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P4. Investigar y resumir información introductoria

Esencia de la tarea

Resumir información básica sobre el libro partiendo de su lectura inicial y del estudio de varios artículos introductorios (en Biblias de estudio, diccionarios, enciclopedias, comentarios, etc.).

En este tutorial…

  • El valor de la investigación.
  • La importancia de evitar el plagio.
  • Qué categorías habría que investigar.
  • Cómo trabajar con Recortes para recoger el fruto de tu estudio y acelerar la citación.
  • Asuntos a tener en cuenta en la manera de investigar.

Recursos adicionales relacionados

Investigar y resumir información introductoria (texto)

Con la tarea previa 4, ya comenzamos el aspecto más académico de nuestra preparación para la serie que iremos a predicar. Alguno podría sufrir la tentación de pensar que esta parte de la tarea es la más espesa y menos espiritualmente útil. Yo pienso, más bien, que ésta es quizás la parte de la tarea que más recompensa el esfuerzo invertido. Y desdichada la congregación cuyo pastor se salta esta clase de estudio. ¿Por qué? Porque en esta clase de estudio podemos hacernos en muy poco tiempo con el trabajo acumulado de posiblemente docenas o cientos de eruditos y expositores que nos han precedido en el estudio de la Palabra de Dios y, valiéndonos de una metáfora, enriquecer con vitaminas y minerales añadidos el alimento que ofrecemos a nuestra congregación.

Sin embargo, esta enorme ventaja encierra una responsabilidad importante: la honestidad en la citación a la hora de comunicar. El carácter cristiano del siervo de Dios obliga a que no sucumbamos a la tentación del plagio. De presentar como nuestro el trabajo de otro.

Dicho eso, una de las enormes ventajas que nos ofrece un software de estudio bíblico como Logos, es gestionarnos la citación de forma automática. Es decir, Logos no sólo te ayuda a encontrar la información, sino que en el mismo hecho te ayuda a ser cuerdo con su uso.

En este tutorial sólo veremos este asunto de paso. Tenemos más información en nuestra web sobre la atribución y la citación, pero es un tema, junto con el asunto de la piratería de recursos que todo creyente debe tener muy claro y trabajar con toda honestidad. (2 Corintios 4:2)

Retomamos nuestro trabajo donde lo dejamos en la tarea previa 3. En la parte exterior izquierda tengo dos paneles abiertos, de momento: Favoritos y Guías de lectura. Me pondré a estudiar partiendo de los recursos que están listados en la Guía de lectura que hemos preparado para 1 Juan. Pincho sobre el vínculo y me pongo a leer. Cuando termine lo podré marcar como leído.

Podría destacar varios asuntos aquí, pero para nuestros fines en este tutorial, me centraré en cuestiones relacionadas con la fecha en que Juan escribía estas epístolas. Esta «Vista panorámica» menciona varios asuntos, pero aquí hace un comentario sobre una posible pista que arroje luz sobre la fecha de autoría. Lo voy a seleccionar.

Ahora, con la oración seleccionada puedo hacer varias cosas. Puedo resaltarla o agregar una nota, como vimos en un tutorial anterior. Pero en este momento quiero mostrar otra herramienta – nuevo en Logos 4 – que está especialmente diseñada para esta clase de investigación – «Recortes».

Hago clic-derecho sobre la selección y si no tengo un recorte previo creado, abajo en el diálogo veré la opción de «Agregar un recorte». Cuando pinche sobre esa opción, Logos me creará un nuevo «Archivo de recortes» al que tendré que dar un título. En casos sucesivos me saldrá el título aquí y puedo agregar mis recortes a este archivo de recortes o a otros que pueda tener. Hago clic, y creado, le pongo el título, «Cartas de Juan – Erudición introductoria» para recordar de forma directa que este archivo de recortes contiene información introductoria sobre las Epístolas de Juan proveniente de otros.

Nada más visto nuestro primer recorte, nos damos cuenta de que Logos ha hecho un trabajo fabuloso aquí al reproducir, de manera digital, el patrón de investigación académica con tarjetas o fichas de siempre. Sólo que estas tarjetas / fichas son mucho más potentes y versátiles.

El recorte guarda todo la información que necesito sin tener que hacer nada. Como se puede ver, me muestra de qué recurso me viene el recorte, y de qué parte del recurso. Además, registra la hora y la fecha en que hice el recorte. Luego viene la sección que recorté, junto con la posibilidad de agregar etiquetas y notas. Pero antes de pasar a eso, quiero mostrar lo que hay al otro lado de esta tarjeta. Si poso el cursor sobre la esquina inferior derecha del recorte, me aparece una pequeña flecha. Haciendo clic sobre la flecha me aparece toda la información bibliográfica que pueda llegar a necesitar sobre este recorte y, además me permite escoger de entre una buena lista de estilos de citación. Si llevas un sombrero puesto, es buen momento de quitarse ese sombrero, porque ¡Logos se ha superado con esta prestación!

