprende en absoluto. Es lo que esperaríamos dado el contexto. Luego, vemos que Tuggy tiene 13 referencias más en este apartado. Si quisiéramos, podríamos consultarlas para ver usos adicionales de este verbo en sus respectivos contextos. Es interesante constatar, también, que muchas de las otras citas que aparecen aquí también se encuentran en 1 Juan.

Paso a mi Nota sobre la palabra “Conocer” y ampliaré la entrada y le pondré un subrayado para llamar la atención a la acepción que corresponde. Obviamente, cada uno tendrá su forma preferida de resaltar lo que quiere destacar. Otra idea, sería listarlo abajo, como un siguiente paso.

No es ningún trabajo mágico. Se trata de consultar el recurso y extraer la información necesaria.

Con todo, Logos nos ofrece otras posibilidades adicionales. Veamos una que puede ser más eficiente todavía.

2. Usando los números de Louw y Nida con el interlineal inverso. 

Volviendo al mismo texto bíblico, bien sea con la LBLA o la RVR60, fijemos nuestra atención un momento en la barra superior del panel. Allí veo dos elementos que nos permiten acceso a las funciones interlineales inversas de estas ediciones de la Biblia.

Si pincho sobre la palabra “Mostrar,” se me abre un pequeño menú con ocho campos de información interlineal. Escojo “En línea” y estos ocho campos se incorporan bajo las palabras correspondiente en el pasaje. Como tengo resaltado todavía el verbo “conocer” , veo que allí me aparece información sobre el verbo griego γινώσκω que viene en el original. Si vuelvo al menú “Mostrar” veo que estas líneas de información se corresponden con: 1. el Texto de superficie, que es el texto de la LBLA, en este caso; 2. Manuscrito, que es la forma del verbo que aparece en el texto griego; 3. Manuscrito (transliterado) para quienes no se manejan tan fácilmente con las mismas letras griegas; 4. Lema, que es la forma de la palabra griega tal como aparece en el diccionario; 5. Lema (Transliterado); 6. Morfología, que son una serie de códigos que, en este caso, nos dicen que el verbo γινώσκω, en el pasaje εγνώκατε, es un verbo, perfecto, activo, indicativo, segunda persona, plural (que por cierto, es la misma información que aparece al pie del panel si posamos nuestro cursor sobre este código o sobre la misma palabra castellana); 7. Número de Strong, que está más que nada para vincular estas palabras a recursos que usan estos números; y finalmente, 8. Número de Louw-Nida, que es la clasificación por dominios y sub-dominios de las palabras en el léxico de Louw y Nida y también de los Diccionarios de idiomas bíblicos que nos ofrece Logos. Volveremos sobre estos números de Louw y Nida en un momento.

Si quiero, puedo mostrar más o menos líneas de datos, seleccionando o de-seleccionando casillas en el menú. Por ejemplo, como yo me manejo muy bien con las letras griegas, me entorpece tener a la vista las transliteraciones, así que tengo costumbre de ocultarlas. Esto, como siempre, a gusto del mismo usuario.

Sin embargo, Logos tiene otra manera de ver estos datos que me gusta mucho más todavía. Ocultaré, por lo tanto, todas estas líneas, de-seleccionando “En línea.”

Paso al icono que dice “Interlineal” y lo presiono. Ahora el interlineal me aparece al pie del panel. Si pincho sobre una palabra, el interlineal inverso se sitúa en esa palabra.

En este momento vemos que aparecen seis líneas. Si quisiera habilitar, por ejemplo, las líneas de transliteración, tendría que desplazar el cursor a la izquierda del interlineal, hacer clic-derecho, y escoger las líneas que quiero. O de-seleccionar las que no quiero.

Por cierto, comentar algo sobre los numeritos color naranja que aparecen al lado de cada palabra griega en la línea del manuscrito. Como es un interlineal inverso, es decir, estructurado según el orden de las palabras de la traducción, no según el orden de las palabras del idioma original, estos numeritos están para indicar en qué secuencia aparecen las palabras griegas en el texto original. En este caso, resulta ser igual, pero como también se puede apreciar, dado que la morfología griega incorpora cierta información gramatical dentro de la palabra, a veces, en la traducción hacen falta palabras adicionales para transmitir todo el sentido. Esto sería así con cualquier idioma. Ningún idioma está estructurada exactamente de la misma manera, así que siempre habrá diferencias de este tipo. Pero que haya estas diferencias, no significa ni que un idioma sea mejor, o más especial que otro, ni que no se puedan transmitir en cualquier idioma los conceptos que aparecen en el texto de otro idioma. Como observa Johannes Louw, “todos los lenguajes pueden hablar del mismo significado, y de todos los significados” (citado por Carson, Falacias exegéticas, p. 68).

Enfatizo este último punto, por que a veces se ha dado a entender a la gente que hay algo particularmente especial, inherente en los idiomas bíblicos para comunicar verdades divinas. El griego, por hablar del idioma que tenemos delante en este pasaje, es un idioma fabuloso, pero no es ni un idioma sagrado ni mágico. Es un idioma, como otros idiomas. Es más, el griego del Nuevo Testamento es el griego normal de aquella época. Además, en el Nuevo Testamento mismo hay diferentes niveles de habilidad en el uso del griego: desde Hebreos, con un manejo muy pulido del idioma, a los escritos de Juan, con un lenguaje bastante sencillo.

Pero volviendo a nuestra tarea: saber qué quieren transmitir estas palabras en nuestro pasaje. Bajamos a la palabra “mundo” en el v. 15. Al escoger la palabra, el interlineal inverso salta a la palabra κόσμος.

Quiero que nos fijemos en la última línea del interlineal. Vemos el número de Louw y Nida, que en este caso es el LN 41.38. Lo fabuloso de este número es que es una referencia, no a la entrada principal sobre κόσμος en el diccionario, sino una referencia al probable sentido que le da Juan en este versículo. Veamos, si abro una guía, Estudio de palabra bíblica desde “mundo” en el texto, y luego escojo DIB griego, veremos algo sumamente interesante y útil. Veo que este número de referencia de Louw y Nida, LN 41.38, es la tercera acepción. Es decir, los editores nos sugieren que el significado más probable en este versículo para κόσμος es el de LN 41.38, que aquí es la acepción 3. “el sistema de este mundo, los valores mundanos impíos.” ¡Genial!

Si leemos los versículos 15-17 con esta idea del mundo en mente, vemos que tiene sentido. Y para mostrar la utilidad de esto, quiero que veamos una instancia adicional de “mundo” en este capítulo. Sé que en el v. 2. de este mismo capítulo, Juan ha mencionado el “mundo” también. Subo al v. 2 y selecciono la palabra “mundo” allí. Miro el número Louw y Nida que ahora aparece, y veo que ya no es el 41.38, sino el 9.23. Miro en el diccionario y veo que el número LN 9.23 se corresponde con la cuarta acepción, “la gente, los que están alejados de Dios.” Evidentemente, este es un sentido de “mundo” muy diferente al anterior. Claro, si leemos el versículo 2, “El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero,” nos damos cuenta inmediatamente que este otro sentido – aquí – es correcto.

Si solo nos fijamos en la palabra castellana “mundo”, no hay diferencia entre el v. 2 y los vv. 15-17. “Mundo” aparece en ambos lugares. Si sólo nos fijamos en la palabra griega κόσμος, tampoco hay diferencia. κόσμος aparece en ambos lugares. Pero cuando nos fijamos en la línea Louw y Nida, vemos que nos dirige a acepciones diferentes en el diccionario. ¡La ayuda práctica que esto nos ofrece es impresionante!

Con todo, vuelvo a repetir, estos sentidos no son así porque lo dice el diccionario. Tampoco son así porque lo digan los eruditos que trabajan para Logos que han vinculado una instancia de una palabra a una acepción concreta. El significado concreto de la palabra viene determinada por su uso en el contexto, y lo que es evidente, es que el uso en el v.2 y los usos en los vv. 15-17 son diferentes. El contexto lo pone de manifiesto. La herramienta simplemente resalta ese hecho, y nos acelera la posibilidad de contrastar usos concretos con las acepciones neotestamentarias conocidas que conforman el campo semántico total de una palabra.

Paso nuevamente a mi Nota sobre la palabra “Mundo” y agrego y resalto la información conseguida.

Habiendo determinado el sentido contextual probable de estas palabras, todavía necesito pensar sobre la aportación que este significado hace al pasaje. En este caso saber que “mundo” probablemente significa, LN 41.38, “el sistema de este mundo, los valores mundanos impíos” es de gran ayuda. Pero todavía tengo que pensar más sobre la razón por la cual Juan emplea ese significado aquí. ¿Qué quiere transmitir en este pasaje al usar esta palabra con este significado?

A eso nos dedicaremos en la siguiente tarea y el siguiente tutorial.

Leer Tarea 3

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M1. Examinar las opciones semánticas posibles

Esencia de la tarea

Informarte de las opciones semánticas que hay para cada palabra importante de tu pasaje.

En este tutorial…

  • ¿Qué léxicos de idiomas bíblicos tienes en tu colección?
  • ¿Cómo descubrir rápidamente las opciones semánticas posibles?
  • ¿Qué hacer con las opciones semánticas que descubres?

Recursos adicionales relacionados

Examinar las opciones semánticas posibles (texto)

Como decía en el artículo sobre esta tarea, este primer paso por aclarar el sentido contextual de una palabra en el pasaje a predicar es sumamente sencillo y rápido. Tiene que ver simplemente con entender los conceptos englobados por el campo semántico total de cada palabra importante que aparece en el texto. Dicho de otra manera, antes de determinar cuál es el sentido concreto de tu palabra en este contexto, tienes que saber cuáles son tus opciones. ¿Qué puede significar tu palabra?

En el software bíblico de Logos, hay varias maneras de conseguir esta información. Veremos un par de ellas y luego recogeremos el fruto de la información conseguida en un lugar al que iremos ampliando en los tutoriales siguientes.

Como el pasaje que estoy preparando en esta serie de tutoriales es 1 Juan 2:12-17, iremos allí para ver las palabras que apunté en la tarea 4 del Lunes. Voy a Favoritos y abro el Archivo de Notas que completé para mi trabajo contextual sobre este pasaje. Allí veo una nota que contiene todas las palabras que consideré importantes para investigar en mayor detalle.

Dado que iré examinando cada una de estas palabras más a fondo en esta y las siguientes tareas, abriré una nota para cada palabra en el Archivo que tengo ya creado para mi trabajo sobre los contenidos de este pasaje. Allí, tarea por tarea, iré agregando información hasta tener (al final) lo que necesito para cada palabra: una descripción didáctica para la congregación, resaltando la relevancia para el sentido del pasaje. Y para que quede claro, aunque para estos tutoriales a lo mejor muestre un par de acercamientos al mismo paso, con un par de palabras diferentes, antes de pasar el siguiente paso, en el trabajo normal, la manera más rápida es realizar todas las tareas de manera seguida para cada palabra antes de pasar a la palabra siguiente.

Pero ¿cómo conseguimos ver qué opciones semánticas hay para nuestras palabras? Evidentemente no podemos consultar un diccionario castellano, dado que no guardaría ninguna relación con las palabras griegas que hay detrás de la traducción que estoy leyendo. Afortunadamente, justo en esa cuestión Logos es especialmente útil. Es más, las prestaciones que pone a nuestra disposición son tan potentes, que parte de mi intención con esta serie sobre las palabras es aprender a sacar provecho de la potencia que nos ofrece sin aplicar esa potencia de manera equivocada.

Evidentemente, habrían muchas maneras diferentes de acceder a información sobre las palabras, por ejemplo, incluso buscando cada palabra de manera independiente en los índices de cada uno de nuestros léxicos. Pero como esa opción se parece demasiado a trabajar con un libro impreso y llevaría demasiado tiempo, nos centraremos en los dos acercamientos que nos ofrecen la máxima información de la manera más rápida.

El primer acercamiento es por medio del mismo texto bíblico.

Para ello, en castellano, necesito trabajar con aquellas Biblias que Logos tiene dotadas con la prestación interlineal. Esto es clave porque me permitirá acceder a los idiomas originales. En las fechas que redacto este tutorial hay dos Biblias en castellano habilitados de esta manera. Para un acceso directo los he arrastrado a la barra superior. Se trata de LBLA para el Nuevo Testamento y la RVR60 para ambos Testamentos.

Abriré la LBLA a mi pasaje: 1 Juan 2:12-17. (De paso, señalar que, como tenemos otros vídeos sobre algunas de las prestaciones que usaremos a continuación, no entraré aquí en los pormenores.)

Lo que me gusta de esta opción es que veo las palabras en su contexto natural y sólo trabajo con las palabras que más me interesa investigar.

Por ejemplo, una de las palabras que tengo en mi lista es la palabra “conocer.” Hago clic-derecho sobre la palabra y, en el diálogo que se abre, me aseguro de escoger la opción “Lema” porque eso indica que me buscará información sobre la forma de la palabra que aparece en el diccionario. Pincho sobre la opción “Estudio de palabra bíblica” y Logos me abre una guía para esa palabra.

Podríamos comentar muchos aspectos de la información que nos ofrece esta guía, pero como en este momento nuestra misión es ver qué aparece en el campo semántico total neotestamentario para esta palabra, me dirigiré a los diccionarios que aparecen bajo “Lema”. Como con todo en Logos, el número de léxicos que aparece aquí tiene que ver con los recursos que tengas en tu colección. En la colección Platino, me salen estos tres.

El primero es el Léxico Griego-Español del NT, de Alfred E. Tuggy. Vemos que en la sección que versa sobre el uso del NT, aparecen cinco acepciones principales algunas con subdivisiones.

  • A.) Conocer, saber
  • B.) Saber, darse cuenta
  • C.) Comprender
  • D.) Reconocer
  • E.) Eufemismo para indicar relaciones sexuales.

Lo que salta a la vista de esta lista es que, a pesar de que varias acepciones guardan una cercanía evidente unas con otras, también hay cierta diversidad. Desde luego que en nuestro pasaje la palabra γινώσκω, traducido por “conocer” en LBLA ¡no puede tener algunos de estos sentidos! Pero para determinar el significado concreto seguiremos con esta palabra en la tarea 2. Anoto las posibilidades semánticas en la nota que tengo para esta palabra.

Si quisiera, podría ver lo que los otros dos léxicos que aparecen a continuación dicen sobre esta palabra.

El segundo es el Diccionario de idiomas bíblicos: griego, preparado por Swanson. Usaremos este léxico en nuestro siguiente ejemplo.

El tercero es el Compendio del diccionario teológico del NT, de Kittel. Dado que sus características son bastante diferentes a un diccionario normal, lo comentaremos en otro momento.

El segundo acercamiento que recomendaría es usando la guía, Análisis de texto.

Voy a Guías >> Análisis de texto, y tecleo 1 Jn 2:12-17.

Lo que me gusta de esta opción es que me abre información a todas las palabras de manera automática y, para cada versículo, me muestra el texto original y la traducción castellana, lado a lado.

Aunque ya hemos comentado algunos aspectos del uso de κόσμος en los escritos de Juan valdría la pena profundizar aquí.

El apartado en el que aparece aquí en la guía, Análisis de texto se parece bastante al apartado que vimos en la guía, Estudio de palabra bíblica. Hay un par de diferencias, principalmente debido a que esta guía también muestra información sobre la forma de la palabra que aparece en el texto y no sólo la forma que aparece en el diccionario, pero aparte de eso funcionan igual.

Esta vez abriré el Diccionario de idiomas bíblicos: griego, preparado por Swanson, que está basado en el excelente léxico de Louw y Nida. De ahí que aparezca en los números de referencia un LN. (Por cierto, la función de estos números es muy interesante y lo comentaremos en un tutorial futuro.) Este léxico nos ofrece ocho entradas.

  • LN 1.1 universo
  • LN 1.39 tierra
  • LN 41.38 el sistema de este mundo
  • LN 9.23 la gente
  • LN 79.12 adorno
  • LN 6.188 ornamento
  • LN 59.55 gran cantidad
  • LN 12.44 poder sobrenatural

Anoto las posibilidades semánticas en la nota que tengo para esta palabra.

Por cierto, no todas las palabras tendrán tantas posibilidades como esta. Mucho depende de la palabra en cuestión y el número de veces que aparece en el NT, entre otras cosas. Por ejemplo, varias de las palabras que tengo en mi lista sólo aparecen con uno o dos significados posibles. ¡Esas me fueron muy fáciles de consultar! pero no son tan interesantes como para mostrar en un tutorial. Decir también que generalmente sólo tomaría contacto con más de un léxico a estas alturas si se presentara alguna duda especial que necesitase aclaración u otra óptica.

Conclusión

Al terminar este tutorial, quiero repetir algo que dije antes, para que quede claro. Aquí hemos hecho una sola tarea muy pequeña para cada palabra. Normalmente uno trabajaría todas o varias de las tareas hasta completar una palabra y luego continuaría con la próxima palabra en la lista. Esa sería la forma más eficiente de trabajar. En estos tutoriales, voy paso a paso y con diferentes acercamientos, para explicar, aclarar y presentar opciones.

Con nuestras dos palabras de ejemplo, hemos tomado contacto con las posibilidades semánticas de cada una. En el siguiente tutorial veremos varias maneras de determinar el significado semántico probable en estos casos concretos.

Leer Tarea 2

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L5. Investigar cuestiones contextuales importantes

Esencia de la tarea

Estudia cualquier asunto histórico, cultural, literario o teológico que sea necesario para poder predicar el pasaje con claridad.

En este tutorial…

  • Personajes, Lugares y Objetos bíblicos en Logos.
  • Usos y limitaciones de Temas y Palabras destacadas en Logos.
  • Investigar en diccionarios y enciclopedias bíblicas.
  • El valor de las “Notas Adicionales” en Comentarios importantes.

Recursos adicionales relacionados

Investigar cuestiones contextuales importantes (texto)

A nivel de actividades a realizar, esta tarea es muy similar a la tarea de preparación previa 4: “Investigar y resumir información introductoria.” La diferencia principal entre esa tarea y esta tiene que ver con dos asuntos principales.

  1. Primero. Aquella abarcaba todo el libro de manera introductoria. Esta abarca sólo una perícopa de manera especial. Por consiguiente,
  2. Segundo. Aquí necesitamos estudiar cualquier asunto contextual que surja por primera vez. Es decir cualquier asunto, que por su relevancia limitada, no se estudió de manera introductoria y que no se ha visto todavía en el estudio. Es investigar asuntos de fondo relevantes al presente pasaje que no se han investigado todavía.

En cuanto a la perícopa que estoy usando de ejemplo, 1 Juan 2:12-17, mi análisis provisional me resalta dos asuntos que pueden ser de esta naturaleza.

  1. ¿El pequeño “poema” de los vv. 12-14, con “hijos, padres y jóvenes” representa un recurso literario especial? Si es así, ¿tiene ese hecho alguna importancia para la forma de entender estos versículos?
  2. ¿Qué debo saber sobre cómo Juan entiende “el mundo” en general para entender mejor lo que quiere decir acerca del mundo en los vv. 15-17?

Herramientas particularmente útiles en Logos

Aunque se trate todavía principalmente de investigación, dado que la extensión que abarca nuestro pasaje es bastante reducida, hay varias herramientas que ahora podemos usar en Logos que no hubieran sido prácticas para una investigación de naturaleza más general. Veamos cómo podemos aplicar estas herramientas a nuestro pasaje y a las dos cuestiones que he identificado como de particular relevancia contextual.

Las primeras herramientas que usaremos serán las de Personajes, Lugares y Objetos Bíblicos. Podríamos acceder de manera independiente a cada una de ellas bajo Herramientas >> Datos bíblicos, pero como puedo lanzar las tres de un golpe desde la Guía de pasaje, lo haré así.

  • Desafortunadamente, para este pasaje, estas herramientas no devuelven demasiado. Encima, lo poco que devuelven es muy genérico. Personajes bíblicos me devuelve “Padre” y “Jehová”. Lugares bíblicos no me devuelve nada y Objetos bíblicos me devuelve “cuerpo” y “ojo”, pero al tratarse de palabras muy genéricas, aparte de una imagen un tanto espantosa, me ofrece una lista de versículos a explorar tan larga que realmente no es para nada útil, o si me pusiera a leer cada una de ellas, hasta podría correr el riesgo de perder la pista exegética de este pasaje. Eso sí, abriendo la herramienta, si me interesara investigar más sobre “ojo”, ya me presenta los enlaces a un par de artículos en mis diccionarios bíblicos.
  • Señalada la ausencia de contenido para mi pasaje, es importante resaltar que el hecho de que estas herramientas no me sean de mayor utilidad en este caso, es por el contenido de este pasaje, no por las herramientas. En otros pasajes podrían devolver bastante. Por ejemplo, piensa en el ejemplo de Juan 4, que mencioné en el artículo sobre esta tarea. Personajes bíblicos me ofrece nada menos que nueve personas o grupos de personas. Lugares bíblicos, me ofrece seis, entre ellos las entradas más necesarias, Samaria, Sicar, el Pozo de Jacob. Luego, Objetos bíblicos me ofrece otras nueve entradas, entre ellas objetos tan relevantes como pozo y vasija de agua. Como se puede ver, en cuanto a estas herramientas, todo dependerá de la clase de pasaje que estemos trabajando.

Señalar también que Logos tiene unas herramientas en la Guía de pasaje que no siempre son todo lo relevantes que sería deseable. Uno tiene que valorar cuidadosamente lo que presentan para saber si en un caso determinado pueden resultar útiles o no.

  • Por ejemplo, fijémonos un momento en el apartado Temas. Sería lógico pensar que aunque este pasaje tiene menos en cuanto a personajes, lugares y objetos, sí que tiene mucho sobre conceptos, así que Temas sería un apartado ideal para unas aportaciones buenas. Sin embargo, examinando la información presentada, por un lado tengo la impresión de que lo que me devuelve no está adecuadamente restringido a mi pasaje y por otro lado, ciertas ópticas, transmiten ideas equivocadas. Por ejemplo, esta óptica casi daría a entender que el orgullo es la temática principal del pasaje, pero sabemos que no es el caso.
  • Otra herramienta parecida es la de Palabras sobresalientes. El problema aquí es que, como se puede ver, ¡casi todas las palabras sobresalen! Podría haber mencionado esta herramienta en el Tutorial anterior, dada su aparente relevancia para determinar las palabras clave a estudiar, pero espero que sea evidente que, en esa cuestión, la atenta observación humana era muy superior a la de la máquina – ¡aunque esta visualización sea todo un cuadro!

Una investigación más tradicional

Lo que tendré que hacer para investigar los dos asuntos contextuales que he identificado para este pasaje es una labor un tanto más tradicional. Tendré que encontrar los recursos que tenga que puedan versar sobre estas cuestiones. Dos vías principales me vienen a la mente como opciones. Ilustraré estas dos opciones con el segundo asunto que he identificado: el concepto del “mundo” en los escritos de Juan.

Vía 1. La opción más evidente para esto es realizando una búsqueda temática en mis diccionarios y enciclopedias. Para ello, nada mejor o más fácil que usar el buscador principal de la franja celeste en la Página de inicio o una búsqueda “General” con la herramienta de Búsqueda. Tecleo “Mundo” y, trabajando con la colección Platino, Logos me devuelve nueve artículos que pueden ser de ayuda.

  • Sin embargo, uno rápidamente puede ver que no todos estos nueve tienen que ver con “mundo” en su uso bíblico y, además, los que sí van en esa línea probablemente versen sobre esta cuestión de una manera más amplia que la pregunta que me había planteado en cuanto a la enseñanza de Juan. Con todo, los artículos más extensos con toda seguridad también incluirán una discusión de este tipo.
  • Por ejemplo, en lo que Logos nos ha devuelto, se podría resaltar lo que viene en la entrada “Mundo, Mundanalidad” en el Diccionario de Teología, “Una y otra vez, especialmente en los escritos de Juan, el mundo es presentado como algo hostil a Dios.” Y el artículo sigue con varias reflexiones que nos pueden ser de ayuda.
  • Según los libros que tengamos en nuestra biblioteca digital, Logos nos presentará varios artículos de este tipo que seguro podrían recompensar nuestro estudio.

Vía 2. Una segunda opción es mirar en apartados específicos en comentarios e introducciones que sabemos pueden darnos no sólo un resumen general, sino información específica, especialmente orientada al libro que estamos estudiando.

Como mencioné en el artículo sobre esta tarea, hay recursos que pueden ayudarte a perfilar algunas de estas cuestiones de manera rápida, dado que los estudiosos saben si hay, en el texto, algún asunto de particular importancia. En lo que sigue a continuación me salgo un poco del pasaje que venimos trabajando, pero lo hago expresamente para mostrar que hay herramientas muy aprovechables en este sentido. Muchas veces, por estar tan metido en el texto mismo que tengo que predicar, ni me doy cuenta de que me estoy perdiendo unas ayudas fabulosas.

Hablo de breves artículos sobre alguna cuestión de particular relevancia que surge del texto bíblico.

Aunque no llega a ser todavía exactamente lo que tengo en mente con esto, es un inicio, aunque probablemente uno ya lo ha visto  en su preparación previa. Sin embargo, lo comento, dado que dependiendo del estudio previo que uno puede  haber hecho,o no, sí que tiene su utilidad posible en este momento.

Simon Kistemaker, en la introducción de su comentario sobre 1 Juan, tiene un apartado titulado, “Temas teológicos en 1 Juan.” Allí hace un resumen de siete temas importantes. Los enumeraré a continuación, y espero que puedas apreciar inmediatamete, que tres de esos temas tienen una relevancia especial al pasaje que estoy trabajando.

  1. Características de Dios
  2. Hijo de Dios
  3. Fe en Dios
  4. Conocimiento de Dios
  5. El pecado
  6. Vida eterna
  7. El regreso de Cristo

Es evidente que en los vv. 12-17, Juan toca asuntos relacionados con el conocimiento de Dios, el pecado y la vida eterna.

En una línea similar, Piccardo, en el tercer volumen de su Introducción al cuerpo epistolar del Nuevo Testamento, en el apartado titulado “Teología” de su introducción a 1 de Juan, habla sobre once temas teológicos desde la perspectiva de la epístola. Uno de ellos es una discusión sobre “el mundo”. Desde luego, relevante para nuestro estudio.

En comentarios más extensos, suele haber artículos especiales ubicados en el lugar más adecuado del comentario. Ahora mismo, en castellano no tengo ninguno que pueda enseñar aquí, pero en mi colección completa tengo varios comentarios extensos en inglés que puedo aprovechar en este sentido. Dos muestras, para 1 Juan.

Colin G. Kruse, en su comentario los llama “Notas sobre…” Además del comentario propiamente dicho, agrega “Notas sobre…” asuntos relevantes en los puntos más relevantes del comentario. Por ejemplo,
1:5-2:2

  • Una nota sobre luz y tinieblas.
  • Una nota sobre la verdad.
  • Una nota sobre Hilasmos (“propiciación” o “expiación”)

Sobre el texto que estoy usando de ejemplo no tiene ninguna nota, pero en la porción que sigue sí, y son las siguientes.
2:18-27

  • Una nota sobre Anticristo.
  • Una nota sobre Crisma, ¿Espíritu o Palabra?
  • Una nota sobre la autoridad para enseñar de la iglesia.

Y así sigue. Kruse destaca los asuntos de mayor relevancia y ofrece un breve resumen en los sitios más apropiados.

Otro ejemplo de esto lo vemos en el comentario de John Stott. En varios lugares destaca cuestiones importantes en lo que llama, “Notas adicionales.” No las mencionaré todas, pero en el caso de nuestra porción de estudio sí que tiene una “Nota Adicional sobre el significado de “el mundo”. No será lo único que voy a leer sobre este tema, pero esta “Nota adicional” me viene perfecto para la investigación contextual de este pasaje. Además, para que se vea que estas notas suelen ser de cierta envergadura la nota de Stott tiene 3 apartados de cierta extensión. “A. El mundo y Satanás, B. El mundo y Dios, C. El mundo y el creyente.”

Como se puede ver de los mismos subtítulos, no se trata de una exposición de los versículos 15-17, como tal, sino de un artículo más general sobre el pensamiento de Juan sobre el mundo. De hecho, Stott comienza el artículo de esta manera: “En el Nuevo Testamento, la palabra griega κόσμος denota a veces todo el orden material, a veces el universo, a veces, el planeta tierra, y a veces la totalidad de sus habitantes humanos. Pero en el Evangelio de Juan y en sus cartas constantemente se refiere a la humanidad caída, hostil a Dios. La palabra ocurre con tal frecuencia que puede ser de utilidad resumir la enseñanza de Juan sobre este tema” (p. 105, traducción mía).

Una vez terminada mi investigación sobre la enseñanza de Juan respecto al tema del κόσμος, dejo mi resumen de esa investigación en una nota que he apartado para ello. Aunque podría usar la misma nota en la que apunté las dos cuestiones contextuales que iniciaron esta investigación, también puede ser bueno mantener la disciplina de una nota por tema. De esa manera, puedo identificar cada tema con claridad. Además, si necesito desplazar el material que corresponde a una nota a otro archivo ya está separado. Como siempre, encuentra la manera que mejor te sirva a ti.

Como se puede ver, en este momento de mi estudio todavía no he hecho un análisis de lo que Juan dice sobre “el mundo” en este pasaje. Ya llegaré a eso cuando examine el contenido y la estructura del pasaje. De momento, ha sido provechoso tomar contacto con el pensamiento teológico más amplio y general sobre el uso de κόσμος en Juan.

