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M2. Determinar el significado semántico probable

Esencia de la tarea

Identificar cuál de los sentidos posibles de cada palabra es la más probable dado el contexto.

En este tutorial…

  • Dos maneras de obtener una sugerencia del significado contextual más probable – una rápida, la otra casi instantánea.
  • Qué hacer con la información conseguida.

Recursos adicionales relacionados

Determinar el significado semántico probable (texto)

En este tutorial y el siguiente emplearemos algunas de las prestaciones más innovadoras del software bíblico de Logos. Estas nos ayudarán a acceder de manera instantánea o casi instantánea a los significados contextuales más probables en nuestros pasajes de estudio.

Como siempre, a pesar de la velocidad que el software nos brinda, es de vital importancia que valoremos los resultados que nos ofrece. A fin de cuentas, somos nosotros, no la máquina, quienes tenemos que compartir la palabra inspirada. Es más, somos nosotros, no la maquina, quienes tendremos que rendir cuentas de nuestra fidelidad (p. ej. 1 Tim. 4:16 y 2 Tim. 2:15).

Dicho eso, la verdad es que la máquina nos ofrece unas prestaciones fabulosas. En este tutorial y el siguiente veremos varias maneras de emplear las herramientas para acercarnos al sentido y aportación contextual de las palabras en nuestro pasaje.

1. Usando [Ctrl-F] con un léxico con referencias exhaustivas (como el de Tuggy).

La primera manera que veremos es más bien lo que podríamos llamar una “táctica” con un recurso tradicional. Hemos mencionado, por ejemplo, que una de las características del léxico de Tuggy (LGENT) es que, para la mayoría de las palabras en el Nuevo Testamento, ofrece referencias bíblicas para todos los versículos en los que una palabra aparece. Pero lo realmente importante de esto es que los lista según la acepción que el lexicógrafo cree que tienen en contexto. Evidentemente, esto resulta de gran ayuda.

Volvamos a la palabra “conocer,” que veíamos rápidamente en Tuggy en el tutorial anterior. Recordaremos que este léxico nos ofrece 5 acepciones principales para el verbo griego, γινώσκω. Como sabemos que este verbo aparece 3 veces en los vv. 13-14, es simplemente cuestión de ver dónde ha clasificado Tuggy estas instancias.

Dependiendo de las referencias que haya para una palabra determinada, y de si mi ojo tiene la suerte de verlas rápidamente, o no, puedo tardar unos momentos en encontrar las referencias que busco. Así que un truco (la “táctica”) que se puede usar es [Ctrl+F]. Pulsando esas teclas, me abre la ventanilla de búsqueda del panel. Tecleo I Jn. 2:13 y ahí lo veo. Tuggy lo tiene bajo la primera acepción: “A.3.) Conocer, saber. Con persona como objeto.” La verdad es que esta categorización no nos sorprende en absoluto. Es lo que esperaríamos dado el contexto. Luego, vemos que Tuggy tiene 13 referencias más en este apartado. Si quisiéramos, podríamos consultarlas para ver usos adicionales de este verbo en sus respectivos contextos. Es interesante constatar, también, que muchas de las otras citas que aparecen aquí también se encuentran en 1 Juan.

Paso a mi Nota sobre la palabra “Conocer” y ampliaré la entrada y le pondré un subrayado para llamar la atención a la acepción que corresponde. Obviamente, cada uno tendrá su forma preferida de resaltar lo que quiere destacar. Otra idea, sería listarlo abajo, como un siguiente paso.

No es ningún trabajo mágico. Se trata de consultar el recurso y extraer la información necesaria.

Con todo, Logos nos ofrece otras posibilidades adicionales. Veamos una que puede ser más eficiente todavía.

2. Usando los números de Louw y Nida con el interlineal inverso. 

Volviendo al mismo texto bíblico, bien sea con la LBLA o la RVR60, fijemos nuestra atención un momento en la barra superior del panel. Allí veo dos elementos que nos permiten acceso a las funciones interlineales inversas de estas ediciones de la Biblia.