Volviendo al otro lado de la tarjeta, le agregaré la etiqueta: «1-fecha», que es mi manera personal de etiquetar que este recorte contiene algo sobre la fecha de redacción de la epístola. Pero como además, contiene un comentario sobre Éfeso como el sitio desde el cual escribió, pondré otra etiqueta más, «1-lugar.» Aunque llegue a tener cientos de recortes hechos, estas etiquetas me permitirán ver, instantáneamente, todo lo que tengo etiquetado de una manera u otra.

Con todo, esta prestación todavía tiene ciertas limitaciones. Es posible que algunas de estas limitaciones desparezcan con el tiempo, pero de momento quiero hacer un par de recomendaciones basadas en mis experiencia de uso hasta aquí. El asunto es que mientras que uno puede filtrar según cualquier palabra, de momento no es posible filtrar combinaciones con operadores lógicos. Por ejemplo, no puedo filtrar «autor Y fecha» para que sólo me aparezcan recortes con información sobre la fecha de autoría. Además, de momento, no se puede escoger sobre qué elemento específico del recorte filtrar. Por consiguiente, si uno filtra sobre la palabra «propósito», Logos le mostraría recortes que tienen la palabra «propósito» como etiqueta, o en el título, o en las notas, así como también en mismo texto recortado, aunque, por ejemplo, se dé la casualidad de que incluya las frase, «y, a propósito…» cosa que no tendría por qué guardar ninguna relación con el propósito del autor bíblico al escribir su carta.

De ahí que en nuestra web tengo un PDF que procura desarrollar un sistema sencillo que a la vez sirva de orientación sobre Qué categorías investigar, como también cómo mejor etiquetar esa información para que luego lo puedas encontrar eficientemente con el filtro de Logos. Lo he titulado, «Un sistema para la investigación inicial.»

… Seguiré con mi lectura, pero antes, voy a archivar este Archivo de recortes en mis carpetas. Paso a «Favoritos» y arrastro este archivo al sitio correspondiente. Como se puede ver, Logos me informa que este archivo es de «Recortes», mientras que los otros que tengo aquí son de «Notas». Es interesante que Logos nos avise de esto, aunque también es bueno saber que uno puede editar estos títulos en cualquier momento, si le apetece.

Y ya que tengo tanto mis «Recortes» como mis «Notas» a la vista en Favoritos, es buen momento para hablar de una estrategia ideal para este trabajo.

Cada uno tendrá que llegar a sus propias conclusiones sobre esto, pero sería bueno saber cuándo y cómo usarás una herramienta u otra. Mencionaré algunas consideraciones a tener en cuenta.

Primero. Dado que uno de los objetivos de nuestra Preparación previa es llegar a conclusiones funcionales para todos los asuntos importantes introductorios concernientes al libro bíblico que vamos a predicar, puede ser bueno tener un Archivo de notas cuyo cometido exclusivo sea ser el punto final de nuestro estudio sobre un asunto determinado y el contenedor para cada «resumen para uso posterior repetido» o como mínimo para nuestras «conclusiones provisionales».

En ese caso, lo que necesitamos tener es un Archivo de notas destinado a esto en Favoritos con unas notas preparadas para cada categoría. Aquí un ejemplo de ello para las Cartas de Juan. Tal y como lo he desarrollado en el PDF que mencioné hace un momento, tengo 6 categorías principales que pienso puede ser importante investigar y desarrollar: por ejemplo, en este sistema, Categoría 1 tiene que ver con asuntos de «Autoría», como por ejemplo, Autor, fecha de redacción, y lugar de redacción. Categoría 2: con asuntos relacionados con los «Destinatarios», Categoría 3. Ocasión, 4. Características, 5. Contenido, y 6. Desarrollo. … Uno podría tener más categorías, si quisiera, por ejemplo, entrar en cuestiones de incorporación al canon o asuntos de la crítica textual, pero creo que a efectos prácticos de la predicación, estas seis categorías – organizadas de una manera u otra – cubren los aspectos más importantes a investigar.

Segundo. Volviendo a nuestra investigación, sería importante saber cómo pensamos trabajar nuestra investigación para llevarla desde la lectura inicial hasta el punto de redactar nuestras conclusiones funcionales para uso posterior repetido. En concreto, cuántos pasos nos son «naturales» en nuestra reflexión.