Además, como se puede ver, también he realizado un estudio parecido sobre la primera cuestión que tenía. Y he concluido que sí que hay un recurso literario operante en los vv. 12-14 y que tiene relevancia en la forma de entender lo que Juan escribe en esta porción.

Ambas investigaciones me serán de mucha ayuda. Me sitúan, para que al estudiar los árboles en esta perícopa, no pierda de vista el bosque. A fin de cuentas, precisamente para eso esta todo este trabajo contextual que hemos ido realizando.

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06B4b. Herramientas, Comparación de versiones

Lo más destacado

  • Cómo cambiar las versiones bíblicas que aparecen.
  • Cómo mostrar los resultados de maneras diferentes.
  • Cómo evitar algunos contrastes superfluos.
  • Cómo generar comparaciones instantáneas.

Tareas prácticas

  • Explora la herramienta “Comparación de versiones.”
  • Prepara listas que separan las versiones que usan “vosotros” de las que usan “ustedes”.
  • Practica usando el atajo de teclado F7. Prioriza tus Biblias para lo que F7 te muestra que es de máxima utilidad.

Herramientas, Comparación de versiones (texto)

Una de las opciones que permite un software bíblico es el poder ver versiones múltiples de la Biblia en paralelo. Además, puedes cambiar las versiones que aparecen y las maneras en que aparecen. En Logos, esto se consigue con  la herramienta “Comparación de versiones.”

Por defecto, este panel se abre a la derecha en una columna estrecha. Por esa razón, generalmente puede resultar aconsejable fijarlo como un panel normal, más grande o abrirlo en una ventana independiente.

Cómo cambiar las versiones bíblicas que aparecen

Sin ajustes adicionales, Logos nos muestra nuestro pasaje en columnas, según las cinco versiones predilectas que estén priorizadas en ese momento. Por lo tanto, quizás lo primero que valdría la pena modificar serían las versiones que aparecen. Sobre todo, si como es el caso en mi pantalla ahora mismo, tres de las traducciones resultan ser diferentes ediciones de la misma versión básica, en este caso, la Reina Valera. La herramienta me mostrará relativamente pocos puntos de contraste si las versiones son muy similares.

Hay dos maneras de cambiar las versiones.

Primero, si quiero cambiar las versiones que aparecen por defecto, necesito realizar una priorización diferente de mis Biblias predilectas.

  • Abro la herramienta Biblioteca. Tecleo “tipo:biblia”, y Logos me muestra las Biblias que tengo en mi colección en este momento. Habilitaré el panel de Priorización y arrastraré 4 traducciones diferentes al panel bajo “Preferir estos recursos”.
  • Ahora, me saldrán estas cinco versiones cada vez que la herramienta “Comparación de versiones” funcione sin especificaciones adicionales.

La segunda manera de cambiar versiones es en la herramienta misma.

  • Como uno supondría, sólo hace falta escogerlas de la lista o teclear sus abreviaturas. Esta opción tiene varias ventajas.
  • Por ejemplo, permite mostrar más que cinco versiones o menos que cinco versiones.
  • Además, también guarda en memoria las listas de versiones que has utilizado más recientemente. De ahí que rápidamente puedes ir cambiando entre listas que has usado anteriormente.

Cómo mostrar los resultados de maneras diferentes

La herramienta, “Comparación de versiones” también nos ofrece varias opciones que están para mostrarnos los resultados de maneras diferentes y, según diferentes necesidades, poder ver mejor las diferencias entre versiones.

Uno. Pasando al menú de la herramienta, vemos, entre otras opciones, que también admite leer el pasaje en forma de párrafos. Seguro que habrá momentos en que esto venga bien, sin embargo, me parece que normalmente la gracia de esta herramienta está en la opción que sale por defecto, es decir, en columnas.

Dos. A continuación, podemos habilitar o no la opción de “Mostrar diferencias”. Lo puedes hacer desde aquí en el menú del panel o desde la barra superior, pinchando sobre la “A”.

  • Esta opción nos señala donde hay diferencias en el texto, y nos muestra el porcentaje de diferencia que hay.
  • Sin embargo – y esto es MUY importante saberlo – la comparación es con “el texto base.” El texto base es el que está en la primera columna. La comparación es una comparación informática con esa versión. Si cambias la versión base, cambiarán los resultados.

Tres. En pantalla ahora mismo, Logos nos muestra dónde hay diferencias, y las señala con un pequeño círculo rojo y lsas palabras en azul.

  • Esto está bien, pero puede resultar un poco difícil ver con claridad, así que Logos nos ofrece otra opción más. Vuelvo al menú del panel.
  • Además de mostrar diferencias. Logos también nos ofrece la opción de mostrar el texto base junto con las diferencias. Se puede habilitar en el panel o desde la barra superior, donde está la “A” tachada.
  • Ahora desaparece el pequeño círculo rojo y, en su lugar, aparece la palabra diferente de la versión base. Personalmente, esta opción a mí me ayuda un poco mejor a ver las diferencias, porque están lado a lado.

Cómo minimizar contrastes mayormente superfluos

Esta herramienta puede ser muy útil si se usa bien, pero es muy importante entender que al final no se trata más que de una comparación de una máquina sobre una base de datos. No es una comparación hecha por el Espíritu Santo. No es ningún milagro. De hecho, si comparas lo que hay en las primeras dos columnas en pantalla ahora mismo, verás que gran parte de las diferencias que Logos señala entre estas versiones son simplemente el cambio entre “vosotros” y “ustedes”. Eso significa, por lo tanto, que hay muchos contrastes mayormente superfluos que, al final, no hacen mucho más que entorpecer la vista.

  • A propósito, si comparamos la LBLA y la NBLH, que son esencialmente la misma traducción, salvo la diferencia entre “vosotros” y “ustedes” vemos que para el pasaje en uso hay una diferencia de un 16%! De ahí que puede ser interesante comparar entre sí sólo versiones que usan “vosotros” o versiones que usan “ustedes” para no tener tantos contrastes que realmente no nos aportan información útil.
  • Afortunadamente, como Logos nos permite abrir más de una instancia de esta herramienta a la vez, podemos tener en pantalla al mismo tiempo, por ejemplo, un panel con La Biblia de las Américas, la Reina-Valera del 95 y la Biblia Textual, y otro panel con la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy, la Nueva Versión Internacional y la Nueva Traducción Viviente.
  • Luego, si quiero que los dos paneles vayan sincronizados, los puedo vincular.
  • Es decir, podemos seguir usando esta herramienta con todas las versiones que tenemos, pero haciendo una diferenciación, si se quiere, entre ediciones peninsulares y americanas, para no complicar la lectura.
  • En este mismo sentido, destacar que si en el menú del panel escoges la opción “Sincronizar,” y en otro panel tienes abierto un recurso versificado, como por ejemplo una Biblia o un comentario, a medida que avances con ese otro recurso, la herramienta “Comparación de versiones” siempre te mostrará los versículos correspondientes.

Y señalar que también hay un par de opciones más que puede que te sean interesante configurar a gusto. Volvemos al menú del panel. Podemos decirle a la herramienta que

  • Ignore diferencias que se deben sólo a mayúsculas o minúsculas.
  • Que ignore marcas o que ignore puntuación, por ejemplo, si una traducción usa una coma y otra punto y coma, por ejemplo.
  • Esto es para configurar a gusto como a uno mejor le parezca.
Todo esto en cuanto a lo que podemos hacer y ver con la herramienta en una ventana o un panel. Es decir, cuando nuestro enfoque principal es sobre la comparación de versiones.

Cómo generar comparaciones instantáneas

Sin embargo, también es muy interesante saber que puedes ver una comparación de versiones instantánea mientras tu enfoque principal está sobre otra herramienta o recurso. Esto se consigue con el atajo de teclado [F7]. Funciona de las siguientes maneras.

Lo primero a tener en mente es que el atajo [F7] te mostrará el pasaje bíblico que en este momento esté en el “recuadro de referencia”. Veamos.

  • Si aparece 1 Juan 2:12 y presiono [F7] me sale 1 Juan 2:12.
  • Pongo el cursor sobre el texto de. v. 9, me sale el v. 9 al presionar [F7].
  • Esto es clave. [F7] muestra lo que está en el recuadro de referencia.

Si hubiera más de un versículo en el recuadro, [F7] me mostraría los versículos correspondientes.

  • Por ejemplo, si arrastro el ratón sobre los vv. 15-17, esos versículos aparecerán en el recuadro de referencia y, si presiono [F7] ahora, la herramienta me compara esos tres versículos.
  • Funciona igual sobre cualquier hipervínculo a un versículo bíblico. Imagina que estás leyendo en un comentario, y el comentario hace referencia a un pasaje. Ya sabes que con sólo posar el cursor encima del hipervínculo te sale ese texto en tu versión predeterminada, pero si con el cursor encima presionas [F7], te sale ese versículo contrastado en varias versiones. No está nada mal.

Sin embargo, es importante saber que [F7] funciona de forma ligeramente diferente al panel.

  • [F7] emplea la última configuración con la que dejaste esta herramienta en cuanto a las opciones habilitadas, por ejemplo, en cuanto a mostrar diferencias o no. Así que, si quieres que [F7] te muestre opciones diferentes, tendrás que cambiarlas primero en la herramienta.
  • Además, [F7] sólo muestra 5 versiones a la vez según el orden de tus versiones priorizadas y, muy importante, si la lanzas desde una versión determinada de la Biblia, esa versión se convierte en el texto base para la comparación, y tu Biblia preferida normal pasa a la segunda columna.

Según cómo la configures, y siempre que entiendas bien lo que te está mostrando en un momento determinado, la herramienta “Comparación de versiones” puede serte de gran valor.

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L4. Determinar las palabras clave a investigar


Esencia de la tarea

Elabora una lista de los conceptos y las palabras que requieren investigación adicional junto con una breve nota de por qué parece ser importantes examinarlas más a fondo.

En este tutorial…

  • icon-exposito-1-aloneLas palabras más importantes para apuntar.
  • Cómo comparar palabras en las traducciones.
  • Cómo ver comparaciones instantáneas con el atajo F7.

Recursos adicionales relacionados

Determinar las palabras clave a investigar (texto)

Al comenzar este tutorial quiero destacar que esta tarea no tiene por qué hacerse como un paso independiente. Es una tarea, porque es algo que es importante hacer, pero eso no quiere decir que tenga que hacerse como un paso independiente. Me explico. En este “proceso semanal” describo unas tareas muy concretas y las presentode una manera muy lineal. Sin embargo, no tienen por qué trabajarse todas unas tras otras de esta manera. Por ejemplo, y de manera muy particular, lo que viene en ésta tarea, “determinar las palabras clave a investigar en mayor detalle” puede perfectamente hacerse simultáneamente con las primeras tres tareas descritas hasta aquí. Hasta que uno consiga la destreza correspondiente, hacer las tareas de manera individual puede ser el mejor plan, pero espero que sea evidente que con el tiempo ya invertido en la reflexión sobre el pasaje a predicar, sobre todo al leerlo varias veces, uno podría ya haber apuntado una lista de palabras a estudiar. Resaltaría dos aspectos básicos para esta tarea. 1. Elaborar una lista de palabras. 2. Apuntar, si viene a cuento, la razón por la que te interesa investigar cada palabra. En el artículo sobre esta tarea, mencioné varias clases de palabras o expresiones que puede ser de especial interés investigar.

  1. Palabras teológicas.
  2. Palabras con traducciones diferentes.
  3. Palabras complicadas o poco frecuentes
  4. Palabra repetidas.
  5. Nombre propios.

Lo que queremos hacer en esta tarea es simplemente identificarestas palabras para luego estudiarlas en mayor detalle. Hay varias maneras de proceder –  incluidas opciones que se valen de los idiomas originales. Sin embargo, en este tutorial, nos limitaremos al uso de las versiones castellanas. Haremos uso de los idiomas originales cuando ya pasemos al estudio mismo de las palabras.

Anotar desde una lectura sencilla

Como ya he señalado, la disciplina más básica tiene que ver con leer el pasaje atentamente. De muy poco nos servirán nuestras herramientas si no damos la atención adecuada a esta disciplina. Si uno quiere, puede generar esta lista perfectamente al hacer su lectura inicial de la perícopa en una sola versión. Cada vez que das con una palabra o concepto que quieres estudiar más, dejas un apunte al respecto en la nota que tienes para palabras a investigar.

  • Por ejemplo, en cuanto a [4] palabras repetidas, un ejemplo evidente en este pasaje, es la palabra “escribir”, que se repite seis veces. Pero lo que hay que aclarar en este caso, sin embargo, no es tanto el significado de la palabra como el hecho de que Juan la emplee 3 veces en presente “os escribo” y tres veces en pretérito perfecto “os he escrito”. Habrá que investigar si este cambio significa algo.
  • También llama la atención el uso de las palabras “hijos” y “niños”. Sé por mi estudio hasta aquí que estás son palabras favoritas de Juan para dirigirse a los creyentes. Sin embargo, en este contexto, dado que vienen junto con las palabras “padres” y “jóvenes”, será importante averiguar si aquí, Juan las está empleando de otra manera y también averiguar qué uso le está dando a las palabras “padres” y “jóvenes”. Las apunto, y anoto las preguntas que quiero investigar. Como se puede ver, en éste pasaje, son palabras que pueden tener [3] cierta complicación.

Anotar al comparar versiones

Perfectamente podría completar mi lista de esta manera, examinando una sola traducción. Sin embargo, en Logos, también puedes hacer uso de varias traducciones de manera simultánea y para ello está la herramienta Comparación de versiones. Repito, sin embargo, que con esta herramienta la disciplina básica es la misma. Todavía tendrás que implicarte en la observación atenta. Es simplemente que Logos te ofrece otras ópticas para ver asuntos que quizás se te escaparon antes. Puedes abrir esta herramienta desde el menú: Herramientas >> Comparación de versiones. Para profundizar en las prestaciones de esta herramienta y cómo configurarlas, puedes ver el tutorial “Comparación de versiones” en la Serie 06 de nuestra colección de vídeos tutoriales. De momento, limitaré lo que la herramienta me muestra a la segunda mitad de mi pasaje, los vv. 15-17.

  • Veo que la palabra “mundo” aparece varias veces. Sé por mi estudio hasta aquí que con frecuencia Juan usa esta palabra de [1] una manera teológica. La apunto en la lista y también hago una nota sobre el hecho de que aquí, en el v. 16, Juan especifica algo de lo que quiere decir gracias a la frase “todo lo que hay en el mundo” y la herramienta me ayuda ver que entre las versiones tendré unas sugerencias – de parte de los traductores correspondientes – de lo que puede significar esta expresión.
  • De hecho, veo que hay varias palabras con [2] traducciones diferentes. Por ejemplo, veo la palabra “pasiones” en la LBLA, pero en la RV aparece “deseos”, en la BTX “codicia” y en la NVI “malos deseos”. Anoto este hecho también.

Comparar versiones con F7

También es interesante saber que puedes ver una comparación de versiones instantánea con el atajo de teclado [F7].

  • Imagina que estuviera leyendo el v. 16 la NTV y veo la expresión “el orgullo de nuestros logros y posesiones”. Pienso, ¡qué paráfrasis más curiosa! ¿Cómo serán las traducciones más usuales de esto? [F7] y veo “arrogancia de la vida” o “vanagloria de la vida”. Es una frase curiosa. La anoto. Luego descubriré que la frase incluye [3] una palabra poco frecuente. Sólo aparece aquí y en un pasaje de Santiago.
  • F7 nos puede ayudar en la observación cada vez que necesitemos comparar versiones de manera rápida.
  • Nos encontramos estudiando un par de versículos o leyendo una porción de un comentario y queremos contrastar versiones rápidamente para saber si puede ser interesante estudiar una palabra en mayor profundidad, [F7] y ahí lo tenemos.
  • Esta herramienta también nos puede ser de ayuda – y quizás más – cuando, al estudiar una palabra, queramos ver cómo las diferentes traducciones entienden su significado en contexto. Pero hablaremos más sobre eso cuando lleguemos, en nuestro “proceso semanal,” al estudio de palabras.

En este tutorial he querido resaltar, sobre todo, la necesidad de determinar palabras y conceptos a estudiar más a fondo principalmente basándonos en la observación. De ahí que hayamos hecho énfasis en la lectura simple y directa de una versión castellana de la Biblia o en comparación con otras versiones castellanas. En el fondo, la tarea es la misma. Mirar. Observar. Anotar. Explora algunas de las opciones que hemos mencionado, pero luego hazte con una manera de trabajar que te sea rápida y funcional, porque, ya sea con una versión de la Biblia delante o con varias, al final lo que quieres obtener no es más que una lista de palabras y conceptos para investigar en mayor detalle.

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L3. Determinar la aportación del pasaje al contexto y al argumento

Esencia de la tarea

Relacionar deliberadamente tu entendimiento provisional del pasaje con el contexto.

En este tutorial…

  • Resaltar la aportación al contexto y al argumento.
  • Consultar comentarios sobre la aportación, por si no lo tienes claro.
  • Cómo abrir tu comentarios rápidamente desde el texto bíblico.

Recursos adicionales relacionados

Determinar la aportación del pasaje al contexto y al argumento (texto)

Como escribí en el artículo sobre esta tarea, esta tercera tarea tiene como objetivo “vincular el fruto de la segunda tarea con el de la primera.” Es decir, queremos relacionar nuestro entendimiento básico del pasaje con su contexto para asegurarnos, en la medida de lo posible, de no acabar predicando algo que no responde adecuadamente al mensaje del libro al que pertenece.

En principio, hacer esto no tiene por qué ser demasiado complicado. En la medida que has estudiado el libro como un todo, y has venido desarrollando la serie, tendrás unas ideas bastante buenas sobre la aportación que este pasaje hace a su contexto y al mensaje global del libro.

Por ejemplo, pensando en las líneas maestras libro, y pensando en el contenido básico del pasaje que estoy usando de ejemplo para estos tutoriales, 1 Juan 2:12-17, es bastante evidente que en esta sección Juan cambia de manera dramática su forma de escribir. Por consiguiente, es posible que esta sección señale algún contraste con lo que precedía, ¿Pero qué tipo de contraste?

Volviendo sobre los enfoques principales de Juan en esta epístola y sobre las líneas maestras trazadas hasta aquí, vemos que Juan describe unos retos importantes a los que se enfrentan los creyentes, sobre todo en forma de unos falsos maestros que están generando confusión sobre verdades espirituales importantes.

Posiblemente, frente a esa confusión y las dudas que puede crear en los creyentes, Juan quiere dejar claro lo que él piensa sobre la fe de sus lectores. Así que de seis maneras diferentes repite su convicción clara sobre ellos. Han sido perdonados. Han conocido al Padre. Han vencido al maligno.

Ahora, con todo, establecer correctamente todas las conexiones puede ser poco complicado. De hecho, debido a la naturaleza un poco diferente de cómo esta perícopa se relaciona con su contexto, quería contrastar mis propias observaciones iniciales. Así que recurrí a algunos de mis comentarios, porque sabiendo la importancia que tiene situar un pasaje en su contexto, sabía que la mayoría de mis comentarios ofrecerían reflexiones sobre este asunto.

Además, debido a la naturaleza específica de la duda que tenía, sabía que no me tomaría demasiado tiempo consultar las porciones relevantes de mis comentarios. Al tratarse de la clase de relación que esta sección guarda con su contexto, casi todos los comentarios dirían algo al respecto en el primer párrafo sobre esta porción. Simplemente sería cuestión de abrir cada comentario, leer ese párrafo, y extraer lo que necesitaba.

Habría más de una manera de proceder en Logos, pero dado que en este punto del proceso me encuentro leyendo el texto bíblico, sin más, unas de las maneras más rápidas de acceder a mis comentarios sería abriéndolos desde la sección de comentarios en la Guía de pasaje, pero lanzando esa guía desde el mismo texto que tengo abierto.

Hago clic-derecho sobre el v. 12, dado que es el primer versículo de la perícopa y, en el diálogo, escojo la opción “Referencia,” que ya me señala el versículo sobre el que buscará. Bajo a “Guía de pasaje” y lo selecciono. Logos me abre una Guía con todos mis comentarios listos para abrir a ese primer versículo de la perícopa. De esta manera puedo rápidamente consultar el primer párrafo o dos en cada comentario sobre esta cuestión.

Como se puede ver, resalté las porciones que más relevancia tenían y en varios casos hice un recorte. Abrí un nuevo documento de Recortes. Lo titulé según el pasaje que estoy estudiando. Lo almacené en favoritos y comencé a hacer recortes y notas.

Una vez que había visto lo suficiente como para confirmar que iba por una línea acertada y en algún que otro caso conseguí unos matices adicionales, redacté lo siguiente en el archivo de notas que vengo trabajando.

Aportación al contexto inmediato: “Por lo que puedo ver, y según la opinión de casi todos los comentaristas que consulté, lo más probable es que Juan quiere asegurarse de que sus lectores no piensen que él les identifica con quienes no conocen realmente a Dios. Por lo tanto, hace un inciso. Esta sección es un voto de confianza, pero con una aplicación tanto positiva como negativa de la enseñanza que precede: ‘Indica la verdadera posición del creyente frente las falsas afirmaciones de los oponentes de Juan, y advierte a tales creyentes de no caer en la mundanalidad que inspiró a los falsos maestros .’”  (Haas, en Marshall)

Aportación al argumento del libro: “La aportación práctica de esta sección al argumento del libro es afianzar la confianza del creyente verdadero en su identidad como creyente y en la distancia que debe guardar con los valores del mundo. Al mismo tiempo, Juan deja claro que él no les considera como parte de los que se han alejado de la enseñanza verdadera.”

No es nada sobradamente espectacular, pero espero que puedas apreciar cómo esto va sumando. Y va sumando de una manera que, además de incrementar la fidelidad que mi predicación guardará con el mensaje entero del libro, lo va haciendo de una manera que, una vez repasado a la luz del estudio que todavía me queda por delante, ya me va aportando porciones de predicación esencialmente escritas.

Ya tengo un breve párrafo inicial sobre el contexto anterior y posterior, un breve resumen del contenido y, ahora, unos párrafos sobre cómo ese contenido se relaciona con el contexto y la aportación que hace al argumento del libro.

Ahora sólo me queda determinar las palabras clave a investigar en mayor detalle y estudiar cualquier cuestión contextual importante a un buen entendimiento de los detalles del pasaje.

Y decir que estudiado de esta manera: una tarea muy específica tras otra, primero en un artículo y luego en un video tutorial, puede empezar a dar la impresión de ser un proceso muy largo y posiblemente complicado. Pero lo hecho hasta aquí para estas tres tareas contextuales – en tiempo real – igual me ha tomado apenas algo más de una hora. Vamos lentos y en gran detalle para explicar los procedimientos con claridad. Pero una vez asumidas las tareas con sus rutinas – sobre todo si se ha hecho una buena preparación previa – este trabajo puede ir con cierta velocidad.

Leer Tarea 4

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L2. Leer el pasaje repetidas veces

Esencia de la tarea

Empaparse de la porción a predicar para conseguir una idea básica clara del pasaje como un conjunto.

En este tutorial…

  • Cómo hacer lecturas repetidas en Logos
  • Cómo leer versiones en paralelo en Logos
  • Anotar observaciones en una nota
  • Resumir la idea básica del pasaje
  • Comparar versiones en un “smartphone”

Recursos adicionales relacionados

Leer el pasaje repetidas veces (texto)

Tal y como señalamos en el artículo sobre esta tarea, una de las razones más importantes para realizar una lectura repetida del pasaje a predicar es llegar a estar lo suficientemente familiarizado con el pasaje entero como para poder mantener la esencia del mismo en tu mente mientras realizas cualquier trabajo posterior. En los días venideros examinarás el texto en gran detalle, y es vital no perderse en esos detalles. Por otro lado, una lectura repetida inicial del pasaje también te empezará a sugerir detalles de particular relevancia – asuntos en los que tendrás que invertir estudio adicional.

Esta clase de lectura repetida del pasaje es una tarea contextual porque lo estás consiguiendo entender como un conjunto: un bloque de texto que se relaciona, como bloque, con otros bloques de texto. Al mismo tiempo, cualquier detalle que veas y luego estudies dentro de ese bloque tendrá mayor posibilidad de cobrar sólo aquella importancia que le corresponde porque sabrás relacionarlo apropiadamente con el conjunto del que forma parte.

En cuanto al uso que le puedes dar al software bíblico de Logos para esta tarea, como ya comenté muchas ideas en los tutoriales de Preparación previa 1 y 2, no volveré sobre todo eso aquí. (Para refrescar la memoria, en esos tutoriales comentábamos ideas como las siguientes: Cómo abrir tu Biblia predeterminada de manera rápida; Cómo acceder a otras versiones; Cómo crear un plan de lectura; Cómo ver únicamente el texto bíblico;  Cómo resaltar algún texto en color o con trazados especiales; Cómo agregar notas versificadas a tu Biblia.) Espero que ya hayas podido incorporar muchas de aquellas ideas a tu rutina normal de estudio.

Sin embargo, como para esta tarea nos proponemos leer una porción bíblica mucho más pequeña, hay un par de posibilidades que vale la pena mencionar porque pueden también ser de utilidad. Con todo, antes de pasar a algunas de esas ideas, no quiero saltarme las más sencillas y evidentes sólo porque tenemos opciones informáticas más novedosas.

Recordemos el objetivo de esta tarea: “Empaparse de la porción a predicar para conseguir una idea básica clara del pasaje como un conjunto.” Por lo tanto, a nivel práctico, quiero resaltar dos aspectos. Primero, “Empaparse del pasaje”, Segundo, “Conseguir una idea básica clara…”

“Empaparse del pasaje…”

  1. Empieza leyendo la versión que usarás en el púlpito el domingo. Posiblemente en Logos ya la tienes como tu versión predeterminada. Sea la versión predeterminada o no, abre esa versión y ponte a leer. Léela varias veces. Léela rápido. Léela lento. Léela en voz alta. Y como también apunté en el artículo, prueba diferentes maneras de enfatizar ciertas palabras por si te sugiere matices diferentes sobre el texto. ¿Qué conclusiones se llevaría la congregación al oír una porción leída de una manera u otra?
  2. Ahora, cambia de versión. Sigue leyendo. Prueba en algunas versiones más. En tu lectura inicial, deja que el texto simplemente hable por si solo. Lee y escucha.
  3. Después de varias lecturas a lo mejor ya es buen momento para comenzar a apuntar algunas observaciones y preguntas. De momento simplemente apunta. Si quieres, puedes apuntar tus observaciones como notas que van ligadas al versículo, como vimos con cierto detalle en el tutorial de preparación previa 2. Otra opción sería abrir el documento de notas titulado “Contexto” que creaste para esta perícopa y anotar tus observaciones y preguntas ahí.
  4. Además de leer una versión y luego otra de manera sucesiva, Logos tiene unas opciones muy interesantes para leer en paralelo. Se trata de la herramienta titulada “Comparación de versiones” que muestra el pasaje actual en múltiples versiones y las diferencias que pueden haber entre ellas. Por defecto, este panel se abre a la derecha en una columna estrecha. Por esa razón, generalmente puede resultar aconsejable abrirlo en una ventana independiente o fijarlo como un panel normal, más grande. Logos nos muestra nuestro pasaje en columnas, según las versiones predilectas que hayamos priorizado. También nos ofrece la opción de cambiar las versiones que aparecen, con sólo escogerlas de la lista o teclear sus abreviaturas. Pasando al menú de la herramienta, vemos, entre otras opciones, que también admite leer el pasaje en forma de párrafos. Sin embargo, me parece que la gracia de esta herramienta está en la opción que sale por defecto. Hay más opciones aquí. Sobre todo a nivel de hacer comparaciones detalladas entre las versiones, pero esas prestaciones vendrán más a cuento en la Tarea 4, así que comentaré sobre esas opciones en ese Tutorial.
  5. Tampoco debemos olvidarnos de la aplicación móvil. Allí, Logos nos ofrece, en pequeña pantalla, casi todas estas mismas opciones. Obviamente, podemos leer nuestras diferentes versiones de la Biblia, podemos agregar una nota a un versículo o a un archivo de notas y hasta podemos ver un versículo en varias versiones. No está nada mal y, encima, en el iPhone o el Android podemos leer en cualquier momento y lugar.

“Conseguir una idea básica clara.”

Después de tus repetidas lecturas, es posible que la “idea básica clara” del pasaje como un conjunto ya esté firmemente grabada en tu mente de manera que no la vas a olvidar. Pero mucho más segura será esa idea si la recoges en algún sitio de alguna manera. Quizás lo más sencillo es hacer uso, nuevamente, del documento de notas ya abierto.

  1. A tus observaciones y preguntas, puedes agregar un pequeño resumen inicial del pasaje.
  2. O quizás prefieras abrir una nota aparte exclusivamente para ello. Lo que te resulte más natural. Así que antes de pasar a la siguiente tarea, mira a ver si puedes redactar un pequeño resumen.
  3. Para 1 Juan 2:12-17, después de mis lecturas repetidas elaboré lo siguiente.
  4. “En esta porción Juan (1.) Afirma a sus lectores en lo que sabe que es verdad sobre ellos en su relación con Dios: han sido perdonados, conocen a Dios y han vencido al maligno. (2.) Exhorta a sus lectores a no ser definidos por los valores del mundo porque eso no se corresponde con su relación con Dios, y además es pasajero.”
  5. Desde luego, a estas alturas, este resumen es provisional y sirve más que nada para ayudarme a mí a tener una idea general del pasaje antes de meterme en los detalles.