Si pincho sobre la palabra “Mostrar,” se me abre un pequeño menú con ocho campos de información interlineal. Escojo “En línea” y estos ocho campos se incorporan bajo las palabras correspondiente en el pasaje. Como tengo resaltado todavía el verbo “conocer” , veo que allí me aparece información sobre el verbo griego γινώσκω que viene en el original. Si vuelvo al menú “Mostrar” veo que estas líneas de información se corresponden con: 1. el Texto de superficie, que es el texto de la LBLA, en este caso; 2. Manuscrito, que es la forma del verbo que aparece en el texto griego; 3. Manuscrito (transliterado) para quienes no se manejan tan fácilmente con las mismas letras griegas; 4. Lema, que es la forma de la palabra griega tal como aparece en el diccionario; 5. Lema (Transliterado); 6. Morfología, que son una serie de códigos que, en este caso, nos dicen que el verbo γινώσκω, en el pasaje εγνώκατε, es un verbo, perfecto, activo, indicativo, segunda persona, plural (que por cierto, es la misma información que aparece al pie del panel si posamos nuestro cursor sobre este código o sobre la misma palabra castellana); 7. Número de Strong, que está más que nada para vincular estas palabras a recursos que usan estos números; y finalmente, 8. Número de Louw-Nida, que es la clasificación por dominios y sub-dominios de las palabras en el léxico de Louw y Nida y también de los Diccionarios de idiomas bíblicos que nos ofrece Logos. Volveremos sobre estos números de Louw y Nida en un momento.

Si quiero, puedo mostrar más o menos líneas de datos, seleccionando o de-seleccionando casillas en el menú. Por ejemplo, como yo me manejo muy bien con las letras griegas, me entorpece tener a la vista las transliteraciones, así que tengo costumbre de ocultarlas. Esto, como siempre, a gusto del mismo usuario.

Sin embargo, Logos tiene otra manera de ver estos datos que me gusta mucho más todavía. Ocultaré, por lo tanto, todas estas líneas, de-seleccionando “En línea.”

Paso al icono que dice “Interlineal” y lo presiono. Ahora el interlineal me aparece al pie del panel. Si pincho sobre una palabra, el interlineal inverso se sitúa en esa palabra.

En este momento vemos que aparecen seis líneas. Si quisiera habilitar, por ejemplo, las líneas de transliteración, tendría que desplazar el cursor a la izquierda del interlineal, hacer clic-derecho, y escoger las líneas que quiero. O de-seleccionar las que no quiero.

Por cierto, comentar algo sobre los numeritos color naranja que aparecen al lado de cada palabra griega en la línea del manuscrito. Como es un interlineal inverso, es decir, estructurado según el orden de las palabras de la traducción, no según el orden de las palabras del idioma original, estos numeritos están para indicar en qué secuencia aparecen las palabras griegas en el texto original. En este caso, resulta ser igual, pero como también se puede apreciar, dado que la morfología griega incorpora cierta información gramatical dentro de la palabra, a veces, en la traducción hacen falta palabras adicionales para transmitir todo el sentido. Esto sería así con cualquier idioma. Ningún idioma está estructurada exactamente de la misma manera, así que siempre habrá diferencias de este tipo. Pero que haya estas diferencias, no significa ni que un idioma sea mejor, o más especial que otro, ni que no se puedan transmitir en cualquier idioma los conceptos que aparecen en el texto de otro idioma. Como observa Johannes Louw, “todos los lenguajes pueden hablar del mismo significado, y de todos los significados” (citado por Carson, Falacias exegéticas, p. 68).