Por ejemplo, si vuelvo a mi recorte anterior, las preguntas que me debería hacer son las siguientes: ¿Qué quiero hacer con esta información? ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? y ¿Cuándo es el mejor momento de hacerlo?

Vayamos por partes.

1. ¿Qué quiero hacer con esta información? Bueno, quiero agregar la idea de una fecha de entre 89-91 d.C. a las posibilidades a tener en cuenta. A la postre, una conclusión sobre la fecha podría arrojar luz sobre las circunstancias por las que atravesaban las iglesias y que condicionan, de alguna manera, la situación a la que el autor se dirige.

2. ¿Cuál es la mejor manera de gestionar esto? Casi siempre tendré más de una posibilidad. Por ejemplo, en este mismo recorte yo podría agregar una nota que resuma este contenido. Pincho sobre «Notas» en la tarjeta y escribo, «Como no hay mención de la persecución de Diocleciano en el 95, probablemente data de entre 89-91 d.C.» Perfecto.

Sin embargo, seguro que nos surge una duda. «Ese comentario es casi tan largo como la cita inicial, que también es breve. ¿Realmente hace falta escribir algo así aquí?» La duda es apropiada. A fin de cuentas, usamos software de este tipo para ahorrar tiempo, no para hacer trabajo innecesario sólo porque aparezca un recuadro que nos ofrece una posibilidad. Probablemente, agregar un resumen de este tipo aquí sería bastante más interesante para recortes más largos y complicados. En este caso sobra.

Quizás lo que deberíamos hacer en este caso, si es que queremos resumir algo es simplemente ir a nuestra nota para «Autoría» y, bajo «Fecha de composición», agregar un punto que refleje esta posibilidad. Así está un paso más cerca de su destino final: el resumen sobre la cuestión de la fecha de composición. Luego, cuando hayamos agregado más puntos, redactaremos nuestro resumen funcional.

Con todo, todavía me parece un poco mucho en este momento. Esto me lleva a la tercera pregunta.

3. ¿Cuándo es el mejor momento de gestionar algo? El asunto es que todavía estamos en el primer artículo que estamos leyendo. A lo mejor, cuando hayamos consultado 4 introducciones más veremos que todas dicen lo mismo, y para recortes tan pequeños realmente no hacía falta hacer breves resúmenes para cada recurso consultado.

Quizás lo mejor hubiera sido seguir leyendo, seguir recortando y etiquetando. Terminada la lectura, filtro todos mis recortes según la etiqueta «1-fecha», examino todos a la vez, y si veo que todos dicen más o menos lo mismo, hago un sólo resumen final que recoge las información sobre esto en todos mis recortes. ¡Mucho más eficiente!

Tercero. También debemos tener en cuenta el grado de dependencia en el uso final. Lo que quiero decir es que también es importante distinguir entre maneras de usar la información recogida de nuestras fuentes. Sin embargo, no es lo mismo una cita textual en la que palabra por palabra comunicamos exactamente el pensamiento de otro con su misma manera de decirlo, que una referencia resumida – donde con nuestras palabras abreviamos y sintetizamos la opinión de otro, o que una alusión – donde plasmamos un dato conseguido de un recurso, pero sin una cita o resumen de una idea en particular, o una idea nuestra que es conclusión propia en base a la lectura general hecha en 5 o 6 recursos diferentes.

En los primeros casos, la herramienta de Recortes es muy importante porque necesitamos guardar las palabras textuales, o la idea en la que se basa nuestro resumen. En los terceros y cuartos casos, a lo mejor el único uso tangible que le daremos al material recortado es para poder reflejar nuestras fuentes bibliográficas, bien sea como pie de página en el tercer caso o como parte de una Bibliografía general en el cuarto caso.

Al final del día, lo que queremos es (1.) estudiar los asuntos relevantes, (2.) digerir la importancia de esos asuntos para nuestra manera de entender el libro bíblico en estudio, y (3.) poder resumir lo más destacado de una manera que a nosotros nos ayude a preparar nuestras predicaciones de una manera acertada y rápida cada semana. Dado eso, el mejor consejo que puedo dar es ponerse a estudiar, probando algunas de estas opciones y sacando esas conclusiones provisionales o esos resúmenes de uso posterior repetido que tanto vengo mencionando.

Tengo la convicción de que cuando hayas trabajado un par de estos temas, estudiando media docena de recursos y plasmando varias conclusiones funcionales, todo se irá aclarando.

Leer Preparación Previa 5

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