Leer Tarea 3

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L1. Describir el contexto inmediato

Esencia de la tarea

Describir el contexto inmediato y relacionarlo con el material de fondo clave.

En este tutorial…

  • Aprovechar la preparación previa.
  • Estructurar carpetas y notas en Favoritos para el trabajo de la semana.
  • Como aprovechar tu “smartphone” para pillar ideas en momentos oportunos e incorporarlas instantáneamente a tu sistema de notas y carpetas.

Recursos adicionales relacionados

Describir el contexto inmediato (Guión del tutorial)

Parte de lo que quiero fomentar en este proceso semanal para la elaboración de sermones dinámicos que sean máximamente fieles a las escrituras, es la eficiencia en la preparación sin que eso signifique una pérdida de calidad innecesaria. De ahí que destaquemos la importancia de una buena preparación previa que nos sirva como base para toda la serie que predicaremos.

Las tareas de preparación previa 4 y 5 son de particular relevancia para esta primera tarea contextual dado que, como la tarea de Preparación previa 4 tenía que ver con investigar y resumir información introductoria sobre el libro como uno todo y la tarea de preparación previa 5 procuraba animarnos a trazar las líneas maestras del libro como un todo, estas dos tareas nos pueden suministrar contenido importante para situar y acelerar el trabajo de esta semana.

Quedará claro, sin embargo, que aunque hayamos hecho ese trabajo muy bien, todavía hay trabajo por hacer porque ahora tenemos que relacionar ese trabajo general hecho para todo el libro con la porción que predicaremos esta semana y, además, habrá asuntos importantes todavía por descubrir y describir desde la óptica del pasaje mismo.

Como escribí en el artículo sobre esta tarea, podemos enfocar nuestra labor en torno a rellenar la respuesta a dos preguntas básicas en este momento. Esencialmente, vamos a redactar unos párrafos que contesten las siguientes preguntas.

  • Primero, ¿De qué iba la sección justo antes de la perícopa que predicaremos esta semana?
  • Segundo, ¿Qué viene después?

Desde luego, uno puede estudiar más y escribir más, pero ser capaz de decir algo preciso con cierta brevedad también es un arte. Además, muchas veces he visto que mis mejores sermones han sido aquellos en los que, por ajustarme a un tiempo obligatorio, he tenido que limar párrafos y quitar palabras. Ese ajuste me obligó a comunicarme de una manera más directa.

En Logos, como ya tengo carpetas creadas en “Favoritos” para todas las perícopas de la serie, voy directamente a la perícopa de la semana y abro la carpeta titulada “¿Qué dice?” Guardaré aquí todo lo que haga de trabajo netamente exegético para esta perícopa, bien sea trabajo sobre el contexto, el contenido o la estructura. Sí, posiblemente sea un sistema un tanto rígido y prefabricado, pero me ayuda a saber dónde tengo las cosas guardadas y eso me ahorra mucho tiempo en la redacción posterior.

Como se puede ver, también tengo carpetas preparadas para las tareas específicamente hermenéuticas y homiléticas. A partir del jueves, en el proceso semanal que estoy usando, estas carpetas verán más actividad. De momento, sin embargo, tengo unos archivos de notas en cada carpeta como un lugar donde guardar cualquier idea que se me ocurra y que pueda ser interesante capturar para la predicación, tanto de tipo interpretativo como de tipo expositivo.

Esto me da un sitio para almacenarlas hasta poder trabajarlas mejor, según mi calendario de preparación. Y si uno tiene la aplicación de Logos para su iPhone o Android, estos archivos de notas están perfectamente integrados allí. Por ejemplo, simplemente para que veas, imagina que mientras estoy fuera del despacho, me viene una idea para una ilustración perfecta para un punto determinado del pasaje que voy a predicar. Abro la aplicación de Logos en mi iPhone. Voy a “Documentos” y abro el documento de notas titulado “Posibles ilustraciones.” Presionando sobre la barra superior que, en este caso, dice “Posibles ilustraciones,” la aplicación de Logos me ofrece la opción de agregar una nota a ese archivo presionando sobre el “+.” Me ofrece un diálogo que tiene muchos de los mismos campos y prestaciones que en el ordenador. Relleno los campos correspondientes al título y contenido de mi ilustración genial, y lo guardo presionando sobre el botón “OK.” La aplicación ahora me muestra mi nota en el iPhone y al mismo tiempo lo sincroniza con el servidor de Logos. Luego, cuando vuelvo a mi ordenador para seguir preparando de manera más seria veo que esa idea que subí desde el iPhone está aquí esperándome ¡y en la misma carpeta y archivo de notas!

La verdad es que una vez que uno aprende cómo funcionan estas prestaciones y consigue integrar esas funciones en su manera normal de trabajar, ofrecen posibilidades creativas muy útiles. Y con toda seguridad las prestaciones disponibles sólo irán en aumento.

Pero volvamos a la primera carpeta. Por cierto, aunque parezca un poco mucho, puede ser buena idea agregar a cada documento el pasaje bíblico al que corresponde, porque al ir pasando las semanas, no querrás tener 14 archivos titulados todos: “Contexto”, sin más. Estarán en su sitio en Favoritos, sí, pero si haces una búsqueda, o quieres encontrarlos en el buscador de documentos, necesitarás alguna pista para poder distinguirlos unos de otros.

Probablemente agregue otros documentos aquí, según la semana, el pasaje a predicar y otras consideraciones, pero siempre procuraré tener unos archivos maestros de notas con mis resúmenes que luego pasaré a mi bosquejo y texto final. Aquí se pueden ver. Para mayor claridad en este tutorial, las he etiquetado como L1, L2, L3, etc., en función de las tareas a las que corresponden.

  1. [L1] Contexto anterior
  2. [L1] Contexto posterior
  3. [L2] Observaciones iniciales
  4. [L3] Aportación al contexto inmediato
  5. [L3] Aportación al argumento del libro
  6. [L4] Conceptos y palabras a investigar …
  7. [L5] Cuestiones contextuales importantes …

Ahora mismo nos interesan los dos primeros apartados. 1. Contexto anterior y 2. Contexto posterior.

Y no hace falta machacarnos mucho a estas alturas con el contenido. Aquí la cuestión es escribir algo sencillo que podemos comunicar a la congregación el domingo para situarles en el pasaje de forma contextual. A medida que avance nuestro estudio durante la semana lo podremos retocar, si hace falta, y sobre todo al redactar nuestro bosquejo o texto final.

Para el pasaje que usaré como muestra en esta serie, he redactado lo siguiente.

  1. Contexto anterior: “En los versículos que preceden el pasaje que estudiamos esta mañana, Juan destaca la importancia de vivir en obediencia a Dios, pero si uno peca, la obra que Cristo hizo le ofrece a uno la posibilidad de limpieza. Además, señala que una de las evidencias de que uno pertenece a Dios es que guarda sus mandamientos. Luego, en los vv. 7-11, añade que no es sólo la obediencia a los mandatos de Dios, sino también el amor por los hijos de Dios lo que demuestra que uno es nacido de Dios.”
  2. Contexto posterior: “Si en la sección que precede nuestro pasaje de esta mañana Juan enfoca el contenido del mensaje verdadero, en la parte que sigue revela la auténtica naturaleza de quienes enseñan otra cosa. Les llama “anticristos” precisamente porque se oponen al mensaje de Cristo. Y dado que el creyente ya ha aprendido lo verdadero, no tiene necesidad de que estos les enseñen nada. De hecho, Juan dice en el v. 26 que estos en realidad procuran engañar a los creyentes. Lo que los creyentes deben hacer es permanecer en lo que ya han aprendido.”

¡Ya está! Y no nos olvidemos de que a medida que una serie avanza, redactar estos párrafos será cada vez más fácil porque en muchos casos será cuestión de simplemente añadir un poco más, en función de lo predicado la semana anterior, y adecuar en función de la temática que se predicará esta semana. También se puede perfectamente hacer referencia a la “Idea Principal” de una o más predicaciones anteriores. ¿Y por qué no? Si llegaste a resumir la idea principal de una manera memorable, ¿no valdría la pena refrescarle la memoria a la congregación con eso?

… Ahora nos pondremos a leer nuestra perícopa varias veces y a anotar esas primeras observaciones que surjan de esa lectura. Tarea 2.

Leer Tarea 2

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05A3c. Guía, Análisis de texto: Secciones restantes

Lo más destacado

  • Logos te muestra información gramatical relevante sobre el pasaje en estudio.
  • Una visualización puede ser una herramienta de gran ayuda – incluso si uno no conoce los idiomas originales.
  • Si tu biblioteca Logos no contiene “aparatos textuales”, todavía puedes consultar las versiones castellanas de la Biblia para las variantes más importantes.

Tareas prácticas

  • ¿Te podría ser de beneficio una visualización sintáctica? Un mínimo de inglés te puede ser suficiente.
  • De tanto en tanto, Logos actualiza sus colecciones. Merece la pena estar atento por si en adelante agregan recursos y prestaciones que ahora mismo faltan en español.

Guía, Análisis de texto: Secciones restantes (texto)

Este tutorial sigue del anterior y en él nos dedicaremos a las tres secciones restantes de la Guía, Análisis de texto.

Sobre la sección “Gramáticas”

La segunda sección que miraremos brevemente es la de “Gramáticas.”

Como uno puede imaginar, lo que Logos devuelve en esta sección son los hipervínculos a menciones específicas al presente pasaje de estudio que puedan aparecer en alguna gramática en nuestra colección. Hoy por hoy, la colección Platino cuenta con una media docena de recursos para el griego que podrían aparecer en esta sección. También cuenta algunos recursos para el hebreo y el arameo. Para los cuatro versículos que en esta guía estamos trabajando ahora mismo, Logos ha encontrado 4 menciones en 2 recursos. Claro, se supone que si uno piensa trabajar mucho con los idiomas originales, comprará recursos y colecciones adicionales que le ofrezcan más ayuda en estos campos. En mi colección personal me salen nada menos que 31 hipervínculos para estos mismos cuatro versículos, aunque, eso sí, como siempre, la mayoría de estos recursos están en inglés.

Sobre la sección “Visualizaciones”

En tercer lugar veremos el apartado titulado “Visualizaciones”.

Para mí, esta es la gran laguna de la colección Platino, hoy por hoy. La razón es que aun si uno no domina los idiomas originales, a nivel exegético todavía podría sacar mucho provecho de la información que se ofrecen en las visualizaciones. Por esa razón si uno pudiera, y tiene si quiera un mínimo de soltura con el inglés, le animaría a comprar por lo menos una de estas visualizaciones. Veamos algunas de éstas, y espero que sea evidente por qué me parecen tan interesantes a la hora de preparar estudios y predicaciones que sean máximamente fieles a las escrituras.

Básicamente se trata de ayuda experta que muestra, de manera visual, la estructura de las oraciones en su versión original.

Hay dos estilos básicos.

  • El primer estilo procura mostrar la estructura del original subordinando frases unas a otras según la gramática de la oración. También incluye una etiqueta para la función gramatical de la oración en cuestión.
  • El segundo estilo es más visual todavía. Organiza toda palabra en una especie de “árbol” sintáctico para que uno pueda fácilmente ver la relación de palabras entre sí, en sus diversas funciones gramaticales.

El hecho es que estas visualizaciones nos ofrecen una óptica muy accesible sobre la estructura del idioma original, y esto puede ser de gran ayuda a la hora de desentrañar mejor el pensamiento del autor. A pesar de que nuestras traducciones generalmente son muy buenas, no siempre es fácil mantener la estructura de dependencias que existen en el idioma original. Por consiguiente, con cierta frecuencia no nos percatamos de ciertas relaciones entre conceptos en el argumento original. De ahí que verlo de estas maneras puede ser de gran ayuda para el intérprete.

Sobre la sección “Aparatos textuales”

En cuarto lugar, está la sección de Aparatos textuales.

Por defecto – con la colección Platino – no aparece esta sección, debido a que la Colección Platino no incluye ningún aparato textual. Para ello tendría que tener una edición crítica del Antiguo o Nuevo Testamento. (Una edición “crítica” por si no estás familiarizado con esta terminología, sería una versión en uno de los idiomas originales que agregue notas sobre las variantes que pueden haber entre algunos de los manuscritos sobre los que se fundamenta el texto. Sin embargo, para quienes no hayan estudiado estas cuestiones, el hecho que no tengan nada en esta sección no es tan importante. Muchas versiones de la Biblia en castellano suelen señalar las variantes más importantes en notas de pie de página, y esto será más que suficiente.

Conclusión: ¡Aprovecha lo que hay!

Así que, para ir concluyendo, a pesar de que a día de hoy hay un par de secciones que no gozan de contenido en las colecciones castellanas, la guía, Análisis de texto todavía puede ser una herramienta de mucho provecho si uno dedica un poco de tiempo a manejar lo que sí sale – y de manera especial, la sección Palabra por palabra.

Además, como es muy fácil personalizar los campos que aparecen en una guía, si a uno le gusta trabajar partiendo de una presentación que va versículo por versículo, puede agregar las secciones adicionales que más le interese para completar una guía personalizada de gran utilidad. Es sólo cuestión de proponérselo y preparar una plantilla que lo consiga.

De hecho, en algunos tutoriales futuros, me dedicaré a sugerir algunas de las personalizaciones que posiblemente sean las más útiles a la hora de complementar lo que devuelve la sección “Palabra por palabra”, sobre todo para aquellas personas que no hayan tenido la oportunidad, todavía, de aprender algo de los idiomas bíblicos originales.

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05A3b. Guía, Análisis de texto: Palabra por palabra

Lo más destacado

  • El apartado de versículos bilingüe es muy versátil.
  • Para cada palabra, tienes acceso a información sobre la forma de la palabra y sus posibles significados.

Tareas prácticas

  • Experimenta configurando la sección “Palabra por palabra” de maneras diferentes.
  • Según tu nivel de conocimiento de los idiomas originales, ¿qué uso darías a esta sección?.

Guía, Análisis de texto: Palabra por palabra (texto)

Como mencionamos en el tutorial anterior, hoy por hoy, por defecto, la Guía, “Análisis de texto” cuenta con cuatro secciones. En este tutorial veremos la primera y más importante de estas. En el siguiente tutorial veremos las tres secciones restantes.
Dado que ya hemos considerado algunos aspectos de la sección titulada “Palabra por palabra,” profundicemos en esta, antes de continuar con otras. Además, para mi manera de ver esta guía, esta sección puede ser la sección que mejor nos ayude a pensar sobre la diferencia básica entre la guía, “Análisis de texto” y la “Guía de pasaje”. La Guía de pasaje va principalmente sobre el pasaje en su conjunto. Esta va más versículo por versículo y, como resalta esta sección, hasta palabra por palabra – y encima – en los idiomas originales.
¿Qué contiene esta sección?
  • Primero vemos unos apartados desplegables para versículos y para palabras. Podemos cerrar y abrir estos a gusto, tanto a nivel de palabras, como a nivel de versículos.
  • Segundo – según los recursos de los que disponemos – podemos cambiar la edición del texto griego en uso.
  • Tercero, destacar unos matices importantes sobre la versión castellana que aparece a la derecha del texto griego. Para que aparezca una versión en español, uno tiene que asegurarse de una de dos cosas – o bien que en la versión del texto griego que usa tenga el interlineal inverso, o que, en caso que escoja una de las ediciones que no lo sea, fije su como su “Biblia preferida” en Logos una versión que tenga la prestación de interlineal. (Hoy por hoy, la RVR60 y LBLA). Es decir, si escoges la NVI como predeterminada y como texto griego, una versión sin interlineal, al lado derecho no aparecerá nada. ¿Todo claro?
  • Cuarto, puede ser muy interesante tener algo en ese espacio porque con sólo posar el cursor encima Logos te muestra qué palabras en la traducción castellana corresponden con las palabras resaltadas en el idioma original.
  • Quinto, es más, si en la configuración de la sección limitas las palabras que Logos busca en los diccionarios, para mostrarte menos en la sección palabra por palabra, por ejemplo, digamos que ya he aprendido un buen vocabulario griego y quiero limitar lo que me muestra, a digamos las palabras que aparecen menos de 15 veces en el NT, cuando modifico la configuración de esa manera, Logos no solo me reduce la lista de palabras que trabaja abajo, pero en la sección superior aquí arriba, me pone en gris todo lo que tenga una frecuencia mayor. Es decir, me resalta las palabras que menos conozco. Luego, si pincho sobre una de esas palabras me lleva directamente a la porción de la guía que versa sobre esa palabra y me llama la atención a ello poniéndolo en color naranja.
  • Sexto, aun así las palabras en gris no quedan descartadas. Si posteriormente quiero información sobre una de esas palabras, aunque inicialmente no aparezcan abajo con información detallada, pinchando sobre la palabra que me interesa, Logos me muestra su información en el sitio correspondiente. Eso sí, si vuelvo a regenerar la instancia de la guía, me lo oculta nuevamente, en función de cómo tengo configurada esta sección.

Ahora bien. Veamos en mayor detalle una sección de palabra. En este caso la palabra ὑγιαίνω. Logos nos ofrece un montón de prestaciones aquí para esta palabra.

  • Primero, nos repite la forma de la palabra que aparece en la versión original, con una transliteración para quien no se maneje, en este caso, con el griego.
  • Segundo, abajo, ofrece la forma que aparece como palabra de cabecera en un diccionario junto con su transliteración y hasta una pronunciación moderna o “erasmiana,” si uno ha comprado ese módulo para su sistema. [Y de paso, un inciso para comentar que  la llamada pronunciación erasmiana nunca se usó, es una construcción artificial que puede ayudar ligeramente a quien está tomando sus primeros pasos con el griego, pero como alguien que ha aprendido ambas pronunciaciones, diría que es mucho mejor aprender la moderna, ya que probablemente es bastante más cercana a la pronunciación del primer siglo y, dado que se basa en uso real, creo que te ayudará a aprender el idioma como un idioma real.]
  • Tercero, si pinchas sobre la forma de la palabra que aparece en el texto, Logos te abre el texto a ese lugar (bien sea en el interlineal o el original, según la versión que tienes habilitada arriba. Si haces clic sobre la forma de la palabra que aparece el diccionario, Logos te abre la Guía, Estudio de palabra bíblica. ¡Genial!
  • Cuarto, a la derecha te muestra la traducción de esa palabra en contexto. En este caso la LBLA traduce “Que tengas buena salud”.
  • Quinto, abajo te ofrece la información morfológica sobre la forma de la palabra que aparece en el manuscrito. Por ejemplo, para nuestra palabra ὑγιαίνειν, Logos nos informa que es un verbo, presente, activo, infinitivo y, con sólo posar el cursor encima, nos ofrece información sobre el significado general de cada una de estas categorías.
  • Sexto, si en nuestra biblioteca tenemos un diccionario que versa sobre esta palabra, el hipervínculo aparecerá aquí con una “glosa” al lado. Si pincho sobre el vínculo, me abre el diccionario en cuestión al sitio correspondiente. Estupendo, ¡sólo con lo que hay en esta sección Logos me ha quitado de encima varios años de abrir diccionarios impresos a lo largo de mi vida!
  • Finalmente, como con cada sección, podemos añadir nuestras propias notas, que se guardarán junto con esta instancia de la guía.

Incluso si uno no maneja mucho los idiomas originales, espero que haya podido constatar la mucha información que tiene disponible con la sección palabra por palabra. En el siguiente tutorial veremos las tres secciones restantes que componen la Guía, Análisis de texto, tal como viene pre-configurado en Logos.

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05A3a. Guía, Análisis de texto: Introducción

Lo más destacado

  • Puedes abrir una instancia nueva de la guía de muchas maneras.
  • Lo que esta guía muestra tiene mucho que ver con los contenidos de tu biblioteca digital.

Tareas prácticas

  • Escoge un pasaje corto y lanza una instancia de esta guía. Presta especial atención a lo que sale y lo que no sale. ¿A qué factores se debe? Ten estos factores en mente al ver los siguientes tutoriales.

Guía, Análisis de texto: Introducción (texto)

En su excelente libro, Using New Testament Greek in Ministry (Usando el griego del Nuevo Testamento en el ministerio), David Alan Black observa lo siguiente en el capítulo dónde enumera las herramientas que el intérprete debería tener si trabaja con el texto original. “Sólo en segundo lugar al Nuevo Testamento Griego mismo, está la necesidad de una herramienta que le ayude al intérprete leer el texto griego y producir una traducción provisional.” La clase de herramienta que Black tiene en mente es una que ofrece información morfológica sobre las palabras, da definiciones breves y resalta información gramatical importante que el intérprete debe tener en cuenta. En el software bíblico de Logos, la guía, “Análisis de texto” cumple todas estas funciones – y las cumple con creces.

De hecho, para cualquiera que haya trabajado con los idiomas originales, la guía, “Análisis de texto” resulta ser una maravilla. Porque además de suplir estas funciones básicas para poder realizar una traducción provisional, resulta ser una plataforma del cual uno puede lanzarse a investigación más profunda. Encima, esta misma guía se puede ampliar con recursos adicionales que uno puede comprar ahora o en el futuro y funciona para cualquiera de los idiomas originales, no sólo el griego.

Maneras de abrir una instancia de la guía, “Análisis de texto”

Hay muchas maneras de acceder a la guía, “Análisis de texto”. Mencionaré lo que creo serían las seis vías principales.

  1. Desde el buscador principal de la página de inicio, dado que es una de las dos guías que Logos devuelve por defecto cuando introduces un pasaje a estudiar.
  2. Desde el menú, escogiendo, obviamente, “Guías” > “Análisis de texto”.
  3. Desde cualquier recurso versificado, como un comentario o una Biblia, haciendo clic-derecho en alguna parte de la porción que interesa y escogiendo la opción “Análisis de texto” en el diálogo que aparece bajo “Referencia.”
  4. Desde cualquier hipervínculo de una referencia bíblica en cualquier recurso, escogiendo la opción “Biblia” – incluso en aquellos libros que no hacen mucho uso del texto bíblico directamente. Si tiene una referencia bíblica, esa referencia bíblica sirve para acceder a la Guía: Análisis de texto. Pero también hay que tener presente que en recursos versificados, como comentarios, hay una ligera, pero importante diferencia entre la opción “Referencia” y la opción “Biblia.” En el primer caso lanzará la guía sobre la sección versificada – en algunos casos esto será una perícopa – y también admite hacerlo sin pinchar sobre una referencia propiamente dicha. En el segundo caso lanzará la guía sobre la porción resaltada. La diferencia puede ser mínima, en muchos casos, pero es bueno saber que existe una diferencia por si en algunas situaciones parece no funcionar como uno esperaría.
  5. También puedes empezar a teclear un comando como, “Abrir Análisis de texto” en el Recuadro de comando y escoger la opción cuando aparece.
  6. Y finalmente, si ya tienes una guía abierta y quieres crear otra, puedes hacer clic sobre la pestaña con el “+” y escoger la opción que corresponde a crear una guía, “Análisis de texto”.

Como puedes ver, las opciones son muchas. Sin embargo, generalmente, me imagino que uno abrirá esta guía de las primeras dos maneras mencionadas, bien sea con el buscador principal o desde el menú. Pero obviamente, cada persona va desarrollando sus propios hábitos y maneras de trabajar, y éstas llegan a ser su forma más natural de realizar una actividad determinada.

Estructura y contendidos.

Ahora bien, como vimos en el tutorial de Orientación básica a las Guías, la guía, “Análisis de texto”, por defecto viene con cuatro apartados. Para repasar, además del apartado para ponerle un título a la guía, hay apartados para:

  1. Aparatos textuales
  2. Gramáticas
  3. Visualizaciones
  4. Palabra por palabra

Tener presente que siempre lo que aparece en una guía – o en alguno de sus apartados – va en función de varios asuntos que tienen que ver, por un lado, con tus recursos y, por otro lado, con tus personalizaciones.

Veamos unos ejemplos de esto con palabras en los primeros versículos de la 3a Epístola de Juan.

En cuanto a recursos destacamos tres asuntos:

  1. Primero. El número de recursos que tienes en tu biblioteca digital. Por ejemplo, en la colección Platino en español, para el verbo griego εὐοδόω me aparecen tres diccionarios griegos. Sin embargo para este mismo verbo en mi colección completa (que junta tanto mis recursos en inglés como en castellano), ¡me salen nada menos que 20 recursos!
  2. Segundo. Que un recurso determinado tenga contenido sobre una palabra o un tema determinado. Volviendo a la colección Platino, para el verbo εὐοδόω, como vimos, hay entradas en 3 recursos, sin embargo para el sustantivo ξένος hay cuatro y para el verbo ὑγιαίνω, dos. Claro, algunos recursos procuran abarcar todo el vocabulario del Nuevo Testamento (o, en su caso, del Antiguo Testamento), otros sólo versan sobre palabras particulares. Depende de la finalidad del recurso, y esa finalidad, también es un punto importante a saber y a tener en cuenta. (Por ejemplo, algunos autores sólo trabajan palabras que consideran especialmente relevantes.)
  3. Tercero. La priorización que pueda tener un recurso. En el caso que hayas priorizado tus recursos, los prioritarios aparecerán antes que los otros. Si no has priorizado una clase de recurso, Logos aplicará su propia lógica al asunto.
Como mencioné hace unos momentos, hoy por hoy, por defecto, la guía, “Análisis de texto” cuenta con cuatro secciones. Iremos viendo cada una de estas secciones en detalle en los siguientes tutoriales.
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05A1f. Almacenar de manera estratégica las guías trabajadas

Lo más destacado

  • Almacenar nos ofrece una manera lógica de ver nuestras instancias de guías.
  • Podemos almacenar en “Favoritos”.
  • Podemos almacenar en Notas con vínculos.

Tareas prácticas

  • Decídete a implementar una de las dos maneras de”almacenar” tu lista de Guías usadas: (1) con Favoritos o (2) en Notas con hipervínculos.
  • Al crear tu propio sistema de almacenaje, no te olvides de lo visto en tutoriales anteriores. Por ejemplo, perfectamente puedes incorporar prefijos a los títulos de tus guías.

Almacenar de manera estratégica las guías trabajadas (texto)

Posiblemente mi forma de pensar sea demasiada rígida, pero siempre que trabajo algo con cierta seriedad, me gusta almacenarlo de una manera que para mí resulta ser lógica y así no tener que fiarme siempre del buscador. El buscador sigue estando ahí para las veces que no me acuerdo donde guardé algo, pero por sistema me gusta almacenar.

Para la guías, en principio, podemos almacenar de dos maneras. Usando Favoritos o Notas con vínculos.

  • Para mí, y dado que es mucho menos trabajo, organizar con Favoritos es mi forma – favorita – de hacer esto. Creado una instancia de una guía, arrastro la pestaña a la carpeta correspondiente. Si estoy trabajando un estudio sobre 3 Juan, arrastro la pestaña a la carpeta de la perícopa correspondiente y siempre estará el vínculo allí. Adeunmás, me deja una estructura visual del trabajo hecho sobre cada pasaje. (NOTA: Por cierto, si algún día decides borrar la plantilla del que creaste una instancia de una guía, lo que está guardado en “Favoritos” seguirá allí y seguirá funcionando. Por ejemplo, en este caso, arrastré el vínculo para esta instancia de mi guía personalizada ¨20x o menos” aquí. Luego borré la plantilla. Pero si pincho aquí me sigue abriendo una guía, aunque ya no lleve ese mismo título. Sigue funcionando, en tiendo, porque las funciones que mi guía usa, siguen en Logos y siguen funcionando.)
  • Otra manera que podrías usar es abrir un documento de Notas y copiar el vínculo correspondiente a la instancia de la guía a la nota. Simplemente abres el panel de control de la guía y pinchas sobre URL donde dice “Copiar ubicación como:” Luego lo copias a la nota según el sistema de organización que puedas tener.
A lo mejor, dentro del marco de una estrategia de almacenaje con Notas esta segunda opción puede ser intersante, pero para mí forma de pensar, por lo menos, la primera manera de crear un vínculo de almacenaje es mejor. Es más fácil, rápido, y para mi manera de pensar, más lógica. Además, como es así de fácil arrastrar cualquier elemento de Logos a Favoritos, Favoritos puede servirte perfectamente como un archivo multi-uso para todo: Notas, Recortes, Artículos, Libros, Búsquedas, Listas de pasajes, Listas de palabras, y como no, instancias de guías también.
Pero cada uno tendrá que ver como prefiere hacer las cosas según su manera de trabajar. Lo bueno es que Logos te ofrece más de una opción.
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05A1e. Encontrar instancias guardadas con facilidad

Lo más destacado

  • Puedes encontrar instancias de guías guardadas con el buscador básico.
  • Puedes limitar a “Mi Contenido” lo devuelto por una búsqueda.
  • Puedes agregar prefijos a los títulos de tus instancias para facilitar la búsqueda posterior aún más.

Tareas prácticas

  • Haz una búsqueda sobre algún tema o pasaje que hayas trabajado recientemente con una guía. ¡A lo mejor te sorprendes de que Logos haya guardado copias de las que no tenías conocimiento!
  • Si fueras a idear un sistema tuyo con prefijos para tus guías, ¿qué prefijos te podrían ser de ayuda?