Enfatizo este último punto, por que a veces se ha dado a entender a la gente que hay algo particularmente especial, inherente en los idiomas bíblicos para comunicar verdades divinas. El griego, por hablar del idioma que tenemos delante en este pasaje, es un idioma fabuloso, pero no es ni un idioma sagrado ni mágico. Es un idioma, como otros idiomas. Es más, el griego del Nuevo Testamento es el griego normal de aquella época. Además, en el Nuevo Testamento mismo hay diferentes niveles de habilidad en el uso del griego: desde Hebreos, con un manejo muy pulido del idioma, a los escritos de Juan, con un lenguaje bastante sencillo.

Pero volviendo a nuestra tarea: saber qué quieren transmitir estas palabras en nuestro pasaje. Bajamos a la palabra “mundo” en el v. 15. Al escoger la palabra, el interlineal inverso salta a la palabra κόσμος.

Quiero que nos fijemos en la última línea del interlineal. Vemos el número de Louw y Nida, que en este caso es el LN 41.38. Lo fabuloso de este número es que es una referencia, no a la entrada principal sobre κόσμος en el diccionario, sino una referencia al probable sentido que le da Juan en este versículo. Veamos, si abro una guía, Estudio de palabra bíblica desde “mundo” en el texto, y luego escojo DIB griego, veremos algo sumamente interesante y útil. Veo que este número de referencia de Louw y Nida, LN 41.38, es la tercera acepción. Es decir, los editores nos sugieren que el significado más probable en este versículo para κόσμος es el de LN 41.38, que aquí es la acepción 3. “el sistema de este mundo, los valores mundanos impíos.” ¡Genial!

Si leemos los versículos 15-17 con esta idea del mundo en mente, vemos que tiene sentido. Y para mostrar la utilidad de esto, quiero que veamos una instancia adicional de “mundo” en este capítulo. Sé que en el v. 2. de este mismo capítulo, Juan ha mencionado el “mundo” también. Subo al v. 2 y selecciono la palabra “mundo” allí. Miro el número Louw y Nida que ahora aparece, y veo que ya no es el 41.38, sino el 9.23. Miro en el diccionario y veo que el número LN 9.23 se corresponde con la cuarta acepción, “la gente, los que están alejados de Dios.” Evidentemente, este es un sentido de “mundo” muy diferente al anterior. Claro, si leemos el versículo 2, “El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero,” nos damos cuenta inmediatamente que este otro sentido – aquí – es correcto.

Si solo nos fijamos en la palabra castellana “mundo”, no hay diferencia entre el v. 2 y los vv. 15-17. “Mundo” aparece en ambos lugares. Si sólo nos fijamos en la palabra griega κόσμος, tampoco hay diferencia. κόσμος aparece en ambos lugares. Pero cuando nos fijamos en la línea Louw y Nida, vemos que nos dirige a acepciones diferentes en el diccionario. ¡La ayuda práctica que esto nos ofrece es impresionante!

Con todo, vuelvo a repetir, estos sentidos no son así porque lo dice el diccionario. Tampoco son así porque lo digan los eruditos que trabajan para Logos que han vinculado una instancia de una palabra a una acepción concreta. El significado concreto de la palabra viene determinada por su uso en el contexto, y lo que es evidente, es que el uso en el v.2 y los usos en los vv. 15-17 son diferentes. El contexto lo pone de manifiesto. La herramienta simplemente resalta ese hecho, y nos acelera la posibilidad de contrastar usos concretos con las acepciones neotestamentarias conocidas que conforman el campo semántico total de una palabra.

Paso nuevamente a mi Nota sobre la palabra “Mundo” y agrego y resalto la información conseguida.

Habiendo determinado el sentido contextual probable de estas palabras, todavía necesito pensar sobre la aportación que este significado hace al pasaje. En este caso saber que “mundo” probablemente significa, LN 41.38, “el sistema de este mundo, los valores mundanos impíos” es de gran ayuda. Pero todavía tengo que pensar más sobre la razón por la cual Juan emplea ese significado aquí. ¿Qué quiere transmitir en este pasaje al usar esta palabra con este significado?

A eso nos dedicaremos en la siguiente tarea y el siguiente tutorial.

Leer Tarea 3

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