Encontrar instancias guardadas con facilidad

Como mencionamos en el tutorial anterior, aparte de mostrarnos instancias similares que pueden haber al crear una instancia nueva de una guía – a día de hoy – Logos no nos muestra en ningún sitio especial las instancias de las guías que ha guardado. Por lo tanto tendremos que buscarlas.

Con el Buscador, realizando una búsqueda “General,” las instancias que puedan haber aparecerán en los resultados bajo “Mis Documentos.” Sabrás que se trata de una Guía guardada tanto por el icono que aparece delante del título como por el texto en gris que aparece después del título que indica la clase de documento del que se trata. No está nada mal. Aquí, por ejemplo, podemos ver que tengo seis instancias de diferentes clases de guías que incluyen la porción que buscaba.

  • Tres fueron creadas desde la plantilla original “Análisis de texto”
  • Dos vienen de mi plantilla personalizada, “Mi análisis de texto”
  • Una de una “Guía de pasaje”
  • ¡Y todas vienen ordenadas en su orden canónico para mejor encontrarlas!

¡No está nada mal!
Quizás algún día Logos nos ofrezca una manera de ver todas nuestras instancias de manera conjunta, pero de momento, por lo menos podemos encontrarlas fácilmente con una búsqueda.

Ahora, si quieres limar los resultados que Logos devuelve, puede que un par de ideas te sean de utilidad.

  1. En vez de realizar una búsqueda “General” en “Toda la biblioteca” haz que lo haga sólo en “Mi Contenido”. De esta manera Logos se limita a buscar en el contenido que tú mismo has creado.
  2. Otra sugerencia colgada en el wiki de Logos tiene que ver con ponerle prefijos especiales a tus guías. Por ejemplo, el prefijo “AnTex” o “Hebreo” o algo parecido podría darte una manera más para poder encontrar todas las instancias guardadas de tus Guías de Análisis de texto o tus estudios de palabras hebreas. Prefijos también podrían servir para diferenciar el uso que le diste a algunas guías comparadas con otras.

Como siempre, lo mejor que puedes hacer es reflexionar sobre tus propias necesidades y aplicar algunas de estas ideas – de manera personalizada – a tu propio trabajo.

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05A1d. Guardar instancias de uso de una guía

Lo más destacado

  • Cualquier cambio a una instancia de una guía – por pequeño que sea – hace que Logos guarde una copia de esa instancia.
  • Al crear instancias nuevas con una plantilla determinada, Logos nos muestra si existe alguna otra instancia sobre ese mismo pasaje.

Tareas prácticas

  • Reflexiona sobre las ocasiones y las maneras en que introducirías texto en los campos de “Título”, “Descripción” y “Notas” en una guía.
  • ¿Qué otros cambios no mencionados en el tutorial también generarían un auto-guardado (p. ej. poner estrellas…)?

Guardar instancias de uso de una guía (texto)

Una de las prestaciones básicas de Logos es que guarda todo de manera automática. En la mayoría de los casos esto viene de cine porque nunca tendrás la desagradable experiencia de hacer un montón de trabajo sobre un pasaje solo para descubrir – al volver un par de días más tarde – que te olvidaste de guardarlo y lo has perdido todo. Logos te protege de esa experiencia guardándotelo todo, siempre, de manera automática.

Sin embargo, existen un par de situaciones en las que esta manera de funcionar te pilla de sorpresa de la manera opuesta. ¡Guarda cosas que ni sabías iba a guardar! Esto sucede con las guías. Entiendo que cualquier cambio en una instancia de una guía – repito – cualquier cambio, por pequeño que sea genera un auto-guardado de esa instancia de la Guía en Logos. Y en el caso de instancias guardadas de las guías, como estas no salen bajo el apartado de “Archivo” en el menú, es posible que uno guarde docenas de instancias de las guías sin realmente darse cuenta.

Afortunadamente, si resulta que tienes instancias similares guardados, Logos te dará la opción de verlos. Por ejemplo, aquí cuando me propuse crear una nueva instancia de la Guía: Análisis de texto sobre 3 Juan 1-4, Logos al generar esa guía me avisa con esta nota “Ver también” que tiene guardado dos versiones anteriores de esta misma guía que se solapan algo con la presente copia. El 16 de Julio parece ser que guardó una guía para 3 Juan 3 y el 24 Junio guardó una para la epístola entera. A lo mejor – en vez de crear otra copia más – me convendría usar una de estas anteriores. Si no es el caso, sigo adelante. Si resulta que no necesito esas copias, pinchando sobre el círculo rojo, las puedo eliminar.

El asunto es que cualquier cambio a una instancia de una guía es algo que Logos asume que hiciste a propósito y por lo tanto te lo guarda.

  • Te lo guarda si le das un título o una descripción a la instancia… (Claro, esto es de esperar. Si te molestas por darle un título, será porque lo quieres guardar así.)
  • También te lo guarda si agregas una nota debajo de cualquier campo… (Esto también es lógico. Logos asume que si te preocupas por escribir una nota, es que lo quieres para el futuro.)
  • Pero también te guarda la instancia de la guía, si…
  • Quitas un campo.
  • Añades un campo.
  • Si cambias la frecuencia de palabras originales que te muestra.
  • Y algunas de estas razones para guardar la instancia de la guía posiblemente te pillen por sorpresa. No pasa nada. Pero es bueno saber que lo hace – y sacar provecho de esto – porque la verdad es que sabiéndo que lo hace de manera automática, a mí por lo menos me cambió la manera de ver las guías. Ya no las veo como una colección efímera de hipervínculos que sólo existen de manera dinámica hasta que cierro la guía en cuestión, sino como algo que puedo ir desarrollando para el futuro. ¿Ves lo interesante que puede ser este cambio de perspectiva? Puedes empezar un estudio de palabras bíblicas y seguir trabajando sobre esa palabra posteriormente. Puedes comenzar con un estudio exegético sobre un pasaje, con la Guía, Análisis de texto, y retomarlo a lo largo de la semana o del mes sin tener que empezar de nuevo. Puedes guardar tus notas junto con la guía y no tener que guardarlo todo en un documento de notas aparte.

Pruébalo con un par de pasajes. ¿A ver qué te parece?

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05A1c. Acelerar la apertura de las guías

Lo más destacado

  • Una guía se abrirá de manera más rápida si limitas de alguna forma la información que tiene que gestionar.
  • Quitar campos que no usas.
  • Limitar los recursos que utiliza.
  • Mermar el número de versículos sobre los que trabaja.
  • Conseguir que se abra con los campos cerrados.

Tareas prácticas

  • Prueba algunas de las ideas mencionadas.
  • Piensa en el uso normal que le darás a una guía. ¿Qué necesitas realmente que devuelva la guía ? ¿Has optimizado tu guía para que sólo te devuelva eso?

Acelerar la apertura de las guías (texto)

Aunque con la indexación inicial que Logos ahora hace cuando agregas nuevos recursos a tu biblioteca Logos haya aumentado la velocidad con la que genera guías de manera considerable, puedes aumentar esa velocidad aun más – por lo menos de manera funcional – con varios trucos sencillo.

El asunto es que por defecto Logos automáticamente rellena cada campo al abrir una guía. Sin embargo, no hace falta realmente, ver todo eso de forma simultánea y – a pesar de lo rápido que es – sí que toma varios segundos. Hay varias estratégias que puedes emplear:

  • Primero, puedes reducir el tamaño de tus guías. En tus guías personalizadas, simplemente es cuestión de quitar campos que no usas mucho.
  • Segundo, también puedes limitar la cantidad de material que un campo busca, ajustando, por ejemplo, el tamaño de la colección de comentarios que la guía usa o el número de lemas que busca en los diccionarios.
  • Tercero, puedes limitar el número de versículos que la guía abarca. Si estás preparando un estudio sobre Josué 1:1-9, sería fácil simplemente teclear “Josué 1”, pero esto le obligará al sistema a buscar información para todo el capítulo y no sólo los 9 versículos que estás estudiando.
  • Cuarto, posiblemente la estrategia más fácil y útil es la de seguir el consejo de tu madre cuando eras pequeño. No sacar un juguete nuevo hasta que no hayas guardado el anterior. Por consiguiente, si simplemente te acuerdas de cerrar las pestañas que no estas usando en un momento dado, como Logos tiene una memoria excelente, la próxima vez que abras esa guía se acordará de abrirla con las pestañas cerradas! Y cuando estés listo para abrir una nueva pestaña, lo hará en un momento. Repito. A nivel práctico, este posiblemente sea el mejor consejo: conseguir que las guías abran con los campos cerrados. Si las guardas con los campos cerrados, se abrirán cerrados.
  • Quinto, en todo caso, si ves que una guía está tomando más tiempo de lo que quieres, puedes parar el proceso pinchando sobre la palabra “Detener”. Luego puedes abrir los campos uno por uno, cuando más oportuno sea.
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05A1b. Conseguir que una guía personalizada salga por defecto

Lo más destacado

  • Con “Mi” Guía… puedes hacer que tus guías personalizadas sean las que Logos use por defecto.
  • Salvo el “Mi”, el resto del nuevo título debe ser lo mismo que el original que reemplaza.

Tareas prácticas

  • ¿Por qué no personalizar una de las 3 guías y establecerla como una “Mi” Guía?
  • Si trabajas con más de un idioma de interfaz, tendrás que personalizar para cada idioma.

Guías, Conseguir que una guía personalizada salga por defecto (texto)

Como con casi cualquier aspecto del software bíblico de Logos, parece que hay nuevas prestaciones para descubrir cada vez que uno lanza el programa. Esta es la razón principal que aparecen los siguientes tutoriales sobre varios aspectos del uso general de las Guías. Mientras preparaba tutoriales sobre la Guía: Análisis de texto, me di cuenta de que algunas de las prestaciones que comentaba no se limitaban sólo a esa guía, sino que se aplicaban a las tres clases de guías. Por lo tanto, mejor presentarlas de esa manera. Y aunque lo que presentaré a continuación en éste y los siguientes tutoriales puede parecer poco “emocionante” comparado con otros aspectos de las guías – saber cómo funcionan estos asuntos, a la larga, potenciará tu uso de estas herramientas de manera formidable.

Como vimos en el tutorial de orientación sobre las Guías, podemos crear guías personalizadas y guardarlas para uso posterior. Eso nos permite opciones fabulosas, ya que podemos preparar guías especiales para usos específicos. Sin embargo, es posible que también quieras personalizar las guías normales de Logos que salen por defecto, por ejemplo, cuando introduces un pasaje en el Buscador principal de la franja celeste. Porque aunque me gusta saber que tengo tantas opciones disponibles, hay muchos campos que salen por defecto que probablemente no vaya a usar de manera habitual o que me gustaría configurar de otra manera. Como bien dice una sugerencia en la Ayuda de Logos, la manera de conseguir esto es poniendo un “Mi” ante el nombre de tu nueva Guía. “Mi Análisis de Texto”, por ejemplo, lo conseguiría. Sin embargo, probando un poco, no parece que Logos te permita ser demasiado creativo con este título. Evidencia de ello es que cuando puse como título sólo una palabra más, “Mi Análisis de Texto Original”, no la usaba como la predeterminada. Parece ser, por lo tanto, que Logos nos permite – a día de hoy – crear una guía personalizada que el programa usará por defecto si lleva el mismo nombre que el original, pero con un “Mi” delante. Esto sería el caso para las tres clases de guías básicas. Con

  1. “Mi guía de pasaje”
  2. “Mi análisis de texto”
  3. “Mi estudio de palabra bíblica”

Logos usará tus plantillas personalizadas cada vez que el software pida una de las guías básicas de manera automática (incluso, por ejemplo, si accedes a las plantillas desde el “+”). Las plantillas normales seguirán allí y en cualquier momento futuro, con sólo cambiar los títulos de tus guías personalizadas, las que vienen “de fabrica” volverán a tener el protagonismo.

No te olvides, tampoco, de que a medida que uses una guía personalizada y quieras modificarla más, o que Logos añada nuevas prestaciones futuras que quieras incorporar, o que tu Biblioteca crezca y te permita nuevas posibilidades debido a nuevos recursos, puedes ir al menú del panel de la guía y, pinchando sobre “Editar plantilla de guía” realizar los cambios oportunos.

Una puntualización adicional sobre esta cuestión. Si trabajas de manera bilingüe, y tienes hábito de cambiar entre un interfaz en español y uno en inglés, por ejemplo, si quieres tener versiones personalizadas de la Guía que salgan por defecto, parece que tienes que preparar uno para cada idioma. Es decir, “Mi” y “My” no parecen funcionar de manera intercambiable entre idiomas de la interfaz. Probablemente esta sea una opción que usen muy pocas personas, pero es bueno saber cómo funciona esto, dado que a uno le podría dar la posibilidad de tener tres Guías personalizadas – que salen por defecto – para cada idioma de interfaz que uno use.

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P5. Trazar las líneas maestras del libro

Esencia de la tarea

Trazar (en bosquejo o dibujo) las líneas maestras del libro junto con sus argumentos principales.

En este tutorial…

  • El valor de trazar las líneas maestras de un libro bíblico con un bosquejo analítico.
  • Cómo reforzar y acelerar tu trabajo con la mejor erudición.
  • Qué herramienta usar para el desarrollo de un bosquejo.

Recursos adicionales relacionados

Trazar las líneas maestras del libro (texto)

Esta tarea previa enfatiza la importancia de saber y poder comunicar el hilo conductor de un libro bíblico. Puede ser una tarea muy importante, pero ante la presión del tiempo y otros retos del ministerio – incluso de la misma predicación – es fácil saltársela. Pero quiero animarte a no esquivar esta tarea porque creo que te recompensará con creces el tiempo invertido.

El hecho es que realizar esta tarea, junto con la tarea anterior, no sólo te ayudará a realmente entender el argumento del libro bíblico, también te ahorrará un montón de trabajo cada semana. Porque una vez completadas estas dos tareas, cada semana en tu preparación podrás echar mano de material “pre-fabricado”, por así decirlo. Casi de manera automática tendrás unos minutos de sermón “pre-escrito.” ¿Y cómo es eso?

Para cada predicación, tu congregación necesita un contexto. Necesita que sitúes el presente sermón dentro de la serie y del libro. Esto lo tendrás que hacer cada semana, en cada sermón. La congregación lo necesita para poder entender el mensaje de esta predicación como parte del mensaje total del libro. Y lo tendrás que repetir cada semana para que se quede en sus mentes. Simplemente forma parte de ser un buen maestro. Así que si preparas esto ahora, ya estará hecho. Además, si consigues hacerlo bien, todo estudio posterior tendrá más sentido para ti porque sabrás cómo encajan las piezas unas con otras.

¿Por dónde empezar, entonces?

Quizás con un bosquejo.

Casi no existe ningún comentario que no ofrezca un bosquejo hacia el final de la introducción. Por algo será. El asunto es que un bosquejo nos ayuda a visualizar el libro en su conjunto y a seguir las líneas principales de su desarrollo con mayor facilidad.

En un mundo ideal, la mejor línea de actuación sería elaborar tu propio bosquejo del libro como fruto de tu propia lectura y estudio. El problema es que desarrollar un buen bosquejo para un material complejo que, de momento, todavía no has estudiado exhaustivamente, es mucho pedir. Por supuesto, si te animas… ¡Adelante!

Sin embargo, en esta tarea en particular, siempre me ha parecido sabio apoyarme en la mejor erudición que puedo encontrar. Piensa que en el caso de los mejores comentarios, algunos de los bosquejos que tienen se elaboraron después de dedicarse años al estudio exclusivo del libro en cuestión. Es más, los mejores comentarios – es decir, aquellos comentarios que son de obligada referencia mundial – nos presentan bosquejos que han recogido el fruto de décadas o incluso siglos de diálogo sobre la estructura de los libros en cuestión. Sí, es cierto. No hay nada mejor para tu propio entendimiento que lidiar con el mensaje por tu cuenta, pero precisamente a eso es a lo que te estás dedicando con tu lectura panorámica, ahora, y a lo que te dedicarás con tu estudio minucioso a lo largo de la serie. Pero, sintetizar el mensaje de un libro entero es un ejercicio mental de muy alto nivel. Personalmente creo que te harás a ti y a tus oyentes un favor importante – y honrado – si te apoyas en el trabajo de otros, a estas alturas. Ya habrá tiempo para matizar en función de tu propio estudio.

Entonces, para empezar, en Logos puedes ir en busca de todos los bosquejos analíticos que puedas encontrar en tu colección. Para 1 de Juan, usando la Colección Platino, no me fue demasiado difícil encontrar unos 16 bosquejos entre Biblias de Estudio, Diccionarios y Comentarios – 10 de estos resulta que vienen resumidos en la obra de Piccardo, Introducción al cuerpo epistolar del Nuevo Testamento (Tomo 3). Todo esto nos es un buen inicio y podemos ver cómo se contrastan unos con otros: puntos en común, puntos en que difieren, y en algunos casos, puntos en común que se expresan con otras palabras. Todo esto es sumamente útil.

Posiblemente el mejor esfuerzo que puedes realizar en este momento es el de elaborar tu propio bosquejo – no desde cero – sino usando piezas e ideas recogidas de estos bosquejos.

Y puede que a alguno le sorprenda, pero para esta tarea NO recomiendo el uso de Logos, sino el uso de Microsoft Word. La razón es sencilla, la herramienta de Notas en Logos no pretende ser un procesador de textos y, en particular, si intentas trabajar un bosquejo de varios niveles en esa herramienta, puedes acabar gastando tiempo innecesario peleándote con el bosquejo y no lidiando con el argumento del libro en estudio. Además, como Word tiene unas magníficas prestaciones para abrir y cerrar diferentes niveles de la estructura del bosquejo, te ayuda a visualizar el libro en mayor o menor detalle – cosa que puede ser muy útil.

A nivel de software, no sé que más decir, dado que esta tarea es más cuestión de reflexiones que de prestaciones. Sin embargo, me gustaría aprovechar la ocasión para comentar dos asuntos más que posiblemente te sean de ayuda.

Primero. Hace unos minutos comentaba sobre la calidad de la erudición representada en los bosquejos analíticos de los mejores comentarios. Hoy por hoy, la mayor parte de esos comentarios están en inglés, dado que en la presente etapa de la historia el inglés – para bien o para mal – es el idioma de comunicación internacional. Es más, como los mejores comentarios suelen ser obras extensas y que, por su nivel académico elevado, se dirigen a un público especializado bastante reducido, la poca rentabilidad de traducirlos y publicarlos para un público de habla castellana hace que pocos de estos comentarios estén disponibles para pastores del mundo hispanoparlante. Una pena, pero así son las cosas.

De ahí que hace un tiempo se nos ocurriera la idea de encontrar un posible punto medio. Dado el valor que los bosquejos analíticos de los mejores comentarios pueden tener para el predicador y lo breves que son, ¿por qué no pedir permiso de las editoriales correspondientes para traducir sólo los bosquejos? Resulta que la mayoría de las editoriales se han mostrado favorables a la idea, así que exegética.net ha podido traducir y ofrecer – gracias a la disposición de las editoriales en cuestión – casi todos los bosquejos de los mejores comentarios que existen en inglés (según el ranking en bestcommentaries.com).

Aquí por ejemplo, puedes ver los tres bosquejos que hemos podido conseguir sobre 1 Juan.

Voy a cotejar, en Microsoft Word, estos bosquejos, junto con los otros bosquejos que tengo para terminar esta tarea. Creo que cuando haya terminado, tendré una idea mucho más clara sobre las líneas maestras de esta epístola. Eso sí, dicho de paso, en mi estudio hasta aquí he descubierto que la estructura de esta epístola de Juan no es precisamente una de las más fáciles de desentrañar.

Segundo. Para ir acabando, me gustaría ofrecer un ejemplo rápido del uso práctico que le puedes dar al fruto de esta tarea junto con la anterior. Es sólo un ejemplo, y uno parcial, para no alargar esto demasiado, pero perfectamente me puedo imaginar diciendo, en algún sermón futuro de la serie, algo parecido a lo siguiente…

“Recordemos, hermanos, que la porción que estamos estudiando esta mañana no es un pasaje aislado. Es parte de un desarrollo repetido y matizado que Juan realiza como parte de su proyecto de ofrecerles a los creyentes pruebas concretas por las que pueden llegar a tener confianza en su relación con Dios. Los separatistas no tienen razón. Los creyentes no deben dejar que estas personas menoscaben su seguridad, si es que realmente han creído en Cristo. Recordemos que hasta aquí, en nuestra serie, hemos visto como Juan establece las bases de estas pruebas que son tres, principalmente. Ahora, desde el 2:18 y hasta el 3:24, vuelve sobre esas mismas tres pruebas, aplicándolas a la crisis en la que se encuentran las iglesias a las que escribe, con unos matices adicionales…”

De momento, creo que esto es suficiente como para dar un ejemplo provisional de lo que tengo en mente en cuanto a uno de los usos homiléticos de estas tareas. Sería simplemente cuestión de acudir cada semana a tus conclusiones funcionales y al bosquejo analítico y rápidamente adecuar esta información general, resumida a la perícopa de la semana.

Y ahora que entendemos mejor el libro en su totalidad, es hora de distribuir las perícopas según las semanas en las que las vamos a predicar.

Leer Tarea 6

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P4. Investigar y resumir información introductoria

Esencia de la tarea

Resumir información básica sobre el libro partiendo de su lectura inicial y del estudio de varios artículos introductorios (en Biblias de estudio, diccionarios, enciclopedias, comentarios, etc.).

En este tutorial…

  • El valor de la investigación.
  • La importancia de evitar el plagio.
  • Qué categorías habría que investigar.
  • Cómo trabajar con Recortes para recoger el fruto de tu estudio y acelerar la citación.
  • Asuntos a tener en cuenta en la manera de investigar.

Recursos adicionales relacionados

Investigar y resumir información introductoria (texto)

Con la tarea previa 4, ya comenzamos el aspecto más académico de nuestra preparación para la serie que iremos a predicar. Alguno podría sufrir la tentación de pensar que esta parte de la tarea es la más espesa y menos espiritualmente útil. Yo pienso, más bien, que ésta es quizás la parte de la tarea que más recompensa el esfuerzo invertido. Y desdichada la congregación cuyo pastor se salta esta clase de estudio. ¿Por qué? Porque en esta clase de estudio podemos hacernos en muy poco tiempo con el trabajo acumulado de posiblemente docenas o cientos de eruditos y expositores que nos han precedido en el estudio de la Palabra de Dios y, valiéndonos de una metáfora, enriquecer con vitaminas y minerales añadidos el alimento que ofrecemos a nuestra congregación.

Sin embargo, esta enorme ventaja encierra una responsabilidad importante: la honestidad en la citación a la hora de comunicar. El carácter cristiano del siervo de Dios obliga a que no sucumbamos a la tentación del plagio. De presentar como nuestro el trabajo de otro.

Dicho eso, una de las enormes ventajas que nos ofrece un software de estudio bíblico como Logos, es gestionarnos la citación de forma automática. Es decir, Logos no sólo te ayuda a encontrar la información, sino que en el mismo hecho te ayuda a ser cuerdo con su uso.

En este tutorial sólo veremos este asunto de paso. Tenemos más información en nuestra web sobre la atribución y la citación, pero es un tema, junto con el asunto de la piratería de recursos que todo creyente debe tener muy claro y trabajar con toda honestidad. (2 Corintios 4:2)

Retomamos nuestro trabajo donde lo dejamos en la tarea previa 3. En la parte exterior izquierda tengo dos paneles abiertos, de momento: Favoritos y Guías de lectura. Me pondré a estudiar partiendo de los recursos que están listados en la Guía de lectura que hemos preparado para 1 Juan. Pincho sobre el vínculo y me pongo a leer. Cuando termine lo podré marcar como leído.

Podría destacar varios asuntos aquí, pero para nuestros fines en este tutorial, me centraré en cuestiones relacionadas con la fecha en que Juan escribía estas epístolas. Esta “Vista panorámica” menciona varios asuntos, pero aquí hace un comentario sobre una posible pista que arroje luz sobre la fecha de autoría. Lo voy a seleccionar.

Ahora, con la oración seleccionada puedo hacer varias cosas. Puedo resaltarla o agregar una nota, como vimos en un tutorial anterior. Pero en este momento quiero mostrar otra herramienta – nuevo en Logos 4 – que está especialmente diseñada para esta clase de investigación – “Recortes”.

Hago clic-derecho sobre la selección y si no tengo un recorte previo creado, abajo en el diálogo veré la opción de “Agregar un recorte”. Cuando pinche sobre esa opción, Logos me creará un nuevo “Archivo de recortes” al que tendré que dar un título. En casos sucesivos me saldrá el título aquí y puedo agregar mis recortes a este archivo de recortes o a otros que pueda tener. Hago clic, y creado, le pongo el título, “Cartas de Juan – Erudición introductoria” para recordar de forma directa que este archivo de recortes contiene información introductoria sobre las Epístolas de Juan proveniente de otros.

Nada más visto nuestro primer recorte, nos damos cuenta de que Logos ha hecho un trabajo fabuloso aquí al reproducir, de manera digital, el patrón de investigación académica con tarjetas o fichas de siempre. Sólo que estas tarjetas / fichas son mucho más potentes y versátiles.

El recorte guarda todo la información que necesito sin tener que hacer nada. Como se puede ver, me muestra de qué recurso me viene el recorte, y de qué parte del recurso. Además, registra la hora y la fecha en que hice el recorte. Luego viene la sección que recorté, junto con la posibilidad de agregar etiquetas y notas. Pero antes de pasar a eso, quiero mostrar lo que hay al otro lado de esta tarjeta. Si poso el cursor sobre la esquina inferior derecha del recorte, me aparece una pequeña flecha. Haciendo clic sobre la flecha me aparece toda la información bibliográfica que pueda llegar a necesitar sobre este recorte y, además me permite escoger de entre una buena lista de estilos de citación. Si llevas un sombrero puesto, es buen momento de quitarse ese sombrero, porque ¡Logos se ha superado con esta prestación!

Volviendo al otro lado de la tarjeta, le agregaré la etiqueta: “1-fecha”, que es mi manera personal de etiquetar que este recorte contiene algo sobre la fecha de redacción de la epístola. Pero como además, contiene un comentario sobre Éfeso como el sitio desde el cual escribió, pondré otra etiqueta más, “1-lugar.” Aunque llegue a tener cientos de recortes hechos, estas etiquetas me permitirán ver, instantáneamente, todo lo que tengo etiquetado de una manera u otra.

Con todo, esta prestación todavía tiene ciertas limitaciones. Es posible que algunas de estas limitaciones desparezcan con el tiempo, pero de momento quiero hacer un par de recomendaciones basadas en mis experiencia de uso hasta aquí. El asunto es que mientras que uno puede filtrar según cualquier palabra, de momento no es posible filtrar combinaciones con operadores lógicos. Por ejemplo, no puedo filtrar “autor Y fecha” para que sólo me aparezcan recortes con información sobre la fecha de autoría. Además, de momento, no se puede escoger sobre qué elemento específico del recorte filtrar. Por consiguiente, si uno filtra sobre la palabra “propósito”, Logos le mostraría recortes que tienen la palabra “propósito” como etiqueta, o en el título, o en las notas, así como también en mismo texto recortado, aunque, por ejemplo, se dé la casualidad de que incluya las frase, “y, a propósito…” cosa que no tendría por qué guardar ninguna relación con el propósito del autor bíblico al escribir su carta.

De ahí que en nuestra web tengo un PDF que procura desarrollar un sistema sencillo que a la vez sirva de orientación sobre Qué categorías investigar, como también cómo mejor etiquetar esa información para que luego lo puedas encontrar eficientemente con el filtro de Logos. Lo he titulado, “Un sistema para la investigación inicial.”

… Seguiré con mi lectura, pero antes, voy a archivar este Archivo de recortes en mis carpetas. Paso a “Favoritos” y arrastro este archivo al sitio correspondiente. Como se puede ver, Logos me informa que este archivo es de “Recortes”, mientras que los otros que tengo aquí son de “Notas”. Es interesante que Logos nos avise de esto, aunque también es bueno saber que uno puede editar estos títulos en cualquier momento, si le apetece.

Y ya que tengo tanto mis “Recortes” como mis “Notas” a la vista en Favoritos, es buen momento para hablar de una estrategia ideal para este trabajo.

Cada uno tendrá que llegar a sus propias conclusiones sobre esto, pero sería bueno saber cuándo y cómo usarás una herramienta u otra. Mencionaré algunas consideraciones a tener en cuenta.

Primero. Dado que uno de los objetivos de nuestra Preparación previa es llegar a conclusiones funcionales para todos los asuntos importantes introductorios concernientes al libro bíblico que vamos a predicar, puede ser bueno tener un Archivo de notas cuyo cometido exclusivo sea ser el punto final de nuestro estudio sobre un asunto determinado y el contenedor para cada “resumen para uso posterior repetido” o como mínimo para nuestras “conclusiones provisionales”.

En ese caso, lo que necesitamos tener es un Archivo de notas destinado a esto en Favoritos con unas notas preparadas para cada categoría. Aquí un ejemplo de ello para las Cartas de Juan. Tal y como lo he desarrollado en el PDF que mencioné hace un momento, tengo 6 categorías principales que pienso puede ser importante investigar y desarrollar: por ejemplo, en este sistema, Categoría 1 tiene que ver con asuntos de “Autoría”, como por ejemplo, Autor, fecha de redacción, y lugar de redacción. Categoría 2: con asuntos relacionados con los “Destinatarios”, Categoría 3. Ocasión, 4. Características, 5. Contenido, y 6. Desarrollo. … Uno podría tener más categorías, si quisiera, por ejemplo, entrar en cuestiones de incorporación al canon o asuntos de la crítica textual, pero creo que a efectos prácticos de la predicación, estas seis categorías – organizadas de una manera u otra – cubren los aspectos más importantes a investigar.

Segundo. Volviendo a nuestra investigación, sería importante saber cómo pensamos trabajar nuestra investigación para llevarla desde la lectura inicial hasta el punto de redactar nuestras conclusiones funcionales para uso posterior repetido. En concreto, cuántos pasos nos son “naturales” en nuestra reflexión.

Por ejemplo, si vuelvo a mi recorte anterior, las preguntas que me debería hacer son las siguientes: ¿Qué quiero hacer con esta información? ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? y ¿Cuándo es el mejor momento de hacerlo?

Vayamos por partes.

1. ¿Qué quiero hacer con esta información? Bueno, quiero agregar la idea de una fecha de entre 89-91 d.C. a las posibilidades a tener en cuenta. A la postre, una conclusión sobre la fecha podría arrojar luz sobre las circunstancias por las que atravesaban las iglesias y que condicionan, de alguna manera, la situación a la que el autor se dirige.

2. ¿Cuál es la mejor manera de gestionar esto? Casi siempre tendré más de una posibilidad. Por ejemplo, en este mismo recorte yo podría agregar una nota que resuma este contenido. Pincho sobre “Notas” en la tarjeta y escribo, “Como no hay mención de la persecución de Diocleciano en el 95, probablemente data de entre 89-91 d.C.” Perfecto.

Sin embargo, seguro que nos surge una duda. “Ese comentario es casi tan largo como la cita inicial, que también es breve. ¿Realmente hace falta escribir algo así aquí?” La duda es apropiada. A fin de cuentas, usamos software de este tipo para ahorrar tiempo, no para hacer trabajo innecesario sólo porque aparezca un recuadro que nos ofrece una posibilidad. Probablemente, agregar un resumen de este tipo aquí sería bastante más interesante para recortes más largos y complicados. En este caso sobra.

Quizás lo que deberíamos hacer en este caso, si es que queremos resumir algo es simplemente ir a nuestra nota para “Autoría” y, bajo “Fecha de composición”, agregar un punto que refleje esta posibilidad. Así está un paso más cerca de su destino final: el resumen sobre la cuestión de la fecha de composición. Luego, cuando hayamos agregado más puntos, redactaremos nuestro resumen funcional.

Con todo, todavía me parece un poco mucho en este momento. Esto me lleva a la tercera pregunta.

3. ¿Cuándo es el mejor momento de gestionar algo? El asunto es que todavía estamos en el primer artículo que estamos leyendo. A lo mejor, cuando hayamos consultado 4 introducciones más veremos que todas dicen lo mismo, y para recortes tan pequeños realmente no hacía falta hacer breves resúmenes para cada recurso consultado.

Quizás lo mejor hubiera sido seguir leyendo, seguir recortando y etiquetando. Terminada la lectura, filtro todos mis recortes según la etiqueta “1-fecha”, examino todos a la vez, y si veo que todos dicen más o menos lo mismo, hago un sólo resumen final que recoge las información sobre esto en todos mis recortes. ¡Mucho más eficiente!

Tercero. También debemos tener en cuenta el grado de dependencia en el uso final. Lo que quiero decir es que también es importante distinguir entre maneras de usar la información recogida de nuestras fuentes. Sin embargo, no es lo mismo una cita textual en la que palabra por palabra comunicamos exactamente el pensamiento de otro con su misma manera de decirlo, que una referencia resumida – donde con nuestras palabras abreviamos y sintetizamos la opinión de otro, o que una alusión – donde plasmamos un dato conseguido de un recurso, pero sin una cita o resumen de una idea en particular, o una idea nuestra que es conclusión propia en base a la lectura general hecha en 5 o 6 recursos diferentes.

En los primeros casos, la herramienta de Recortes es muy importante porque necesitamos guardar las palabras textuales, o la idea en la que se basa nuestro resumen. En los terceros y cuartos casos, a lo mejor el único uso tangible que le daremos al material recortado es para poder reflejar nuestras fuentes bibliográficas, bien sea como pie de página en el tercer caso o como parte de una Bibliografía general en el cuarto caso.

Al final del día, lo que queremos es (1.) estudiar los asuntos relevantes, (2.) digerir la importancia de esos asuntos para nuestra manera de entender el libro bíblico en estudio, y (3.) poder resumir lo más destacado de una manera que a nosotros nos ayude a preparar nuestras predicaciones de una manera acertada y rápida cada semana. Dado eso, el mejor consejo que puedo dar es ponerse a estudiar, probando algunas de estas opciones y sacando esas conclusiones provisionales o esos resúmenes de uso posterior repetido que tanto vengo mencionando.

Tengo la convicción de que cuando hayas trabajado un par de estos temas, estudiando media docena de recursos y plasmando varias conclusiones funcionales, todo se irá aclarando.

Leer Preparación Previa 5

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P2. Anotar preguntas y observaciones


Esencia de la tarea

Esta tarea plantea empezar a anotar, con un sistema adecuadamente estructurado, las observaciones y preguntas que puedas tener al comenzar y continuar con tu lectura panorámica repetida.

En este tutorial…

  • Cómo resaltar palabras para repasarlas luego.
  • Cómo personalizar el resaltado para diversos sistemas de estudio.
  • Cómo son y qué uso tienen las cinco clases de notas en Logos.
  • Cómo agregar notas a tus archivos de estudio y a las porciones bíblicas que lees.

Recursos adicionales relacionados

Anotar preguntas y observaciones (texto)

En el tutorial anterior hablamos de iniciar una lectura panorámica repetida del libro bíblico sobre el que irá nuestra serie de predicaciones, y comentamos varias maneras de hacerlo usando el software bíblico de Logos. Pero usemos el sistema que usemos, aprovecharemos nuestra lectura al máximo sólo si recogemos el fruto de nuestra lectura. Para ello necesitamos preparar unas cestas apropiadas.

Dado que en el tutorial para la Tarea previa 4. “Investigar y resumir información introductoria”, nos dedicaremos de manera especial al estudio de asuntos más “académicos”, por así decirlo, donde nuestra atención recaerá directamente sobre cuestiones de autoría, de circunstancias históricas, etc., en este tutorial quiero centrarme sobre todo en recoger las reflexiones que me surgen al leer el texto bíblico.

Veamos algunas maneras de recoger el fruto de la lectura valiéndonos de las prestaciones que nos ofrece un entorno informático.

  • Primero. Resaltar cierto texto. Nada más fácil en Logos. Simplemente seleccionas un texto a destacar y le aplicas el resaltado. Esto funciona en todas las plataformas, en ordenador o teléfono móvil. Lo bueno de esto es que posteriormente puedes repasar lo resaltado con sólo decirle a Logos que avance de “anotación” en “anotación”.
  • Segundo. Variar el resaltado en función de diferentes consideraciones. Esto agrega otro nivel a los resaltados. De hecho hay sistemas de estudio bíblico completos que están diseñados en torno a diferentes resaltados. Logos viene preconfigurado para apoyar muchos de esos sistemas o para apoyar el tuyo propio personalizado, si esa forma de trabajar te resulta útil. Puedes cambiar de color y trazado. También puedes configurar los atajos de teclado para que respondan a tu manera de pensar. Pero hay demasiadas opciones aquí como para repasarlas todas en este tutorial. Lo mejor sería ver la ayuda de Logos para todos los pormenores. También podría ser de utilidad estudiar al menos un sistema de estos por si la idea te resulta particularmente interesante, aunque probablemente si lo es, ya tendrás un sistema en mente y sólo falta configurarlo a tu gusto.
  • Tercero. Agregar notas a los resaltados o a los versículos. Con notas ya comenzamos a agregar reflexiones al texto y para hacer esto de la mejor manera, hay que tener presente que hay, a día de hoy, 5 clases básicas de notas en Logos: (1.) Notas independientes. (2.) Notas ligadas a una selección de texto y a un recurso particular. (3.) Notas ligadas a un versículo dentro de un recurso “versificado” como una Biblia o un comentario. (4.) Notas ligadas a una entrada en un recurso temáticamente indexado. (5.) Notas ligadas a un resaltado. Para nuestros fines en el este tutorial nos centraremos en cómo funcionan los primeros tres.
    • Como estoy trabajando las Epístolas de Juan crearé un sistema de almacenaje con una parte “temática” y otra parte “canónica.” Desarrollaremos la segunda parte en adelante, una vez tengamos hecha nuestra distribución de perícopas en la tarea de preparación previa 6.
    • De momento, puedes ver que tengo carpetas creadas con la herramienta “Favoritos” para las cartas de Juan. Crear una carpeta es sumamente fácil. Hago clic-derecho > “Crear carpeta nueva”. Doy un nombre a la carpeta. En este caso, “Asuntos temáticos” y lo arrastro a la carpeta correspondiente.
    • Y tres observaciones de paso en cuanto a estas carpetas. Primero. Estas carpetas son “infinitas” en cuanto a los niveles y el número de carpetas admitidas. Sin embargo, probablemente sería prudente no crear demasiadas subcarpetas para no tener que ir abriendo y abriendo y abriendo hasta llegar a un archivo determinado. Segundo. Puedes arrastrar un vínculo de cualquier elemento a estas carpetas. No sólo notas. Tercero. Como puedes cambiar el título y la ubicación de una carpeta en cualquier momento, no te agobies con la perfección al principio. Podrás ir mejorando tu sistema con el tiempo.
    • Bien. Pues ahora vamos a crear un “Archivo de notas” para poner todo en marcha. (De paso… Es fácil confundirse entre un “archivo” de notas y una nota en sí, porque es muy común usar la terminología de manera intercambiable. Pero el asunto es que las cinco clases de notas que mencioné hace un momento van todas dentro de un archivo de notas y podrías encontrar las cinco clases diferentes dentro de un mismo archivo de notas.) Hay varias maneras de crear un archivo de notas, pero como de momento tengo una nota abierta ya (en realidad, un archivo de notas), con simplemente darle a “plus” al lado de un archivo de notas abierto, puedo escoger “Documento de notas” y darle un título. En este caso, pondré: “Cuestiones introductorias: Cartas de Juan”. Una vez creado y nombrado este archivo (o documento) de notas, lo arrastro a la carpeta. También agregaré el otro archivo de nota a esa misma carpeta.
    • Creados estos archivos de notas, veamos cómo aplicar tres de las cinco clases de notas a nuestros fines en esta tarea previa.
    • Primero. Una nota independiente. Simplemente pincho sobre “Agregar una nota” y puedo darle un título y contenido a una nota independiente. En este caso, escribiré, “¿Una misma situación tras las tres epístolas? y en el contenido. “Parece ser que las tres epístolas de Juan pueden haber sido escritas todas ellas para confrontar una misma crisis. Investigar esto.” Si resulta ser el caso, entonces muchas de mis reflexiones sobre la situación histórica de una de estas epístolas valen para las tres… Así que ahí tengo una nota independiente. Esa nota sólo aparece en este archivo de notas.
    • Segundo. Una nota ligada a una selección de texto. Voy a escoger esta frase del 1:3 y hacer clic-derecho. Me sale un diálogo que, para nuestros propósitos inmediatos, nos ofrece dos opciones que tienen que ver con la segunda y tercera clase de notas. “Selección” y “Referencia”. Escogeré “Selección” en este momento y lo agregaré al archivo que abrí hace un momento, pinchando sobre Agregar una nota a “Cuestiones introductorias: Cartas de Juan.” Pondré algo corto, como “Unas de las razones por las que escribe.” Una vez agregada mi reflexión, aparecerá un icono en el sitio correspondiente.
    • Tercero. Una nota ligada a un versículo. Esta vez, haré clic-derecho en cualquier lugar del versículo 1:4, y escogeré la opción “Referencia”. Escribiré, “El gozo también motiva la redacción de su carta, ¿Pero en qué sentido?” Una vez agregada mi reflexión, me sale la nota, no vinculada en este caso a una frase en un recurso particular, sino al versículo, y si abro otra versión de la Biblia a este mismo versículo, esta última nota que hice aparece, pero la otra no. De esta manera, en efecto, es posible crear tu propio comentario o Biblia de Estudio.
    • Ahora bien. Acabo de crear 3 clases de notas en un mismo archivo de notas para que se aprecie cómo funciona esto y para ver la relación entre “archivo de notas” y “notas”. Sin embargo, probablemente el mejor sistema para notas versificadas es simplemente agregar estas a un documento de notas genéricas de versículos. Así no tienes que ir escogiendo siempre en qué archivo guardarlas. Luego lo cambiaré para que, en adelante, todas mis notas versificadas estén en un mismo archivo titulado algo como “Notas versificadas: NT.” Apartarlas en un mismo archivo también tiene su sentido por otra razón, y es que todas estas notas pueden aparecer en orden canónico.
    • Obviamente, la principal ventaja de crear notas versificadas es que cuando toque preparar una predicación sobre una perícopa determinada, tus reflexiones estarán ya allí esperándote en esos versículos, ¡aunque no llegues a esa perícopa hasta dentro de 7 meses!

Visto como funcionan las notas, ponte a usarlas al realizar tu lectura panorámica repetida.

Lo más importante es leer y leer y empaparte del mensaje en su conjunto, pero si te viene una idea, pregunta o reflexión que quieras guardar para el futuro, es bueno tener un sistema listo para hacerlo.

Leer Tarea 3

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P3. Juntar y organizar los recursos necesarios


Esencia de la tarea

Juntar y organizar los recursos necesarios para desarrollar la serie de la mejor manera posible. (Esto obviamente también responde al tiempo disponible y a la “profundidad académica” a la que uno desee llegar.)

En este tutorial…

  • Cómo crear listas de recursos para el estudio inicial de un libro bíblico.
  • Cómo saber de qué material ya dispones en tu colección digital.
  • Cómo saber instantáneamente qué recursos no tienes en tu colección digital.

Recursos adicionales relacionados

Juntar y organizar los recursos necesarios (texto)

Tal y como escribí en el artículo sobre esta tarea, los recursos a juntar y organizar van muy en función del tiempo que uno tiene disponible y de la profundidad académica a la que uno espera llegar. Desafortunadamente, también va en función del presupuesto del que dispones o de las bibliotecas que tengas cercanas – ya sean de instituciones o de individuos.

Pero sin volver sobre todo ese contenido, en esta tarea nos toca trabajar 3 asuntos. (1.) Saber los recursos con los que contamos, (2.) Saber lo que nos falta conseguir. (3.) Decidir con qué nos pondremos a estudiar.

Para una serie de predicaciones tampoco hace falta una lista interminable de recursos. Las categorías serían las siguientes:

  1. Biblias de Estudio
  2. Diccionarios y enciclopedias bíblicas
  3. “Introducciones” bíblicas
  4. Comentarios generales
Si piensas profundizar más, sobre todo en el campo de los idiomas originales, seguramente ya sabes lo que necesitas, pero esto incluiría herramientas como:
  1. Versiones originales
  2. Léxicos y enciclopedias especializadas
  3. Comentarios especializados
  4. Artículos especializados
Como estamos trabajando en el entorno de Software Bíblico Logos podríamos directamente introducir el nombre de nuestro libro bíblico y, escogiendo la primera perícopa que Logos nos ofrece, ver qué nos devuelve el sistema. Si vamos MUY pillados de tiempo simplemente ponernos a trabajar así puede ser lo que haga falta.
Pero dado que estamos hablando de hacer lo ideal, creo que es bueno realizar un trabajo un poco más pausado por tres razones principales. Primero, cuanto más dejas que el sistema haga las cosas de manera automática menos realmente sabes sobre lo que tienes en tu biblioteca y, segundo, y más importante, probablemente hay recursos que sería bueno considerar que todavía no tienes en tu sistema o que ni siquiera están en formato digital, todavía. Tercero, si resulta que tu colección es muy completa, habrá que tomar contacto con tus recursos para escoger tu mejor material.
Así que para tomar conciencia mejor de lo que tienes y no, podrías abrir un Archivo de Notas titulado, por ejemplo, “Mis recursos para las Cartas de Juan.” Arrástralo a la carpeta de las Epístolas de Juan. Ahora, abre tres notas en ese archivo. Ponle los títulos “Recursos que tengo”, “Recursos que quiero conseguir”, “Mi lista de lectura para esta serie”.

Hecho esto, volvamos a mi primera idea, porque puede ser un  punto de partida rápido e  interesante para este trabajo. Vuelvo a la página de incio, y en el buscador principal escojo 1 Juan 1:1-4 de la lista de perícopas que Logos me devuelve.

Por defecto, Logos me muestra seis comentarios, pero si pincho sobre “más” veo “Todos los comentarios” que contienen contenido para 1 Juan. En la colección Platino que tengo instalada en este ordenador, resultan ser 7 comentarios. No está nada mal. Perfectamente puedo trabajar con esto para una serie de predicaciones.

Pero examinemos brevemente el contenido de estos recursos. Básicamente, quiero material de dos especies para la serie. Quiero material introductorio sobre toda la epístola y quiero material versificado – comentario – que me ayude en la tarea de preparar cada predicación, una perícopa a la vez, cuando toque.

Lo que se aprecia rápidamente al mirar esta lista es que de los siete comentarios sólo uno se dedica exclusivamente a 1 Juan. Este está bien, pero no es demasiado extenso. Tiene contenido introductorio junto con algo de comentario y algunos apuntes expositivos. Otro es una Biblia de Estudio y por consiguientes sólo ofrece unas introducciones cortas y algunas notas de pie de página muy escuetas. Dos son comentarios sobre toda la Biblia y, aunque también están bien, son algo antiguas (1706 y 1871) . Los tres comentarios restantes son más recientes y algo más extensos (al tratarse de comentarios de múltiples volúmenes).

La verdad es que es adecuado para las dos necesidades que tenemos. Tanto la necesidad de material introductorio para la epístola en su conjunto como de material versificado para cada perícopa.

Pero la verdad es que si nos quedáramos con eso, no habríamos aprovechado todo lo que ya tenemos en esta misma colección digital. Una manera de ver que más tiene es desplegando apartados en esta “Guía de pasaje”, y puede que nos llevemos sorpresas muy gratas.

Por ejemplo, si nuestra perícopa de estudio tiene Personas, Objetos o Lugares, Logos nos ofrece información muy interesante… pero normalmente es información muy puntual.

Bajo el apartado “Temas,” sin embargo, me sale un vínculo prometedor para la investigación inicial. Se trata de un artículo sobre las Epístolas de Juan en el Nuevo Diccionario de la Biblia. La verdad es que más entradas de este tipo nos vendrían MUY bien para nuestro estudio inicial. ¿Cómo podemos saber si tenemos más artículos de este tipo en nuestra colección? La herramienta de Búsqueda es una manera. Si introducimos “1 Juan” por ejemplo, nos devuelve el mismo artículo, pero también un enlace muy interesante que dice “¿Prefiere buscar…? con todas las posibles maneras de encontrar artículos temáticos sobre las Epístolas de Juan. Logos se ha preocupado por configurar una búsqueda que incorpora casi todas las posibles maneras de pensar sobre las Epístolas de Juan y las maneras en que los Diccionarios bíblicos encabezan sus artículos. La verdad es que, dependiendo de los libros que tengas en tu colección, esta pequeña búsqueda potenciada puede ser una auténtica arma secreta.

Otra manera de saber qué más tenemos en nuestra colección es usando la herramienta “Biblioteca” para ver qué tengo en torno a categorías como “Diccionario” y “Enciclopedia”. No entraré en esas cuestiones ahora, porque tenemos varios videos tutoriales en nuestra web que versan sobre eso y en mayor detalle de lo que podemos hacerlo en este tutorial.

Sin embargo, ahora mismo, para ir terminando, me gustaría comentar una herramienta que recoge esta información de una manera estructurada. No tomará ningún tiempo usarla y, además, instantáneamente te mostrará lo que ya tienes en tu colección en castellano y algunos recursos en castellano que puedas no tener en formato digital.

Miramos bajo “Herramientas” >> “Guías de lectura”. En el panel que aparece, puedes buscar una guía o, ver que entre las guías agregadas recientemente, resulta que mi esposa, Kathy, ¡ha estado trabajando este asunto con auténtica disciplina! Ha investigado lo que hay de material introductorio en formato Logos para cada uno de estos libros bíblicos y ha preparado una lista. Al abrir la de 1 Juan, por ejemplo, si un recurso no se encuentra en mi biblioteca digital aparece con un candado. Habrá que comprarlo si lo quiero. Si un recurso está en mi colección sólo hace falta pinchar sobre el vínculo para abrir el recurso, y cuando haya terminado mi lectura, me permite marcarlo como leído.

Nuestro propósito es ir completando Guías de lectura para todos los libros de la Biblia. Así, por lo menos, en plan digital en Logos, puedes saber, para cualquier libro, qué tienes y no tienes en cada categoría.

Luego, para terminar, quedan aquellos recursos que no están en Logos. Si tienes recursos impresos disponibles, puedes introducirlos en tu lista de control, pero los tendrás que leer off-line!

Una última categoría son los recursos en internet. Puedes gestionar su lectura como mejor te parezca y agregar tus notas en Logos. Sin embargo, con la herramienta Creador de Libros personales, también puedes agregar ese material a tu colección digital en Logos, pero trabajar con el Creador de libros personales es materia para otra serie de tutoriales.

Lo que toca ahora, es pasar a la investigación en los recursos que hemos identificado. Tarea previa 4.

Leer Tarea 4

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P1. Iniciar lectura panorámica repetida

Esencia de la tarea

Comenzar tu preparación con lectura voluminosa inicial y luego transicionar esa lectura hacia el hábito de lectura repetida mientras dure la serie.

En este tutorial…

  • Cómo ir rápidamente al texto bíblico
  • Cómo acceder a diferentes versiones
  • Cómo llevar un control de lo leído
  • Cómo incorporar la lectura al estudio normal
  • Cómo configurar planes de lectura repetitivas

Recursos adicionales relacionados

Iniciar lectura panorámica repetida (texto)

Con este vídeo tutorial comenzamos nuestra serie de tutoriales que procura desarrollar un programa semanal, estructurado, para la preparación de predicaciones dinámicas que son máximamente fieles a las escrituras. Dicho de otra manera, nuestro propósito es preparar sermones que les gusten a Dios y a la gente – entendiendo, obviamente, que esos dos aspectos no tienen la misma importancia.

También decir algo que espero sea obvio: no hay nada sagrado en mi elección de tareas particulares a realizar y la forma de distribuirlas. Sólo representan una manera de realizar este ministerio, pero espero que sea a la vez una manera lógica y útil.

Vayamos, entonces, a nuestra primera tarea de preparación previa, según la he definido. “Iniciar lectura panorámica repetida.”

Es obvio que puedes realizar lecturas repetidas del libro bíblico sin un ordenador. Sin embargo, si tienes Software Bíblico Logos o algún otro software de estudio bíblico, puede que encuentres algunas ventajas en hacer uso de tu software desde el primer momento.

  • Por ejemplo, leer ya dentro de tu entorno de estudio te facilita el poder agregar una nota para reflexión posterior sin tener que escribir esa reflexión dos veces.
  • Además, probablemente cuentes con una colección digital que ya tenga un buen surtido de versiones diferentes de la Biblia. Aprovecha este hecho para automatizar y diversificar tu lectura.

Veamos cómo llevar algunas de estas ideas a la práctica en Logos. En concreto, ofreceré cinco ideas, pasando de las más sencillas a las más complicadas.

Dado que en el momento de preparar estos tutoriales, me encuentro liderando un estudio bíblico en nuestra iglesia sobre las Cartas de Juan, usaré estas tres epístolas como base para toda la serie de vídeos que grabaré.

  • Primera idea. Sencilla. ¡Abre la versión que quieres y ponte a leer! Puedes teclear “1 Juan” en el recuadro de comando y se abrirá tu Biblia predeterminada. Puedes escoger una versión de la Biblioteca. Puedes crear un acceso directo para uso posterior.
  • Segunda idea. También sencilla. Si quieres leer en una versión diferente, pincha sobre el “plus” y escoge la versión que quieres. Si quieres que las dos vayan sincronizadas, puedes vincularlas al mismo conjunto.
  • Tercera idea. Si quieres llevar un control de tu lectura, puedes crear una “nota” en Logos y anotarlo. Si quieres ser algo creativo, puedes crear notas diferentes según la clase de lectura que quieras hacer. En mi caso, tengo un apartado para mi lectura de varias versiones en castellano. Otra para una grabación que tengo en inglés y finalmente un apartado para llevar el control de mi audio-lectura en griego. Si te ayuda mantener tus objetivos a la vista puedes crear otro apartado más con una descripción del programa de lectura repetida que piensas realizar. Por cierto, si en las notas creadas usas una lista enumerada, en vez de una de puntos, sabrás instantáneamente cuántas lecturas has hecho ya, porque cada vez que agregas una lectura hecha, la lista irá sumando.
  • Cuarta idea. Aprovecha la configuración automatizada. Tecleando el pasaje en el Buscador principal, junto con todo lo demás, aparecerá el texto en 5 versiones. Esta opción puede ser muy buena, sobre todo una vez que ya te encuentras en medio de la serie. Simplemente proponte iniciar tu estudio diario con lectura panorámica o contextual. Es un poco como hacer pre-calentamiento. Y si quieres, puedes valerte de la idea anterior para llevar el control de que has realizado la lectura.
  • Quinta idea. Configura un plan de lectura personalizado. A día de hoy, Logos no está programado para gestionar lecturas repetidas. En los foros hay bastante discusión sobre este asunto, así que es posible que esta opción llegue en breve, pero de momento la herramienta para crear un “Plan de lectura” está pensada más para la lectura de un libro largo que para la lectura repetida de porciones más cortas. Afortunadamente, aunque con ciertas limitaciones, tampoco es demasiado difícil crear unos planes repetitivos sabiendo un par de trucos.
  • Voy a crear 2 planes. El primero me animará a leer las cartas de Juan 10 veces en los siguientes 10 días. El segundo me animará a leer un capítulo cada día a lo largo de las 12 semanas que durará la serie.
  • Abro la herramienta “Plan de lectura”. Escojo la versión que quiero usar por defecto. Luego, donde pone “en un año”, lo configuraré para 10 sesiones, comenzando hoy y leyendo cada día. A continuación, donde pone “Todos los pasajes”, en vez de escoger una de las opciones predeterminadas, en la casilla que dice “Nuevo rango de referencia” hay que teclear, “1 Juan -3 Juan” coma, copiarlo, y pegarlo nueve veces, quitando la coma de la última. Puedes ver que el título del plan de lectura será muy largo si no pongo un título mío, así que abajo introduciré “Cartas de Juan en 10 días”. Pincho sobre el botón “Guardar”. Finalmente, debo darle al botón “Aceptar”. Puede que te encuentres con alguna sorpresa. Por ejemplo, en este caso, no me distribuye los capítulos de 1, 2, y 3 de Juan cada día de manera perfecta. Curiosamente, si tecleo 2 Juan-3 Juan, 1 Juan, y repito, sí me funciona. Habrá que experimentar un poco.
  • Una vez terminadas estas 10 lecturas, quiero que arranque un segundo plan, pero que sólo me inste a leer un capítulo al día. En este caso, repito lo hecho para configurar el plan anterior, pero haré que comience el lunes, en dos semanas y que se realice en 12 semanas. Le doy un título. Guardo. Acepto.
  • No entraré en más detalles dado que lo más importante es experimentar. Además, como Logos siempre está mejorando el software, también es posible que para la fecha que veas este video hayan agregado alguna opción nueva que te lo ponga más fácil. Sólo tener en cuenta que, a día de hoy por lo menos, es importante quitar la última coma de la lista.
  • Además, como no es posible introducir más de una versión bíblica en el plan, si quieres leer en una segunda versión en un día determinado, hazlo y luego simplemente lo marcas como “leído” en el sitio correspondiente.

Añadir que si después de terminar este tutorial tienes dudas sobre cómo configurar un plan de lectura, puedes ver otro tutorial que tenemos sobre ese tema o mirar en la ayuda de Logos.

Finalmente, no te olvides de que Logos te ofrece varias maneras de ver tu lectura en pantalla. Y para una lectura sin distracciones, nada mejor que verlo en pantalla completa. F11 y sólo verás el texto bíblico, con una o más columnas, a tu gusto. También puedes ajustar el tamaño de la fuente.

Puestos a leer el texto bíblico, nos vendrán reflexiones e ideas para nuestras predicaciones. Habrá que anotar esos pensamientos en algún sitio útil. De eso irá el siguiente tutorial.

 Leer Tarea 2

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05A4b. Guía, Estudio de palabra bíblica (2)


Lo más destacado

  • Logos ofrece dos variantes de la Guía “Estudio de palabras bíblicas”: una que parte del castellano, otra que parte del idioma original.


Tareas prácticas

  • Investiga por tu cuenta – y con varias palabras diferentes – las dos variantes de esta Guía.
  • ¿Harías bien en ampliar tu biblioteca para que esta guía disponga de mayor contenido?

Guía, Estudio de palabra bíblica (2) (texto)

Digamos que estoy estudiando la parábola del mayordomo astuto en Lucas 16. Si abro la Nueva Versión Internacional a Lucas 16:1 y hago clic-derecho sobre la palabra “rico,” en el diálogo que se abre veré aparecer la opción “Selección” >> “rico” que entre otras opciones me permite realizar un “Estudio de palabra bíblica”. Es un estudio de la palabra castellana “rico.”

Sin embargo, si abro la Reina Valera Revisada a Lucas 16:1 y hago clic-derecho sobre la palabra “rico,” en el diálogo que se abre veré varias opciones que no aparecían con la Nueva Versión Internacional que tienen que ver con el idioma original. A efectos del la Guía “Estudio de palabra bíblica,” la opción que nos interesa es la que dice “Lema.” “Lema” se refiere a la forma de la palabra que aparece en un diccionario cuando la buscas. Así que en este caso se nos ofrece la posibilidad de hacer un estudio – no de la palabra “rico” en castellano, sino de la palabra griega “πλούσιος” que se ha traducido con la palabra “rico” en la Reina Valera Revisada.

En ambos casos, tanto con la NVI como la RVR hemos comenzado con el texto castellano, pero en un caso sólo podemos lanzar la variante castellana de la guía mientras que en el otro podemos lanzar la variante del idioma original de la guía, en este caso usando el griego.

Y ¿en qué se diferencian estas dos variantes de la Guía “Estudio de palabra bíblica”? Básicamente en dos asuntos principales. Uno, el número de campos que aparecen en la guía. Dos, el contenido de esos campos.

Entraremos en los detalles en futuros tutoriales, pero veamos muy brevemente en qué consisten estas diferencias. Si abrimos la guía desde la NVI, aparecen 5 campos. Si lo hacemos desde la RVR, aparecen 8 campos. Entonces, si comparamos los títulos de estos campos, vemos que son diferentes. Es la misma herramienta en Logos: La Guía “Estudio de palabra bíblica” y se ve claramente que este es el caso por el nombre que encabeza la pestaña. Pero en el primer caso es la guía para la palabra castellana “rico” y en el segundo caso para la palabra griega “πλούσιος.”

Si vamos abriendo estos campos veremos que los contenidos se parecen, pero son diferentes en función del idioma que está en primer plano. Si desplegamos, respectivamente, los campos “Definición” y “Lema” veremos que en ambos casos Logos nos muestra información que viene de los diferentes diccionarios que podamos tener en nuestra colección digital. En el primer caso, las entradas corresponden a la palabra castellana “rico” y en el segundo a la palabra griega “πλούσιος.”

Luego vienen dos campos en cada Guía que son de lo más interesante. En el primer caso, para nuestra palabra de estudio, “rico,” vienen “Palabras hebreas” y “Palabras griegas.” Al desplegar estos campos, si no aparece nada, a lo mejor necesitamos escoger una versión que nos permita ver los resultados. En este caso, la RVR60. Lo que Logos nos muestra con este aro de traducción son las diferentes palabras hebreas que la RVR60 traduce como “rico” en algunos pasajes. Y bajo “Palabras griegas,” Logos nos muestra las palabras griegas que la RVR60 traduce como “rico” en algunos pasajes. En tutoriales futuros veremos como trabajar con este aro en mayor detalle, pero ahora mismo estamos haciendo una comparación entre las dos variantes básicas de esta guía, así que pasemos al segundo caso. Si pinchamos sobre el campo “Traducción”, vemos que aparece un aro muy parecido, pero en este caso no aparece en el centro la palabra castellana “rico,” sino la palabra griega πλούσιος. Es cuestión de la dirección en la que nos movemos, si del castellano al griego o del griego al castellano. Y como mencioné hace unos momentos, en algunos casos esta información se solapa en ciertos sentidos. Fíjate en lo que pasa si poso el cursor sobre el aro superior en la sección que corresponde a “πλούσιος.” Me aparece exactamente el mismo aro que en la otra variante de la Guía. ¿Lo ves? Y si paso mi cursor sobre el aro inferior, me aparece exactamente el mismo aro que en la variante castellana. ¿Lo ves? Son informes diferentes según el idioma en primer plano, pero la información del idioma en segundo plano está disponible en cualquier momento.

Pero para ir completando este tutorial introductorio, veamos algunas opciones diferentes en la variante de la guía que parte de la palabra griega. La primera es el campo que dice “Traducción de la Septuaginta.” Esta se parece al aro del campo “Palabras hebreas”, pero la diferencia está en que en realidad se trata de dos traducciones diferentes. En el primer caso, tiene que ver con cómo la RVR60 traduce ciertas palabras del Antiguo Testamento con “rico.” En el segundo caso, tiene que ver con cómo la antigua traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta (LXX), traduce ciertas palabras hebreas del AT como πλούσιος. En el primer caso, la traducción va de hebreo a castellano. En el segundo caso, de hebreo a griego.

Luego, tres campos que no aparecen en la variante castellana de la guía. “Ejemplos de uso” nos muestra nuestra palabra de estudio en su contexto bíblico según el uso gramatical. Aquí podemos verlo en contexto según su uso como sujeto u objeto y en español o griego.

Bajo “Relaciones gramaticales” podemos profundizar aun más en cuanto a las relaciones gramaticales que nuestra palabra de estudio guarda con otras palabras en el texto original. Por ejemplo, si queremos ver – y en contexto – nuestra palabra πλούσιος como sujeto del verbo griego “εἰσέρχομαι,” sólo hace falta desplegar ese encabezado y lo podemos ver tanto en griego como en castellano.

Cerrando ese campo, vemos que el campo “Uso de preposición” está deshabilitado. Probablemente porque no dispone de datos relevantes, en este caso. Si fuera alguna otra palabra, como por ejemplo, el mismo verbo εἰσέρχομαι que vimos hace un momento, sí que se habilitaría este campo, y vemos todos los usos con preposiciones que se pueden dar y, en negrita, las que se dan en este caso: que con εἰσέρχομαι resulta ser sólo la preposición ἐν.

El último campo se da en ambas variantes de la Guía, pero con las diferencias que corresponden a “Búsquedas textuales” en castellano y en griego respectivamente. En el primer caso, busca la palabra “rico” en nuestras cinco versiones bíblicas priorizadas y, en el segundo caso, en las colecciones griegas que tenemos en nuestras biblioteca digital, si es que las tenemos, porque en la mayoría de los casos representan compras adicionales, como por ejemplo con la Septuaginta, los Padres apostólicos, la Pseudoepigrafías, Josefo, Filo y otra literatura clásica griega.

Cómo saber si una Biblia es una versión bilingüe

Finalmente, ¿cómo podemos saber si una Biblia en Logos ha sido dotada con esta clase de “bilingüismo” o no? Dos maneras rápidas de saberlo serían: Primero, viendo qué opciones salen cuando haces clic-derecho sobre una palabra en el texto. Si no aparecen las opciones del idioma original (como “Lema”, por ejemplo), no es una edición bilingüe. Otra manera – y más sencilla – es ver si en la barra de iconos de la versión aparece este icono que indica la prestación de “Interlineal”. Si aparece este icono, la versión es “bilingüe” con el idioma original.

Ya veremos más sobre estas ediciones interlineales, pero ahora sólo destacar que, a día de hoy, en castellano, sólo hay dos versiones que han sido habilitadas por Software Bíblico Logos como interlineales: la RVR60 está completa para ambos testamentos. La LBLA está habilitada solo para el Nuevo Testamento, aunque supongo que en una actualización futura incluirán esto para el AT. Además, la lista de versiones con interlineal también puede crecer. En inglés, por ejemplo, la NVI (Nueva Versión Internacional inglesa) sí tiene esta funcionalidad.

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05A4a. Guía, Estudio de palabra bíblica (1)

Lo más destacado

  • Se suelen cometer muchos fallos en el estudio de palabras bíblicas.
  • Logos ofrece dos variantes de la Guía “Estudio de palabras bíblicas”: una que parte del castellano, otra que parte del idioma original.

Tareas prácticas

  • Investiga por tu cuenta – y con varias palabras diferentes – las dos variantes de esta Guía.
  • ¿Harías bien en ampliar tu biblioteca para que esta guía disponga de mayor contenido?

Guía, Estudio de palabra bíblica (texto)

Posiblemente sea en el estudio de las palabras bíblicas donde se producen más fallos en la exégesis bíblica que en cualquier otro aspecto. Esto se debe a varios factores, pero para la mayoría de las personas tiene que ver principalmente

  • con unos malos entendidos sobre cómo funcionan las palabras en un idioma,
  • con la falta de recursos realmente buenos que la mayoría de las personas pueden usar de una manera práctica,
  • y finalmente con algunas ideas equivocadas sobre el mismo valor de las palabras, como tal, en el conjunto del trabajo de interpretación bíblica.

Se han escrito libros enteros sobre estos asuntos. Quizás el de mayor importancia en cuanto a los errores que se suelen cometer sea el de Donald A. Carson, titulado Falacias exegéticas (CLIE, 2012). Carson dedica nada menos que el 30% de todo el libro a falacias en el estudio de palabras y, al finalizar ese capítulo deja claro que habría mucho más que podría decir sobre el tema. En su opinión, el fallo principal reside en que “muchos predicadores y profesores de la Biblia saben solo el griego necesario para utilizar las concordancias, o quizá un poquito más. No hay mucha destreza en el griego como idioma; y por lo tanto, existe la tentación de demostrar lo que se ha aprendido, lo cual a menudo resulta ser un montón de información léxica sin la influencia restrictiva del contexto. La solución, por supuesto, es aprender más griego, no menos, y tener al menos un conocimiento rudimentario de la lingüística” (70).

Software Bíblico Logos también reconoce, por un lado, el interés que hay en el estudio de las palabras bíblicas, y por otro lado, los problemas que se suelen dar en ese estudio. De ahí que hayan preparado todo un cursillo en vídeo muy bien elaborado para gente no muy experta en el tema. Desafortunadamente, ¡está en inglés y cuesta $99!

Con todo, el hecho es que – tengamos la posibilidad de acceder a ese cursillo particular o no – disponemos en castellano de recursos suficientes (y en Logos mismo) como para trabajar bien con las palabras de los idiomas originales. La clave está en aprender a sacarle partido a las herramientas que Logos nos ofrece para ello y hacerlo dentro de unos parámetros exegéticos y lingüísticos correctos. En este tutorial y algunos otros relacionados procuraremos hacer justo esto.

Una guía. Dos variantes.

Como mencioné en el tutorial introductorio sobre las guías de estudio, a diferencia de las otras dos guías pre-configuradas de Logos – la “Guía de pasaje” y la guía “Análisis de texto” – la guía “Estudio de palabra bíblica” parte de una palabra, no de un pasaje. Esa es la razón de que Logos no devuelva esta guía cuando introduces un texto bíblico en el buscador principal de la Página de inicio. En cambio, Logos te ofrece esta guía cuando tiene sentido usarla.

Luego otro aspecto MUY importante a tener presente es que hay dos variantes de esta guía que dependen de si inicias tu estudio de palabra con el castellano o con el idioma bíblico original. Estas dos versiones se solapan en ciertos casos. Para no confundirse, lo que hay que recordar es que hablamos de traducción y las diferencias se dan dependiendo sobre todo de la “dirección” en que va esa traducción – si del castellano al original o del original al castellano.

Además, debemos tener en cuenta que algunas de las ediciones de la Biblia de nuestras bibliotecas digitales son, digamos, bi-direccionales y otras solo unidireccionales. Con TODAS nuestras versiones de la Biblia en Logos podemos lanzar una Guía “Estudio de palabra bíblica,” pero sólo con ciertas versiones podemos hacerlo tanto partiendo del castellano como del idioma original. Es como si Software Bíblico Logos hubiese matriculado a unas cuantas versiones en una escuela de idiomas y con estas versiones puedes iniciar el estudio tanto desde el castellano como desde el idioma original. Sin embargo, con unos pasos más, puedes acceder a toda la información con todas las versiones. Lo veremos en el siguiente tutorial.

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P6. Hacer una distribución del texto

Esencia de la tarea

Distribuir las perícopas según las exigencias de la serie a predicar (respetando, en la medida de lo posible, la distribución del mismo texto bíblico).

En este tutorial…

  • Cómo usar la herramienta “Comparar perícopas” para realizar una distribución rápida del libro bíblico.
  • Cómo preparar los apartados en “Favoritos” para cada predicación.

Recursos adicionales relacionados

Hacer una distribución del texto (texto)

Si realmente quieres ahorrar un montón de tiempo en la preparación inicial de una serie de predicaciones o un estudio bíblico, la herramienta “Comparar perícopas” es una de las que más potencial tiene para hacerlo. La razón es que instantáneamente te presenta – y de forma visual – lo que antes era una labor minuciosa de cotejar manualmente los bosquejos de varios comentarios y Biblias de estudio. Sigue siendo altamente recomendable hacer esa otra tarea, pero si uno no dispone de mucho tiempo, la herramienta de “Comparar perícopas” es posiblemente la forma más rápida y acertada de distribuir el texto bíblico según la organización lógica del propio escritor bíblico. Y algo que es una convicción nuestra es que el primer paso que todo expositor debe dar para tener una mínima posibilidad de transmitir el pensamiento divino con la autoridad divina es delimitar el marco del mensaje al marco lógico del texto que pretende exponer.

Volvamos al desarrollo de nuestra serie modelo en 1 Juan.

Voy a “Herramientas”  en el menú, y bajo el apartado “Pasaje” escojo la opción “Análisis de pasaje.” Abierta la ventana, de entre las opciones disponibles, quiero asegurarme de que “Comparar perícopas” sea la herramienta habilitada.

Ahora, con sólo teclear “1 Juan” en el recuadro, Logos instantáneamente nos muestra las divisiones en que los editores de las principales versiones castellanas estructuran el texto sagrado. Logos nos muestra estas distribuciones junto con los títulos que llevan. Debería ser obvio que ni las divisiones, ni tampoco los títulos que éstas llevan son inspirados. Son simplemente la opinión considerada de los traductores o editores de las Biblias en cuestión. ¡Pero no subestimemos tampoco el valor que esto puede tener! Estas divisiones y estos títulos representan el trabajo de años de algunos de los eruditos más destacados. ¡Uno tendría que tener una opinión muy elevada de sí mismo para menospreciar esa labor!

Lo que salta a la vista es que entre las diferentes versiones hay muchos puntos de coincidencia. También hay puntos de contraste y hacemos bien en observar que algunas de estas diferencias tiene que ver con si una edición en partícular tiene tendencia a hacer subdivisiones. Por ejemplo, la Nueva Versión Internacional (NVI) parece aquí tener una tendencia a no subdividir tanto como las otras versiones. Dependiendo de cuántas semanas uno quiere dedicar a la serie, puede orientarse más hacia los conjuntos de perícopas más largos o más cortos. Todavía toca leer el texto bíblico uno mismo y sopesar la valoración de los diferentes editores, pero esta herramienta facilita el trabajo de manera considerable.

Tener presente que hay varias opciones con esta herramienta. Por ejemplo, aquí donde dice “Conjunto de perícopas” uno puede añadir las distribuciones de otras versiones o quitar las de algunas que ya están. Dependiendo de las colecciones que uno tenga en su sistema, le saldrán más o menos opciones en esta lista.

La verdad es que me encanta estas herramienta, y desde que salió hace algunos años, la he usado mucho. Sin embargo, opino que la importancia de hacer una buena distribución de textos para una serie es tal, que merece más tiempo de lo que obliga esta herramienta. Me gusta también consultar algunos de los mejores comentarios y Biblias de estudio. Además, si hemos realizado el trabajo de la tarea previa 5, probablemente ya tendremos a mano la información analítica que más nos ayudará a evaluar estas distribuciones de perícopas.

Parte de la razón de esto es que cada forma de indagar por la lógica interna de un libro bíblico tiene sus virtudes. Un buen bosquejo, preparado por un estudioso que, en el caso de los mejores comentarios, probablemente haya dedicado una década de estudio al libro, ayuda a ver mejor las conexiones lógicas entre perícopas. En contraste, la herramienta “Comparar perícopas” hace más evidente la distribución de los bloques a predicar.

Entre unas herramientas y otras, y teniendo en cuenta las semanas de las que dispongo para la serie, hago mi propia distribución de perícopas con las fechas en las que se predicarán. Normalmente, preparo carpetas nuevas para cada perícopa en mi archivador virtual en la herramienta “Favoritos.” Luego, si quiero, puedo aprovechar los apartados que he creado para indicar las fechas en las que cada perícopa se predicará o para posiblemente ir introduciendo títulos provisionales para las predicaciones.

Terminada esta tarea, estoy listo para comenzar mi estudio semanal con la primera perícopa. En el caso de que uno comparta la predicación con algunos otros, en equipo, puede imprimir o enviarles la lista para que ellos sepan la distribución con la que todos trabajarán.

Leer Conclusión

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08A2. Foros, el “Amigo desconocido”

Lo más destacado

  • Hay un foro en castellano.
  • Hay personas muy expertas en el software que lo frecuentan.
  • Los mismos directivos de Logos contestan algunas preguntas.

Tareas prácticas

Foros, el “Amigo desconocido” (texto)

Si la Ayuda de Logos es, para muchos, el “Consejero olvidado”. Los Foros son el “Amigo desconocido”. Lo digo, porque aunque hay miles de usuarios de habla castellana de Libronix y Logos 4 en todo el mundo, en las fechas que redacto este tutorial – a mediados del 2011, sólo cuento 108 personas que hayan participado alguna vez en los últimos dos años en el foro Español de Logos. Es más, en estos dos años sólo han habido 82 temas introducidos, cosa que equivale a apenas 3,4 nuevos diálogos por mes. Luego, el 43% de las personas que han aportado algún comentario sólo lo han hecho una única vez. Todo esto significa que hay muchas personas que desconocen este servicio o que no lo han aprovechado de manera significativa.

Para acceder a los foros, hay dos maneras básicas de proceder.

  1. La primera manera es desde el menú Ayuda Logos 4, pinchando sobre la opción “Ver foros en línea”. Esto nos lleva a la página principal de todos los foros de Logos, la gran mayoría de ellos en inglés. El foro de habla castellana se encuentra hacia abajo. Pinchamos sobre “Español” y pasamos al foro castellano.
  2. La segunda manera, obviamente, es accediendo a los foros directamente en tu navegador de internet preferido. La dirección es la siguiente: http://community.logos.com/forums/65.aspx.

Una vez en el foro, puedes observar la lista de temas y, pinchando sobre cualquiera de ellas leer las preguntas y respuestas de los usuarios.

Personalmente te animaría, sin embargo, a no pasar por los foros de forma “anónima”. Te animaría a “Ingresar” primero en el sistema, y digo esto por varios motivos que mencionaré en un momento.

Para ingresar, simplemente, pinchas sobre el enlace “Ingresar” o “Sign in”, si te sale en inglés. Luego en el diálogo introduces la dirección de correo electrónico que usas como tu identificación de usuario con Logos y tu contraseña. Le das al botón “Ingresar” o “Sign in” y te devuelve al foro.

Como decía, hay varios motivos importantes para ver los foros una vez “ingresado” en el sistema.

  1. Primero, porque te ahorrará tiempo. Si antes de leer un tema, ya has ingresado, el foro llevará un historial de los temas que has visto previamente y así, la próxima vez que vuelvas, no acabarás releyendo sin darte cuenta algo que has leído ya previamente. El foro te muestra visualmente lo que ya has leído al poner ese texto y el icono en gris.
  2. Segundo, sabrás si alguien ha añadido un tema nuevo desde la última vez que estuviste. El enlace volverá a estar en azul o, lo que es mejor, puedes decirle al sistema que te envíe un email de aviso si alguien agrega una respuesta sobre ese tema. Esto no lo puede hacer si no has ingresado.
  3. Tercero, para poder aportar algo, tienes que estar ingresado. De hecho, si intentas contestarle a alguien, el foro te obligará a acceder a tu cuenta e ingresar. Esto es para proteger contra aportaciones basura en el sistema.
  4. Cuarto, podrás formar parte de la comunidad y así conocer a otros usuarios, ayudar y ser ayudado.
  5. Quinto, cuanto más se use el foro de manera evidente, más atención recibirá de los empleados de Logos. Y eso significa que la empresa valorará el mercado de habla castellana cada vez más, más recursos saldrán en español, etc. Es decir, esto es bueno para todos.

Y añadir que los directivos del Departamento Español de Software Bíblico Logos también pasan por los foros. Si quieres recibir respuestas y noticias, no hay nada mejor que recibirlas directamente de las personas que gestionan el software para todos los usuarios de habla castellana.

Finalmente, unos consejos antes de terminar este tutorial.

  • En primer lugar, no gastemos el tiempo de los otros usuarios del foro, haciendo preguntas para las que ya hay respuestas en la Ayuda del software. Podría mostrar unos ejemplos, pero de vez en cuando un usuario pregunta algo al que otro usuario contesta con una captura de pantalla de un artículo de la Ayuda del software. Esta clase de respuesta uno la podría haber encontrado por su propia cuenta. Y el gasto de tiempo se multiplica varias veces. Primero, el tiempo en redactar la pregunta. Segundo, el tiempo de otro en contestarla. Tercero, el tiempo de todos los usuarios futuros que acaban leyendo la pregunta y la respuesta a algo que ni hacía falta preguntar en el foro. Por favor, ante cualquier duda mira primero en el sistema de Ayuda. Lo mismo se puede decir de preguntas ya contestadas en el foro. Antes de subir una pregunta nueva, busca para ver si ya se ha hecho una pregunta similar antes.
  • En segundo lugar, quiero animarnos a todos a poner buenos títulos a las preguntas que subimos al foro. También se gasta el tiempo de los demás si el tema enunciado “despista” o es demasiado genérico. Por ejemplo, si parece que alguna prestación del software no te funciona como debería, sería mucho mejor poner un título descriptivo acertado … como, “El software no me deja crear una nueva plantilla de guía” en lugar de, por ejemplo “Logos 4 no me funciona” o “Tengo un problema” o “¿A alguien más le pasa esto también?” Nos ayudamos todos si ponemos unos buenos títulos a nuestras preguntas.
  • En último lugar, recordarnos a todos que hay que portarse bien en los foros. En un grado de menor importancia, esto significa no poner el texto TODO EN MAYÚSCULAS PORQUE ACABA SIENDO MUY DIFICIL DE LEER, o en colores chillones o fuentes raras o tamaños grandes. En un grado de mayor importancia significa que el foro no es lugar para hacerse “publicidad” para intereses personales. Tampoco es sitio para vociferar sobre tus temas predilectos. Es un espacio público para hablar del software Logos 4. Y para ese propósito, es un servicio estupendo.

Amplía tu mundo de Logos 4. Participa en los foros.

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08A1. Ayuda, el “Consejero olvidado”


Lo más destacado

  • La respuesta a muchas preguntas se puede encontrar en el sistema de ayuda.
  • Si no lo encuentras ahí, puedes preguntar en los foros de Logos.

Tareas prácticas

  • Tómate 2 minutos para simplemente leer los títulos de los artículos en Ayuda. Verás que hay mucho ahí.
  • Piensa en algo que te gustaría saber. Tecléalo en el buscador de Ayuda. ¿Te devolvió información útil?

Ayuda, el “Consejero olvidado” (texto)

Yo mismo me asombro de lo poco que echo mano de toda la información que viene incluída en el sistema de Ayuda de Logos 4. Confieso que lo he mirado más en estos últimos meses en preparación para algunos aspectos de estos tutoriales ¡que en los últimos 15 años usando las diferentes ediciones del software!

Mi experiencia ha sido que no soy el único. Creo que para muchos el sistema de Ayuda de Logos acaba siendo el “Consejero olvidado.” Es una pena, porque para muchos de nosotros una pequeña disciplina de leernos un artículo de ayuda de vez en cuando hasta terminarlos, o por lo menos buscar cada vez que tenemos una pregunta, nos resolvería muchas dudas y nos evitaría algunos dolores de cabeza con el software. No son tantos artículos y están bien organizados por tema.

Para abrir el menú de Ayuda, se puede pinchar sobre la interrogación o presionar [Alt+U]. Para ir directamente a los contenidos de Ayuda puedes presionar la tecla [F1].

Lo primero que se puede apreciar es que se abre a la derecha en un panel estrecho. De esta manera no te quita mucho espacio de tu área de trabajo. Sin embargo, si lo prefieres, como cualquier otro panel en Logos 4, puedes “Mostrar vista de lectura”; es decir, verlo en pantalla completa, o “Desprender” a una ventana independiente.

No hay mucho que destacar sobre el panel de Ayuda. Puedes hojear la lista de títulos o teclear lo que buscas en el buscador. Escoges el artículo que más parezca responder a tus dudas y lo abres. Si resulta no ser lo que buscabas, puedes hacer marcha atrás con las flechas.

Si quieres buscar dentro de un artículo, también puedes presionar [Ctrl+F] que, si no lo has descubierto ya, también funciona para cualquier recurso en Logos 4 y muchísimos otros programas de software.

La verdad es que no hay mucho más que decir. ¡Sólo faltaría que tuviésemos que desarrollar toda una serie de tutoriales para explicar la función de Ayuda!

Sin embargo, antes de concluir este tutorial, haríamos bien en recordar que este no es el único sitio donde Logos nos echa una mano. También están

  • Las burbujas informativas que aparecen en diferentes lugares estratégicos del software.
  • La función “Explicar la pantalla”, para algunas cuestiones básicas.
  • Los artículos y foros de apoyo en el sitio web de Logos.

Finalmente, ante cualquier duda para la que no encuentres información por ninguna parte, siempre puedes escribir a apoyo técnico de Logos en http://www.logos.com/es/apoyo. Pero antes de hacer eso, por favor, asegúrate que el “Consejero olvidado” no tiene ya la respuesta, sin tener que ir más allá de presionar [F1].

 

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07A3. Entornos: Orientación completa


Lo más destacado

  • Un entorno te permite recrear configuraciones particulares en un instante. Permite volver a un trabajo previo, justo dónde lo dejaste.
  • Puedes actualizar entornos previamente guardados.
  • Diferentes usuarios pueden tener sus propias configuraciones.

Tareas prácticas

  • Experimenta unos minutos con las distribuciones predeterminadas. ¿Te gustan más unas que otras para determinadas tareas?
  • Cuanto más grande sea tu monitor y mejor la resolución de tu pantalla, más opciones prácticas tendrás con los entornos. ¿Es hora de comprar un monitor nuevo o un segundo monitor?

Entornos: Orientación básica (texto)

Como he mencionado en los tutoriales anteriores, hay tres prestaciones en la Barra de herramientas que entiendo tienen que ver con acelerar nuestro uso de Logos 4. Estas tres son Recuadro de comando, Accesos directos y Entornos. Cada una de ellas  aporta una manera especial de hacer que tu uso diario del software vaya más rápido. En este tutorial trabajaremos con Entornos.

Si el Recuadro de comando nos ayuda a hacer algunas cosas de manera acelerada, y Accesos directos nos permite darle un lugar permanente a esas cosas, Entornos va todavía más allá al permitirnos guardar todo un conjunto de recursos y prestaciones para poder ponernos a trabajar en un momento futuro sin tener que abrir o lanzar nada de forma individual otra vez. Si te gusta trabajar de ciertas maneras, Entornos puede acabar siendo un compañero de trabajo indispensable.

Podemos acceder al menú Entornos pinchando sobre la pestaña o presionando [Alt+E].

Vemos que se abre un panel que está dividido en dos columnas, pero que está compuesto de cuatro zonas.

  1. La zona más grande del panel viene con unas pequeñas capturas de pantalla de Logos 4. Es una especie de historial visual de tu trabajo con el software. Logos 4 llama a estas capturas de pantalla “instantáneas,” y pone la fecha y la hora de la instantánea en cuestión. La primera instantánea que aparece dice “Ahora” y en este momento parece estar casi vacía, dado que no tenemos ningún panel abierto. Debajo de esta primera instantánea aparecen otras y, dependiendo de cuándo se generaron, están etiquetados con “Hoy”, “Ayer”, “Martes”, etc., junto con la hora en la que se hizo la instantánea. Estas instantáneas se generan solas en momentos que se produce un cambio en lo que aparece en pantalla o cuando cierras el programa, y Logos 4 guarda unas 20 de estas por defecto en el historial. Por ejemplo, si ahora mismo abro la Reina-Valera 1995 a la izquierda y la Biblia de las Américas a la derecha y luego habilito el interlineal inverso y establezco un vínculo entre estas dos versiones con el conjunto “B” y vuelvo a Entornos es probable que esta configuración ahora aparezca como el “entorno” de “Ahora”. Efectivamente. Ahí está. Si creo que puede ser un entorno que me gustaría usar en el futuro, le puedo poner un título, como “NT con interlineal”, y así pasa a ser un “entorno con nombre” y no desaparecerá de la lista en algún momento futuro.
  2. Y hablar de “Entornos con nombres” nos lleva a la segunda zona del panel. Aquí aparecen todos los entornos que hemos guardado en el pasado con nombre. Si pincho sobre uno de éstos, Logos 4 me re-configura todo el programa a ese entorno.
  3. Si la lista de instantáneas se alarga mucho, a lo mejor el poder buscar nos viene bien. Esto nos lleva a la tercera zona. Tecleamos lo que queremos al lado de “Recientes,” y cualquier entorno que tenga esa palabra sale en la lista. Es interesante notar que, por ejemplo, si yo tengo un entorno con el nombre “Greek Vocabulary” y tecleo “Greek”, además de salirme todos los entornos nombrados que contienen esa palabra, también me salen varios que tienen exactamente el mismo nombre “Greek Vocabulary.” ¿Cómo es que me salen tantos si sólo tengo un entorno guardado con ese nombre? Obviamente, Logos 4 también ha guardado las actualizaciones que he hecho a ese entorno guardado. ¡Sorprendente! ¿Y si decido cambiar el nombre de una instantánea? Pondré “Vocabulario griego.” Ahora si tecleo “griego” en el buscador, resulta que Logos 4 ha aplicado el nuevo nombre a todas esas actualizaciones de instantáneas que tenían el otro nombre. ¡Impresionante!
  4. En la cuarta zona del panel aparecen seis distribuciones de mosaicos. Sirven para reconfigurar lo que aparece en pantalla de diferentes maneras. A veces puede ser interesante probar distintas distribuciones. Por cierto, si tienes 3 paneles abiertos, por ejemplo, y aplicas una configuración de mosaicos pensada para cuatro paneles, el sistema hará una distribución lo más cercana posible al patrón.

Finalmente, comentar un par de detalles relacionados con la gestión de las instantáneas de entornos.

  1. Haciendo clic-derecho vemos que podemos hacer varias cosas. Si es un entorno sin nombre, podemos Cargar, Cambiar de nombre y Borrar. Si es un entorno con nombre además de Cargar, Cambiar de nombre y Borrar, también podemos “actualizar a la instantánea actual”. Esta última opción puede venir muy bien si haces algún cambio en la configuración del entorno o si cambias el pasaje que estás estudiando, pero quieres mantener el entorno. Si no lo actualizas, la próxima vez que cargues ese entorno, saldrá con el pasaje anterior.
  2. Y una cosa más. Si trabajas con más de un monitor, Entornos también recuerda el monitor en el que estaba abierto el software cuando se grabó la instantánea. Es decir, se abrirá en ese monitor, aunque en este momento estés trabajando en otro monitor.

Entornos proporciona una aceleración fabulosa al uso del software. No tienes por qué recolocar todo en su sitio cada vez que quieres volver a una clase de estudio determinada. Además, si varias personas de la familia usan el programa, cada uno puede guardar su propia configuración sin estorbar las configuraciones de los demás. Con ponerle el nombre de la persona al entorno, ya se sabe quién lo ha configurado.

 

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07A2. Accesos directos: Orientación completa

Lo más destacado

  • Puedes crear un acceso directo para prácticamente cualquier función, recurso o documento en Logos 4.
  • También puedes crear accesos directos para cosas que no son parte de Logos 4.
    • Lanzar otro software.
    • Abrir otros documentos.
    • Ir a un sitio web.

Tareas prácticas

  • Prueba agregando 10 funciones a Accesos directos.
  • Organiza tus accesos directos de manera que tengan sentido a la larga.
  • ¿Hay algún otro software o página web que usas con frecuencia junto con Logos 4? Posiblemente valdría la pena agregar un acceso directo para eso también.

Accesos directos: Orientación básica (texto)

Como decía en el tutorial anterior, hay tres prestaciones en la Barra de herramientas que entiendo tienen que ver con acelerar nuestro uso de Logos 4. Estas tres son Recuadro de comando, Accesos directos y Entornos. Cada una de estas tres prestaciones aporta una manera especial de hacer que tu uso diario del software vaya más rápido. En este tutorial veremos lo que nos ofrece Accesos directos.

Si el Recuadro de comando nos ayuda a hacer algunas cosas de manera acelerada, Accesos directos lo hace todavía más. La razón es que nos ofrece un lugar donde darle un puesto permanente a la aceleración, dado que podemos lanzar o abrir algo con sólo un clic. Nos permite poner las herramientas que más usamos a la vista y al alcance sin que haya ningún menú o comando por medio.

Vayamos por partes.

En primer lugar decir que se puede hacer un acceso directo de casi cualquier cosa en Logos 4 o tu ordenador – sólo hace falta arrastrarlo a la Barra de herramientas.

  1. Supongamos que te gusta leer muchos libros y con frecuencia te ves creando planes de lectura. Aunque no sea demasiado esfuerzo abrir el menú Archivo y luego pinchar sobre plan de lectura, podrías arrastrarlo a la Barra de herramientas, y así estaría siempre disponible con un clic. Y para que quede claro, lo que acabamos de hacer con Plan de lectura, lo podemos hacer con cualquier prestación del software. Simplemente lo arrastramos hasta la Barra de herramientas.
  2. Ahora, podemos crear un plan nuevo con sólo pinchar sobre el icono. Como una de mis metas en los próximos 12 meses es leerme al menos 20 libros de teología, voy a crear un plan para uno de estos libros. Parece un poco extraño confesar esto, pero nunca he leído la Teología Sistemática de Berkhof, así que este será el primero que me leeré. Pincho sobre el desplegable de los libros y tecleo “Berkhof”. Tengo dos libros suyos en mi colección. El que quiero leer ahora es este en inglés, así que lo escojo. Como quiero leerme todo el libro, dejaré “Todos los pasajes” como está. Leeré “cada día laboral,” comenzando “mañana” y, como sé que este libro tiene 75 capítulos, y pienso leer 5 días a la semana, me gustaría terminarlo en 15 semanas. Ya está. Le doy a “Aceptar” y me genera mi nuevo plan de lectura. Perfecto. Ahora sólo toca arrastrarlo a la barra de herramientas. Pincho sobre la pestaña y lo arrastro hasta la barra de herramientas. Cierro el panel.
  3. Ahora tengo dos accesos directos allí. De momento parecen ser la misma cosa, pero no lo son. El primer acceso directo lanza la herramienta que usamos para crear un plan de lectura. El segundo nos lanza un plan en particular: en este caso mi plan de 15 semanas para leer la Teología Sistemática de Berkhof.
  4. Volveremos sobre unos detalles para estos accesos directos en unos minutos, pero dado que nuestro primer tema es mostrar la variedad de cosas que pueden llegar a ser accesos directos, probaremos algunos ejemplos diferentes.
    1. Puedo agregar un comando. Por ejemplo, quiero ver la herramienta Análisis de pasaje. Introduzco “Análisis de pasaje” y arrastro el comando “Mostrar Analisis de pasaje” a la Barra de herramientas.
    2. Puedo agregar un libro. [Alt+L] para abrir la Biblioteca. Tecleo “Webster” y pongo mi diccionario bilingüe en la Barra de herramientas.
    3. Puedo agregar un acceso a otro software en mi ordenador. Por ejemplo, si uso Microsoft Word mucho junto con Logos 4, quizás quiero poder abrirlo desde aquí. Voy a Windows y arrastro el icono de Word hasta la barra de herramientas.
    4. Puedo agregar un enlace a una página web. Haga uso frecuente de la base de ilustraciones en exegetica.net, así que abriré mi navegador de internet a esa página, pincho sobre el icono, y lo arrastro hasta la Barra de herramientas.
  5. Como se puede ver, casi cualquier cosa se puede agregar a la zona de Accesos directos.

Ahora bien. Ya que hemos creado unos accesos directos. ¿Qué podemos hacer con ellos?

Para empezar, podemos ver una descripción del acceso directo posando el cursor brevemente encima del acceso. En el caso de un libro, directamente me muestra un panel informativo. Genial. Pero ahora que veo estos iconos y las descripciones, me gustaría modificarlas. Ningún problema. Hago clic-derecho sobre el icono y Logos 4 me ofrece un pequeño menú de configuración. Resulta que puedo cambiar algunas cosas, pero otras no. Por ejemplo, puedo cambiarle el icono, si quiero. O si prefiero, puedo hacer que salga un texto personalizado al lado del icono o en vez del icono, dependiendo de lo que haga con las opciones de “Mostrar etiqueta” y “Mostrar imagen”. De momento no parece ser posible cambiar el texto que sale en la burbuja informativa.

Luego, si quiero, puedo cambiar el orden en el que aparecen los accesos directos. Simplemente pincho encima y lo arrastro a otro lugar.

También mencionar que desde el menú desplegable, al hacer clic-derecho sobre un acceso directo, se nos ofrecen diferentes opciones de abrir ese elemento: “Abrir”, “Abrir en panel nuevo” y “Abrir en otra ventana”. Obviamente, en el caso de un programa como Microsoft Word, la opción es la de “Ejecutar”.

Finalmente, se puede quitar un acceso directo con facilidad. Pensándolo un poco más pienso que no crearé tantos planes de lectura como para tener un acceso directo para eso siempre en la Barra de herramientas. Así que la voy a “Eliminar.” Así de fácil. Además, también merece la pena reflexionar un poco sobre la manera en que funcionan algunas prestaciones en Logos 4 y la mejor manera de usarlas. Por ejemplo, en el caso del plan de lectura que acabo de crear, dado que Logos 4 automáticamente me lo agrega a la franja celeste de la Página de inicio, a lo mejor prefiero verlo y usarlo desde allí. Todo depende, en este caso particular, de si suelo ver la Página de inicio todos los días o no y si tengo suficiente espacio en mi pantalla como para poder ver todo lo que sale allí.

Accesos directos … representan una manera estupenda para personalizar y acelerar tu uso de Logos 4.

 

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07A1. Recuadro de comando: Orientación completa

Lo más destacado

  • [Alt+D] para activar el Recuadro de comando.
  • Algunos comandos particularmente útiles son:

    • “Cerrar todos”
    • “Copiar”
    • “Mostrar”
    • “Crear”
    • “Abrir”

Tareas prácticas

  • Prueba los comandos sugeridos en el tutorial.
  • Experimenta, tecleando diferentes palabras que se relacionan con tareas que quieres realizar. A ver qué te devuelve Logos.
  • Consulta la Ayuda de Logos 4 para ideas de comandos adicionales. Hay un buen artículo con 16 ejemplos prácticos.

Recuadro de comando: Orientación completa (texto)

Según mi parecer, hay tres prestaciones en la Barra de herramientas que tienen que ver con acelerar nuestro uso de Logos 4. Estas tres son Recuadro de comando, Accesos directos y Entornos. Cada una de tres estas prestaciones aporta una manera especial de hacer que tu uso diario del software vaya más rápido. En este tutorial centraremos nuestra atención sobre el Recuadro de comando.

Una característica del Recuadro de comando es que nos ofrece una segunda manera de hacer casi cualquier cosa en Logos 4. En algunos casos esto puede ser de gran utilidad si, además, resulta también ser la manera más rápida de realizar una tarea. Sin embargo, debemos tener presente que en muchos casos hay maneras más intuitivas y fáciles de realizar una tarea que escribir un comando. (Por cierto, para habilitar el recuadro podemos pinchar en el recuadro mismo o presionar [Alt+D])

Básicamente, el Recuadro de comando es un espacio donde, por medio de un texto que introduces, le puedes decir a Logos que lleve a cabo casi cualquier tarea que el software es capaz de hacer. Eso significa que es una herramienta sumamente potente y útil.

  • Por ejemplo, si tengo abierto un montón de paneles y ventanas en Logos 4, a día de hoy, no sé cómo cerrarlos todos de una vez a no ser que sea usando el comando “Cerrar todos”. En un caso así es muy útil – porque es la manera más rápida que conozco – de hecho, la única manera que conozco para realizar esa acción.
  • En contraste, aunque puedo teclear el comando “Mostrar biblioteca” y abrir la Biblioteca, la verdad es que no sé qué me motivaría a hacerlo dado que es mucho más fácil y rápido pinchar sobre el botón “Biblioteca” que está al lado. El recuadro de comandos me permite hacerlo con un comando, pero en este caso no veo que me proporcione ninguna ventaja.

Por consiguiente, en uso normal, es interesante aprender para qué funciones vale la pena usar un comando y para cuales no. Dicho de otra manera, desde mi punto de vista, merece la pena usar un comando si es, o bien la única manera de hacer algo o la más rápida. Con eso en mente, veamos algunos ejemplos en los que podría merecer la pena usar el Recuadro de comando.

  • Primero, cuando es la única manera de hacer algo. Si es la única manera de realizar una tarea, entonces por defecto es la más rápida.
    • Ya hemos visto un ejemplo de esto con el comando “cerrar todos.”
    • Otros parecidos, a mi entender, serían algunos comandos bastante particulares y potentes como “Reconstruir índice” o “Establecer canal de actualización a Beta o Predeterminado”, según el caso. (Hay que tener en cuenta que en algunos de estos casos, para que el comando surta efecto, hay que reiniciar el programa.)
  • En segundo lugar, puede merecer la pena usar el Recuadro de comando, cuando lo que hay que teclear es muy corto.
    • Este podría ser el caso de abrir muchos de nuestros libros. Si sabemos que en el título hay una palabra poco frecuente, en vez de abrir primero la Biblioteca y luego teclear esa palabra en el buscador de la Biblioteca, nos ahorramos un paso si simplemente introducimos la palabra inusual en el Recuadro de comando. Por ejemplo, quiero abrir mi diccionario bilingüe Merriam-Webster. Si tecleo “Webster” en el recuadro, ahí me sale. En realidad, quizá este no haya sido un ejemplo demasiado bueno, dado que con atajos de teclado posiblemente se tarde lo mismo por una vía que por otra. Al fin y al cabo, no hay mucha diferencia entre presionar [Alt+D] y teclear “Webster”,  o presionar [Alt+L] y teclear “Webster”. Quizá en este caso sea más bien cuestión de gustos.
    • Pero en otros casos, esta manera de obrar podría darte opciones interesantes. De hecho, he podido comprobar que el Recuadro de comando acaba siendo una especie de herramienta de Biblioteca para cualquier cosa en el sistema. Eso sí, los resultados que devuelve pueden ser algo abreviados, como consecuencia. Imagina, por ejemplo que quieres crear una Guía de pasaje personalizada – una plantilla, dicho de otra manera. Obviamente puedes hacer eso desde el menú Guías. Sin embargo, si tecleas “Guía” en el Recuadro de comando, salen varios posibles resultados – en este caso en cuatro categorías diferentes: Guías, Herramientas, Recursos y Buscar. El primero era el que buscábamos, pero es interesante ver que nos ofrece otras posibilidades para la palabra Guía. Puede ser bueno tener en cuenta esto si, por ejemplo, sabemos que queremos alguna prestación pero no nos acordamos dónde se encuentra en el menú.
    • También es interesante ver cómo actúa el Recuadro de comando a medida que modificamos lo buscado. Si a “Guía” le agrego una “s”, me cambia los resultados de forma notable. Luego hay veces que no sabes por qué te devuelve algunos resultados, exactamente. Si tecleo “Guía de pasaje” me ofrece dos opciones en la parte superior, pero no tengo claro por qué motivo sale la segunda guía – dado que no es una “Guía de pasaje.” Como se puede ver, es importante experimentar.
  • En tercer lugar, puede merecer la pena usar el Recuadro de comando, cuando se puede hacer algo en menos pasos que de otra manera.
    • ¿Quieres abrir la Biblia Reina Valera 1995 a Romanos 12? Normalmente, esto sería cuestión de varios pasos. Pero si tecleo “RVR a Rom 12” ya está.
    • O imagina que quieres copiar una cita bíblica rápidamente de tu versión preferida. Con teclear “Copiar Juan 4.10” y darle a la tecla “Intro” ya lo puedes pegar en Word o cualquier otro sitio. Es muy rápido. Si quieres copiar de alguna versión en particular, tienes que teclear un poco más, como por ejemplo, “Copiar Juan 4.10 de LBLA”. Obviamente, las desventajas de usar un comando para esto son tener que recordar lo que necesitas teclear exactamente y no tener disponibles todas las prestaciones de la herramienta Copiar versículos bíblicos.
    • Otro ejemplo, para personas bilingües, es el de cambiar el idioma de la interfaz del programa. En vez de tener que ir a “Herramientas” > “Preferencias del programa” > y cambiar “Idioma” de español a inglés, con sólo teclear “uilang en”, ya me muestra todo en inglés la próxima vez que reinicio el programa.

Finalmente sería bueno no olvidarnos de mencionar una de las opciones que sale casi cada vez que introducimos algo en el Recuadro de comando. Resulta que también funciona como un buscador normal. Por defecto, nos ofrece tres clases de búsquedas. Si tecleo “expiación” en el recuadro, los vemos.

  1. La primera opción acaba siendo una búsqueda general, pero ojo, usando la última configuración que usaste, así que los resultados se limitarán a esos parámetros.
  2. La segunda, una búsqueda en nuestras Biblias preferidas. Si quieres, también puedes darle al [Intro] con la tecla [Ctrl] presionada.
  3. La tercera, una búsqueda en Toda la biblioteca. En este caso, también vale darle al [Intro] teniendo presionada las teclas [Ctrl+Mayús] .

Seguro que investigando uno puede descubrir más posibilidades de ahorrar pasos y tiempo con el Recuadro de comando. Dado que como se puede teclear casi cualquier cosa en el Recuadro de comando, según el entrenador oficial de Logos en inglés, merece la pena probar y errar, y la experiencia será la mejor maestra para aprender lo que puede funcionar.

Con todo, recomiendo el artículo de Ayuda en Logos 4, titulado “Recuadro de comando.” Además de ofrecernos una lista de 23 clases de comandos disponibles, nos ofrecen 16 ejemplos de uso práctico. Si eres de las personas a las que no les gusta leer los manuales, éste es uno de los casos en los que esa manera de proceder no es buena idea. Puede que muchas de las posibilidades mencionadas no te aceleren el trabajo, pero probablemente hay algunas que sí lo harán.

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06A1. Herramientas: Orientación básica

Lo más destacado

  • [Alt+H] para abrir el menú “Herramientas”.
  • Hay 5 clases de herramientas. Herramientas que tienen que ver con:

    • El uso de tus recursos, bajo “Biblioteca”.
    • Personajes, Lugares y Objetos bíblicos, bajo “Datos bíblicos”.
    • Configurar el software, bajo “Preferencias de uso”.
    • El texto bíblico que estás trabajando en un momento dado, bajo “Pasaje”.
    • Otras maneras de buscar información, bajo “Consultar”.

Tareas prácticas

  • No hay nada mejor que explorar. Pincha sobre cada elemento para ver de qué se trata.
  • En particular, dedica unos minutos a ver las “Preferencias del programa”. A lo mejor existe algún cambio básico que te interesaría realizar.
  • Procura probar una o dos de estas herramientas cada semana de manera habitual hasta que tengas idea de cómo pueden servirte en la práctica.

Herramientas: Orientación básica (texto)

Hay toda una serie de prestaciones en Logos 4 que en el uso normal podrían pasar algo desapercibidas. Por eso es importante dedicar unos minutos a familiarizarse con lo que se encuentra en el menú Herramientas.

Puedes abrir el menú Herramientas de dos maneras, pinchando sobre la pestaña o con el atajo de teclado [Alt+H].

Lo primero que vemos es que, a día de hoy, por lo menos, existen 5 clases de herramientas en este menú.

  • “Biblioteca”.
  • “Datos bíblicos”.
  • “Preferencias de uso”.
  • “Pasaje”.
  • “Consultar”.

    1. El primer apartado lleva el nombre de “Biblioteca.”
      1. La información que aparece al posar el cursor sobre este encabezado nos informa que las herramientas que aparecen en este apartado tiene que ver con ayudarnos a administrar los recursos en nuestras bibliotecas. Esta afirmación creo que hay que entenderla de una manera un tanto general, es decir, con todo tipo de recurso disponible en Logos 4, sea un libro, un documento personal, incluso recursos disponibles en internet.
      2. Colecciones. Como hemos comentado de paso en otros tutoriales, uno puede agrupar sus libros en grupos que pueden ser de utilidad, sobre todo a la hora de limitar las búsquedas a ciertas clases de libros. Esta herramienta es la que nos permite crear y gestionar esas colecciones.
      3. Favoritos. Francamente, esta herramienta, valga la redundancia, es una de mis favoritas. La razón es que con ella puedo organizar mis contenidos en un sistema de carpetas que funciona de mil maravillas. Si quiero estructurar mis contenidos de una manera que yo personalmente entiendo, Favoritos me presta un servicio fabuloso.
      4. Guías de lectura. Son listas de artículos – basadas en los recursos de Logos – que diferentes usuarios han creado.
      5. Historial. Lo que parece. Un archivo de los documentos que has abierto, las búsquedas que has hecho, etc. Si le das a “Remover” se borra el historial.
      6. Libros personales. Como está en versión de prueba, ahora mismo, me sale esto en inglés: “Personal Books”. Es una herramienta que se tiene que comprar aparte [CORRECIÓN: ¡Logos ha lanzado oficialmente esta herramienta de manera gratuita!], pero permite crear libros de uso personal o distribución gratuita que tienen la misma funcionalidad que cualquier libro comprado de Software Bíblico Logos. Como he comentado en algún otro tutorial, esta herramienta la he usado bastante en su anterior versión en Libronix para crear las guías de estudio para las asignaturas de la Escuela Evangélica de Teología de la FIEIDE.
      7. Resaltado. Aquí Logos nos ofrece una variedad de maneras de señalar visualmente información en nuestros libros. Usadas con una estrategia podrían ser de mucha ayuda en nuestro estudio.
    2. El segundo apartado es el de “Datos bíblicos.”
      1. Estas tres herramientas pueden ser muy interesantes, dado que agregan todo un nivel visual a nuestro estudio. Además, nos presentan información precisa para cada elemento que buscamos.
      2. Personajes bíblicos. Esta herramienta nos recoge información sobre cualquier persona que aparece en la Biblia. Nos devuelve una descripción de la persona, referencias bíblicas donde se la menciona, entradas en diccionarios que versan sobre ella. Parentesco, si se sabe, e imágenes que guardan alguna relación con esa persona.
      3. Lugares bíblicos. Muy parecido al anterior, pero con lugares en vez de personas. Y si queremos ver distancias aproximadas entre lugares podemos arrastrar sobre el mapa, mientras presionamos la tecla [Ctrl]. Incluso, si pinchamos una vez sobre un lugar e inmediatamente nos desplazamos al icono de Google y pinchamos nuevamente ahí, podemos ver cómo es ese lugar hoy en día. ¡Imagina lo interesante que esto puedes ser para tu estudio bíblico esta semana!
      4. Objetos bíblicos. Funciona como las otras dos herramientas de este tipo, sólo que con objetos.
    3. El tercer apartado es el de “Preferencias de uso”.
      1. Aquí uno puede personalizar algunas de las maneras básicas en que Logos 4 funciona.
      2. Por ejemplo, si quieres que las palabras de Cristo salgan en rojo o no en el texto bíblico.
      3. O, por ejemplo, si para tus Notas quieres usar una fuente determinada o que, por defecto salga en otro tamaño.
      4. Merece la pena abrir las Preferencias del programa y estudiar las opciones unos minutos.
    4. El cuarto apartado es el de “Pasaje”.
      1. Las cuatro herramientas que aparecen aquí funcionan sobre un pasaje que introduces.
      2. Análisis de pasaje. Esta herramienta permite ver de manera visual, cómo diferentes traducciones bíblicas entienden la unidades lógicas o perícopas en el texto.
      3. Comparación de versiones. Como el título dice, esta herramienta te permite comparar traducciones.
      4. Copiar versículos bíblicos. Esta herramienta es fabulosa para copiar texto bíblico de diferentes maneras y formatos.
      5. Explorador de versículos. Esta herramienta es como una mini “Guía de pasaje”. Si tienes una Biblia abierta y vas cambiando de un pasaje a otro, el Explorador de versículos se actualiza automáticamente con información pertinente a ese pasaje, bien sean personajes, lugares y objetos bíblicos, recursos gráficos, tus propios documentos, referencias cruzadas o tus comentarios favoritos. ¡Verdaderamente impresionante!
    5. El quinto apartado es el de “Consultar”.
      1. Las herramientas que aparecen en este apartado te buscan información sobre alguna palabra o frase.
      2. Búsqueda avanzada. Si está leyendo un libro, ni siquiera hace falta posar el cursor sobre una referencia bíblica. Esta herramienta te las presenta todas. Cambia de capítulo o artículo. Las referencias cambian también.
      3. Citado por. ¿Estás leyendo tu Biblia y quieres saber si algún autor de tu colección menciona el versículo que tienes delante? Esta herramienta te hace el trabajo de manera instantánea y además, si has creado colecciones, ¡te los consulta por colección!
      4. Información. Si mientras lees, posas el cursor sobre cualquier palabra en el texto, esta herramienta te muestra información sobre esa palabra. Hay que tener en cuenta que existen varias configuraciones posibles para esta herramienta.
      5. Pronunciación. Creo que sigue siendo una herramienta que hay que comprar aparte, pero para cualquier palabra griega del NT, te ofrece una pronunciación en audio al estilo “Erasmiano” o “Moderno”.

Veremos detalles de cada una de estas herramientas en tutoriales futuros, pero lo mejor que uno puede hacer con todo esto es ponerse a probar y probar.

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05A1a. Guías: Orientación básica

Lo más destacado

  • [Alt+G] para abrir el menú “Guías”.
  • Puedes acceder a las 3 Guías de estudio bíblico predeterminadas.
  • Puedes crear nuevas guías personalizadas.
  • Puedes abrir guías personalizadas ya creadas.

Tareas prácticas

  • Explora las opciones disponibles para las dos clases de guías: las que están basadas en un pasaje y las que están basadas en una palabra.
  • Si fueses a crear una nueva plantilla de estudio “minimalista,” es decir, que sólo incluyera las opciones que más usas, ¿qué incluirías? ¿Por qué no preparas una plantilla así?

Guías: Orientación básica (texto)

La posibilidad de crear tus propias guías personalizadas en Logos 4, realmente incrementa notablemente la utilidad del software. En vez de tener que ver y navegar por información que posiblemente te sobra cada vez que generas una guía, puedes decirle al software que te muestre sólo aquella información que más vayas a usar. Además, es posible que en una semana normal tengas que hacer estudios bíblicos de diferentes tipos y posiblemente quieras una plantilla diferente para cada ocasión. Por ejemplo, una muy completa para preparar la predicación del Domingo, una más escueta y eficiente para el estudio bíblico inductivo en una célula y, finalmente, una ultra-ligera para acompañar tu lectura bíblica diaria.

Pero antes de explorar las opciones de personalización de las guías, veamos primero lo que viene en este menú y las guías que vienen pre-configuradas con Logos 4. Luego veremos como crear guías personales.

Puedes abrir el menú Guías de dos maneras, pinchando sobre la pestaña o con el atajo de teclado [Alt+G].

El menú nos ofrece tres posibilidades básicas: Primero, abrir una de las guías predeterminadas de Logos 4: Guía de pasaje, Análisis de texto, Estudio de palabra bíblica; segundo, abrir una guía personalizada (si es que ya tenemos una creada); y tercero, crear una nueva plantilla.

Las tres guías pre-configuradas aparecen bajo el apartado “Guías de estudio bíblico.” Las primeras dos – la Guía de pasaje y la guía Análisis de texto – tienen un pasaje como punto de partida. En estos dos casos, se le dice a Logos los versículos que quieres estudiar. De hecho, hasta que no introduzcas un versículo o una perícopa, ni una guía ni la otra devuelve nada. Sin embargo, en el momento que introducimos una referencia, se pone a trabajar, pero con resultados bastante diferentes, por la clase de guía que es cada una. (Tal vez sobra decirlo, pero estas son las mismas dos guías que el buscador principal en la franja celeste de la Página de inicio genera cuando se introduce un texto y se le da a “Buscar.”)

En el caso de la Guía de pasaje, Logos nos devuelve un montón de información de carácter comprensivo, recogido de entre una buena porción de nuestra biblioteca digital. En el caso de la guía Análisis de texto, los resultados son mucho más selectivos y enfocados sobre los idiomas originales. A día de hoy en mi sistema, la Guía de pasaje cuenta con 19 campos de resultados que puedo investigar, aparte del primero, que está para modificar el título de la guía. La guía Análisis de texto está compuesta de 4 campos, aparte del campo para el título. Se puede ver rápidamente que los 19 campos de la Guía de pasaje recogen información diversa que de alguna manera se relaciona con el pasaje o comenta el pasaje. Los 4 campos de la guía Análisis de texto, nos ponen directamente “dentro” del texto – en el idioma original. Ambas guías nos devuelven información sobre el pasaje, pero información de carácter bastante diferente.

En contraste, la guía Estudio de palabra bíblica no nos pide un pasaje. Nos pide una palabra en uno de los idiomas originales. Hasta que no introduzcamos una palabra, Logos 4 no nos puede devolver nada. A estas alturas uno podría concluir que si no sabe algo de idiomas originales ya, esta guía de poco le servirá. Afortunadamente, desde alguna de las otras guías, Logos 4 te introduce la palabra que necesitas, sin tener que saber teclearla tú mismo. Sin embargo, para ver cómo está configurada esta guía, introduciré la palabra εὐσέβεια, que con frecuencia se traduce por “piedad”. La guía nos devuelve información en 7 campos.

En este tutorial introductorio no veremos más sobre los contenidos específicos que Logos 4 nos devuelve para cada categoría, pero he querido mirarlo hasta aquí para destacar algunos asuntos importantes que guardan relación con las guías personalizadas.

Si volvemos al menú Guías, pero esta vez pinchamos sobre “Crear una nueva plantilla,” entenderemos mejor las opciones que Logos nos presenta.

  1. Primero, vemos que necesitamos decirle a Logos si nuestra nueva guía es de tipo “pasaje” y en ese caso escogemos la opción “Referencia bíblica” o si es de tipo “palabra” y en ese caso escogemos la opción “Palabra bíblica”.
  2. Segundo, necesitamos decirle a Logos, qué secciones queremos incluir en nuestra guía. Si quisiéramos, más o menos, reproducir la guía “Análisis de texto,” por ejemplo, pincharíamos sobre la opción “Todas las secciones de … Análisis de texto”. Aparecen 4 secciones. Las mismas cuatro secciones que vimos antes. Es lógico, le acabamos de decir a Logos que nos ponga las secciones que aparecen en esa guía.
  3. Tercero, en cualquier caso, como queremos personalizar una guía y no a duplicarla, hay tres tareas básicas que podemos realizar. Quitar. Poner. Modificar.
    1. Quitar. Digamos que no nos interesa ver en nuestra nueva guía los llamados “Aparatos,” que son las notas textuales que vienen en las diferentes ediciones del texto original. Simplemente pinchamos sobre la X para quitar la sección de la plantilla.
    2. Poner. En cambio, si queremos agregar algo, podemos pinchar sobre el título de esa sección en la lista a la izquierda o arrastrarlo a la hoja de configuración.
    3. Modificar. En el ejemplo, nos sale la sección “Palabra por palabra.” Supongamos que ya tienes memorizadas las palabras griegas que aparecen con mayor frecuencia en el Nuevo Testamento, digamos, hasta una frecuencia de 20. Para que Logos no te muestre tantas palabras en lo que la guía devuelve, puedes cambiar la opción de “Mostrar todas las palabras” a “Mostrar sólo lemas que ocurren 20 veces o menos.” También podemos modificar las partes gramaticales de la oración que aparecerán en los resultados. Yo me confundo bastante con las preposiciones, así que las voy a incluir. Obviamente, podríamos hacer más modificaciones, pero esto bastará como ejemplo.
  4. Finalmente, le pondré un título a mi nueva guía: “Análisis de texto (20x o menos)”.

Ya está. Ahora si vuelvo al menú Guías, aparece mi nueva guía. La escojo, y puedo ponerme a usarla. Claro está, una vez que haya introducido el pasaje que quiero estudiar.

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04A1. Archivo: Orientación básica

Lo más destacado

  • [Alt+A] para abrir el menú “Archivo”.
  • El Archivo almacena y organiza documentos personales.
  • Puedes crear documentos nuevos o abrir documentos ya creados.
  • El buscador te ayuda a encontrar documentos rápidamente.

Tareas prácticas

  • La mejor manera de ver los documentos que puedes crear desde el Archivo es creando uno nuevo de cada clase y explorando sus prestaciones.
  • Dado que Logos guarda todo de manera automática, puede que tengas documentos vacíos si has abierto un nuevo documento para mirarlo, sin realmente usarlo. Si es así, sería bueno “podar” tu lista de documentos.

Archivo: Orientación básica (texto)

De la misma manera que la Biblioteca de Logos es el gestor de tus libros, el Archivo es el gestor de tus documentos personales.

Puedes abrir el Archivo de dos maneras, pinchando sobre la pestaña o con el atajo de teclado [Alt+A]. A diferencia de las muchas opciones para abrir la Biblioteca y la herramienta de Búsqueda, las pestañas de menú para Archivo, Guías, Herramientas y Entornos – por lo menos a día de hoy – no ofrecen opciones de clic-derecho. Solo clic normal o el atajo de teclado correspondiente.

Cuando abrimos el menú, vemos que Logos 4 nos ofrece un panel que viene dividido en dos secciones principales. El lado izquierdo nos permite crear nuevos documentos. El lado derecho nos permite abrir documentos que hemos creado en el pasado. Tanto en un lado como en otro, podemos hacer clic directamente sobre el título del documento para crearlo o abrirlo, o podemos hacer clic-derecho para disponer de las opciones normales de abrir un documento nuevo o existente en un panel o una ventana. Para recursos que ya existen, también tenemos la opción de borrar el documento.

A día de hoy, Logos me ofrece la posibilidad de crear un buen número de diferentes clases de documentos. Esto puede variar un poco según las colecciones que un usuario pueda tener y es seguro que la lista aumentará en el futuro, dado que en este momento todavía hay algunos documentos, como por ejemplo el de Vocabulario para los idiomas originales que estaba en Libronix pero que todavía no se ha relanzado en Logos 4. También es de suponer que Logos irá creando nuevas clases de documentos con el paso del tiempo.

Entre los documentos disponibles, tenemos:

  • Bosquejos de estudio que son documentos que uno puede crear, por ejemplo. para repartir a la congregación o entre los integrantes de un grupo de estudio bíblico.
  • Búsquedas sintácticas permite crear búsquedas gramaticales complejas para el trabajo en los idiomas originales.
  • Crucigramas permite crear rompecabezas de palabras sobre un pasaje bíblico determinado en cualquier versión de la Biblia – incluido los idiomas originales.
  • Diagramas de oración permite diagramar visualmente un pasaje.
  • Filtro visual permite resaltar cualquier texto en una búsqueda.
  • Lista de oración puede ayudarte a gestionar los motivos de oración por los que quieres interceder.
  • Listas de pasajes para organizar listas de referencias bíblicas.
  • Notas permite agregar anotaciones a tus recursos o mantener documentos personales independientes.
  • Planes de lectura permite calendarizar cualquier libro de tu biblioteca para ayudarte a leerlo en un tiempo determinado.
  • Recortes te permite crear un archivo de reseñas que, posteriormente, puedes incorporar con facilidad a tus estudios o predicaciones.

En el lado derecho tengo dos maneras de encontrar documentos que ya he creado. La primera manera es simplemente bajando la lista hasta encontrar el documento que busco. Uno puede desplazarse por la lista con la rueda del ratón, las flechas del teclado, o usando el desplazador que aparece al lado derecho en cualquier panel de Logos 4. Sin embargo, si mi lista ya es muy larga, a lo mejor me es más rápido introducir texto en el campo de búsqueda. Si te acuerdas del título que le pusiste al documento puedes empezar a teclear eso, y Logos irá limitando la lista a sólo aquellos documentos que tengan lo tecleado en su título. Si no te acuerdas del título, pero sí de qué clase de documento es, puedes teclear eso. Por ejemplo, si quiero encontrar un documento de recortes, pero no me acuerdo del título, si tecleo “Recortes” Logos 4 me muestra todos mis documentos de Recortes.

En tutoriales futuros veremos las prestaciones de cada una de las clases de documentos que Logos 4 nos permite crear.

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03B4. Búsquedas generales: Maneras de buscar

Lo más destacado

  • Usar un operador lógico: Y, O, YNO
  • Habilitar opciones en el Panel de Configuración del buscador
  • Limitar la búsqueda a ciertos campos, colores de resaltado, etc.

Tareas prácticas

  • Prueba unas búsquedas con operadores lógicos: Y, O, YNO.
  • Experimenta habilitando y deshabilitando las opciones de “Coincidir todas las palabras” y “Coincidir mayúsculas/minúsculas”.

Búsquedas generales: Maneras de buscar (texto)

Es importante saber cómo usar operadores lógicos para poder realizar búsquedas complejas.

Normalmente, estos requieren el uso de algunas palabras determinadas escritas todo en mayúsculas. Palabras como Y, O, y YNO. (Una lista completa de estos operadores lógicos aparecerá, DM, en la ayuda de Logos y en nuestra página web.)

Volvamos a un ejemplo anterior. La noción del Papa como “Vicario de Cristo”. Sí sólo pongo la frase “Vicario de Cristo”. Veo que Logos me devuelve más resultados de los que realmente quería. Por ejemplo, si miro los resultados en el Diccionario de Teología, dos resultados sí que tienen que ver con el Papa, pero dos tienen que ver con la muerte vicaria – o sustitutoria – de Cristo. En este caso excluir 2 de mi lectura es fácil porque los veo y sólo son dos. Pero el asunto es que en toda la búsqueda tengo 93 resultados en 89 artículos. ¿Realmente quiero tener que ir a mirar todos esos también sin saber si son o no lo que quería? ¿Qué puedo hacer para perfeccionar la búsqueda?

  • Puedo usar un operador lógico. En este caso un simple Y me vale. Añado “Y Papa” a la frase anterior. Mejor. Ahora Logos me devuelve 91 resultados, pero en sólo 18 artículos. Es bastante más probable que se trate de escritos que versan sobre el pontificado católico romano.
  • Y ya que estamos con estas cuestiones, ¿qué podría hacer para ver todo lo que tengo sobre la idea de “Vicario de Cristo” que NO tuviera que ver con Roma? Pues, puedo cambiar el operador lógico. En lugar de “Y”, pongo “YNO”. Veamos. Me salen 72 resultados en 71 artículos, pero si vuelvo al Diccionario de Teología veo que son los otros dos artículos – los que versan sobre la muerte vicaria de Cristo.
  • Y por cierto, ¿cómo es que si tecleo “Vicario” me sale “vicaria” en los resultados? Porque Logos tiene una prestación fabulosa que sabe reconocer variantes de palabras. Esto es algo que se puede habilitar o deshabilitar en el Panel de Configuración del buscador. Si quito la opción “Coincidir todas las palabras,” ya no me sale el Diccionario de Teología, dado que esos dos resultados ya no aparecen, porque sólo buscará “vicario” y no “vicaria”.
  • Y también de paso, algo que tiene su importancia a la hora de limitar resultados. Si subo a los resultados para el libro: Diccionario Teológico, ¿Cómo es que me sale “vicario de Cristo” con “vicario” en minúscula, cuando lo tecleamos con mayúscula. Otra vez, se trata de una opción en el Panel de Configuración. Si escojo “Coincidir mayúsculas/minúsculas”, ya no me salen en los resultados devueltos.
  • Ah, una observación. Parece ser que “Coincidir mayúsculas/minúsculas” y “Coincidir todas las palabras” son mutuamente excluyentes. O sea, si una está habilitada, la otra automáticamente está deshabilitada.

Finalmente, destacar que hasta aquí hemos buscado en “todo el texto” Pero también se puede precisar esto.

  • Vemos que podemos limitar la búsqueda a ciertos campos, colores de resaltado, etc. ¿Para qué puede servir esto? La verdad es que puede servir para muchas cosas.
  • Imagina que hace tiempo leí algo sobre la idea del Espíritu Santo como el verdadero “Vicario de Cristo.” Me gustó tanto que lo resalté con un rotulador en Logos. Me gustaría encontrar esa frase y ninguna otra. ¿Puedo? Sí. Si sé que suelo usar el rotulador amarillo cuando leo, puedo limitar mi búsqueda para la frase “Vicario de Cristo” al rotulador amarillo. Puede que tarde un rato, pero ahí lo tenemos. Era una cita de Spurgeon.

La herramienta de búsqueda en Logos 4 es enormemente flexible y capaz. Con la precisión de un láser, puede devolvernos miles de resultados o uno solo.

 

 

 

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03B2. Búsquedas generales: Ver los resultados

Lo más destacado

  • Los resultados vienen ordenados según su fuente: diccionarios y enciclopedias, internet, tus propios documentos, libros personales, y tu biblioteca.
  • Los resultados principales de la biblioteca se pueden ver según artículo o libro, ordenados de manera alfabética o numérica.

Tareas prácticas

  • Tómate un momento para pensar cuándo te será más útil ver los resultados de una manera y cuándo de otra.
  • Piensa en una búsqueda que te sería de utilidad ahora mismo. ¿Qué ventaja obtendrías viendo los resultados de una manera o de otra?

Búsquedas generales: Ver los resultados (texto)

Una vez hecha una búsqueda hay varias maneras de ver los resultados. Volvamos a nuestra búsqueda de Timoteo. Veamos lo que Logos 4 nos ofrece.

Lo primero que salta a la vista es que los resultados vienen divididos en varias categorías. (Por ciento, y dicho sea de paso, Logos guarda en memoria la manera en que uno vio los resultados la última vez. Si las categorías aparecen colapsadas, es que así estaban la última vez que terminé de mirar los resultados de una búsqueda anterior. Si alguna o todas están abiertas, es porque la última vez que miré los resultados de una búsqueda, cerré el panel con las categorías abiertas.)

  • El apartado “TEMA” nos muestra resultados en los que “Timoteo” aparece en el título de un artículo. Estos normalmente serán entradas en diccionarios o enciclopedias bíblicas.
    • A la derecha, es posible que Logos nos sugiera algunos temas relacionados, por si nos pueden ser de interés. Aquí, por ejemplo, aparece “Epístolas pastorales” dado que 1 y 2 Timoteo – junto con la carta a Tito – se conocen como las Epístolas Pastorales. Quizás nos interese leer algunos artículos sobre eso. Si pinchamos sobre “Epístolas Pastorales”, Logos 4 nos muestra un panel de resultados muy similar al anterior, pero en este caso, debido a los términos en cuestión, nos ofrece unas variantes, como por ejemplo la pregunta, “¿Prefiere buscar?” y nos ofrece la posibilidad de ampliar los términos a incluir en la búsqueda.
    • Además vemos aparecer un apartado titulado “Listas de lectura.” Estas listas de lectura son artículos que tienen que ver con el tema en cuestión que algún usuario ha creado y puesto en la página web de Logos. En este caso, se trata de una lista en inglés, aunque Logos 4 nos haya traducido el título. Veremos cómo crear y usar listas de lectura en un tutorial futuro.
    • Pinchando nuevamente sobre “Timoteo” podemos volver a la búsqueda anterior. También lo podemos hacer picando sobre la triángulo pequeño que aparece a la derecha del campo de búsqueda. Esto puede ser muy útil si se trata de volver a una búsqueda que se hizo hace un tiempo. … Curiosamente, esto nos devuelve a la misma búsqueda anterior, pero lo hace con los resultados colapsados. Ningún problema. Picando sobre el título del apartado en cuestión, vemos los resultados nuevamente.
    • Antes de pasar al siguiente apartado, comentar que también pueden aparecer vínculos a temas en la página web topics.logos.com. Aquí vemos que aparece un enlace a un artículo en Wikipedia.
  • El segundo apartado es el que pone “MIS DOCUMENTOS”
    • Aquí, Logos te muestra cualquier documento tuyo que pueda tener algo sobre Timoteo, bien sea la palabra o una referencia bíblica.
    • Cualquier clase de documento que aparezca bajo el menú “Archivo” podría aparecer aquí.
  • En tercer lugar, aparece una nueva categoría que, dado que en este momento está en versión beta, todavía, sale en inglés. Dice “MY BOOKS.” En el futuro seguramente dirá, “MIS LIBROS.”
    • Esto tiene que ver con la herramienta para crear “libros personales.” Si Logos lo vende como antes, será una prestación que aparecerá sólo para aquellos que hayan comprado la herramienta de creación de libros personales.
    • A mi me sale aquí porque por un lado participo en las versiones de prueba del software, y por otro lado porque he comprado esta herramienta, en el pasado. La he usado para crear las Guías de estudio para las asignaturas de la Escuela de teología que funcionan igual que los libros “oficiales” de Logos.
  • Finalmente, aparece un último apartado: “RESULTADOS DE LA BIBLIOTECA.” Este apartado es el apartado “gordo” de la búsqueda. Aquí es donde vemos los miles de resultados que Logos ha encontrado. Logos nos ofrece tres modos de visualizar estos resultados.
    • Primero, “Por clasificación.” Este es el más desestructurado, pero nos muestra primero los documentos con una mayor “densidad” de nuestra palabra. Es decir donde la palabra aparece muchas veces en poco espacio. A la derecha podemos ver el número de veces que aparece en el artículo.
    • Si pinchamos sobre “Por título” vemos los mismos resultados, pero organizados bajo los libros correspondientes en orden alfabético.
    • Otra manera de ver estos mismos resultados es según la cantidad de veces que mis resultados aparecen en un libro determinado. Para eso, pincho sobre “Por cantidad.” El libro con más resultados aparece primero y los que tienen menos los últimos.
  • Ten presente que si hay muchos resultados, Logos puede mostrártelos en varias “páginas” como aquí. Hay, por lo menos, una segunda, tercera y cuarta página de resultados.

En los dos próximos tutoriales veremos cómo incrementar el rendimiento de nuestras búsquedas al agregarle dos elementos adicionales. Primero, unos operadores lógicos y, segundo, unas maneras de especificar mejor en qué recursos queremos que Logos busque.

 

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03B3. Búsquedas generales: Especificar los recursos

Lo más destacado

  • Una búsqueda potente es aquella que combina de forma sabia los elementos de el qué, el dónde y el cómo.
  • Puedes buscar diferentes combinaciones de palabras.

Tareas prácticas

  • Prueba creando una colección y usándola para una búsqueda.
  • ¿Tienes alguna serie preconfigurada? Úsala en una búsqueda.

Búsquedas generales: Especificar los recursos (texto)

Como decíamos en un tutorial anterior, la mayoría de las personas se quedan anquilosadas en búsquedas sencillas, sin darse cuenta de que les iría mucho mejor poder realizar búsquedas considerablemente más potentes y útiles, si sólo se tomaran unos minutos para aprender un par de trucos adicionales. Este tutorial tratará esos trucos.

El asunto es que una búsqueda potente es una combinación de factores. Es cuestión de…

  • El elemento que buscas.
  • Los recursos en los que lo buscas.
  • La forma en que lo buscas.

La mayor parte de las personas se quedan con búsquedas muy sencillas – y poco útiles – porque simplemente introducen el elemento a buscar sin dar mayor reflexión a los otros dos aspectos: qué recursos buscar y cómo realizar la búsqueda.

Agrupaciones de recursos en los que buscar

Logos 4 nos permite buscar en varias diferentes agrupaciones de recursos.

  • Ya hemos visto que, por defecto, podemos buscar en “toda la biblioteca“. Posiblemente, esta sería la agrupación que más usaríamos. Pero hay varias otras agrupaciones que nos pueden ser sumamente útiles, según lo que más necesitemos en un momento dado.
  • Por ejemplo, supongamos que estoy realizando un estudio en 1 Timoteo y ya tengo abierto los libros que quiero mirar. En vez de realizar una búsqueda nueva en toda la biblioteca puedo limitar la búsqueda a “todos los recursos abiertos“.
  • Pero Logos 4 nos permite llevar este concepto aún más allá. Si volvemos al menú desplegable, veremos que justo debajo de “todos los recursos abiertos” nos enumera cuales son esos recursos. Si queremos podemos buscar exclusivamente en uno de esos recursos, bien sea pinchando directamente sobre el título o haciendo clic derecho y escogiendo, “Seleccionar”.
  • Bajando el menú desplegable, vemos otras opciones todavía. Algunas se generan solas, otras hay que configurarlas personalmente.
  • Colecciones. Se trata de colecciones de recursos que tú mismo puedes configurar. Es un tema un tanto amplio que veremos en otros tutoriales, pero uno puede crear grupos de libros muy a su propio gusto. Como se puede ver aquí, yo tengo colecciones para algunos autores favoritos o para mis libros en castellano. De esta manera, si quiero, puedo hacer una búsqueda para lo que Donald Carson pueda decir sobre un asunto, o ver lo que tengo en mis libros en castellano.
  • Luego en el menú desplegable viene una zona para “Etiquetas y Clasificaciones“. Recuerda que una “clasificación” en Logos 4 son las estrellas que uno le puede poner a un recurso. Entonces, si he hecho eso, puedo decirle a Logos que sólo me haga una búsqueda en mis mejores libros – los de 5 estrellas. O supongamos que como yo, eres un profesor o pastor, y aunque tu biblioteca digital sea más amplia, quieres ver lo que tus alumnos pueden tener en sus colecciones más reducidas. Si, como yo, tienes etiquetados los libros según colección, puedes hacer una búsqueda que se limite a una colección que ellos puedan tener, por ejemplo, Compubiblia de Sociedad Bíblica o la Biblioteca de Estudio Bíblico de Logos.
  • Hacia el final, viene un apartado titulado “Series”. Algunos recursos en Logos pertenecen a un serie, como por ejemplo una serie de comentarios sobre la Biblia. En ese caso, Logos mismo los tiene identificados así y llegan a ser otra colección más que se puede usar para una búsqueda. Por ejemplo, aquí aparece la serie “Estudios Bíblicos ELA”.
  • Con toda esta flexibilidad, un pequeño problema puede presentarse. ¡La lista de colecciones y etiquetas y clasificaciones y series se pone muy larga! Para esto está el pequeño campo superior que pone, “Buscar en”. Si sabes el nombre del conjunto de libros que buscas simplemente lo introduces aquí y Logos te reduce la lista de opciones.

Como se puede ver, esta manera de limitar los recursos en los que se busca, puede ayudar un montón a la hora de encontrar justo lo que quieres. Algunas – como las series – vienen incluidas por defecto, otras, como las colecciones, clasificaciones y etiquetas requieren algo de configuración personal para que aparezcan. Y aunque eso exige algo de trabajo, las posibilidades que te permite añaden muchísimo valor a tu biblioteca digital.

 

 

 

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03B1. Búsquedas generales sencillas


Lo más destacado

  • Sacarle mucho más provecho a las búsquedas es bastante fácil.
  • Puedes buscar palabras, frases, referencias bíblicas, imágenes, meta-datos.

Tareas prácticas

  • Prueba unas búsquedas sencillas de palabras o frases.
  • Prueba unas búsquedas especiales: p. ej. de referencias bíblicas, texto resaltado o “campos de búsqueda”

Búsquedas generales sencillas (texto)

Una de las enormes ventajas de una biblioteca digital tiene que ver con las búsquedas.

  • Imagina tener que mirar en 500 libros impresos para ver si tienes algo sobre la noción del Papa como “Vicario de Cristo.” Pero si buscamos eso en Logos 4, en mí colección, el software me devuelve resultados en 18 artículos en menos de 1 segundo.
  • ¿Y si estás preparando un sermón sobre un pasaje particular y quieres ver qué autores tienes que han tocado ese texto? Si lo tuvieras que buscar “a mano” ya habrías dado la benedicción tras la predicación antes de haber terminado la búsqueda.

Sin embargo, a pesar de que casi todos entendemos el potencial espectacular que existe en las búsquedas informatizadas, pocos realmente lo aprovechamos de manera adecuada. ¿Por qué? Creo que hay varias razones.

  • Primero, sólo porque demos con muchísimos resultados en una búsqueda no significa que eso automáticamente nos ayude. ¡Puede que sea demasiada información y perdemos mucho tiempo rebuscando entre nuestra abundancia!
  • Segundo, es posible que valoremos más lo que podemos consultar en UN buen libro de confianza que lo que nos devuelve una búsqueda en 500 libros en los que confiamos menos.
  • Tercero, es posible que nunca hayamos pasado de búsquedas muy sencillas. Es decir, búsquedas de una palabra o una frase. Nos conformamos con eso y nunca llegamos a descubrir que hay un montón de maneras de mejorar nuestras búsquedas.

Este tutorial y los siguientes trabajarán estos problemas. Saber realizar mejores búsquedas ayudará a devolver una cantidad manejable de información acertada de tus mejores recursos. Veamos cómo funciona esto para búsquedas generales (trataremos búsquedas bíblicas, morfológicas y sintácticas en tutoriales futuros).

Para empezar, es bueno saber que se puede buscar una variedad de elementos.

  • Palabras
  • Frases
  • Referencias bíblicas
  • Imágenes
  • Meta-datos

En cuanto a palabras, supongamos que realizo una búsqueda básica para “Timoteo” en mis libros castellanos… ¡Vaya! 11.095 resultados en 4.543 artículos en 314 recursos. Desde luego Logos 4 encontró todo eso en una fracción de segundo, pero sin mayor precisión me tiraré el resto de la semana filtrando todo eso.

Además de palabras, uno puede buscar frases. Para hacer eso, la frase tiene que estar entre comillas. Por ejemplo: “justicia ajena.” Mi biblioteca me devuelve 2 resultados. Si no lo pongo entre comillas me devuelve 2.232 resultados, porque obviamente, Logos 4 me encuentra todas las incidencias de “justicia” y todas las de “ajena,” independientemente de que estén en una misma frase, o no.

Si quieres encontrar una referencia bíblica específica, hay que teclear algo un poco particular. Introduces, por ejemplo, <Biblia=Rom 5:20>. La diferencia entre teclear “Rom 5:20” de esta manera en vez de simplemente de forma sencilla, es que la manera sencilla también te encuentra ese versículos si se menciona un pasaje entero, como sería el caso con Romanos 5:12-21, mientras que haciéndolo con el código especial, te devuelve Romanos 5:20 con precisión, sin otros versículos próximos.

De manera similar, si quieres encontrar una imagen particular, puedes teclear, por ejemplo, “#image=Éfeso”. Como ocurre en algunos otros casos, parece que “image,” que significa “imagen” todavía tiene que estar en inglés. Es posible que esto cambie en el futuro, dado que siempre están mejorando el software.

Finalmente decir que también se puede buscar en los campos especiales que tienen algunos recursos en Logos. La lista aparece bajo el menú desplegable que, en principio dice, “todo el texto”. Luego se escoge la opción que se quiere bajo, “Campos de búsqueda”. Como se puede ver, hay muchas opciones.

Ahora que hemos visto lo básico, sabemos algo más sobre la clase de información que Logos nos permite buscar. En el próximo tutorial veremos las maneras diferentes en que se pueden ver los resultados de estas búsquedas.

 

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02C4. Priorizar para casos especiales

Lo más destacado

  • Esta función prioriza ciertos recursos para ciertas circunstancias.
  • Hay tres configuraciones a realizar: tipo. rango. recurso.
  • Puedes priorizar un mismo recurso más de una vez.

Tareas prácticas

  • Esta es una función para pensar con cuidado y de manera pausada.
  • Si estás seguro de saber cómo usar esta prestación, piensa en algún uso parecido al del ejemplo en el tutorial y pruébalo.

Priorizar para casos especiales (texto)

Es posible que para algunos esta función sea demasiado complicada como para emplearla. Sin embargo, en casos concretos puede venir como anillo al dedo.

Como anuncia el título de este tutorial, este aspecto de priorizar tiene que ver con casos especiales. Por lo tanto, probablemente la mejor manera de entenderlo es pensando en unos casos excepcionales y aplicando la función a estos casos.

La función tiene que ver con “establecer límites de prioridad.” En efecto, le puedes decir al software que muestre un recurso como prioritario en ciertas situaciones. Logos 4 agrega que es una función “avanzada”. ¿Por qué avanzada? Supongo porque por un lado, tiene cierta complejidad y por otro lado, la posibilidad de perjudicar el funcionamiento normal de algunos recursos puede ser el resultado inesperado de no realizar la función correctamente.

Pero hechas estas advertencias, ¿para qué sirve esta función? Como decía, es una manera de hacer que ciertos recursos sean prioritarios en ciertas circunstancias.

Veamos un ejemplo. Es muy sencillo y de relativamente poca importancia, pero ilustrativo. Tengo un recurso en mi colección que se titula Concordancia Básica de la Biblia RVA. Lo voy a abrir. Ahora bien, como este libro es una concordancia, me muestra textos en la RVA que se relacionan con ciertos temas. Hasta ahí, todo bien. El problema, si es que lo queremos considerar problema – como dije, este ejemplo es de relativamente poca importancia – es que siendo la concordancia de la versión RVA, dado que mi Biblia preferida ahora mismo es la LBLA, cuando poso el cursor sobre una referencia bíblica no me sale el texto de la RVA, sino de la LBLA. A lo mejor no te molesta esto en absoluto – y repito – esto sólo sale diferente porque hay otra versión como preferida.

Si quiero que salga la RVA, para este recurso, puedo usar la prestación de “establecer límites de prioridad”. Lo hago de la siguiente manera: Con el panel de “Priorizar” abierto, vemos que ahora mismo la RVA está tercera en la lista. Hago clic-derecho sobre el título y escojo la opción “establecer límites de prioridad”.

Logos 4 me ofrece 3 opciones encabezados por el texto, “Aplicar solamente a…”

  1. Primera opción: “de este tipo”. Pinchando sobre la flecha, veo que la única opción disponible es Biblia (RVA). La escogeré.
  2. Segunda opción: “en este rango”. Si quisiera limitar la aplicación de esto a, por ejemplo, sólo el Nuevo Testamento, introduciría “Mateo-Apocalipsis”, u otro rango, según mi deseo. Sin embargo, como en este caso quiero que se aplique a toda la Biblia RVA, pondré “Génesis-Apocalipsis”.
  3. Tercera opción: “de este recurso”. A diferencia de las primeras dos opciones, esta opción me devuelve un montón de posibilidades. Buscaré el libro que me concierne, filtrando por el título; es decir, la Concordancia Básica de la Biblia RVA. Cuando la encuentro la escojo.

Ahora a ver si todo funciona. NO. NO FUNCIONA. ¿Qué pasa?

Bueno, la verdad es que como esto me pasó la primera vez que lo probé, decidí dejarlo así en este tutorial, porque probablemente le pase a otro también. El asunto es que tienes que subir la RVA en la lista de preferencia, solo que ahora no sería la Biblia preferida, por defecto, sino solo por defecto para este libro. Vamos a ver… Sí, ahora funciona.

Pero, claro, ahora la RVA ya no está como mi tercera Biblia preferida, porque ahora es la primera de todas, pero sólo para un recurso, así que tengo que volver a agregarla a la lista una segunda vez, otra vez en el tercer puesto – de forma general. Y dicho de paso, como también demuestra este ejemplo, un recurso puede ser priorizado más de una vez y de más de una manera.

Y así se puede apreciar tanto el poder, como las posibles complicaciones de esta función.

En el futuro, añadiremos nuevos ejemplos – y más trascendentes- de cómo funciona todo esto.

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